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Historia, Patrimonio, Arte, Bibliografía, Hemeroteca, ... sobre nuestro pueblo: BURGUILLOS

lunes, 29 de junio de 2026

La representación de San Pedro en la pintura de las Ánimas Benditas del Purgatorio, en su Retablo de la Iglesia de Burguillos

     Mostramos en Historia de Burguillos una reseña y fotografías de la representación de San Pedro, en la pintura de las Ánimas Benditas del Purgatorio que encontramos en su Retablo de la iglesia parroquial de San Cristóbal mártir de nuestro pueblo, aprovechando que hoy es 29 de junio, en el que la Iglesia celebra la Solemnidad de San Pedro y San Pablo, apóstoles. Simón, hijo de Jonás y hermano de Andrés, fue el primero entre los discípulos que confesó a Cristo como Hijo de Dios vivo, y por ello fue llamado Pedro. Pablo, apóstol de los gentiles, predicó a Cristo crucificado a judíos y griegos. Los dos, con la fuerza de la fe y el amor a Jesucristo, anunciaron el Evangelio en la ciudad de Roma, donde, en tiempo del emperador Nerón, ambos sufrieron el martirio: Pedro, como narra la tradición, crucificado cabeza abajo y sepultado en el Vaticano, cerca de la vía Triunfal, y Pablo, degollado y enterrado en la vía Ostiense. En este día, su triunfo es celebrado por todo el mundo con honor y veneración (s. I) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].



     En el muro del Evangelio de nuestra parroquia podemos contemplar, a continuación del presbiterio, el Retablo de las Ánimas Benditas del Purgatorio, en el que se plasma la popular iconografía de la Virgen del Carmen sobre el Purgatorio como mediadora ante la Santísima Trinidad. Así encontramos a la imagen mariana en el centro de la obra, en este caso sin llevar en sus brazos la imagen del Niño Jesús, en un rompimiento de gloria, con el típico escapulario en su mano derecha y rodeada por ángeles portadores de escapularios que tratan de salvar a los Pecadores, algunos de los cuales empiezan a arder bajo las llamas del Infierno. En el plano superior observamos en el ángulo izquierdo, la representación de la Santísima Trinidad (Padre - con túnica blanca y manto azul-, Hijo -con manto púrpura-, y el Espíritu Santo -Paloma-), mientras que en el ángulo derecho nos encontramos con la representación de varios santos, y en el centro aparecen los Apóstoles, los Bienaventurados y los Veinticuatro Ancianos del Apocalipsis.
     Es una obra anónima, fechable a comienzos del siglo XVIII, y con unas medidas de 2,50 x 1,90 mts.
     San Pedro lo podemos contemplar en el grupo del centro, siendo el segundo, empezando por la izquierda, representado como la norma que impuso Francisco Pacheco en su "Arte de la Pintura":
     "...con no haberse de pintar calvo á San Pedro (como es lo más común aunque otros digan otra cosa) sino poblada la frente de cabello no largo con su coleta, si bien juntamente con la barba redonda, cana, crespa y espesa (esta efigie siguió Rafael en sus apóstoles). Otras señas añade el P. Rivadeneira hablando de San Pedro que fué alto de cuerpo, blanco, descolorido. los ojos negros y teñidos en sangre, las cejas no muy pobladas, la nariz algo remachada y no muy viejo, aunque de más edad que San Pablo y menos que San Andrés su hermano. Ha de tener la túnica azul ceñida y el manto naranjado ó de color de ocre, como lo muestra el retrato. Con sus dos llaves en las manos, y quizá no se ha observado hasta ahora por qué le pintan la una de oro y la otra de plata, como se ven en muchas iglesias de Italia y Roma. Por la llave de oro se entiende la potestad de la absolución, por la de plata la de excomunión, porque esta es inferior y aquella superior..."


Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Pedro, apóstol;
HISTORIA Y LEYENDA
   Pescador en Cafarnaúm, Galilea, en el lago de Genezaret, él y su hermano Andrés fueron los primeros apóstoles reclutados por Jesús.
   Su verdadero nombre era Simón. Recibió de Cristo el mote arameo Kefás (gr.: Petras), para significar que sería la piedra angular de la Iglesia. Su mote ha suplantado por completo a su nombre.
   Su vida se divide en tres períodos muy claros:
   1. Envida  de Jesús, lo acompañó, con los otros discípulos, desde el co­mienzo del ministerio galileo hasta su Prendimiento en el Huerto de los Olivos, luego, después de la Resurrección, hasta la Ascensión.
   2. Después de la desaparición de su maestro, residió en Jerusalén, donde fue encarcelado por el tetrarca Herodes Agripa.
   3. Luego habría viajado a Roma de la cual fue el primer obispo. Otra vez fue encarcelado y crucificado por orden de Nerón.
   Durante el primer período, la actividad de san Pedro estuvo estrechamente ligada a la de Jesucristo, siguió tras los pasos de éste, por decirlo así. De ahí que hayamos debido remitir a la iconografía del Nuevo Testamento todas las escenas de la Vida de Jesús donde san Pedro tiene algún papel: la Vocación y la Tradición de las llaves, el Lavatorio de los pies y la Santa Cena, el Prendimiento en el Monte de los Olivos, donde corta la oreja de Malco, la Negación, la Transfiguración  y las Apariciones de Galilea. Tampoco volveremos a tratar ciertas escenas posteriores a la Ascensión de Cristo, tales como la Pentecostés y el Tránsito de la Virgen, donde él está, por fuerza. El apostolado y los milagros de san Pedro en Jerusalén y en Roma son los únicos hechos de su leyenda que comportan hagiografía propiamente dicha. Abandonamos por  ello el terreno de los Evangelios para abordar los dominios de los Hechos de los Apóstoles y de la Leyenda Dorada.
   Antes de abordar el estudio del culto y de la iconografía de san Pedro, es menester discernir entre la leyenda y la historia, exponiendo objetivamente las doctrinas contradictorias de los católicos y de los racionalistas, ya protestantes, ya agnósticos.
   Oigamos las dos campanas, porque si debemos creer en un viejo proverbio «Quien oye sólo una campana no oye más que un sonido».
1. La tradición católica
   La actividad de Pedro en Palestina después de la Ascensión de Jesús se ha­bría prolongado hasta el año 44. Fue entonces cuando, después de haber consumado numerosos milagros (Resurrección de Tabita, Curación de los en­fermos con su sombra), habría sido encarcelado por Herodes y liberado por un ángel.
   Según una tradición, venerable por su antigüedad, habría pasado en Roma los veintitrés últimos años de su vida, desde 44 hasta 67. Triunfó contra los sortilegios de Simón el Mago, favorito del emperador Nerón. Preso en la cár­cel Mamertina, se fugó con la complicidad de sus carceleros a quienes había convertido. Dándose a la fuga por temor a las persecuciones, en la Vía Apia se encontró con Cristo con la cruz a cuestas, a quien preguntó: Qua vadis, Domine y éste le respondió: «Voy a Roma para ser crucificado allí otra vez». Pedro, avergonzado por su cobardía, regresó entonces a Roma donde padeció el martirio al mismo tiempo que san Pablo; pero mientras a éste, que era ciudadano romano, lo decapitaron, Pedro, que sólo era un ju­dío, fue crucificado.
   Los Padres de la Iglesia enseñaban que san Pedro, que no quería  morir de la misma manera que Jesucristo, por humildad había pedido que lo crucificasen cabeza abajo. Se contaba que su cruz había sido levantada inter duas metas, es decir, entre los dos hitos del circo de Nerón. A finales de la Edad Media se creyó que se trataba de los dos hitos antiguos de Rómulo, cerca del Vaticano  (Meta Romuli), y Cestio, en la puerta de San Pablo. Se buscó un sitio intermedio entre estos dos puntos de referencia, y fue así como el martirio se localizó sobre el Janículo, en el lugar donde se levanta la iglesia de San Pietro in Montorio. La disputa entre el Janículo y el Vaticano aún continúa abierta.
   A falta de testimonios que sirvan de prueba de la llegada de san Pedro a Roma, la fecha de ésta y la duración de su estadía, así como acerca del lugar en que se realizó su crufixión, los defensores de la tradición católica  recurrieron a dos argumentos indirectos: el silencio de las iglesias rivales de Oriente (Palestina o Siria) que nunca reivindicaron las reliquias del Príncipe de los apóstoles y la edificación de la Basílica Constantiniana a orillas del Tíber, sobre la colina del Vaticano.
   1. Si san Pedro estaba muerto y había sido sepultado en Jerusalén, las Iglesias orientales nunca habrían dejado de invocarlo para apoyar sus pretensiones al primado en la Iglesia cristiana. Ahora bien, nunca se produjo ninguna rei­vindicación de ese género.
   2. ¿Se habrían atrevido a construir la Basílica Constantiniana sobre el em­plazamiento de un cementerio, profanando una multitud de tumbas no sólo paganas sino también cristianas si no hubiesen  estado persuadidos de que allí se encontraba la tumba de san Pedro?Esta suposición parece también más inverosímil por cuanto la naturaleza del terreno arcilloso, sobre la ladera de una colina, impuso enormes trabajos de nivelación; se necesitaban poderosas razones para emprenderlos.
   Después de las excavaciones dirigidas por Enrico Josi bajo las grutas del Vaticano, estos argumentos fueron esgrimidos en numerosas oportunidades por G. Carcopino. Según sus propios términos, «las investigaciones de los arqueólogos han confirmado la tradición y puesto fin a las polémicas de los eruditos.  A partir de ahora queda probado que san Pedro fue inhumado  en el Vaticano. Las reliquias del Príncipe de los apóstoles habrían sido trasladadas hacia 258 ad Catacumbas, sobre la Via Apia, pero de vueltas por Constantino al Vaticano en 336».
2. La tesis protestante y racionalista
   La crítica racionalista cuestiona el valor de estos argumentos y la base en que se fundan estas tradiciones.
   Pretende que no se ha probado que san Pedro haya estado en Roma, y que en cualquier caso, la tradición acerca de su cuarto de siglo de episcopado ro­mano no reposa en fundamento histórico alguno.
   El silencio de las Iglesias de Oriente sin duda resulta impresionante, pero el argumentum e silentio del cual se ha abusado con frecuencia, a lo sumo no cons­tituye más que una presunción.
   La verdad es que ningún texto contemporáneo digno de fe menciona   el viaje de san Pedro a Roma. Los Hechos de los Apóstoles (12: 17) nos in­forman, simplemente, que después de haber dejado la prisión de Herodes, Pedro salió, yéndose a otro lugar, sin aclarar cual fuese. Aunque un proverbio
dice que «todos los caminos conducen a Roma» es de desear una información más precisa. Dicho silencio es tanto más sorprendente por cuanto el autor insiste con abundancia (capítulos 27 y 28) en las peripecias del viaje de Pablo a Roma.
   La creencia en que Pedro pasó a orillas del Tíber los últimos años de su vida sólo aparece en los escritos de Ireneo y Tertuliano.
   Y hasta los católicos admiten que las fábulas populares de origen romano no pueden considerarse como pruebas.
   El arqueólogo pontificio Enrico Josi no vacila en calificar él mismo de «leyendas», el encarcelamiento de san Pedro en la cárcel Mamertina, donde habría bautizado a sus carceleros, el duelo con Simón el Mago en presencia del emperador Nerón y el diálogo con Jesucristo con la cruz a cuestas en la Vía Apia (Quo vadis).
   Estos relatos dramáticos o poéticos apuntan a acreditar la apostolicidad de la fundación de la Santa Sede, que no lo está más que la de una multitud de sedes episcopales donde no se vaciló en antidatar la fundación, a veces en muchos siglos, con el objeto de aumentar su prestigio y justificar su primado.
Hasta el mismo hecho de la crucifixión del Príncipe de los apóstoles es dudoso. Se trataría de una falsa interpretación de las palabras: «Extenderás tus manos».
   En cuanto a su localización  en el Janículo, no fue imaginada antes del siglo XV, cuando los franciscanos de Roma quisieron justificar las pretensiones de su iglesia de San Pietro in Montorio, patrocinada por los reyes de España. El teólogo protestante Cullmann consiente en admitir la historicidad de una tardía residencia de san Pedro en Roma. Según dicho autor, el apóstol habría abandonado Jerusalén en 44, dejando al apóstol Santiago como suce­sor y jefe de la comunidad cristiana, para contentarse, como san Pablo, con el papel de misionero. Pero jamás habría ejercido funciones episcopales en la capital de los césares, de manera que los papas no pueden pretenderse sucesores suyos.
   De hecho, san Pedro nunca fue representado con el báculo, atributo episcopal por excelencia.
   Acerca de la duración de su estadía en Roma, reina la misma incertidumbre. En su Dictionnaire d'Archeologie chrétienne, el erudito benedictino Dom Henri Le clerq, admite que si la estadía de san Pedro en Roma es a sus ojos un hecho cierto «suduración no lo es».
   La fecha de su crucifixión sigue siendo problemática, o más bien, puede presumirse que se la hizo coincidir artificialmente con la decapitación de san Pablo, para asociar en la muerte a los dos Príncipes de los apóstoles. Las fechas propuestas son muy variables: 55, 58, 64, 67, tanto como decir que no se sabe nada. 
   Si en la Roma del siglo IV se creía que las reliquias de san Pedro habían sido devueltas al Vaticano, sólo se trata de una tradición.
   A falta de textos habría podido esperarse que la arqueología nos deparase la solución del enigma. Desgraciadamente, las excavaciones dirigidas en 1939 y 1949 por Enrico Josi, director del Museo de Letrán y realizadas en el cementerio cristiano sobre el que se edificó la basílica de San Pedro no arrojó los resultados que se esperaban.
   No pusieron a la luz la tumba primitiva del Príncipe de los apóstoles, que se supone destruida por los vándalos. El papa Gregorio Magno la habría reemplazado en el siglo VI por un trofeo cenotafio o memorial: simple monumento conmemorativo que no contiene reliquias.
   Los resultados de las excavaciones vaticanas fueron cuestionados por Charles Delvoye (Latomus, 1954), Amable Audin (Byzantion, 1954), quien concluye que el memorial de san Pedro habría abrigado su púlpito y no su tumba.
   Si el papa Pío XII hubiera estado convencido que los huesos del Príncipe de los apóstoles habían sido inhumados  efectivamente en las criptas de la basílica vaticana ¿no se habría apresurado a proclamar Urbi et Orbi esta feliz nue­va?¿Si no lo hizo no fue porque su conciencia escrupulosa se lo prohibió? Para no decepcionar la esperanza de los peregrinos debió contentarse con decretar al fin del Jubileo del Año Santo de 1950, el dogma de la Asunción de la Santísima Virgen, en vez de promover la unión tan deseable de las iglesias cristianas, y aún a riesgo de profundizar las diferencias entre protestantes y católicos.
   En suma, ni las investigaciones arqueológicas ni los textos nos permiten hasta el presente poner fin a un debate que siempre permanece abierto, y agregar así a las afirmaciones de la fe las certezas de la ciencia.
CULTO
   Considerado muy pronto como «el Moisés de la Nueva Ley», san Pedro no es sólo un santo palestino, sino el santo universal por excelencia.
   Además, si en su condición de fundador del papado es el principal personaje de la Iglesia oficial, al mismo tiempo, a título de portero del Paraíso, es un santo eminentemente popular.
Fiestas
   Esta popularidad está probada por el número de sus fiestas que, excepcionalmente, son tres.
   l. Su natalicio, es decir, el aniversario de su muerte, que se celebra el 29 de junio.
   2. La fiesta de San Pedro ad Víncula (Petri Kettenfeier) ,que conmemora su liberación de la prisión,  y se celebra el 1 de agosto. 
 3. Finalmente, la fiesta de la Cátedra de san Pedro Apóstol (Cathedra Petri, Petri Stuhlfeier), que conmemora su primado, y que fue fijada el 22 de febrero.
Reliquias
   Roma posee las más preciosas reliquias del Príncipe de los apóstoles: sus llaves (claves), sus cadenas (vincula) y su púlpito (cathedra); pero se trata de reliquias indirectas y no corporales.
   El púlpito que Bernini introdujo en un relicario de suntuosa ejecución barroca se conserva en la basílica de San Pedro, reconstruida en el siglo XVI por Bramante y Miguel Ángel.
   Las cadenas, cuyos eslabones proceden de la cárcel de Jerusalén y de la cárcel Mamertina de Roma y que se habrían soldado milagrosamente, se veneran en la basílica de San Pietro in Vincoli. Una tercera iglesia, San Pietro in Montorio, sobre el Janículo, señalaría el lugar de su martirio.
   Su báculo milagroso, también embutido en una montura (Petrus stabhülle), se conserva en Alemania, en la catedral de Limburg del Lahn. En Venecia, en la iglesia del Redentor, se mostraba el cuchillo que usó el apóstol para cor­tar la oreja de Malco.
Lugares de culto
   En Pavía, Lombardía, debe mencionarse la iglesia romana de San Pietro in Ciel d'Oro, cuyó ábside, como el de la iglesia de la Daurade, en Toulouse, estaba cubierto de mosaicos de esmalte dorado.
   Además de protector de Roma y de Pavía, a san Pedro también se lo consideraba el de Milán, Lucca, Ancona, Orvieto, Nápoles, Calabria y Sicilia. En 1140 el rey Rogerio II de Sicilia, de origen normando, puso bajo su advo­cación la Capilla Palatina de Palermo.
    Francia tiene numerosas iglesias puestas bajo la advocación de san Pedro. Su culto fue difundido por la orden de Cluny, cuya casa matriz, y casi todos los prioratos, comenzando por el de Moissac, estaban consagrados al Príncipe de los apóstoles, primer representante del papado al cual la orden respondía  directamente, por derecho de exención. 
   Entre las catedrales góticas que llevan su nombre, basta recordar las de Beauvais, Troyes, Lisieux, Nantes, Poitiers, Angulema y Montpellier. Entre las iglesias abaciales o parroquiales, cabe citar, en París, la antigua capilla de Saint Pierre aux boeufs (Capella Sanct Petri de bobus), cuya  portada decoraba la fachada de la actual Saint Severin; en Sens, la de Saint Pierre le Vif (invko); en Estrasburgo, la de Saint Pierre le Vieux y Saint Pierre le Jeune; en l'ours, la de Saint Pierre le Puellier (Monasterium S.Petri  puellarum) y Saint Pierre des Corps; en Toulouse, la de Saint Pierre des Cuisines; en Normandía, Caen y Jumieges, en las regiones de Poitou, Saintonge, Airvault, Chauvigny y Aulnay. Además, numerosas localidades se bautizaron Dompierre o Dampierre. En España, mencionemos las de San Pedro de las Puellas, en Barcelona y San Pedro el Viejo en Huesca, Aragón.
   En Suiza, la catedral de Ginebra, convertida en el santuario principal  de la Roma protestante, estaba bajo la advocación de San Pierre es Liens (ad Vincula; cast.: encadenado, encarcelado).
   En los Países Bajos, san Pedro era particularmente venerado en Lovaina, Bélgica y Maastricht,  Holanda.
   Antes de la Reforma Inglaterra no era menos devota, a juzgar por la advocación de la abadía de Westminster, y las de las catedrales de Norwich, Exxeter y Peterborough.
   Para acabar con una nomenclatura, muy incompleta ciertamente, mencionemos la célebre abadía de San Pedro de Salzburgo, en Austria, y la Peterkirche de Munich, en Baviera.
Patronazgos de corporaciones
   La popularidad del pescador de Cafarnaúm, convertido en el primero de los papas de Roma, además está probada por el gran número de corporaciones y gremios que reivindican su patronazgo: los pescadores,  pescaderos. co­merciantes de pescado, fabricantes de redes -en conmemoración de la Pesca milagrosa- albañiles -a causa del nombre del primer papa, que es la piedra viviente sobre la cual Cristo ha edificado la Iglesia; los herreros y doradores de metales, a causa de las cadenas de las cuales fue liberado; los cosechadores y cesteros porque se sirven de ligaduras; los cerrajeros, al igual que los relojeros quienes formaban parte de la misma corporación, porque san Pedro posee la llave del Paraíso.
   No se lo apreciaba menos como santo curador. Se lo invocaba contra la fiebre, los ataques de locura, las picaduras de serpiente. Para curar la rabia, enfer­medad contra  la cual se lo consideraba idóneo porque pusiera en fuga a los perros que lanzara contra él Simón el Mago, se aplicaba, tanto a hombres como a animales, un hierro calentado que se llamaba «llave de san Pedro».
ICONOGRAFÍA
   La iconografía del Príncipe de los apóstoles (Iconografía petriana) es de tal riqueza  que desafía todo intento de enumeración.
l. Figuras
Tipo iconográfico, vestiduras y atributos
l. Tipo.
   San Pedro se caracteriza no sólo por sus atributos sino por su tipo físico que es fácilmente reconocible.
   El arte oriental le atribuyó una cabellera rizada. En Occidente, por el contrario, se lo representa calvo, con sólo un mechón de pelo sobre la frente. La tonsura recuerda que fue el primero de los sacerdotes cristianos.
   Se contaba que los judíos de Antioquía le habían tonsurado la cabeza para escarnecerlo. Tal sería el origen de la tonsura clerical, convertida en un signo de honor, porque según los simbolistas evoca la corona de espinas de Jesucristo. Esta clase de tonsura se denomina tonsura scotica porque fue pues­ta de moda entre los clérigos por los misioneros irlandeses.
   La barba rizada de san Pedro siempre es corta.
2.Vestiduras
   Su indumentaria es muy diferente, según que esté representado como após­tol o como papa.
   En el arte cristiano primitivo, como todos los apóstoles, lleva la toga anti­gua, la cabeza descubierta y los pies descalzos.
   En la Edad Media su indumentaria era la de los papas, sus sucesores. Viste el palio, y a partir del siglo X, está tocado con la tiara cónica o la triple corona (triregnum). Estos ornamentos pontificios se convirtieron en la regla en el siglo XV: «San Pedro estará vestido de papa», se lee en un contrato acordado con un pintor en 1452.



ATRIBUTOS
   Los atributos de san Pedro son excepcionalmente numerosos, y los lleva, ya él mismo, ya los ángeles que lo acompañan; unos le caracterizan como após­tol, otros como papa.
l. El más antiguo y difundido es la llave (clavis), que aparece por primera vez en un mosaico de mediados del siglo V, y que desde entonces se convirtió en su atributo constante. Pedro siempre es clavígero (Petrus claviger coeli).
   A veces la llave es única, pero generalmente hay dos ,una de oro y otra de plata, llaves del cielo y de la tierra que sim­bolizan el poder  de atar y desatar, de absolver y de excomulgar, que Cristo concediera al Príncipe de los apóstoles (Tibi daba claves regni coelorum). Dichas llaves están juntas porque el poder de abrir y el de cerrar es uno solo.
   A causa del pasaje del Evangelio de Mateo acerca de la «Tradición de las llaves», san Pedro, en la creencia popular, se convirtió en el portero del Paraíso (jnnitor Coeli).
   Cuando el número de llaves es tres, simbolizan el triple poder de san Pedro sobre el cielo, la tierra y el infierno.
2. La barca alude a su primer oficio, pescador, y la pequeña barca de remos, es símbolo de la Iglesia.
3. El pez tiene el mismo significado, salvo que caracteriza no sólo al pescador de peces, sino también al pescador de hombres (Menschertfischer).
4. El gallo posado sobre una columna es el emblema de la negación y de su arrepentimiento. Dicho atributo, muy tardío, se difundió con el arte barro­co del siglo XVIII.
5. Las cadenas recuerdan sus «cárceles», su triple encarcelamiento, en Antioquía, Jerusalén y Roma. La cadena partida simboliza su liberación por un ángel.
6. La cruz invertida evoca su crucifixión cabeza abajo.
7. La cruz de triple crucero, uno más que la de los arzobispos, es la insignia de la dignidad papal.
   A  estos numerosos atributos puede sumarse la imagen de Simón el Mago, padre de los simoníacos, quien le ofreciera dinero para adquirir el don del Espíritu Santo, ya quien el apóstol pisotea. A veces, aunque es muy infre­cuente, derriba al emperador Nerón (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).

lunes, 22 de junio de 2026

Efemérides: Aniversario de la Imposición de la Primera Medalla de Oro de la Villa de Burguillos a Nuestra Señora del Rosario, el 22 de junio de 1996

     Hoy, 22 de junio, es el aniversario de otro de los grandes acontecimientos de la historia moderna de nuestro pueblo, la imposición a Nuestra Señora del Rosario de la I Medalla de Oro de Burguillos, y bueno es recordarlo en Historia de Burguillos.
     Ese año de 1996, la Hermandad de la Virgen del Rosario celebraba lo que por entonces se creía el III Centenario Fundacional de la corporación, ya que el documento más antiguo conocido databa de 1696 (gracias a la labor investigadora de varios historiadores esa fecha hay que retrotraerla a 1547, de momento).
     Pues bien el culmen de esa celebración fue una procesión extraordinaria de la Santísima Virgen que tuvo lugar ese 22 de junio de 1996, y en la que se le impuso la I Medalla de Oro de Burguillos, en la plaza de la Constitución Española de manos del por entonces alcalde de la localidad, Dº José Juan López, en una efemérides inolvidable para todos los burguilleros.







lunes, 15 de junio de 2026

Geografía: El paraje "Renacuajar"

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del paraje "Renacuajar".


      El paraje "Renacuajar", lugar que debe tomar su nombre por los renacuajos (larva de la rana, que se diferencia del animal adulto principalmente por tener cola, carecer de patas y respirar por branquias), que abundarían por la zona, aunque no hay constancia documental de dichas hipótesis.
      Al paraje "Renacuajar" se llega tras salir del casco urbano de Burguillos por la carretera A-460, en dirección a Villaverde del Río, para un poco antes de la altura del km. 18, a la altura del Cortijo Mudapelos, tomar el camino que surge a la derecha paralelo al Arroyo Mudapelo, con dirección a la población del Viar, que nos lleva directamente al paraje Renacuajar, delimitado al norte por la carretera A-460; al Este por el Arroyo de Mudapelos; al Sur, por un camino de servicios de la zona; y, al Oeste, por el límite del término municipal con Villaverde del Río, encontrándose a unos 4 km. de nuestro pueblo y a una media de 30-40 m. de altitud. Señalar que todas las imágenes provienen del Instituto Geográfico Nacional.






lunes, 8 de junio de 2026

Callejero de Burguillos: la calle Las Represillas

     Mostramos en Historia de Burguillos, una pequeña reseña e imágenes de la calle Las Represillas, en Burguillos.


     La calle (desde el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en la población histórica y en los sectores urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las edificaciones colindantes entre si. En cambio, en los sectores de periferia donde predomina la edificación abierta, constituida por bloques exentos, la calle, como ámbito lineal de relación, se pierde, y el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos).


     En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo al centro geográfico de la localidad, o del Ayuntamiento, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer. 
     Esta vía del callejero burguillero está dedicada a Las Represillas, es decir, un enclave de nuestro término municipal, y que podemos identificar como el lugar donde las aguas están detenidas o almacenadas, natural o artificialmente, de tamaño pequeño, a modo de presa, embalse, pantano, o estanque.




     La calle Las Represillas está situada en la barriada Altos de Burguillos, y va de la confluencia de la calle Los Naranjos con la avenida del Parque, a la calle Zarzamora, siendo el inicio de las calles El Pedralejo, Doña Elvira, La Torre, , y El Cañuelo, con una longitud de 250 m. aproximadamente. Es una calle recta, siendo unidireccional desde el punto de vista del tráfico rodado, asfaltada y alumbrada por farolas funcionales. Está conformada por viviendas unifamiliares realizadas por promociones inmobiliarias creada a finales del siglo XX y comienzos del XXI.
   La calle Las Represillas es, históricamente, una vía moderna en nuestro pueblo, creada a finales del siglo XX, en la barriada Altos de Burguillos, y que tiene en común con el resto de las calles de la barriada que reciben el nombre de árboles y enclaves geográficos del término municipal de Burguillos.

lunes, 1 de junio de 2026

Efemérides: Aniversario del Rosario Público y colocación de la primera piedra de la Casa de Hermandad de la Virgen del Rosario, el 1 de junio de 2003, con motivo del Año del Rosario

     Hoy, 1 de junio, es el aniversario de otro de los grandes acontecimientos de la historia moderna de nuestro pueblo, el Rosario Público y la colocación de la primera piedra de la Casa de Hermandad de la Virgen del Rosario, el 1 de junio de 2003, con motivo del Año del Rosario, así que bueno es rememorarlo en "Historia de Burguillos", a través de la crónica emitida por la propia corporación en sus canales oficiales, en este caso el Boletín "Patrona de Burguillos" del año 2003, en sus páginas 36 y 37, y que pasamos a transcribir íntegramente:



     "Actualidad. Crónica del Año del Rosario.
     El pasado 16 de octubre de 2002, Su Santidad El Papa, Juan Pablo II, promulgaba la Carta Apostólica "ROSARIUM VIRGINIS MARIAE", en la que desarrolla una profunda y bellísima reflexión sobre el rezo del Santo Rosario, para exhortar a la contemplación del rostro de Cristo en compañía y a ejemplo de su Santísima Madre. Estamos ante un documento extenso y, sin duda, muy provechoso, pues el Sumo Pontífice se expresa con la sinceridad y sencillez propias de su arraigada devoción a la Virgen. Como puntos de inflexión de la Carta cabe destacar dos:
        a) La incorporación al Rosario de cinco nuevos misterios, denominados luminosos, que se refieren a la vida pública de Cristo desde el Bautismo a la Pasión, ampliamente comentados en otro trabajo de este Boletín.
        b) La proclamación del ejercicio que va de octubre de 2002 a octubre de 2003 como Año del Rosario, dejando esta indicación pastoral a la libre iniciativa de cada comunidad eclesial.
     Desde que conocimos esta recomendación pastoral, emanada de la más alta instancia eclesial, nos pusimos a la tarea de confeccionar un programa de actividades que aunara lo cultural con lo cultual y nuestra tradición con la actualidad de la Iglesia. Antes de resumir brevemente lo acontecido, quisiera destacar los dos dípticos informativos que se han publicado como anuncios de los distintos actos. Ambos, editados en cartulina brillo y a todo color, han gozado de una enorme aceptación, pues las fotografías elegidas para las portadas (en las que aparecía la Virgen sobre su nuevo Paso tras la Procesión de la mañana del pasado año) eran realmente espectaculares y bellas.
     En cuanto a las conmemoraciones en si estaban estructuradas en torno a tres ejes: actos culturales (conferencias y encuentro de Grupos Jóvenes), conciertos y cultos extraordinarios.
     Por lo que respecta a los primeros, entre el 15 de marzo y el 7 de junio de 2003, se han celebrado un total de 8 charlas coloquios sobre los siguientes temas: "Vestir a las Imágenes: Una forma de devoción"; "La Historia del Rosario"; "Distintas formas de vivir la devoción a la Virgen del Rosario en la Diócesis de Sevilla"; "La Parroquia de San Cristóbal Mártir"; "La Carta Apostólica: El Rosario de la Virgen María";" Las Bandas de Música en Burguillos"; "Los Hermanos Costaleros"; y," El ejemplo de la Santa Sor Ángela de la Cruz". En todas ellas se alcanzó un nivel de asistencia muy satisfactorio, ya que se rondó la cifra media de setenta participantes, resultando su desarrollo muy interesante, ameno y didáctico. Capítulo aparte merece la Conferencia dictada por el Padre Javierre sobre la Santa Ángela de la Cruz, en la que se llenó totalmente la nave del Sagrario, cosa normal si tenemos en cuenta el prestigio del ponente. Motivo de alegría para esta Hermandad es que, pesar de contarse en la organización de estos actos con muchas personalidades foráneas, todos acudieron a Burguillos fieles a su compromiso con nosotros. Todavía en este apartado, reseñar que el pasado 17 de mayo tuvo lugar el Primer Encuentro de Grupos Jóvenes de Hermandades del Rosario de la Diócesis de Sevilla, en el que contamos con la intervención de D. José Miguel Núñez Moreno, delegado de Pastoral Juvenil S.D.B. Lamentablemente, esta iniciativa no contó con el apoyo esperado y sólo asistieron nuestro Grupo Joven y el de Carrión de los Céspedes. A pesar de ello, todo transcurrió felizmente y la jornada de convivencia en la Madroña resultó inolvidable, comprometiéndose la juventud carrionera a organizar el Encuentro del próximo año.
     Por lo que respecta a los conciertos, tuvieron lugar dos: uno de marchas procesionales por la Banda de Música Ntra. Sra. de las Nieves de Olivares y otro de piano, a cargo del joven interprete local D. Antonio Caballero Fernández. Destacar que la Banda de Olivares estuvo dirigida por D. Manuel Granados Rodríguez, conocido por todos ya que, desde pequeño acudió a Burguillos, pues de aquí era su madre.
     Centrándonos en el apartado de los Cultos Extraordinarios, aparte de la Peregrinación a San Benito (analizada en otro artículo de este Boletín), se situaron todos en la última semana de Mayo, mes de María. Así, desde el 29 al 31 tuvo lugar el Solemne Triduo, predicado por D. Francisco Alegría Mellado, Vicario Inspectorial Salesiano y N.H.D. Juan Carlos Pérez Godoy, Inspector Salesiano. En el último día de Triduo celebramos el Besamanos a la Virgen, que aparecía dispuesta en el mismo Altar de la Novena. Siguiendo con el relato cronológico de tan inolvidables acontecimientos, el 1 de junio de 2003, a las 8 de la tarde comenzaba el Rosario Público presidido por Ntra. Sra. del Rosario, engalanada para la ocasión con su ajuar de salida y entronizada en unas andas, especialmente construidas para la ocasión, en las que se aprovechaban elementos ornamentales del Paso. Muy comentado y elogiado fue el realce que proporcionaba a la Imagen la nube que actualmente sirve de pedestal en el Altar del Sagrario y que ahora se situaba sobre la peana dorada. Los misterios del Rosario se rezaron en los siguientes lugares: Calle Real esquina con Calle Portugal, Calle Antonio Machado esquina con Calle Los Palmeros, Avenida Cruz de la Ermita esquina con Calle Cádiz, Calle Virgen del Rosario esquina con Calle Gustavo Adolfo Bécquer y Puerta de la Iglesia, contando en todo momento con el acompañamiento musical de la Banda Ntra. Sra. del Valle de Burguillos. Al llegar la comitiva a la Calle Virgen de la Fuentecilla, se procedió a la ceremonia de colocación de la primera piedra de nuestra futura Casa de Hermandad en el solar que ha cedido el Excmo. Ayuntamiento de Burguillos. En este acto, presidido por la Stma. Virgen, contamos con la presencia de D. José Juan López, Alcalde de Burguillos, D. Juan Manuel Pérez Sánchez, D. Manuel Pérez Cabrera, D. Pablo Pérez Giráldez y D. Miguel Pernía Sánchez, en su calidad de Hermanos Mayores que han sido de esta Corporación, y de D. Francisco Reina Chía, Cura Párroco de Burguillos. Tras introducir el cofre con objetos alusivos al emotivo momento en la arqueta dispuesta al efecto, tomó la palabra el Alcalde de la localidad que en sentida alocución confesó dejarse guiar por los sentimientos al tener justo al lado a la Madre de los burguilleros. Cerró el acto quien esto firma para destacar que lo verdaderamente importante era el valor simbólico de un hecho incontestable: tras tres siglos largos de historia los hijos de Burguillos seguían reuniéndose y concitando proyectos en torno a su Patrona, la Stma. Virgen del Rosario. Cerca de la una y media de la madrugada, tras una tarde noche pletórica de fervor mariano y en la que la Procesión estuvo siempre rodeada de un gran cantidad de fieles, entraba la Virgen en la Iglesia, habiendo cumplido por enésima vez su tarea evangelizadora en el pueblo que tanto la quiere y venera.
     Siendo el presente artículo un apretado resumen de lo sucedido en este Año del Rosario, también va a ser al final un anuncio gozoso de lo que ha de venir como colofón espléndido a este ejercicio, pues el próximo domingo 28 de septiembre tendrá lugar en la Iglesia un Solemne Acto en el que se le impondrá a la Virgen el Bastón de Mando representativo de su recién adquirida condición de Alcaldesa Perpetua de la Villa de Burguillos, ceremonia en la que contaremos con la participación de la Banda de música de la Cruz Roja Española de Sevilla y en la que, de nuevo, intentaremos seguir el dictado de nuestras Reglas que ordenan proporcionar la mayor gloria en esta Tierra a Nuestra Soberana Titular, la Stma. Virgen del Rosario.
MIGUEL VELÁZQUEZ PRIETO"


lunes, 25 de mayo de 2026

Hemeroteca: Detenciones de varios burguilleros, según las noticias aparecidas en el periódico "El Día de Madrid", del 26 de febrero de 1912

     Mostramos en "Historia de Burguillos" la noticia recogida en "El Día de Madrid", editado en la capital del reino, sobre las detenciones de varios burguilleros, y publicado el 26 de febrero de 1912, y que se conserva en el archivo de la Biblioteca Nacional de España.
   "El Día de Madrid", es continuación de El día que fundara Camilo Hurtado de Amézaga (1827-1888), tercer marqués de Riscal, en 1880, que a partir del 6 de abril de 1908 adopta este título, siguiendo la secuencia numérica de su predecesor, bajo la dirección y gerencia de Francisco del Pino, que había sido uno de sus redactores a finales del siglo XIX. Después le acompañará Félix Bernardo de Quirós, como administrador del rotativo, de carácter monárquico y católico y que integrará el grupo de prensa española de tendencia germanófila durante la primera guerra mundial.
     Diario típicamente noticiero, que continúa publicando la sección habitual ‘Nota del día’, especie de columna de opinión sobre la actualidad, que escribirá Abel Imart, uno de los escasos periodistas de su redacción, junto a A. Balbín, y que posteriormente se denominará ‘De ayer a hoy: notas políticas’. En esta segunda etapa, el diario reducirá sus fondos doctrinales, y sus textos, exentos la mayor parte de de firma, acaso de iniciales o algún seudónimo, serán en su mayor parte breves sobre actualidad política, económica, comercial, industrial y financiera, publicando las cotizaciones de la bolsa de Madrid, junto a noticias del extranjero y de provincias, así como de espectáculos (teatro y cine), deportes, sucesos, tribunales, parlamentarias y gubernamentales, religiosas, del movimiento obrero y generales, una revista literaria, el clásico folletín y un buen número de anuncios comerciales, que hacían de este diario una empresa rentable. También publica algunos textos de creación literaria, preferentemente cuentos, apareciendo Emilia Pardo Bazán como una de sus firmas.
     Subtitulado como “diario político neutral”, estampa bajo su cabecera la leyenda “seguros, comercio, industria, agricultura, banca e intereses nacionales”, que refleja sus contenidos y su no adscripción política partidaria. Se imprime en números de cuatro páginas y a cinco columnas, y en 1916 será continuado, de nuevo, por la cabecera El día, iniciando su tercera y última y distinta etapa.
   Pues bien, en una de sus páginas de la edición del 26 de febrero de 1912, en la tercera columna, en su parte inferior, en la que se publican varias noticias, aunque la que nos interesa fundamentalmente a los burguilleros, es las relacionadas con la provincia sevillana, sobre las detenciones de varios burguilleros, y que pasamos a transcribir íntegramente:


Noticias generales
Sevilla:
    Una pareja de la Benemérita del puesto de Mairena del Aljarafe, ha detenido á siete individuos, vecinos de Burguillos, por haberlos sorprendido colocando estacas en la carretera de Sevilla á Villamartín con intención de impedir el tránsito de vehículos.
     - En Burguillos ha sido detenido por la Benemérita, Francisco Prieto, presunto autor de las heridas que sufre su convecino Julián Romero.  

   Unas noticias nada agradables para la historia de nuestro pueblo, que lamentablemente fueron de alcance a nivel nacional.

lunes, 18 de mayo de 2026

Bibliografía: Descripción de Burguillos en la "Enciclopedia General de Andalucía", editado por C&T Editores, en 2004

     Mostramos en "Historia de Burguillos" la descripción que de nuestro pueblo se hace en la "Enciclopedia General de Andalucía", Tomo 4 Ba-Ca, publicada en 2004 por C&T Editores.


   Pues bien, en sus páginas 1640-1641, encontramos en una página a dos columnas el artículo dedicado a nuestro pueblo. La descripción de nuestro pueblo, que pasamos a transcribir literalmente, completando entre paréntesis la explicación de las abreviaturas:



     BURGUILLOS. (SE) [Sevilla]. Municipio de 3.737 h. y 43'1 km2 de extensión, situado a 23 km. de la capital, en la zona de transición entre la Vega del Guadalquivir y la Sierra Norte de Sevilla. Aunque cerca del pueblo existen ruinas romanas, su origen urbano no parece consolidarse hasta la Edad Media. Su topónimo proviene de burgo, palabra del castellano medieval, que significa pueblo. Probablemente la habitan tribus árabes antes de la reconquista, aunque no quedan restos de su presencia. Sus habitantes se dedican especialmente a la agricultura, por ser zona de abundante regadío -cultivo de algodón, espárragos, maíz, melocotón, remolacha y trigo-. De su conjunto monumental destaca la iglesia parroquial de San Cristóbal. Celebra las fiestas patronales en junio. Del 6 al 9 de octubre se festeja la tradicional romería a la Sierra del Coto, en honor de la Virgen del Rosario. Desarrolla un tipo de turismo rural y cinegético. Su población se halla, a comienzos del siglo XXI, en crecimiento, con ligera inmigración e incipiente desarrollo industrial.


   Es un texto con multitud de errores lo que denota el horrible trabajo de campo realizado ya que podemos decir, entre otras cosas, que por supuesto las Fiestas en honor de la Virgen del Rosario transcurren en el fin de semana coincidente con el primer viernes de octubre. Si puede resultar curioso para algunos que en aquellas fechas las Fiestas de San Cristóbal solían coincidir con la festividad de Santiago apóstol.