Cada lunes una nueva entrada con una noticia sobre Historia, Arte, Geografía, Bibliografía, Patrimonio, Fotografía, Hemeroteca, ... de nuestro pueblo: BURGUILLOS

Historia, Patrimonio, Arte, Bibliografía, Hemeroteca, ... sobre nuestro pueblo: BURGUILLOS

Mostrando entradas con la etiqueta Castilblanco de los Arroyos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Castilblanco de los Arroyos. Mostrar todas las entradas

lunes, 16 de septiembre de 2024

Geografía: El paraje "Loma del Algarrobito", en Burguillos

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del paraje "Loma del Algarrobito".


      El paraje "Loma del Algarrobito", lugar que toma su nombre, de la propia etimología de su nombre, ya que es una pequeña elevación del terreno, y que en su día estaría dedicada al cultivo del Algarrobo, Árbol siempre verde, de la familia de las papilionáceas, de ocho a diez metros de altura, con copa de ramas irregulares y tortuosas, hojas lustrosas y coriáceas, flores purpúreas, y cuyo fruto es la algarroba. Originario de Oriente, se cría en las regiones marítimas templadas y florece en otoño y en invierno. 
     La Loma del Algarrobito se encuentra prácticamente en el límite de nuestro término municipal, con el de Castilblanco de los Arroyos, compartiendo por tanto ambos términos municipales.





         Al paraje "Loma del Algarrobito" se llega tras salir del casco urbano de Burguillos, bien por la ctra. A-8002 (antigua C-433) en dirección a Castilblanco de los Arroyos, y en el km. 27'5, se encuentra un camino que lleva directamente a la propia Loma del Algarrobito, tras dejar atrás el "Cerro del Moro". También se puede llegar a él saliendo del casco urbano de Buguillos por la calle Félix Rodríguez de la Fuente y el camino Colada de la Cuesta del Señor hasta el final, y justo tras llegar a la altura de unas líneas de alta tensión, seguir campo a través, para enlazar con un camino que lleva directamente a la Loma del Algarrobito, tras coronar el "Cerro del Moro", delimitado al Norte, por el paraje "Valdepotros" ya  en el término de Castilblanco de los Arryos; al Este, por el paraje "Chaparral del Sarmiento"; al Sur, por el paraje "Cerro del Moro"; y, al Oeste, por el paraje "El Coscojal", encontrándose a unos 5,5 km. de nuestro pueblo y a una altura de 350 m. de altitud. Señalar que todas las imágenes provienen del Instituto Geográfico Nacional.


lunes, 8 de agosto de 2022

Hemeroteca: La subasta para la adjudicación de la construcción de la carretera de Burguillos a Castilblanco de los Arroyos, en el periódico "La Dinastía", el 9 de diciembre de 1894.

     Mostramos en "Historia de Burguillos" la noticia recogida en el periódico "La Dinastía", editado en Barcelona, sobre la subasta para la adjudicación de la construcción de la carretera de Burguillos a Castilblanco, publicadas el 9 de diciembre de 1894, y que se conserva en el archivo de la Biblioteca Nacional de España.
   El periódico "La Dinastía"; fue un diario que aparece el 14 de octubre de 1883 en el estadio de la prensa barcelonesa para luchar por la vuelta al poder del Partido Conservador liderado por Antonio Cánovas del Castillo, que en ese momento se encuentra en la oposición. Ya su título refleja su posicionamiento claramente favorable al sistema político de la Restauración monárquica, y a lo largo de sus veintidós años de vida se mostrará rabiosamente antirrepublicano y antianarquista, como portavoz del partido canovista en Cataluña.
     Su propietario y primer director será Pere de Roselló, prohombre de los conservadores catalanes, que tras su fallecimiento, en 1890, será adquirido por el Círculo Liberal Conservador, que pondrá al frente del diario a Josep Elias de Molins.
     En su primera etapa resalta su composición a una columna, así como la inclusión de sus abundantes anuncios comerciales tanto en la primera plana como en las últimas. Esto último lo seguirá haciendo cuando a partir del uno de abril de 1887 cambie su diseño y pase a ser compuesto a varias columnas (de tres hasta cinco a lo largo de su vida). Asimismo, su paginación variada en sus primeros años, pasa a ser de cuatro planas.
     También editó hasta finales de 1888 dos ediciones, una matutina y otra vespertina, para introducir en esta las últimas noticias y las cotizaciones de bolsa.
     Las variaciones que le dio al subtítulo no son muy relevantes, empezando por la primera: “diario político, literario y mercantil”. Le dio importancia también al santoral, bajo su cabecera, y a la sección religiosa, y publicaba vistosas esquelas. Redactado íntegramente en castellano, incluye las secciones típicas de la prensa diaria de la época: artículos doctrinales y políticos, crónicas de actualidad, correspondencias particulares (Madrid, Roma, Paris…), secciones comercial, financiera y de espectáculos, noticias locales y judiciales, revistas de prensa y despachos telegráficos de Prensa Asociada. A partir de 1890 también publica las noticias que le proporciona la agencia Mencheta y dará cuenta de las actividades de los distintos centros conservadores catalanes.
     De 1892 a 1899 fue dirigido por Marcial Morano; de 1900 a 1902, por Juan González Forter, y de 1902 a 1904, por Juan Luis Pascual de Zulueta. Entre sus redactores y colaboradores estuvieron, entre otros, Luis Alfonso, que era su redactor jefe en 1888, Joaquim Bohigas, Pere Armengol Cornet, Josep Alemany, Federico Asquerino y Xavier Godo.
     A partir de 1900 aumentará su reaccionarismo, a la vez que la influencia del Partido Conservador en Cataluña se verá refrenada por la Liga Regionalista y el lerrouxismo. El diario dejará de publicarse el 30 de junio de 1904, coincidiendo con la dimisión y retirada de su líder político en Cataluña, Josep Maria Planes i Casals, a la vez que los centros del partido conservador irán también cerrando y desapareciendo.
     Pues bien, en una de sus páginas de la edición del 9 de diciembre de 1894, a cuatro columnas, en la que se publican noticias diversas, aunque la que nos interesa fundamentalmente a los burguilleros, es la que bajo el titular SUBASTAS, en la mitad de la segunda columna, es la catorceava, y que pasamos a transcribir íntegramente:


SUBASTAS
     He aquí una relación de las próximas a verificarse según el extracto semanal que de las anunciadas oficialmente hace la revista Industria e Invenciones.
...
     Sevilla.- Diputación Provincial.- 15 de Diciembre.- Adjudicación de la explanación y obras de fábrica del trozo segundo de la sección tercera de la carretera provincial de Sevilla a Castilblanco, o sea de Burguillos a Castilblanco.- Depósito provisional, 1.956 pesetas.- (B.O. Sevilla 13 de Noviembre).

     Ya podemos fechar la construcción de la carretera de Burguillos a Castilblanco...

lunes, 11 de julio de 2022

Arte: La pintura de San Benito Abad, de Pedro Ciaurriz, en la Iglesia de Burguillos

     Mostramos en Historia de Burguillos una reseña de la pintura de San Benito, obra de Pedro Ciaurriz, y que se encuentra en el muro del Evangelio de la Capilla Mayor de la Iglesia de Burguillos, puesto que hoy, 11 de julio, es la Fiesta de San Benito, abad, patrono principal de Europa, que, nacido en Norcia, en la región de Umbria, pero educado en Roma, abrazó luego la vida eremítica en la región de Subiaco, donde pronto se vio rodeado de muchos discípulos. Pasado un tiempo, se trasladó a Casino, donde fundó el célebre monasterio  escribió una Regla, que se propagó de tal modo por todas partes que por ella ha merecido ser llamado "Patriarca de los monjes de Occidente". Murió, según la tradición, el veintiuno de marzo (547) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].



     Es una pintura al óleo sobre lienzo con unas medidas de 1'80 x 1'30 m, y se trata de una pintura contemporánea que representa a San Benito Abad, obra de Pedro Ciaurriz (1899-1983), hacia 1958-59. Fue donado por don Joaquín Velázquez Caballar. El marco de madera dorada es contemporáneo, aunque imita a los del siglo XVIII, siendo su estado de conservación bueno (Inventario parroquial de Burguillos).
     Siendo párroco D. Antonio María Riejos García se percató de la devoción a San Benito, en nuestro pueblo. Hablando con D. Joaquín Velázquez Carballar, que fue alcalde durante muchos años y había nacido en Castilblanco, supo de su intención de regalar un San Benito para nuestra Pa­rroquia. Y así fue como D. Pedro Ciaurriz, pintor de Sevilla cuya mujer era de Castilblan­co, realizó una pintura  al óleo de San Benito como la que pin­ tara dos años antes para el altar de la parroquia de Castilblan­co. Fue entronizado en nuestra parroquia en 1958 o 1959, con gran solemnidad  después de recorrer algunas calles de nuestro pueblo. Acudió la Junta de Gobierno de la Hermandad Matriz de San Benito de Castilblanco, cuyo Mayordomo era D. José Fernández Rodríguez, Secretario D. Eduardo Velázquez Álvarez y Tesorero D. Francisco Vargas Brenes.
     Como testimonio de aquel día tenemos una de las fotografías que acompaña este artículo en la que figuran de izquierda a derecha y en prime­ra fila: D. Fernando Velázquez Chamorro, de la Hermandad Matriz, D. Miguel Pérez Jiménez (Miguel de la Viña), D. Joaquín Velázquez Carballar, D. Manuel Guerra D. Baldomero López Hernández, de la Hermandad Matriz. Detrás se ven, a la iz­quierda a D. Joaquín Velázquez Olmedo y a la derecha a D. Rafael Barrientos Guerra. Las varas que portan los de Burguillos son las antiguas de nuestra Hermandad y que actualmente se utilizan el día de la Romería (Manuel Guerra Pérez).




     La pintura del Patrón de Castilblanco que encontramos en la parroquia del Divino Salvador de Castilbanco de los Arroyos, fue realizada por el pintor D. Pedro Ciaurriz Benítez (1899-1983) en el año 1950 como consta en la firma del autor en la misma pintura. Pedro Ciaurriz vivía en Gelves en la Hacienda Simón Verde de su propiedad, pero en Castilblanco también era el dueño de la Finca El Cortijo y de una casa en la calle Real, actual avenida España. Dicha casa fue construida en la década de los 40 del pasado siglo por el maestro alarife local Rafael Amorín Lazo. Pedro Ciaurriz era un pintor autodidacta y, aunque se presentó y gano algunos premios, nunca quiso comercializar sus cuadros. Además de este cuadro para Castilblanco también realizo otro de San Benito para la vecina localidad de Burguillos. Fue nombrado Hermano Mayor Honorario de la Hermandad Matriz como aparece en un boletín editado en agosto de 1955 y actualmente una avenida de la localidad de Gelves lleva su nombre (Cronista de Castilblanco).


Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Benito, abad;
HISTORIA Y LEYENDA
   Los diálogos de San Gregorio Magno son la fuente principal y casi única de su biografía.
   Nacido hacia 480 en la provincia de Norcia (también, aunque de empleo menos frecuente, “Nursia”, ciudad de la provincia de Perusa), en Umbría, era hermano gemelo de Santa Escolástica.
   Hacia el año 500 se retiró a una gruta llamada Sacro Speco, cerca del lago de Subiaco, para llevar una vida de ermitaño.
   En 528, a mitad de camino entre Roma y Nápoles, fundó el monasterio del monte Cassino (Montecassino), sobre una antigua acrópolis consagrada en la antigüedad al culto de Júpiter. Allí compuso la regla de la orden de los benedictinos, y allí murió en 547.
   Sobre esta trama histórica el ingenio de los monjes y la imaginación popular bordaron adornos que Santiago de Vorágine recogió cuidadosamente en su Leyenda Dorada, de la que tomaron sus temas los artistas.
   En principio fue el milagro del tamiz partido. Cuando a su nodriza se le cayó un tamiz, él tomó las dos mitades y las volvió a unir sin que quedara huella alguna de su fractura.
   Cuando vestía hábito monástico, se retiró a la caverna del Sacro Speco donde era aprovisionado por el monje Romano, que le bajaba el pan en un cesto atado a una cuerda, y le avisaba con el sonido de una campanilla. Satán rompió la campanilla.
   Como no consiguió rendirlo por hambre, el diablo desató contra él las tentaciones carnales. Hizo aparecer una mujer que encendió su concupiscencia. San Benito rodó desnudo entre las zarzas espinosas que rodeaban la gruta, expulsó la codicia sensual mediante las llagas de su carne, y así se impuso al pecado.
   Elegido abad del monasterio de Vicovaro, por su rigor se atrajo el odio de los monjes que envenenaron su comida. Pero escapó a la tentativa de envenenamiento haciendo la señal de la cruz sobre el vaso que se quebró de inmediato en pequeños fragmentos, como si lo hubiese golpeado una piedra, mientras un cuervo se llevaba el pan envenenado en el pico.
   Salvó al monje Plácido, su discípulo, cuando estaba a punto de ahogarse, enviando en su auxilio a San Mauro, quien sostenido por su bendición, lo salvó de la muerte caminando sobre el agua.
   En el monasterio sólo quedaban cinco panes, pero al día siguiente, ante la puerta de la celda de San Benito se encontraron cien moyos (medida antigua de capacidad que equivale a ocho cántaros o ciento veintinueve litros) de harina.
   Totila (rey de los ostrogodos de Italia, que se confunde con frecuencia con Atila, rey de los hunos), rey de los godos, intentó engañarlo sin éxito, cuando delegó a uno de sus oficiales disfrazado de rey.
   Su hermana Santa Escolástica, a punto de morir, le impidió partir desencadenando una tormenta y haciendo caer una lluvia torrencial. El santo vio el alma de su hermana ascender al cielo en forma de paloma.
   Cuando murió su alma también ascendió al cielo en un chorro de luz. Como el profeta Elías en su carro de fuego.
CULTO
   Patrón de la orden de los benedictinos, de los conventos de Subiaco y del monte Cassino, San Benito es un santo más monástico que popular.
   Sus reliquias, transportadas en 672 desde Montecassino a la abadía de Fleury, en Francia, que adoptó el nombre de Saint Benoît sur Loire, nunca atrajeron tantos peregrinos como las de San Martín de Tours o las de Santiago de Compostela.
   En verdad, su autenticidad siempre ha sido cuestionada por los italianos quienes creen haber encontrado los auténticos huesos de San Benito y de su hermana Escolástica en Montecassino, en 1950.
   Se lo invocaba contra el veneno, la erisipela y sobre todo contra los cálculos de los que habría curado al emperador de Alemania, Enrique II. También se recurría a su intercesión para obtener la gracia de una buena muerte.



ICONOGRAFÍA
   Se lo representa ya imberbe, ya barbudo. Vestido con una cogulla negra de benedictino. No obstante, en los cuadros encargados por los benedictinos reformados, cistercienses, camaldulenses y olivetanos, aparece con una túnica blanca. 
   Sus atributos son un tamiz partido, varas con las que habría corregido a un monje, una copa de la que escapa una serpiente venenosa, alusión a la tentativa de envenenamiento de los monjes  de Vicovaro (comparte este atributo con San Juan Evangelista) y finalmente un cuervo que se lleva el pan envenenado en el pico. Se observará que a diferencia del cuervo proveedor de San Pablo ermitaño, que le lleva el pan cotidiano, el de San Benito retira un pan envenenado.
   Para diferenciar su copa envenenada de la de San Juan, los escultores alemanes del siglo XVIII hacen salir de ella dos pequeños serpientes (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).

lunes, 14 de junio de 2021

Geografía: El paraje "Cerro de Cardona", en Burguillos

Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del paraje "Cerro de Cardona".

      El paraje "Cerro de Cardona", lugar que toma su nombre, de la propia etimología de su nombre, ya que es una pequeña elevación del terreno, perteneciente al paraje de Los Cardonas. La cima del Cerro se encuentra en el término municipal de Castilblanco de los Arroyos, pero bordeando nuestro término municipal, y toda la vertiente sur del "Cerro de Cardona", se encuentra en nuestro término municipal, lo que unido a que toda la zona recibe el nombre de "Los Cardonas", lo encuadremos en una zona eminentemente burguillera.
   Según mi teoría, este nombre debe de provenir del propietario primigenio de esas fincas, que ostentaría el apellido Cardona, originario de la población barcelonesa del mismo nombre, y que le ha dado nombre al paraje.

   El linaje "Cardona" es originario de Francia. Noble y antiquísimo linaje, que procede de la Familia Real de Francia en los tiempos del Emperador Carlomagno. Su verdadero y primitivo apellido era el de Folch, que más tarde unieron al de Cardona, al recibir, por merced real, el Señorío de la villa de este nombre en Cataluña. Desde entonces se denominaron Folch de Cardona.
   Ramón o Raimundo-Folc, primero de ese nombre (hijo según unos de Folc, conde de Anjou, y de su mujer doña Argencia, hermana del emperador Carlomagno), pasó a Cataluña para tomar parte en la lucha contra los moros, y tanto se distinguió que el citado emperador le concedió el título de vizconde de Cardona. Posteriormente les concedieron los títulos de Condes y Duques de Cardona.

   La baronía de Bellpuig, que andando los tiempos vino a recaer en la casa de Cardona, tiene un origen tan remoto en la historia de Cataluña, que ostenta en la Guía Oficial la fecha de 1139 y ya existía con bastante anterioridad. El primer barón de Bellpuig créese que fue Gombaldo de Anglesola, que obtuvo de los condes de Barcelona todo el territorio comprendido desde el mar hasta el río Corp y el que media entre Tárrega y Mollerusa, villas del partido judicial de Cervera (Lérida).
   Señores, y después Marqueses de Guadalest, Almirantes de Aragón: Esta rama tuvo su principal asiento en Valencia, procede de Hugo de Cardona, tercero del nombre y undécimo barón de Bellpuig, que de su esposa doña Francisca de Pinós, tuvo, además del hijo primogénito Ramón de Cardona, doudécimo barón de Bellpuig, otro, que se llamó Juan de Cardona, que fue Señor de Guadalest, villa de la provincia de Alicante, casó con doña María Fajardo.

   La heráldica del apellido "Cardona" es la siguiente: en campo de gules, tres cardos de oro, puestos en triángulo mayor.
   Así las ostentaron los Vizcondes, Condes y Duques de Cardona, y los Barones de Casa Cardona.
   Estas armas están esculpidas en el cenotafio del Cardenal Jaime de Cardona y de Gandía en la Iglesia del Castillo de Cardona, donde está sepultado, y en los cenotafios de las Catedrales de Barcelona y de Tarragona. Igualmente están grabadas en los sellos del citado Cardenal, de 1447 y 1462.

   También constan en el sello de Pedro de Cardona, del Arzobispo de Cardona, de 1515; en el de Bernardo de Cardona, Prior de Sant Miquel de Munt, de 1473; en los del Obispo de Barcelona Juan de Cardona, de 1534 y 1544, y en el del Cardenal Enrique Folch de Cardona y Enríquez, de 1506, y en la labra heráldica de la sepultura del citado Cardenal en la Colegiata de Santa Ana de Barcelona, en el altar mayor, de 1530.

      Al paraje "Cerro de Cardona" se llega tras salir del casco urbano de Burguillos, bien por la ctra. A-8002 (antigua C-433) en dirección a Castilblanco de los Arroyos, y en el km. 27'5, se encuentra un camino que lleva directamente al propio "Cerro de Cardona", delimitado al Norte, por el paraje de "El Coscojal"; al Este, por el Cerro del Moro; al Sur, por el paraje "Las Cardonas"; y, al Oeste, por la carretera A-8002 (antigua C-433), encontrándose a unos 5 km. de nuestro pueblo y a una altura de 254 m. de altitud. Señalar que todas las imágenes provienen del Instituto Geográfico Nacional.

lunes, 17 de agosto de 2020

Hemeroteca: La aprobación de la construcción de la carretera de Burguillos a Castilblanco, según las noticias aparecidas en varios periódicos de los días 25 y 26 de octubre de 1884.

   Mostramos en "Historia de Burguillos" la noticia recogida en varios periódicos, en concreto "Gaceta de Madrid", "La Época", "Diario Oficial de Avisos de Madrid" y "El Liberal", editados en Madrid, sobre la aprobación de la construcción de la carretera de Burguillos a Castilblanco, entre el 25 y 26 de octubre de 1884, y que se conservan en el archivo de la Biblioteca Nacional de España.
   Comenzamos con "La Gaceta de Madrid"; fue una publicación periódica oficial editada en Madrid desde 1697 hasta 1936 en la que fue sustituida en la práctica por el denominado Boletín Oficial del Estado. La Gaceta, en el momento de su nacimiento, estaba dirigida y administrada desde la iniciativa privada. Esta circunstancia varía por completo durante el reinado de Carlos III, quien, en 1762, decide otorgar a la Corona el privilegio de imprimir La Gaceta. De esta forma, la publicación pasa a convertirse en un medio de información oficial que refleja los criterios y decisiones del Gobierno.
   Posteriormente, por la Real Orden circular del Gobierno dirigida á todas las autoridades del reino de 22 de septiembre de 1836, se establece que los decretos, órdenes e instrucciones que dicte el Gobierno se considerarán de obligación desde el momento en que sean publicados en La Gaceta. De este modo, La Gaceta pasaba a convertirse en un órgano de expresión legislativa y reglamentaria, característica que conservará hasta la actualidad.
   En cuanto a la estructura de La Gaceta, es en 1886 cuando se establece que la publicación sólo contendrá documentos de interés general (leyes, decretos, sentencias de tribunales, contratos de la Administración Pública, anuncios oficiales, entre otros); asimismo se establece un orden de preferencia en la publicación de las disposiciones que atiende a criterios de urgencia y un orden de prioridad de la inserción de documentos: Leyes, Reales Decretos, Reales Órdenes. Por último, se prescribe que, dentro de cada sección, el orden de publicación ha de ser el de antigüedad de los Ministerios, siempre tras la Presidencia del Consejo de Ministros. Toda esta estructura será perfilada por una Real Orden de 6 de junio de 1909.
   Por lo que se refiere a la denominación, previamente había recibido nombres como Gazeta nueva de los sucesos políticos y militares (1661-1662), Gaceta ordinaria de Madrid (1667-1680) o Nuevas ordinarias de los sucesos del Norte (1683-1697). En 1697 empezó a publicarse como Gaceta de Madrid, nombre que mantendría, con transitorios cambios de denominación, hasta entrado el siglo XX. Es importante resaltar que en determinados momentos históricos convivieron, al mismo tiempo, varios diarios oficiales con denominaciones distintas.
   En 1936, tras el estallido de la guerra civil, adoptó el título Gaceta de la República: Diario Oficial en noviembre de dicho año. Esta publicación sería sustituida tras el fin del conflicto por el Boletín Oficial del Estado, que se había empezado a publicar el 2 de octubre en la zona sublevada tras una etapa previa bajo el título Boletín Oficial de la Junta de Defensa Nacional. 
 
   Pues bien, en la página 201 (Tomo IV) de la edición del sábado 25 de octubre de 1884 (número 299), Año CCXXIII, a tres columnas, en la que se publican el Parte Oficial de la Presidencia del Consejo de Ministros y diversos Reales Decretos emanados desde el Ministerio de Fomento, aunque el que nos interesa fundamentalmente a los burguilleros, es el primero que aparece del Ministerio de Fomento, al final de la segunda columna y comienzo de la tercera sobre la aprobación del plan de carreteras de la provincia de Sevilla, y que pasamos a transcribir íntegramente:
Pág. 201 de la "Gaceta de Madrid" de 25 de octubre de 1884.
   MINISTERIO DE FOMENTO
-------------------
EXPOSICIÓN
   SEÑOR: Instruido en el Gobierno civil de la provincia de Sevilla el expediente que previenen los artículos 26 de la ley de carreteras de 4 de Mayo de 1877 y 31 del reglamento para su ejecución de 10 de Agosto siguiente para alterar el orden de ejecución de las carreteras del plan de dicha provincia, aprobado por Real decreto de 14 de Febrero de 1879; y resultando el referido expediente aprobable en opinión de la Dirección general de Obras públicas, conforme con el dictamen emitido por la Junta consultiva de Caminos, Canales y Puertos, el Ministro que suscribe tiene la honra de presentar a la aprobación de V. M. el adjunto proyecto de decreto.
   Madrid, 24 de Octubre de 1884.
SEÑOR:
A. L. R. P. de V. M.
Alejandro Pidal y Mon.
REAL DECRETO
   De conformidad con lo propuesto por el Ministro de Fomento,
   Vengo en decretar lo siguiente:
   Artículo único. Se aprueba la variación en el orden de ejecución de las carreteras del plan de la provincia de Sevilla, con arreglo a la distribución y numeración que se designa en el adjunto cuadro.
   Dado en Palacio a veinticuatro de Octubre de mil ochocientos ochenta y cuatro.
ALFONSO
El Ministro de Fomento
Alejandro Pidal y Mon.

CARRETERAS
PRIMER GRUPO
Número 1. Burguillos a Castiblanco
...

   Seguimos con "La Época"; Diario vespertino fundado por Diego Coello y Quesada (182-1897) el uno de abril de 1849, a principios del siglo veinte será ya el decano de la prensa diaria política madrileña, extinguiéndose su vida a escasos días del golpe de Estado de julio de 1936. Será el diario por antonomasia de la monarquía, que se convertirá en prototipo de periódico aristocrático y conservador. Nace, desde una posición moderada, como reacción al semiabsolutismo del ministerio de Juan Bravo Murillo. Evoluciona a una oposición centrista y saluda alborozado el triunfo de 1854 del general Francisco Serrano, pero se mostrará contrario al bienio esparterista. Desde 1856 será el órgano de Unión Liberal, pero se separará de la misma a causa de los acontecimientos de la noche de San Gil, en abril de 1865, para apoyar a los gobiernos del general Ramón María Narváez y de Luis González Bravo, aunque después combatirá a este. Caracterizado por su fidelidad al trono isabelino, aceptará la Gloriosa en 1868 y tras algunas dudas y el fracaso de la candidatura de la nueva monarquía de Antonio María de Orleans, duque de Montpensier, Antonio Cánovas del Castillo lo ganará para la causa alfonsina, convirtiéndose en el estandarte periodístico de la Restauración durante el Sexenio Democrático.
   Ramón de Navarrete había sido el director de su primer número, pero a partir de entonces y hasta 1866 lo dirigirá el propio Coello. Fue entonces cuando su propiedad quedó al completo en manos de su inseparable amigo, Ignacio José Escobar y López Hermosa (1823-1887), que lo dirigirá hasta 1887, quedando definitivamente esta cabecera en manos de su familia. Navarrete, que utiliza los seudónimos Pedro Fernández y Asmodeo, fue quien incorporó en la prensa española a través de La época la “crónica de sociedad” como visitante de los más encopetados salones de la corte. Entre sus numerosos redactores y colaboradores estuvieron Fernando Cos-Gayón, Agustín Aguirre, Pedro Antonio de Alarcón, Ventura de la Vega, Francisco Martínez de la Rosa, Eusebio Blasco, José Bisso, Julio Nombela, Jacobo Rebollo, Manuel María de Santa Ana, Ildefonso Antonio Bermejo, Juan Pérez de Guzmán o Joaquín Madonado Macanaz, quien se encargará de la sección de política interior durante más de treinta años.
   Será un diario de cuatro páginas de gran formato, a tres, cuatro y hasta seis columnas, estabilizándose en las cinco columnas durante la mayor parte de su existencia, y compuesto con tipos diminutos, al estilo de los ya consagrados diarios políticos de noticias, estructuradas en secciones. Ofrecerá las nacionales y extranjeras, las parlamentarias, las oficiales y las del gobierno, revistas de prensa, un boletín comercial y agrícola, con las cotizaciones de bolsa y precios de los productos, editorial y artículos de fondo, notas de espectáculos, especialmente los teatrales, así como anuncios comerciales al final, que a veces ocuparán la última plana. También ofrecerá el ya clásico y cotidiano folletín.
   Su propietario y director conspirará, junto al propio Cánovas, en el golpe militar que el general Arsenio Martínez Campos da en Sagunto el 29 de diciembre de 1874, que abre la Restauración dinástica y, en 1879, el monarca agradecerá los méritos de Escobar distinguiéndole como marqués de Valdeiglesias. La época alcanzará su mayor esplendor y prestigio, precisamente, entre 1875 y 1885, al convertirse en el más cualificado órgano del turnante Partido Conservador y como portavoz de su jefe, Cánovas del Castillo. Aunque las tiradas de este diario nunca serán elevadas y los ejemplares difundidos por suscripción al doble de precio, llegarán a los innumerables casinos y sociedades en manos de los dirigentes locales del partido, destacando en sus páginas las noticias y las crónicas sociales de las clases altas, de sus fiestas y sus veraneos en Biarritz, Santander o San Sebastián, recibiendo el periódico el apelativo de “la vieja señora”.
   Tras el magnicidio de Cánovas, en 1897, y ya en manos del segundo marqués, Alfredo Escobar Ramírez, el diario continuará siempre al lado del jefe del sector mayoritario del Partido Conservador, apoyando a Francisco Silvela y, posteriormente, a Antonio Maura, y tras su crisis de 1913 y un breve titubeo, y durante la primera guerra mundial y siempre con la pretensión de mantener unido al partido, apoyará a Eduardo Dato. Tras el magnicidio de este, en 1921, será el portavoz de José Sánchez Guerra, el hombre de confianza de Maura. Como defensor de una monarquía constitucional y parlamentaria y desde su posición liberal-conservadora, será diario opositor a la dictadura primoriverista, llegando a ser multado y suspendido en abril de 1926.
   Seguirá ofreciendo noticias del partido, crónicas parlamentarias, revistas de prensa extranjera, en concreto de los periódicos franceses, y sus principales editoriales y artículos de fondo serán obra de uno de sus más destacados redactores, Salvador Canals. El segundo marqués, con el seudónimo Mascarilla, se dedicará a las crónicas de sociedad de un diario que sigue destinado a una minoría selecta de aristócratas, financieros, gentes de mundo, políticos y damas de la alta o “buena” sociedad. La crítica literaria y teatral será obra de Andrenio (Eduardo Gómez Baquero) hasta 1921. Durante la primera guerra mundial, Mariano Marfil, que actuará seguidamente, y hasta 1933, como jefe de su redacción y director en efectivo, será el autor de unas impresiones de campaña en un conflicto bélico en el que La época será uno de los periódicos españoles que recibirán subvenciones de las potencias aliadas (Francia e Inglaterra).
   Sucesivamente, sus jefes de redacción habían sido Manuel Tello (1866-1884), el ya citado Andrenio (1884-1893), Jerónimo Bécker (1893-1923) y Francisco Pérez Mateos, conocido como León Roch (1923-1927), y a su redacción pertenecerán una larga nómina de periodistas, como Francisco Fernández Villegas (Zeda), Luis Alfonso Casanova, Rodrigo Soriano, Melchor Fernández Almagro, como crítico teatral; así como Francisco de Ayala, que inicia en sus páginas su carrera periodística y literaria, lo mismo que César González Ruano, y publicará colaboraciones de Emilia Pardo Bazán, entre otras figuras literarias y periodísticas.
   Tras ser proclamada la II República, el diario sigue manteniendo el buen tono entre la “vieja sociedad”, con su severo diseño de páginas inmensas alejadas de estridencias y sensacionalismo, y romo en los alardes fotográficos que había adoptado su más directo competidor desde 1903, el diario ABC de los Luca de Tena.
   A pesar de su monarquismo llegará a librarse de la gran suspensión de periódicos antirrepublicanos con motivo de la sanjurjada de agosto de 1932. Marfil lo llevó a posiciones cercanas de Acción Española y, renegando de su pasado moderantismo y defensa del conservadurismo liberal, a partir de noviembre de 1933 el tercer marqués de Valdeiglesias y marqués de las Marismas del Guadalquivir, José Ignacio Escobar Kirkpatrick, toma las riendas del periódico familiar, asistido por Eugenio Vegas Letapie, hasta 1935, y a continuación por Jorge Vigón. A su redacción siguen perteneciendo entonces, entre otros, Gabriel Briones, Luis Ardila, Xavier de Echarri o Luis Araujo Costa, quien en 1946 publicará la biografía de La época.
   El vetusto diario se reconvierte al viejo tradicionalismo de la monarquía católica, siguiendo las ideas difundidas por el francés Charles Maurras, y como órgano de Renovación Española de José Calvo Sotelo, encuadrada en el Bloque Nacional, acusará como farsa el sufragio universal y de inútil y dañino el parlamentarismo, defenderá el autoritarismo y justificará la insurrección militar. Con motivo del asesinato de Calvo Sotelo, La época publica su último número el 11 de julio de 1936, dos días después quedará suspendida, y tras estallar la guerra civil será incautada. En sus talleres se imprimirá El sindicalista, el periódico del partido socialista de Ángel Pestaña.
- - - 
   En algunas épocas se publicó una edición matutina y una edición vespertina, con diferente numeración, por lo que se pueden encontrar algunos saltos en la colección de Hemeroteca Digital. En estos casos se han incluido ambos ejemplares en el mismo archivo.

   Pues bien, en su edición del 25 de octubre de 1884, aparece en una de sus páginas (a cinco columnas) ocupando la parte superior de la cuarta columna, bajo el título LA GACETA, interesándonos los cinco primeros párrafos segundo y tercero, que resumen el mismo texto que publicaba el periódico la "Gaceta de Madrid", la cual transcribimos literalmente:
Página de "La Época" del 25 de octubre de 1884.
LA GACETA
-----------------
   La de hoy contiene las disposiciones siguientes:
   ...
   Ministerio de Fomento.- Real decreto precedido de una razonada exposición disponiendo:
   Artículo único. Se aprueba la variación en el orden de ejecución de las carreteras del plan de la provincia de Sevilla, con arreglo a la distribución y numeración que se designa en el adjunto cuadro:
   PRIMER GRUPO.- Burguillos a Castiblanco, ...

   Seguimos con el "Diario Oficial de Avisos de Madrid"; Se trata de la última etapa de la cabecera del primero diario español que fundara, en 1758, Francisco Mariano Nipho (1719-1803), con el título de Diario noticioso…, que en 1825 se convirtió en periódico semioficial, siendo la más longeva en la historia del periodismo español, si se exceptúa la Gazeta de Madrid, hoy Diario oficial del Estado.
   Seguirá siendo un periódico de cuatro páginas, que mantendrá prácticamente hasta su desaparición, en 1918, el mismo tipo de contenidos que venía incluyendo desde 1825, es decir, una parte oficial y otra de particulares. En la primera, información normativa y de personal de los poderes públicos, incluidos los ayuntamientos, tanto de Madrid como de su provincia, dividida en las secciones militar, civil y judicial, con edictos y requisitorias, así como otra religiosa. En la particular, noticias y anuncios de ventas, subastas, alquileres, pérdidas, libros, empleo de nodrizas y sirvientes o demográficos de la capital, así como otras también de tipo económico y comercial, como los precios de los mercados y las cotizaciones de bolsa. También va incorporando publicidad y las necrológicas. Asimismo, sigue incluyendo observaciones meteorológicas y noticias sobre estrenos de teatro, variedades, taurinos y circenses. E incorpora nuevas secciones como la literaria y la de miscelánea e, incluso, en un faldón de la primera página folletines por entregas y composiciones en verso.
   Desde 1877 a 1882 incorpora como suplemento el título Nuevo diario de Madrid, también de cuatro páginas, estampado en la imprenta de Francisco Andrés y Compañía, y entre 1877 y 1878 también incluye ocasionalmente en su cuarta plana el título La correspondencia de España (1859-1925), y a partir de 1881, incluye esta al Diario oficial de avisos...  Llegó a absorber a Diario de las familias de avisos y noticias de Madrid, político, mercantil y literario,  (1820-1894), que llegó a ser una edición matutina de La correspondencia…
   Como su edición e impresión era subastada pública y periódicamente con fines benéficos, este diario fue arrendado y estampado por diferentes impresores y editores, y en esta última etapa lo fue por, entre otros, José María Alonso, José de Granda Pérez, siendo en este caso su editor Ángel Suárez, entre 1860 y 1866, como fue también su director Adolfo Tomaseti, en 1891, y por la imprenta y litografía de M. Martínez de Velasco, contando en algún periodo con imprenta propia, a cargo de Tomás Noguera.

   Pues bien, en su edición del 26 de octubre de 1884, aparece en la primera página (a siete columnas) ocupando la parte inferior de la primera columna y la casi totalidad de la segunda, bajo el título MINISTERIO DE FOMENTO, repitiendo casi en su totalidad el mismo texto que publicaba el periódico la "Gaceta de Madrid", la cual transcribimos literalmente:
Página 1 del "Diario Oficial de Avisos de Madrid" del 26 de octubre de 1884.
MINISTERIO DE FOMENTO
-----------
EXPOSICIÓN.
   Señor: Instruido en el Gobierno civil de la provincia de Sevilla el expediente que previenen los artículos 26 de la ley de carreteras de 4 de Mayo de 1877 y 31 del reglamento para su ejecución de 10 de Agosto siguiente para alterar el orden de ejecución de las carreteras del plan de dicha provincia, aprobado por Real decreto de 14 de Febrero de 1879; y resultando el referido expediente aprobable en opinión de la Dirección general de Obras públicas, conforme con el dictamen emitido por la Junta consultiva de Caminos, Canales y Puertos, el Ministro que suscribe tiene la honra de presentar a la aprobación de V. M. el adjunto proyecto de decreto.
   Madrid, 24 de Octubre de 1884.
   Señor:A. L. R. P. de V. M., Alejandro Pidal y Mon.
---
REAL DECRETO

   De conformidad con lo propuesto por el Ministro de Fomento,
   Vengo en decretar lo siguiente:
   Artículo único. Se aprueba la variación en el orden de ejecución de las carreteras del plan de la provincia de Sevilla, con arreglo a la distribución y numeración que se designa en el adjunto cuadro.
   Dado en Palacio a veinticuatro de Octubre de mil ochocientos ochenta y cuatro. - ALFONSO.- El Ministro de Fomento.- Alejandro Pidal y Mon.
CARRETERAS
PRIMER GRUPO
Número 1. Burguillos a Castiblanco

   Y finalizamos con "El Liberal"; Este diario matutino comienza a publicarse el sábado 31 de mayo de 1879 y dejará de hacerlo el 28 de marzo de 1939, al ser incautado por el “nuevo” Estado dictatorial del general Franco. Durante sus sesenta años de vida tuvo una orientación liberal republicana moderada y en la segunda década del siglo veinte alcanzó una de las mayores tiradas de la prensa española, siendo el prototipo de los grandes periódicos populares y el más leído entre las capas obreras, “por su lenguaje claro y contundente, su preocupación por los problemas de los trabajadores, sus informaciones rigurosas y exhaustivas y un cierto sensacionalismo”, tal como ha expresado María Dolores Sáiz.
   Nace de la disidencia encabezada en el seno de El imparcial (1867-1933) por quien Eduardo Gasset y Artime (1832-1884) había cesado anteriormente como su director y mano derecha, Mariano Araús Pérez (1836-1901), e Isidoro Fernández Flórez (1840-1902), ya conocido como Fernanflor, quien había proyectado y dirigido durante los últimos cinco años el suplemento Los lunes de El imparcial, a los que se unieron los antiguos socios de Gasset, Mariano Milego y el crítico taurino Eduardo de la Loma, además de otros redactores y trabajadores. El motivo del cisma fue la mudanza ideológica de El imparcial al aceptar al régimen monárquico alfonsino y la política personal de Gasset que chocó contra las convicciones de sus redactores.
   El liberal nació así como un diario absolutamente independiente con fuertes raíces democráticas, al amparo de la nueva ley de prensa del siete de enero de 1879 a través de la cual empieza a “levantar cabeza” la prensa republicana, a la vez que la poderosa izquierda dinástica fragua en el fusionismo y el liberalismo sagastino.
   Araús será su primer director y a su redacción se sumarán otros periodistas que habían abandonado el diario de Gasset el 19 de mayo de 1879, como Julio Vargas Machuca, Francisco de Asís Pacheco, José María Anchorena, José Fernández Bremón o Manuel María González, todos ellos de ideología republicana.
   Nace en pugna con El imparcial, con el que entablará una enconada rivalidad, y su pronto éxito será debido a un exquisito equilibrio entre información y opinión y al tono literario de sus editoriales, infrecuente en la prensa de la época, junto al carácter popular de algunas de sus informaciones, que rozarán cierto sensacionalismo, y que tendrán su mayor exponente con el crimen de la calle Fuencarral y el caso Mussó.
   Peñaflor, que será su mayor accionista fundador, intentará, ya el dos de junio de 1879, emular al suplemento de su adversario creando y dirigiendo Los lunes de El liberal, que al año siguiente se transformará en el suplemento Entre páginas, que aparecerá jueves y domingos, en donde ya empezará a sobresalir la pluma de Miguel Moya Ojanguren (1856-1920), quien asumirá la dirección del diario a partir de 1890.
   Será un periódico de gran formato, compuesto a cuatro columnas al principio y que después irá aumentando en número, insertando en su primera página los editoriales y artículos de fondo, y con secciones para las crónicas parlamentarias, las noticias de provincias, los telegramas del extranjero de la agencia Fabra, disposiciones oficiales, las crónicas locales, las cotizaciones de bolsa, la de espectáculos, cultos, libros y notas meteorológicas. Columnas como “A vuela pluma” y “Plato del día” tendrán la firma de Mariano de Cavia (1855-1920), que a la vez hará crítica taurina bajo el seudónimo de Sobaquillo a partir de su ingreso en la redacción en 1881. Será asimismo el periódico que introducirá y afianzará los anuncios por palabras, insertará necrológicas sin el símbolo de la cruz, adoptando el diario a la vez un anticlericalismo crítico, y prolongará el folletón típico francés. A partir del nueve de julio de 1889 aparecerá junto a su cabecera la leyenda de ser “el periódico de mayor circulación de España”.
   En 1901, El liberal lleva a cabo una etapa de expansión, creando una cadena de periódicos con el mismo título en Barcelona, Bilbao, Murcia y Sevilla y, en 1906, Moya junto al gerente del diario, Antonio Sacristán, como herederos de Fernanflor, crearán, la Sociedad Editorial de España, el gran Trust de la prensa empresarial española del periodo, al que quedan adscritos El imparcial y Heraldo de Madrid (1890-1939), junto a otras cabeceras, y de la que serán máximos accionistas, siendo Moya el presidente de su consejo de administración. A partir de 1907 su nuevo director será Alfredo Vicenti (1850-1916), uno de los mejores editorialistas de la época, que había ingresado en su redacción en 1896. A su muerte le sustituirá en la dirección Enrique Gómez Carrillo, redactor desde 1893 y redactor jefe desde 1907, y entre 1917-1923, Antonio Moya Gastón. Los diarios del Trust serán los de mayor circulación de la época, alcanzando una tirada conjunta de más de 435 mil ejemplares.
   El liberal seguirá siendo el representante de la gran prensa republicana moderada más a la izquierda y no partidario, de ideología democrática y socializante, tal como lo describe Maria Cruz Seoane. Aún así, llegará a ser portavoz del Partido Reformista de Melquíades Álvarez, hará oposición al ministerio de Antonio Maura y ofrecerá una opinión favorable al Partido Liberal, al principio en la persona de Segismundo Moret, después en la de José Canalejas y, por último en la del conde de Romanones (Álvaro Figueroa y Torres). Durante la primera guerra mundial se caracterizará por su francofilia, llegando a estar subvencionado por el Comité de Prensa francés, aunque al final de ella observará una “estricta neutralidad” que resultaría chocante.
   Según las estadísticas oficiales, durante la segunda década del siglo veinte alcanzará los 120.000 ejemplares diarios, una de las más altas tiradas de la prensa de la época, de los que prácticamente la mitad serán suscripciones, considerándose más un periódico de difusión madrileña, firme defensor de la libertad de expresión, que leen las capas populares de la pequeña burguesía y las clases trabajadoras, lo que origina una rivalidad de la prensa estrictamente obrera contra el.
   Un nutrido grupo de redactores protagonizarán un cisma más a la izquierda en el seno de su redacción, y el 13 de diciembre de 1919 fundarán La libertad, que será dirigida por Luis Oteyza y de la que Antonio de Lezama será su redactor jefe. Entre los que se pasan a la nueva redacción se encuentran también Luis de Zulueta, Pedro de Répide, Augusto Barcia, Manuel Machado, Alejandro Pérez Lugín, Ezequiel Endériz, Antonio Zozaya y el fotógrafo Alfonso.
   En 1923 El liberal será vendido a los hermanos Manuel y Juan Busquets, empresarios catalanes y máximos acreedores del Trust, que crearán la Sociedad Editora Universal. Será nombrado director Eduardo Rosón, al que pronto le sustituirá Francisco Villanueva, hasta 1927, siendo incorporado como redactor jefe Rafael Morayta y, como confeccionador, Manuel Font. Intensificará su línea izquierdista adoptando una de las posiciones más radicales a la dictadura primoriverista, de la que sufre persecución.
   En el primer tercio del siglo veinte, uno de sus más distinguidos colaboradores fue Miguel de Unamuno, y entre otros fueron sus redactores o colaboradores, además de los ya citados y que fundaron La libertad, Luis Morón, corresponsal en la guerra cubana; Mariano Martín Fernández, que llegó a ser su redactor jefe en 1907; Luis Araquistáin y Ramón Pérez de Ayala, que fueron corresponsales en Londres durante la guerra mundial; Joaquín Dicenta y Adolfo Marsillach, corresponsales en Barcelona; Arturo Mori, Jaime Torrubiano, Rafael Torres Endrina, Leopoldo Bejarano, Artemio Precioso, José Venegas, Francisco Vera, Manuel Delgado Bareto, Antonio Rodríguez Lázaro, Carlos del Río y Julián Settier.
   El liberal pertenecerá al grupo destacado de la prensa española que contribuirá al advenimiento de la II República. Durante el primer bienio apoyará al gobierno de Manuel Azaña, y situándose en un republicanismo de izquierda moderado, seguirá siendo uno de los diarios más leídos, ahora con formato más reducido y un número de páginas que alcanza las dieciséis.
   Entre sus periodistas del periodo republicano se encuentran Emiliano M. Aguilera, José Manuel de Armiñán, Roberto Castrovido, Marcelino Domingo, Edmundo González Blanco, Gabriel Greiner, José Rocamora, Pedro Massa y F. Valera, como editorialista. Entre 1937 y 1938, su director fue Emilio Ayeusa y, en 1939, Manuel Rosón Ayuso. Tras entrar las tropas franquistas en Madrid y ser incautado, de sus talleres empezó a salir el diario Madrid. Los herederos de los Busquets iniciaron en la década de los cincuenta un proceso, que aún en 2011 continuaba, para que el Estado les indemnice por los bienes incautados de la Sociedad Editora Universal.

   Pues bien, en una de las páginas de la edición del domingo 26 de octubre de 1884, a cuatro columnas, en las que en la primera (parte inferior), aparece una reseña bajo el titular "La Gaceta", y que transcribimos íntegramente:
Página de "El Liberal" del 26 de octubre de 1884.
LA GACETA
-------
 De ayer
   MINISTERIO DE FOMENTO.- Reales Decretos, fecha 24, precedidos de exposiciones, sustituyendo por la carretera de Peñarrubia a Álora por Ardales y Carratraca la que con la denominación de Peñarrubia a Bombichar por los mismos pueblos figura en el plan de las del Estado, en la provincia de Málaga, y aprobando una variación en el orden de ejecución de las del plan de la provincia de Sevilla, en virtud de la cual ocuparán los números 1 al 29 las siguientes: Burguillos a Castilblanco, ...

   De esta noticia se deduce la importancia que tuvo la construcción de la carretera Burguillos a Castilblanco de los Arroyos para el gobierno de la época, ya que la colocan como primera de la lista, algo sin duda importante para nuestra historia. 

lunes, 6 de mayo de 2019

Geografía: El Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa, en Burguillos.

   Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa, de Burguillos. Señalar que toda la información aquí mostrada proviene del Instituto Geográfico Nacional, Geoenciclopedia y de Google Maps.
Mapa del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa.
  Los arroyos son flujos de agua casi continuos, pero a diferencia de los ríos, su longitud es menor así como su caudal, entendiendo este como el volumen de agua que contiene. Seguramente has escuchado que un río es muy caudaloso; esto alude al hecho de poseer “mucha agua”, lo que no sucede con los arroyos. Los arroyos son pequeños y de escasa profundidad, con márgenes casi verticales compuestos de suelo y sedimento en vez de roca. Su caudal puede variar en las distintas épocas del año, por lo que durante algún tiempo el flujo de agua de algún arroyo se ve interrumpido y se seca. Esto es más común en épocas de sequía o de falta de lluvias en verano o invierno.
   Al igual que otros cuerpos de agua, pueden desembocar en el mar o en grandes cuerpos de agua dulce. Poseen un lecho rocoso y muchos son fácilmente vadeables, es decir, pueden cruzarse a pie, sin necesidad de una embarcación. La navegación en los arroyos es normalmente posible solo para embarcaciones muy pequeñas y únicamente cuando el caudal lo permite, puesto que sería imposible para un barco navegar por tan pequeño cuerpo de agua.
Mapa de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde su nacimiento hasta pasar bajo la línea de alta tensión eléctrica, justo antes de llegar al paraje de la Fuente de la Galvana.
   Pese a sus reducidas dimensiones, los arroyos constituyen una gran parte de las aguas de una región o un país, ya que se originan con relativa facilidad. Por ejemplo, un pequeño chorro de agua que cae de un glaciar o una depresión en el suelo cuya agua proveniente de las lluvias se desborda tierra abajo pueden originar un curso de agua pequeño que llega a tomar las características de un arroyo. Con frecuencia su existencia depende del agua de las lluvias.
   Algunos arroyos ostentan un nombre con el que lo conocen los pobladores de una región, pero muchos, debido a que tienden a secarse, carecen de un nombre fijo y ni siquiera figuran en los mapas. A menudo son considerados poco importantes ya que no llevan agua durante todo el año como los ríos, pero conforman un valioso recurso para los seres vivos e incluso para los ríos, cuyas aguas pueden ser alimentadas por las de los arroyos.
Mapa de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde poco antes de pasar bajo la línea de alta tensión eléctrica, justo antes de llegar al paraje de la Fuente de la Galvana, hasta poco después de pasar por el paraje de la Fuente del Pilar de la Dehesa.
   Sí, es posible diferenciar algunos tipos de arroyos por sus características particulares. Por ejemplo, los llamados arroyos de cabecera son las secciones donde comienzan los ríos y por ende, son las partes más altas de estos. Una clasificación de corrientes las separa según su relación con el tiempo. Así, los arroyos son perennes si sus aguas fluyen durante todo el año, son intermitentes si solo fluyen durante ciertas épocas del año y efímeros cuando sus aguas fluyen únicamente después de llover.
   No importa su tamaño; los arroyos son una fuente de agua para cualquier ser vivo que la necesite. Los arroyos, por más pequeños que sean, son una fuente de agua para cualquier ser vivo que la necesite. Los más grandes y los perennes conforman todo un hábitat para muchas especies de peces y anfibios y proporcionan agua tanto a estos como a animales más grandes. Peces como las percas, las mojarras, y los bagres; aves como patos y garzas; mamíferos como las nutrias, los puercoespines, las ardillas, las zarigüeyas y los murciélagos; anfibios como los sapos y las ranas: todos estos y más animales pueblan arroyos de distintas partes del mundo. A lo largo de crecen hierbas, plantas cortas y árboles adaptados a la presencia de agua, así como musgos.
Mapa de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde poco después de pasar por el paraje de la Fuente del Pilar de la Dehesa, hasta desembocar en el arroyo de la Huerta de Abajo, cercano al paraje de El Vergel.
   La contaminación, la explotación de sus recursos, el uso de su suelo como terrenos de cultivo y en general la urbanización son amenazas vigentes que ponen en peligro o terminan con los arroyos, lo que a su vez afecta a los seres vivos incluidos los humanos.
   Los arroyos permiten la recarga de agua de humedales, ríos, lagos y otros cuerpos de agua. Brindan un hogar, alimento y refugio a cientos de especies animales y vegetales, contribuyen a mitigar los daños de las inundaciones y filtran contaminantes. Estas bondades son posibles solo si los arroyos mantienen su estado natural óptimo.
Fotografía aérea de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde su nacimiento hasta pasar bajo la línea de alta tensión eléctrica, justo antes de llegar al paraje de la Fuente de la Galvana.
   El Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa, es un afluente del arroyo de la Huerta de Abajo por su margen derecha, que a su vez (ya con el nombre de Arroyo de Gabino) lo es del río Guadalquivir, por su margen derecha.
   El origen del Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa es un afloramiento al norte del Cerro Moro (en el término municipal de Castilblanco de los Arroyos), a unos 315 m. de altitud, a 5,22 km en línea recta del ayuntamiento de Burguillos. Sus aguas se vierten en el Arroyo de la Huerta de Abajo en las inmediaciones de el paraje de El Vergel, que a su vez vierte sus aguas en el embalse de Alcalá del Río a la altura del paraje de Las Salinillas, en las inmediaciones del casco urbano de Alcalá del Río, ya en el río Guadalquivir, a 20 m. de altitud, tras recorrer en dirección norte sur aproximadamente unos 12 kms. El Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa, recibe las aguas de un pequeño arroyo sin nombre conocido (más bien habría que hablar de escorrentía) que corre poco más de 1,5 km, entre los parajes del Pedregalejo y la Ladera Chica, en su margen derecha.
Fotografía aérea de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde poco antes de pasar bajo la línea de alta tensión eléctrica, justo antes de llegar al paraje de la Fuente de la Galvana, hasta poco después de pasar por el paraje de la Fuente del Pilar de la Dehesa.
   Tras su nacimiento en la ladera norte del Cerro Moro (en el término municipal de Castilblanco de los Arroyos, por el que recorre sus primeros 500 metros de curso fluvial), el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa se adentra en nuestro término municipal pasando junto al paraje de la Casa del Serero (a su izquierda) en sentido Oeste-Este, para a partir de aquí ya buscar el Sur, discurriendo posteriormente en paralelo bastante cercano al camino que lleva a La Madroña, entre los parajes de la Ladera Chica (a su derecha) y El Lentiscal (a su izquierda), para pasar bajo una importante línea de alta tensión, justo antes de pasar por el paraje de la Fuente de la Galvana, y continuar entre la Cabreriza del Marqués (a su derecha) y la Casa de las Vacas (a su izquierda), pasando bajo otra importante línea de alta tensión y bajo la Vereda de los Rodeos, para recibir las aguas del Pilar de la Dehesa y a continuación pasar bajo la Colada de San Francisco en el paraje del Capitanejo, y llegar a la altura del Canal del Viar, bajo el que pasa para continuar junto a la antigua Cañada Real de Córdoba a Huelva (a la que hoy se sobrepone la carretera A-460) que salva a nuestro Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa mediante un sencillo y funcional puente. El Arroyo continúa en dirección Sur, donde a la altura del Cuarto de la Huerta y poco antes del Vergel, vertir sus aguas en el Arroyo de la Huerta de Abajo, que desemboca en el río Guadalquivir en el Embalse de Alcalá del Río, junto al paraje de Las Salinillas, en las inmediaciones del casco urbano de Alcalá del Río.
Fotografía aérea de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde poco después de pasar por el paraje de la Fuente del Pilar de la Dehesa, hasta desembocar en el arroyo de la Huerta de Abajo, cercano al paraje de El Vergel.
   Nuestro Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa no lleva agua durante todo el año, dependiendo enormemente de las lluvias que alimentan los afloramientos que lo surten, y por otra parte ha sido importantísimo en la historia de nuestro pueblo puesto que en las inmediaciones de su desembocadura en el Arroyo de la Huerta de Abajo se han ubicado a lo largo de la historia los asentamientos más antiguos de nuestro término municipal destacando los de época romana, pero que debido a los continuos desbordamientos hizo que el asentamiento definitivo se alejara un tanto de este arroyo para ubicarse en época medieval en la zona actual.
Vista del puente de la ctra. A-460 (sobrepuesta a la Cañada Real de Córdoba a Huelva) sobre el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa.
   La denominación del Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa hay que buscarla en la propia geografía de su curso fluvial. Así el Carrizo es una especie de caña del género Phragmites de la familia Poaceae, siendo una planta perenne, con un rizoma rastrero con capacidad para crecer en la superficie buscando agua. Puede alcanzar los 4 m de altura y 2 cm de diámetro, presentando una gran inflorescencia al final del tallo. Tiene una distribución cosmopolita y subcosmopolita. Geófito. Suele habitar suelos húmedos y orillas de cursos de agua y lagunas. En ríos se encuentran fundamentalmente en los tramos más bajos, en los que la velocidad del curso de agua les permite enraizar. Puede soportar bastante bien niveles moderados de salinidad en el agua y en el suelo, necesitando suelos encharcados hasta profundidades de 5 dm, por lo que es posible encontrarlo en las proximidades de marismas y zonas más salobres. Esta caña ha sido utilizada tradicionalmente para techar chozas y preparar cercados en algunos lugares.
   En cuanto al Pilar de la Dehesa, es bastante obvio, porque pasa junto a la Fuente del Pilar de la Dehesa de la que recibe sus aguas, y debido a la importancia de ésta, toma su denominación.