Cada lunes una nueva entrada con una noticia sobre Historia, Arte, Geografía, Bibliografía, Patrimonio, Fotografía, Hemeroteca, ... de nuestro pueblo: BURGUILLOS

Historia, Patrimonio, Arte, Bibliografía, Hemeroteca, ... sobre nuestro pueblo: BURGUILLOS

lunes, 28 de septiembre de 2026

Efemérides: Imposición del Bastón de Mando como Alcaldesa Perpetua de la Villa de Burguillos, el 28 de septiembre de 2003

     Hoy, 28 de septiembre, es el aniversario de la Imposición del Bastón de Mando como Alcaldesa Perpetua de la Villa de Burguillos a la Virgen del Rosario, así que bueno es rememorarlo en "Historia de Burguillos", a través de uno de los artículos publicados en el Boletín "Patrona de Burguillos" del año 2003, en su página 79, firmado por Jaime Miguel Mazón Pérez, en el que se explicaba a la perfección dicho acontecimiento, y que pasamos a transcribir íntegramente:



ACTUALIDAD
"ALCALDESA PERPETUA DE LA VILLA DE BURGUILLOS"
     Desde la definición por parte del Diccionario de la Real Academia de la Lengua de "alcalde" como el Presidente de cada municipio, en esta nueva Junta de Gobierno de nuestra Hermandad, pensamos en la posibilidad de solicitar, al Pleno del Excmo. Ayuntamiento de Burguillos, la concesión a la Stma. Virgen del Rosario del Título Honorífico de Alcaldesa Perpetua de la Villa de Burguillos, ya que, en referencia a la anterior definición, nuestra Imagen Titular preside y guía desde hace ya más de tres siglos el quehacer diario de nuestro pueblo.
     Para ello hicimos entrega a nuestro Alcalde de un escrito en el cual, además de la solicitud del Título Honorífico, se incluían diez razones por las que creíamos que la Señora merecía tener este título. Esta era la segunda vez que se intentaba que el Pleno del Excmo. Ayuntamiento de Burguillos concediera este nombramiento, ya que de la anterior propuesta, hace ya dos años, no obtuvimos respuesta.
     Llegamos al Miércoles 14 de Mayo del corriente, en el que, tras una mañana de nervios, se consigue que nuestra petición sea el punto principal del orden del día del Pleno a celebrar por la tarde a las 17:00 horas. En él se da paso a la lectura emocionada en el Pleno, reunido en su totalidad, y ante unos ochenta devotos de nuestra Imagen Titular, por parte de D. Josefa Sánchez Delgado, del escrito enviado por nuestra Hermandad, tras lo cual se acuerda por unanimidad la concesión del Título Honorífico de Alcaldesa Perpetua de la Villa de Burguillos, lo cual se celebra con un espontáneo aplauso y con el posterior lanzamiento de una salva de cohetes.
     Este Título lo representa el Bastón de Mando que ostenta el Alcalde en los actos públicos a los que asiste, el cual lleva un cordón dorado con un galón negro y acabado en dos borlas del mismo color. Para esta ocasión y tratándose de una joya que significará, a partir de ahora, la importancia que nuestra Bendita Imagen siempre ha tenido y seguirá teniendo en nuestro pueblo, del cual es Norte y Guía, será de diseño único y propio, realizado en madera noble con las empuñaduras en plata de ley sobredorada por Orfebrería Hermanos Fernández de Sevilla, siendo esta pieza portada en las salidas procesionales de nuestra Virgen por la talla de un angelito que realizará la experta gubia de D. Ricardo Rivera, el cual ya ha realizado trabajos para el paso de la Virgen, y que irá colocado en la parte delantera de la peana de este.
     El acto de Nombramiento Público de Alcaldesa Perpetua de la Villa de Burguillos, Título que poseen sólo las Imágenes más veneradas en los pueblos donde residen, caso de Ntra. Sra. de la Granada en Guillena, Ntra. Sra. del Rosario en Brenes,..., y entrega del Bastón de Mando del Pueblo por parte del Alcalde, tendrá lugar el Domingo 28 de Septiembre de 2.003 a las 12 horas en la Iglesia, para lo que contaremos con la presencia de la Banda de la Cruz Roja Española de Sevilla.
     Finalmente, espero que la Stma. Virgen del Rosario siga dentro de todos nosotros como su nuevo nombramiento define, presidiendo todos los días de nuestras vidas.
Jaime Miguel Mazón Pérez




lunes, 21 de septiembre de 2026

El azulejo conmemorativo a Laureano Fernández Martín en la fachada del Centro de Día "Rafael Cavestany"

     Mostramos en Historia de Burguillos una reseña e imágenes del Azulejo Conmemorativo a Laureano Fernández Martín en la fachada del Centro de Día "Rafael Cavestany", aprovechando que hoy, 21 de septiembre, es el aniversario de su inauguración (21 de septiembre de 2022) por parte del Ayuntamiento de Burguillos, y en presencia de la familia del homenajeado y del pueblo de Burguillos.




     Y qué mejor día que hoy, para analizar dicho Azulejo Conmemorativo a Laureano Fernández Martín.
     El Centro de Día "Rafael Cavestany" se encuentra en la calle Real, 1; que forma parte del Casco Antiguo de Burguillos. 
     En su fachada, encontramos un azulejo conmemorativo muy interesante. Es una obra de 24 piezas (6 x 4), siendo la parte más destacable el propio texto en sí, ornamentado a modo de pergamino desenrollado que acentúa el protagonismo del texto, y con el escudo heráldico municipal en la parte superior y una vista de la localidad de Burguillos, en la zona inferior. El texto es el siguiente:

"El Ayuntamiento de Burguillos
en reconocimiento a:
D. Laureano Fernández Martín
(1890-1959)
Quien de forma altruista donó este
terreno en el que hoy se ubican el
Centro de Día y la explanada para
la construcción del primer colegio
público de Burguillos en el año 1953
Burguillos, a 21 de septiembre de 2022".

     Es una obra realizada por M.C. Millán, en el año 2022, datos obtenidos de la propia obra ya que está firmada en el ángulo inferior izquierdo.




Conozcamos la propuesta que llevó al Ayuntamiento de Burguillos a realizar dicho azulejo conmemorativo:
     Conforme a lo establecido en el artículo 97.2 del Real Decreto 2568/1986, de 28 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento de Organización, Funcionamiento y Régimen Jurídico de las Entidades Locales, y artículo 21 del Reglamento de Honores y Distinciones del Ayuntamiento de Burguillos, se propone siguiente
PROPUESTA DE ACUERDO
     D. Laureano Fernández Martín fue un vecino de nuestro pueblo que nació en1890 en la localidad de Brenes, trasladándose a Burguillos junto a su esposa en 1913. Casado con doña Concepción Magro Morales, vecina de Villaverde del Río, regentaron una panadería que se encontraba en la Avenida Arroyo Paso de la Villa y que se extendía hasta la actual panificadora que se encuentra en la calle La Fuente. Fruto de su matrimonio nacieron sus hijos Laureano, Juan, Mercedes y Victoria. Durante toda su vida, tanto Laureano como Concepción ayudaron a todos los burguilleros, especialmente a las familias más necesitadas, a las que nunca permitió que les faltara el pan.
     En 1953 el ministro de agricultura D. Rafael Cavestany se traslada a Burguillos para hacer el reparto de parcelas de colonización entre los vecinos de nuestro pueblo y en dicha visita se le hace entrega de una carta escrita por el entonces maestro de todos los niños de Burguillos, D. Manuel González López, maestro nacional muy querido por todos los burguilleros y que tuvo mucha influencia en la educación y formación de los jóvenes burguilleros en esa difícil época. En dicha carta, entregada al ministro por la hija de un guardia civil, el añorado maestro solicitaba un colegio donde poder enseñar a los burguilleros y donde "los niños de Burguillos tuvieran un sitio digno donde recibir las clases". Dado que el Ayuntamiento no disponía de terrenos donde construir el denominado grupo escolar, en 1953 D. Laureano Fernández Martín decide ceder el terreno de manera totalmente altruista para la construcción de dicho colegio.
     En los citados terrenos se construye el deseado colegio que pasarla a denominarse "Colegio Rafael Cavestany". En dicho colegio iniciaron sus estudios los niños burguilleros de la época, bajo la enseñanza de don Manuel González López y su esposa doña Manuela García de Casasola, quienes ejercieron la profesión en Burguillos durante más de 40 años, y muchos niños de nuestro pueblo estudiaron en él hasta que en el año 2003 se decide construir el Centro de Día "Rafael Cavestany", poniendo fin a varias décadas de un colegio que sirvió para que muchas generaciones de burguilleros, entre los que nos encontramos algunos de los que hoy formamos parte de esta corporación municipal, se formaran académicamente. Todos tenemos en nuestra imagen y recordamos con mucho cariño aquel entrañable colegio de nuestra infancia que estaba situado en un lugar estratégico de nuestro pueblo.
     Son muchas las generaciones de burguilleros los que hemos estudiado en este centro escolar, pero para la gran mayoría es desconocida esa altruista cesión y ese acto de generosidad de don Laureano Fernández Martín y su esposa que permitió que Burguillos tuviera un centro educativo digno para que los niños burguilleros pudieses aprender y formarse. No cabe mayor gesto de generosidad y compromiso con su pueblo.
     D. Laureano Fernández falleció el 28 de septiembre de 1959. En la actualidad, sólo permanece con vida una de sus hijas, Mercedes, y cuatro nietos del matrimonio como son Victoria, Laureano, Manuel y Conchita.
     El 27 de julio de 2003 la familia de D. Laureano Fernández registró una petición en el Ayuntamiento de Burguillos solicitando la rotulación de la plaza que se encuentra en la explanada junto al Centro de Día como plaza "Laureano Fernández Martín". Dicha petición no fue tenida en cuenta por el equipo de gobierno que gobernaba en esa época y, hoy en día, dicha plaza se denomina "Misa del Cruce" a petición de la Hermandad de San Cristóbal, por lo que no se puede acceder a la petición de la familia.
     Sin embargo, el Ayuntamiento de Burguillos quiere dejar constancia de su agradecimiento a D. Laureano Fernández Martín y a su esposa Concepción Magro Morales por el acto altruista que tuvieron con los niños burguilleros y que fue de vital importancia para el futuro de la educación en Burguillos.
     Para ello, se propone al Pleno el siguiente ACUERDO:
     UNICO.- Colocar una placa en el exterior del Centro de Día en la que quede constancia de la gratitud del pueblo de Burguillos al altruista gesto de generosidad de D. Laureano Fernández Martín con los burguilleros.




Conozcamos mejor la Biografía de Laureano Fernández Martín, persona homenajeada en el azulejo conmemorativo, con los datos aportados por su nieto Laureano Fernández Fernández, al que desde aquí le agradecemos su colaboración:
     Laureano Fernández Martín era natural de Brenes y nació en 1890. Se casó con Concepción Magro Morales (Concha) natural de Villaverde del Río.
     Se trasladaron a Burguillos sobre 1913 y montaron una panadería.
     Tuvieron cuatro hijos Laureano, Juan, Mercedes y Victoria.
     Durante los tiempos difíciles de la guerra civil y posteriores llamados años del hambre Laureano y Concha tuvieron siempre una postura solidaria y procuraban que a nadie le faltase el pan aunque tuvieran que comprarlo "fiao".
     En 1953 visitó Burguillos el ministro de Agricultura (D. Rafael Cavestany). La visita del ministro fue para entregar las parcelas de colonización. Estás parcelas supusieron una gran ayuda para muchas familias a las que ayudaron a mejorar sus condiciones vitales.
     En esa época las instalaciones donde daban clases los maestros del pueblo eran muy deficitarias y los dos maestros D. Manuel González López y Doña Manuela García de Casasola y Cerezo (matrimonio) decidieron que una niña (no recuerdo su nombre, pero parece que era hija de un guardia civil) leyera una carta al ministro pidiéndole una escuela apropiada.
     El ministro prometió estudiar el asunto y finalmente pasado poco tiempo se aprobó la nueva escuela de Burguillos.
     El Ayuntamiento no disponía de terrenos cerca del núcleo municipal y ahí mi abuelo puso a disposición del Ayuntamiento (donándolo altruistamente) el terreno sobre el que se construyó el Colegio Rafael Cavestany. 
     Durante muchos años mi madre Mercedes Fernández Cruz esposa de su hijo Juan Fernández Magro solicito de forma reiterada que este acto de magnanimidad fuera reconocido por el Ayuntamiento. Por fin hace unos años la Corporación Municipal presidida por Domingo Delgado Pino tuvo a bien reconocer con un azulejo dicha donación.
     Para mí madre que había luchado muchos años por este reconocimiento fue muy satisfactorio la colocación de dicho azulejo.
     Finalmente creo que los maestros D. Manuel y Doña Manuela dedicaron toda su vida laboral a enseñar a los niños y niñas de Burguillos.
     Creo que el pueblo, aunque hayan pasado muchos años, les debe un reconocimiento póstumo. Aún vive su hija Carmelita González y García de Casasola.

lunes, 14 de septiembre de 2026

Callejero de Burguillos: La avenida Cruz de la Ermita

     Mostramos en Historia de Burguillos, una pequeña reseña e imágenes de la avenida Cruz de la Ermita, de Burguillos, aprovechando que hoy, 14 de septiembre, es la Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, que al día siguiente de la dedicación de la basílica de la Resurrección, erigida sobre el Sepulcro de Cristo, es ensalzada y venerada como trofeo pascual de su victoria y signo que aparecerá en el cielo, anunciando a todos la segunda Venida [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
     Y qué mejor día que hoy, para analizar la avenida Cruz de la Ermita, de Burguillos, dando un paseo por ella.



     La avenida, desde el punto de vista urbanístico, y como definición, no posee una adscripción precisa. En términos generales, corresponden a un gran eje urbano, bien caracterizado desde el punto de vista genético, porque estructura el crecimiento de la villa; morfológico, ya que es ancha; y funcional, sobre todo por canalizar el tráfico rodado. Sin embargo, en algunos casos las avenidas constituyen el eje principal de un sector determinado o de una barriada, y si bien poseen las características de vía principal en relación a ese sector, no alcanzan dicho valor en el conjunto de la ciudad. La avenida posee sobre todo un valor simbólico, y prueba de ello es que en Burguillos la avenida por excelencia es la hoy denominada de Andalucía, y así es es reconocida sólo como la avenida. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo al Ayuntamiento. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer, como ocurre en este caso.  
   La avenida Cruz de la Ermita, es una vía que se encuentra en el Barrio de la Ermita. Va desde la glorieta del Cuerpo Nacional de Policía, a la glorieta de los Jornaleros, estando situada en el eje vertebrador de la población, puesto que comparte su ubicación con la carretera A-8013 (Alcalá del Río - Castilblanco de los Arroyos). Reseñar que en la acera de la derecha tiene como "vía de servicio" el paseo de San Sebastián (vía peatonal), aparte de otra, al final sin denominación, y en la acera de la izquierda, tiene también como "vía de servicio" la avenida Alcalde José Cuesta Godoy, en su primera parte, continuada al final por otra vía de servicio, sin denominación específica. De ella parten consecutivamente por la derecha, las calles Lepanto, Cádiz, La Calera, Huelva, Almería, Sevilla, Manuel de Marcos, Francisco Rivera "Paquirri", y Juan Pablo II, mientras que por la izquierda, lo hacen las calles Lavanda, e Hinojo.
     La avenida Cruz de la Ermita, tiene una historia dilatadísima en el tiempo, pues no se entiende Burguillos sin ella ya que forma parte indisoluble de la carretera A-8013 y que cruza la población de Sur a Norte (proveniente de Alcalá del Río y con destino a Castilblanco de los Arroyos), y aunque históricamente apenas tocaba al núcleo urbano con algunas viviendas alrededor de la carretera, hoy es la vía que vertebra a Burguillos, por lo que también la podemos considerar parte integrante del Casco histórico de Burguillos. Su nombre deriva de que en la zona adyacente de las calles Huelva, Almería y Cádiz, se encontraba la desaparecida Ermita de San Sebastián, con un crucero en sus inmediaciones, que pervivió algo más de tiempo que la propia Ermita, ya en ruinas en el siglo XIX, de ahí que cuando se urbaniza a mediados del siglo XX, toma el nombre de la Cruz de la Ermita por el recuerdo que aún perduraba en la población.
     Es una vía residencial de viviendas de una y dos plantas de autoconstrucción, surgidas en el entorno de la carretera A-8013, y que ha ido creciendo paulatinamente a finales del siglo XX y comienzos del XXI, con alguna implantación de locales comerciales de todo tipo, además de buenas zonas ajardinadas y parques infantiles al inicio y final de la vía reseñada.




Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de la Santa Cruz;
La Leyenda de la cruz
   La historia de la Santa Cruz, antes y después de la Crucifixión, dio nacimiento a un ciclo legendario que fue popularizado por Santiago de Vorágine en la Leyenda Dorada.
   Los héroes principales de esta novela piadosa que abarca varios siglos, son Adán, Salomón, la reina de Saba, el emperador Constantino, Santa Helena y finalmente Heraclio, que devuelve la Santa Cruz a Jerusalén.
La madera de la Cruz antes de la Crucifixión
   La idea central de la leyenda es la intención de vincular la Redención con el pecado Original. Se imaginó que la cruz del Gólgota se había construido con madera procedente del árbol de la Ciencia. Por ello, en los himnos litúrgicos, la cruz se invoca con el nombre de Arbor.
   ¿Qué sucesión de vicisitudes y metamorfosis permitió que la madera del árbol de la Ciencia se convirtiera en la cruz de Jesús? Se supuso que Adán había arrancado una rama antes de ser expulsado del Paraíso. Según otra versión, es el tercer hijo de Set quien habría recibido ese brote de manos del arcángel Miguel, y lo habría plantado sobre su tumba.
   Mucho tiempo después, la reina de Saba, que fue a Jerusalén para visitar a Salomón, al encontrarse frente a una viga echada sobre un arroyo a manera de puente, vio en espíritu que el Redentor sería fijado alguna vez a esa madera. Por ello se negó a pisar esa tabla sagrada y se arrodilló para adorarla.
   Salomón hizo clavar esa pieza de madera en el suelo con el objeto de que no fuese pisoteada. Por un misterioso fenómeno, apareció en la Piscina probática donde flotaba y curaba milagrosamente a los enfermos y tullidos. Los verdugos la retiraron de esa piscina y construyeron con ella la cruz de Jesús.
   Esta leyenda novelesca ha sido representada muchas veces por los pintores italianos del Trecento y del Quattrocento, sobre todo en las iglesias de los franciscanos, guardianes del Santo Sepulcro, muchas de las cuales estaban bajo la advocación de la Santa Cruz (Santa Croce).
   La escena más popular de este ciclo es el gesto de la reina de Saba al arrodillarse frente a la madera de la Santa Cruz cuando aún servía de puente sobre un arroyo.
La reina de Saba adora la madera de la Cruz
   En la vidriera de Saint Pantaléon, en Troyes, se lee esta ingenua inscripción:
          La royne de Sabba ne voulut marcher sur la dicte planche
          Pour ce qu'elle fut inspirée que sur icelle planche
          Serai crucifiçe le Rédempteur des humains.
   (La reina de Saba no quiso caminar sobre esta tabla / Porque recibió la inspiración que sobre esa misma tabla / Sería crucificado el Redentor de la humanidad.)
   De acuerdo con una leyenda popular que asimila la reina de Saba a la reina Pedauca, al retroceder para vadear el arroyo, ella mostró una pata de oca.
   Existe otra versión de esta leyenda que también reposa en la idea de la continuidad de los dos Testamentos, pero que es totalmente diferente.
   Adán, expulsado del Edén, como recuerdo del Paraíso perdido se lleva una rama del Árbol de la Ciencia que le sirvió de bastón hasta su muerte.
   Dicho bastón, que los patriarcas se transmitieron de generación en generación, fue encontrado por Jetró, el suegro de Moisés. De ese bastón colgó Moisés la serpiente de bronce, prefiguración de Cristo crucificado. Por la intermediación del traidor Judas, llegó a las manos de los verdugos de Cristo que lo utilizaron para construir la cruz.
La Invención y la Adoración de la Vera Cruz
   La historia de la Santa Cruz no se detiene en la Crucifixión. A falta de huesos de Cristo, cuyo cuerpo había subido al cielo, la devoción popular se volcó sobre el instrumento del suplicio que ocupó el primer lugar en el catálogo de las reliquias.
   Las tradiciones creadas en torno a este símbolo de la fe cristiana fueron difundidas en el siglo XIII por la Leyenda Dorada que narra detalladamente la maravillosa historia de la Búsqueda, el Descubrimiento y la Exaltación de la Santa Cruz.
1. La Invención de la Vera Cruz por santa Helena
   Después de la muerte de Cristo la cruz no se mantuvo plantada  en el Gólgota, puesto que erigían una nueva para cada ejecución. Fue enterrada con los «patibula» de los dos ladrones en una fosa común que cayó en el olvido. Ninguno de los apóstoles y evangelistas se preocupó por ello, según parece.
   Algunos siglos más tarde, Cristo se aparece en sueños al emperador Constantino y le promete que vencerá bajo el signo de la cruz. Constantino sale de Roma al encuentro del ejército de Majencio, y gracias a la cruz que resplandece en su lábaro, consigue la victoria.
   Santa Helena, su madre, decide entonces viajar a Jerusalén para encontrar la madera de la Vera Cruz. Reúne a los ancianos para indagar acerca del lugar donde está enterrada, y le informan sobre un tal Judas como único depositario del secreto.
   Éste, interrogado, finge no saber nada. Helena ordena que lo echen en una cisterna seca: después de seis días de ayuno, Judas pide que se lo perdone y promete decirlo todo. Cuando cavan en el sitio que él señala, se descubren las tres cruces del Calvario.
   La identificación de la Vera Cruz
   Desgraciadamente, las tres cruces se parecían entre sí ¿Cómo distinguir entonces la Santa Cruz, la de Jesús, de las correspondientes a los Ladrones? Su autenticidad fue revelada por el milagro de un muerto que resucitó a su contacto, o bien de acuerdo con otra leyenda, por la inscripción (titulus) que permanecía fijada a la madera de la Vera Cruz.
    En medio de la alegría general, Judas se convirtió, y en su bautismo cambió su nombre malsonante por el de Ciriaco (Dominicus); y hasta llegó a ser elegido obispo de Jerusalén.
   Por pedido de Santa Helena, emprendió búsquedas complementarias en el Gólgota para encontrar los Santos Clavos, que aparecieron en la superficie tan brillantes como si fueran de oro.
   Toda esta historia ha sido inventada. No hay texto alguno que haga alusión al descubrimiento de la Vera Cruz antes de 347; ahora bien, Santa Helena murió en Nicomedia  en 327.
2. La reconquista de la Santa Cruz por el emperador Heraclio
   Las aventuras de la Santa Cruz no habían terminado.
   La preciosa reliquia, que Constantino y Helena habían enriquecido con gemas (crux gemmata), fue pillada por el rey de los persas, Cosroes II. El emperador Heraclio la reconquistó en 628 y la devolvió a Jerusalén, sólo en parte, porque uno de los brazos habría quedado en Constantinopla.
   Ese retorno de la Vera Cruz está narrado de dos maneras diferentes.
   Según la primera versión, Heraclio se había propuesto llevar personalmente sobre sus hombros la Cruz reconquistada a la cima del Calvario, y para honrarla creyó que lo mejor era vestirse con sus ornamentos imperiales. Pero cuando quiso levantar la Cruz le resultó imposible conseguirlo. El patriarca Zacarías le explicó la causa de ese prodigio: puesto que Cristo había transportado su cruz con humildad, era conveniente que un emperador cristiano hiciese otro tanto. Una vez despojado de sus ornamentos, en camisa y con los pies descalzos, pudo subir la Cruz hasta el Gólgota.
   La Leyenda Dorada introdujo una variante en esta anécdota. Heraclio quería hacer una entrada triunfal en Jerusalén; pero al llegar a Jerusalén a caballo, seguido por un brillante cortejo, debió detenerse ante la Puerta Dorada, pues la encontró cerrada. Un ángel le advirtió que debía devolver la Cruz imitando la humildad del Rey Celestial que había entrado por esa puerta montado en un asno.
   Entonces el emperador comenzó a llorar, se descalzó, se quitó sus ropas, e incluso la camisa, y tomando la Cruz del Señor llamó humildemente a la puerta que se abrió y le permitió el paso.




3. La Exaltación de la Santa Cruz
   Estos dos grandes acontecimientos de la Búsqueda y de la Reconquista de la Santa Cruz fueron conmemorados en la liturgia griega y romana.
   La fiesta de la lnventio S. Crucis recuerda el descubrimiento de la Vera Cruz por la emperatriz Helena. En cuanto a la fiesta de la Exaltatio, que tiene el sentido de elevación, de ostención ante los peregrinos, celebraba en su origen la advocación de la basílica constantiniana del Santo Sepulcro, donde se encontraba la Cruz desenterrada por la emperatriz Helena; pero más tarde se aplicó a su devolución por Heraclio, después de su victoria sobre Cosroes.
   Fue el papa Sergio, oriundo de Siria, quien introdujo en Roma a finales del siglo VII esta fiesta jerosolimitana. En el oficio de ese día, el sacerdote hace cuatro elevaciones de la cruz.
   Todos los santuarios de la cristiandad tenían como suprema ambición poseer un trozo de la Vera Cruz que los emperadores de Constantinopla  no dejaron de acuñar. Esas reliquias insignes se guardaban en las staurotecas (del griego stauros: cruz) que generalmente tienen la forma de una cruz de doble travesaño.
   Las más célebres son la del monasterio de la Sainte Croix de Poitiers, donada en 570 a Santa Radegunda por la emperatriz Sofía; las de Monza, en Lombardía y, en Hungría. La más preciosa desde el punto de vista artístico es la stauroteca de Limbourg del Lahn, adornada con magníficos esmaltes alveolados que proceden del botín robado por un caballero alemán en Constantinopla en ocasión de la cuarta Cruzada, en 1204.
Iconografía
   Hemos insistido largamente en el tema de la leyenda y el culto de la Santa Cruz, porque una y otro dieron nacimiento a numerosas realizaciones artísticas del mayor interés, algunas de las cuales, como los frescos de Piero della Francesca en Arezzo, son incomparables obras maestras.
   La mayoría de dichos ciclos, que se inspiran en la Leyenda Dorada, han sido ejecutados para iglesias de la orden de los franciscanos, con frecuencia puestas bajo la advocación de la Santa Cruz (Santa Croce).
          1. Invención e identificación de la Vera Cruz por santa Helena
          2. El emperador Heraclio, en camisa y descalzo, devuelve la Cruz a Jerusalén
   Heraclio generalmente lleva el asta o poste de la Cruz, sin el travesaño.
El culto de la Santa Cruz
   Numerosas Iglesias o abadías de toda la cristiandad estaban bajo la advocación de la Santa Cruz. En Francia, el monasterio fundado por santa Radegunda, en Poitiers. En España y Austria las abadías cistercienses de Santes Creus y de Heiligenkreuz.
Los instrumentos de la Pasión
   La Cruz no es el único objeto de veneración. La devoción de la Edad Media incluyó en el mismo culto a todos los instrumentos de la Pasión que agrupó en una especie de trofeo llamado las Armas de Cristo. Se le atribuía un poder mágico, como a la señal de la cruz.
   Este tema esencialmente popular a pesar de su carácter heráldico, suele acompañar el Cristo de la Piedad o a la Misa de san Gregorio, imágenes a las que se vinculaban numerosas indulgencias.
   Los elementos que forman parte de su composición se multiplicaron poco a poco. En el siglo XIII estaban reducidos a seis: la corona de espinas, la columna y las varas de la Flagelación, la cruz, los clavos, la esponja y la lanza de la transfixión.
   En el siglo XV el jeroglífico se complicó. Se agregaron las treinta monedas de Judas alineadas o cayendo en cascada de una bolsa invertida, la linterna de Malco y su oreja pegada al machete de San Pedro, el gallo de la Negación (gallus cantans), una cabeza que escupe (sputum infacie Christi), la mano que abofeteó a Cristo, la columna de la Flagelación, el aguamanil y la jofaina  del Lavatorio, las manos de Pilato, el velo de la Verónica, la túnica sin costuras y los dados que tuvieron para echarla a suertes, el martillo que hundió los clavos, la escalera del Descendimiento de la cruz.
   Cuando estos «Instrumentos» no están ordenados en una panoplia son transportados por ángeles que tienen el papel de tenantes de escudo de armas. En Solesmes, el ángel que lleva la bolsa de Judas, enjuga una lágrima en la comisura del ojo.
   Los ángeles presentando los Instrumentos de la Pasión suelen estar representados en los timpanos de las portadas de las catedrales, en la escena del Juicio Final.
Las cinco llagas
   Otra devoción también vinculada con la Crucifixión es la de las cinco Llagas o heridas. Se desarrolló en el siglo XV a causa de las indulgencias que atribuyó el papado a las oraciones en memoria de las cinco Llagas de Cristo que protegían contra la «muerte ruin», es decir, la muerte súbita, sin confesión, particularmente temida en tiempos de peste.
   Las procesiones expiatorias de los flagelantes se acompañaban con este refrán:
          Jhesus, par tes cinq rouges playes 
          De mort soudaine nous delayes.
          (Jesús, por tus cinco rojas llagas / Nos sustraes de la muerte súbita.)
   Esta devoción concordaría mejor con la antigua iconografía del Crucifijo, donde los pies de Cristo están separados, que con la nueva, donde los pies están superpuestos y agujereados con un solo clavo.
   En las xilografías coloreadas del siglo XV se encuentran tres formas de representar este motivo que pertenece casi exclusivamente a la imaginería popular.
     Las cinco Llagas tienen la forma de cortes horizontales de los que caen gotas de sangre y de donde emanan rayos de luz.
     Un corazón atravesado por una lanza y aplicado sobre una cruz está flanqueada por cuatro miembros cortados: dos manos y dos pies agujereados por clavos. El conjunto forma un trofeo de la Crucifixión.
     Las cinco Llagas están simbolizadas por cinco cruces sobre la mesa del altar, imagen del cuerpo de Cristo de acuerdo con la fórmula ritual del Pontifical.
   Con frecuencia los artistas se limitan a representar la herida del costado en tamaño real, que llevan dos ángeles en un cáliz.
   Además, la devoción a las cinco llagas se expresa alegóricamente mediante la representación de la Fuente de Vida, llena con la sangre de Cristo, que purifica las almas y cura los cuerpos. Esta Fuente de Remisión, asimilada a la Piscina probática de la Biblia, tiene cinco orificios que corresponden a las cinco Llagas del Redentor Crucificado.
   En la época de la Contrarreforma, un carmelita descalzo, José de Santa Bárbara, publicó en Amberes, en 1666, un tratado místico titulado Het Gheestelijk Kaertspel (El juego de cartas espiritual), donde el cinco de corazones está representado por cinco corazones dispuestos en tresbolillo alrededor de la Cruz, y en los cuales se inscriben las llagas de las manos, el costado y los pies (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).





lunes, 7 de septiembre de 2026

Actualidad: ¿Una posible Cripta de la Hermandad de la Virgen del Rosario bajo el Retablo de las Ánimas Benditas del Purgatorio, en la Iglesia de nuestro pueblo?

     Lanzamos desde Historia de Burguillos, la hipótesis del descubrimiento de una posible Cripta de la Hermandad de la Virgen del Rosario bajo el Retablo de las Ánimas Benditas del Purgatorio, en el muro del Evangelio de la Iglesia de San Cristóbal mártir de nuestro pueblo, a raíz de las recién iniciadas obras de nueva pavimentación de la Iglesia de Burguillos, y ante la aparición de restos óseos de Burguilleros, y en concreto en esa posible cripta que mencionó el párroco que según manifestó el pasado 12 de julio, existe bajo el Retablo de las Ánimas Benditas del Purgatorio, ubicación que ocupó la Hermandad de la Virgen desde sus orígenes, allá por 1547 -de momento- y hasta 1783 en que pasó a presidir la Capilla Sacramental, por lo que según los artículos aquí mostrados, es más que probable que en dicha cripta, si es que existe, sean una amplia mayoría los restos de hermanos y devotos de la Hermandad de la Virgen del Rosario, los que allí se encuentran, según ha quedado más que evidente con los artículos aquí reseñados, y que por otra parte no son producto de una investigación actual, sino que han sido publicado en distintos medios, desde hace ya bastante tiempo, por lo que son de público conocimiento, y que vuelvo a reseñar, en orden cronológico de su publicación:











     Esperemos que los datos que nos revelen los trabajos arqueológicos, den luz a esta hipótesis, y que en todo caso, nos aporten nuevos datos para seguir conociendo nuestra parroquia y la Hermandad de la Virgen del Rosario.




lunes, 31 de agosto de 2026

Actualidad - Hemeroteca - Documentación: El artículo "El Enterramiento de los Hermanos en la Hermandad de la Virgen del Rosario, a lo largo de los años", de Joaquín Velázquez Gallego en "Patrona de Burguillos", Boletín de la Hermandad de la Virgen del Rosario de Burguillos nº 29, de 2025, pág. 51 y 53

     Mostramos en Historia de Burguillos, el artículo publicado por Joaquín Velázquez Gallego en el Boletín "Patrona de Burguillos", del año 2025 que hace el nº 29, desde que surgió en el año 1995, (aprovechando que con las recién iniciadas obras de nueva pavimentación de la Iglesia de Burguillos, y ante la aparición de restos óseos de Burguilleros, muchos de ellos hermanos de la Hermandad de la Virgen del Rosario y devotos de la Virgen, enterrados en la Iglesia, y en concreto en esa posible cripta que mencionaba el párroco y que al parecer, se halla bajo el Retablo de las Ánimas Benditas del Purgatorio, ubicación que ocupó la Hermandad de la Virgen desde sus orígenes, allá por 1547 -de momento- y hasta 1783 en que pasó a presidir la Capilla Sacramental) dentro de la sección "Historia", se titula "El Enterramiento de los Hermanos en la Hermandad de la Virgen del Rosario, a lo largo de los años" (páginas 51 y 53), que seguro es de utilidad para conocer mucho mejor nuestra Parroquia, y que paso a transcribir íntegramente:



     En este año 2025 la Santísima Virgen del Rosario volverá a visitar el Cementerio Municipal, esta vez ya bajo el nombre de “Cementerio Municipal Nuestra Señora del Rosario Coronada” (rotulación que tuvo lugar el 9 de noviembre de 2011), tal y como ocurrió el 2 de noviembre de 2008 en uno de los actos preparatorios para la Coronación Canónica del 16 de mayo de 2009, y tras la aprobación de las reglas vigentes, en las que cuando el 2 de noviembre, Conmemoración de todos los Fieles Difuntos, coincida en domingo, por lo que en menos de un mes volveremos a vivir otro día histórico en nuestra corporación.
     Que la Santísima Virgen visite el Cementerio de Burguillos no fue ni un capricho ni un “jugar a los pasitos” de la Junta que dirigía los designios de la Hermandad en las fechas históricas de la Coronación Canónica de nuestra amantísima titular. Aquella decisión, refrendada primero por la aclamación de los hermanos en el Cabildo General Extraordinario correspondiente, y posteriormente sancionado por la autoridad eclesiástica, tenía y tiene una base histórica irrefutable.
     Hoy podemos decir con orgullo que nuestra corporación se remonta, a la espera de que se descubra nueva documentación, al año 1547, y ya en el siglo XVII se encontraba plenamente consolidada la devoción que despertaba entre los burguilleros de entonces como se comprueba en las mandas pías y legados contenidas en los testamentos, como eran los encargos de misas ante el Retablo de la Virgen, el enterramiento cerca del mismo altar o la limosna para la Hermandad, como ya demostrara Salvador Hernández en el capítulo dedicado a la historia de nuestra corporación en los siglos XVI, XVII y XVIII del Boletín Extraordinario “Patrona de Burguillos” con motivo de la Coronación Canónica, del año 2009.
     Es fundamental recordar en este punto, que la Hermandad de la Virgen, que en esas fechas tenía su retablo en el muro del evangelio de la Iglesia (donde actualmente se encuentra el Retablo de las Ánimas Benditas del Purgatorio), trasladándose a su ubicación actual en la cabecera de la nave de la epístola, en la Capilla Sacramental, en 1783, muy cerquita (de hecho pared con pared) del Cementerio parroquial que se habilitó en 1801, a la espalda de la iglesia, en la ubicación actual del depósito de aguas municipal, y que posteriormente ya en 1847 se ubicó uno de nueva construcción unos metros más alejado en la actual calle La Fuente, esquina a calle Cervantes. 
     Un interesante testimonio documental que resulta muy ilustrativo sobre el funcionamiento interno de la Hermandad de Nuestra Señora del Rosario en el plano económico, y sobre todo en el tema que nos ocupa en este artículo, lo constituye el testamento de Juan Martín Moya, Mayordomo de la Hermandad, otorgado en Burguillos el 28 de junio de 1702 (ARHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE SEVILLA, A.H.P.S., sección Protocolos Notariales, legajo 3255 PB 1696-1716), en el que se estipulaba que se “vea el libro de entierros y por él se reconozca la persona que es hermano de esta cofradía”. La razón de esta precaución estribaba en que en aquellos siglos las hermandades costeaban el entierro de sus miembros, anotando los gastos del sepelio, misas, cera, etc., no sólo en el libro de cuentas de la hermandad, sino en el de entierros de la Parroquia, consignándose en las partidas de defunción quién corrió con los gastos de los sufragios por el difunto y la condición de éste como miembro de la hermandad. De ahí esta prevención para evitar fraudes y por ende gastos innecesarios, aunque como apunta Juan Martín, podía costearse el entierro a pobres de solemnidad, pero en contrapartida tendría que hacerse cargo el propio mayordomo del gasto de los funerales de aquellas personas “que no fueren hermanos y se hubieran enterrado con el paño de dicha cofradía”, dato que revela la devoción despertada por Nuestra Señora del Rosario y manifestada en la práctica de cubrir el féretro con el paño fúnebre de la Hermandad, tal como se sigue haciendo desde hace ya bastantes años. Precisamente un vecino del pueblo, Agustín Recio, debía a la hermandad 22 reales “del paño y cera”, seguramente utilizado para el entierro de algún familiar suyo. 
     El aldabonazo final a esta relación es un documento del que ya dimos cumplida referencia en el boletín “Patrona de Burguillos”, del año 1999, en su página 27, bajo el titular “Un documento histórico: Las Reglas de nuestra Hermandad de 1802”, en el que se trataba de los “Nuevos establecimientos  que se han de cumplir por esta Hermandad”, y cuyos puntos relacionados con el enterramiento de los Hermanos se incluyeron los siguientes puntos:
     “…atendiéndose por Nuestro Reverendo Señor Presidente, Oficiales y demás hermanos de esta Hermandad a que acaso podrá haber sido motivo para no incorporarse en ella muchos fieles el no pagar de algún sufragio, que no en la vida ni en la muerte; se acordó de conformidad que para el sufragio del alma de cada uno de los hermanos que fallezcan (y constara de la lista, que al final de este libro se ha de poner de los que se han recibido y se reciben por hermanos), se mande decir por esta Hermandad una misa cantada, su limosna de diez reales y que se de media libra de cera para alumbrar el cuerpo del difunto cuyo gasto ha de ser de cargo de la misma.
     Que todos los hermanos han de ser obligados a concurrir al entierro del que fallezca, y faltando ha de pagar por cada vez una cuenta de cera o su valor, al menos, que no sea por ausencia, enfermedad y otra legítima causa, que deberá ser testigo nuestro hermano fiscal que es o fuese.
     Que por el hermano Mayordomo, Alcalde, Diputado o Escribano, sucesivamente se de orden al muñidor en tiempo y hora competentes para que se avise a dicho fin.”
     Con la documentación reseñada en este artículo está más que justificada tanto la inclusión en las reglas vigentes, la visita de la Santísima Virgen al Cementerio cada 2 de noviembre (siempre que éste coincida con el domingo), como el acompañamiento a los hermanos difuntos con el paño mortuorio y la misa dedicada a todos los Fieles Difuntos de la Corporación.
Joaquín Velázquez Gallego

lunes, 24 de agosto de 2026

Actualidad-Bibliografía: Los lugares de enterramiento en Burguillos a lo largo de la Historia

     Mostramos en Historia de Burguillos los lugares de enterramiento en Burguillos a lo largo de la historia, aprovechando la actualidad de nuestra parroquia, para así tener un mejor conocimiento de todo lo que acontece, y para eso aprovechamos el capítulo VIII del libro "El señorío de Burguillos (Sevilla); una aproximación a su historia", de Francisco Rodríguez Hernández, editado por el Ayuntamiento de Burguillos y la colaboración de la Diputación de Sevilla en 1999, y que trata sobre Enterramientos, ocupando las páginas 37 a la 40 de dicha monografía y cuyo enlace es el siguiente: 


     En ese capítulo "Enterramientos", se hace un recorrido por todos es enclaves que aquí pasamos a enumerar y mostrar para un mejor conocimiento de todos:
    1º.- (hacia 1400-1783). Desde la fundación y creación de nuestro pueblo y con ello de la Iglesia parroquial, allá por el año 1400 aproximadamente, en la que ésta ocuparía la casi totalidad de la nave principal de la Iglesia, hasta el año 1783, en la que se le añade la nave lateral, la Nave de la Epístola, o como la conocemos en Burguillos, como la Nave de la Virgen, es el lugar donde tienen lugar los enterramientos de los burguilleros de ese periodo.



     2º.- (1783-1801). Una vez construida la Nave de la Virgen, ésta también pasa a ser el lugar de enterramiento de los burguilleros, por lo que hemos de suponer que por el escaso espacio temporal (18 años) no ha de estar muy colmatada.


     3º.- (1801-1847). Por una Real Cédula de Carlos III, de 1787, para crear cementerios fuera de las iglesias, que en Burguillos se empezó a utilizar como tal el espacio que se encuentra tras la iglesia (espacio ocupado actualmente por el depósito del agua, con lo que lamentablemente se ha perdido casi por completo cualquier posibilidad de estudio de dicho enclave), y comenzó a cumplirse con María de los Santos, viuda de Hilario Ulla, el día 29 de marzo de 1801. Este cementerio se mantuvo durante 46 años.


     4º.- (1847-1967). Al colmatarse el espacio anterior, se plantea uno nuevo en la zona que baja desde el "cementerio" anterior hasta enclave marcado por el inicio de la calle Cervantes, esquina a calle La Fuente, donde se construyó el cementerio parroquial, en el cual, el primero en recibir sepultura, fue Florencio Castaño, de 40 años, natural de Burguillos, el día 19 de junio de 1847. Este lugar de enterramiento, se mantuvo durante 120 años.


     5º.- (1967-...). Finalmente tenemos el enclave actual, Cementerio Municipal, que desde el 9 de noviembre de 2011, se rotulaba como "Cementerio Municipal Nuestra Señora del Rosario Coronada", tras la aprobación en el pleno municipal del 24 de octubre de 2011. El cementerio actual es de construcción relativamente reciente, y se halla ubicado en el extrarradio de la Villa, al final del Paseo del Paseo del Resucitado (en el camino del Coto), y su primer enterramiento se produjo el 16 de mayo de 1967, en que fue inhumado, el vecino Enrique Jiménez Acuña.


   Sería de desear, que el cementerio actual fuera el definitivo, pues cumple sin duda, la disposición real en su parte esencial, de estar "fuera de las poblaciones y en sitios ventilados". Que así sea.

lunes, 17 de agosto de 2026

Actualidad - Hemeroteca - Documentación: El artículo "Un documento histórico: Las Reglas de Nuestra Hermandad de 1802", de Joaquín Velázquez Gallego en "Patrona de Burguillos", Boletín de la Hermandad de la Virgen del Rosario de Burguillos nº 5, de 1999, pág. 27

      Mostramos en Historia de Burguillos, el artículo publicado por Joaquín Velázquez Gallego en el Boletín "Patrona de Burguillos", del año 1999 que hace el nº 5, desde que surgió en el año 1995, (aprovechando que con las recién iniciadas obras de nueva pavimentación de la Iglesia de Burguillos, y ante la aparición de restos óseos de Burguilleros, muchos de ellos hermanos de la Hermandad de la Virgen del Rosario y devotos de la Virgen, enterrados en la Iglesia, y en concreto en esa posible cripta que mencionaba el párroco y que al parecer, se halla bajo el Retablo de las Ánimas Benditas del Purgatorio, ubicación que ocupó la Hermandad de la Virgen desde sus orígenes, allá por 1547 -de momento- y hasta 1783 en que pasó a presidir la Capilla Sacramental) dentro de la sección "Historia", se titula "Un documento histórico: Las Reglas de Nuestra Hermandad de 1802" (página 27), que seguro es de utilidad para conocer mucho mejor nuestra Parroquia, y que paso a transcribir íntegramente:


     De entre los escritos históricos que la Hdad. de Ntra. Sra. del Rosario custodia en su archivo, y que periódicamente saca a la luz en el artículo denominado "sabías que...", tratando de dar a conocer aspectos históricos de nuestra hermandad que tiene más de 300 años de vida, hemos encontrado el documento que se transcribe literalmente y que trata sobre los "Nuevos establecimientos que se han de cumplir por esta Hermandad", es decir, las reglas que se aprobaron en un cabildo para encauzar la vida de la Hermandad en los comienzos del siglo XIX, redactándose de la siguiente manera:
     " ...atendiéndose por Nuestro Reverendo Señor Presidente, Oficiales y demás hermanos de esta Hermandad a que acaso podrá haber sido motivo para no incorporarse en ella muchos fieles el no pagar de algún sufragio, ya que no en la vida ni en la muerte; se acordó de conformidad que para el sufragio del alma de cada uno de los hermanos que fallezcan (y constara de la lista, que al final de este libro se ha de poner de los que se han recibido y se reciban por hermanos), se mande decir por esta Hermandad una misa cantada, su limosna de diez reales y que se de media libra de cera para alumbrar al cuerpo del difunto cuyo gasto hade ser de cargo de la misma.
     Que todos los hermanos han de ser obligados a concurrir al entierro del que fallezca, y faltando ha de pagar por cada vez una cuenta de cera o su valor, al menos, que no sea por ausencia, enfermedad u otra legítima causa, que deberá ser testigo nuestro hermano fiscal que es o fuese.
     Que por el hermano Mayordomo, Alcalde, Diputado o Escribano, sucesivamente se de orden al muñidor en tiempo y hora competente para que avise a dicho fin.
     Así mismo serán obligados todos los hermanos que sean y fuesen a pedir una demanda cada mes por su antigüedad, y faltando, por cada día de fiesta que no lo cumpla, contribuirá con la limosna de un real en cuyo cumplimiento cuidará el Mayordomo y demás oficiales.
     Igualmente considerándose tener Nuestra Hermandad algún fondo proporcionado para cumplir la Función de Purificación, Asunción y el Santísimo Rosario, y atendido el mayor culto de Dios y de Nuestra Santísima Madre y Señora Titular, y excitar a los fieles a la mayor compasión y acompañarla en la tierna soledad que quedó por la muerte de su Santísimo hijo y Nuestro Redentor Jesucristo, se acordó de conformidad se haga por esta hermandad y costee perpetuamente en el Viernes Santo de cada año Procesión de Soledad, precedido a ella Sermón de este Misterio, contribuyéndose para él la limosna acostumbrada de cincuenta reales para los dichos párrocos, veintiséis -reales- de cera para los ministros de Iglesia, y la demás, que para los hermanos y dichos fieles pueda la Hermandad sufragar, volviéndola a recoger.
     En el cumplimiento de todo lo que nuevamente queda establecido, pondrá el debido cuidado y esmero el Mayordomo y demás oficiales, que son y fueren y el Señor Cura que es o sea como Presidente de esta Nuestra Hermandad que -- a los Señores Provisor y Visitadores u otros establecimientos para su mayor validación y cumplimiento inviolablemente; con lo que se concluyó este acuerdo y cabildo que firman el Señor Cura Presidente, y demás que saben hacerlo, por si y por los que no, de todo lo cual yo el Secretario certifico...
"
     Como se deduce del documento, los hechos más importantes en la vida de Nuestra Hermandad por entonces, era el enterrar y honrar a los hermanos fallecidos y celebrar tres misas principales a lo largo del año (La Purificación - Candelarias - el 2 de febrero, la Asunción el 15 de Agosto, y el Rosario el 7 de Octubre, que es la única que hoy mantiene nuestra corporación), pedir mensualmente por el pueblo y la gran novedad que constituye el procesionar el Viernes Santo como Virgen Dolorosa, tradición que mantuvo hasta el siglo XX de forma esporádica como se demostró con la fotografía que apareció en el Boletín nº 2 del año 1996, en la sección, denominada "Archivo Gráfico".
Joaquín Velázquez Gallego