Cada lunes una nueva entrada con una noticia sobre Historia, Arte, Geografía, Bibliografía, Patrimonio, Fotografía, Hemeroteca, ... de nuestro pueblo: BURGUILLOS

Historia, Patrimonio, Arte, Bibliografía, Hemeroteca, ... sobre nuestro pueblo: BURGUILLOS

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lunes, 15 de junio de 2026

Geografía: El paraje "Renacuajar"

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del paraje "Renacuajar".


      El paraje "Renacuajar", lugar que debe tomar su nombre por los renacuajos (larva de la rana, que se diferencia del animal adulto principalmente por tener cola, carecer de patas y respirar por branquias), que abundarían por la zona, aunque no hay constancia documental de dichas hipótesis.
      Al paraje "Renacuajar" se llega tras salir del casco urbano de Burguillos por la carretera A-460, en dirección a Villaverde del Río, para un poco antes de la altura del km. 18, a la altura del Cortijo Mudapelos, tomar el camino que surge a la derecha paralelo al Arroyo Mudapelo, con dirección a la población del Viar, que nos lleva directamente al paraje Renacuajar, delimitado al norte por la carretera A-460; al Este por el Arroyo de Mudapelos; al Sur, por un camino de servicios de la zona; y, al Oeste, por el límite del término municipal con Villaverde del Río, encontrándose a unos 4 km. de nuestro pueblo y a una media de 30-40 m. de altitud. Señalar que todas las imágenes provienen del Instituto Geográfico Nacional.






lunes, 4 de mayo de 2026

Geografía: El paraje "Regajo de los Hurones"

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del paraje "Regajo de los Hurones".


      El paraje "Regajo de los Hurones", lugar que debe tomar su nombre de su propia etimología, puesto que Regajo es un "Charco que se forma de un arroyuelo", o "Arroyo pequeño", y el Hurón es un "Mamífero carnívoro de unos 20 cms. de largo, de cuerpo flexible y alargado, cabeza pequeña, patas cortas y pelaje generalmente grisáceo, cuyas glándulas anales despiden un olor desagradable y que se emplea para la caza de conejos porque se mete en sus madrigueras", lo que nos lleva a pensar que sería en tiempos un lugar con gran densidad de hurones. 

    



      Al paraje "Regajo de los Hurones" se llega tras salir del casco urbano de Burguillos por la avenida Cruz de la Ermita, en la rotonda de salida hacia Alcalá del Río, tomar el camino que salva el Canal del Viar, y que discurre casi en paralelo al mismo, hasta llegar a la zona en la que salen dos caminos muy cercanos uno del otro, tomando el segundo, que nos lleva al "Regajo de los Hurones", delimitado al norte por el paraje "El Vergel"; al este por el Arroyo de la Huerta de Abajo; al sur, el paraje "Manda del Fraile"; y al oeste, por el paraje "Majar de San Cristóbal"; estando aproximadamente a 1 km. de nuestro pueblo y a una media de 30 y 40 m. de altitud. Señalar que todas las imágenes provienen del Instituto Geográfico Nacional.


lunes, 30 de marzo de 2026

Geografía: El paraje "Piedras Gordas"

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del paraje "Piedras Gordas".


      El paraje "Piedras Gordas", lugar que toma su nombre, del propio enclave, ya que es un lugar en el que podíamos encontrar piedras de un tamaño considerable, a modo de pedregal, de ahí su denominación.





     Al paraje "Piedras Gordas" se llega tras salir del casco urbano de Burguillos por la calle Real, tomar el camino de Castilblanco de los Arroyos (el que lleva a, entre otros lugares, a La Madroña) y poco antes de llegar a la de una pronunciada curva a la derecha, nos sale un camino hacia la izquierda que nos lleva al paraje "Piedras Gordas", delimitado al norte por el paraje de "La Madroña"; al Este por el paraje "Las Escibanas"; al Sur, por el camino que lleva a la Casa de las Escribanas; y, al Oeste, por la Fuente de la Galvana, encontrándose a unos 3'5 km. de nuestro pueblo y a una media de 140 m. de altitud. Señalar que todas las imágenes provienen del Instituto Geográfico Nacional.


lunes, 29 de diciembre de 2025

Geografía: La Pasadavieja

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del paraje "Pasadavieja".


      El paraje de la Pasadavieja, lugar que toma su nombre de su propia etimología, puesto que según mi hipótesis, puede provenir del significado de Pasada, como paso geométrico, que equivale a la medida de 5 pies, equivalente a 1,393 m, es decir un terreno con una medida concreta y que por su pasado histórico fuese la más antigua de nuestro pueblo.



     Al paraje de La Pasadavieja se llega tras salir del casco urbano de Burguillos por la calle Real, tomar el camino de la Vereda de los Rodeos, y una vez llegar a la altura del paraje de la "Cabreriza del Marqués", tomar el camino que surge de forma perpendicular a la derecha, que nos lleva directamente a la Pasadavieja, delimitada al norte por ese camino que nos trae hacia este paraje; al Este por el Arroyo de la Huerta de Abajo; al Sur, por el paraje de las Majadillas; y, al Oeste, por el camino de la Vereda de los Rodeos, encontrándose a unos 3'5 km. de nuestro pueblo y a una media de 100-120 m. de altitud. Señalar que todas las imágenes provienen del Instituto Geográfico Nacional.


lunes, 24 de noviembre de 2025

Geografía: La Pasada de la Villa

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del paraje "Pasada de la Villa".


      El paraje de la Pasada de la Villa, lugar que toma su nombre de su propia etimología, puesto que según mi hipótesis, puede provenir del significado de Pasada, como paso geométrico, que equivale a la medida de 5 pies, equivalente a 1,393 m, es decir un terreno con una medida concreta y propiedad de la población de Burguillos, de la Villa.



     Al paraje la Pasada de la Villa se llega tras salir del casco urbano de Burguillos por la avenida Cruz de la Ermita, en la rotonda de salida hacia Alcalá del Río, tomar el camino que salva el Canal del Viar, y que discurre casi en paralelo con el Arroyo Paso de la Villa, y a 1 km. ya llegamos al paraje "Pasada de la Villa", que se encuentra a la izquierda, delimitado al norte por el paraje "Majar de San Cristóbal y su camino de servicio; al este por el propio camino que nos lleva al paraje "Pasada de la Villa", y el Arroyo Paso de la Villa; al sur, el límite del término municipal de Burguillos - Alcalá del Río; y al oeste el mismo límite del término municipal de Burguillos - Alcalá del Río, y la carretera que comunica Burguillos con Alcalá del Rio; estando a aproximadamente 1 km. de nuestro pueblo y a una media de 60 m. de altitud. Señalar que todas las imágenes provienen del Instituto Geográfico Nacional.


lunes, 1 de septiembre de 2025

Geografía: El paraje "Palmar de los Tres Compadres"

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del paraje Palmar de los Tres Compadres, lugar que toma su nombre de su propia etimología, según mi teoría, y podría ser el lugar donde abundara la palma y fuese propiedad de tres personas que tuvieron el nexo común de ser compadres, algo que está por investigar más profundamente.




     Al paraje Palmar de los Tres Compadres se llega tras salir del casco urbano de Burguillos por la avenida Cruz de la Ermita, en la rotonda de salida hacia Alcalá del Río, tomar el camino que salva el Canal del Viar, y que discurre casi en paralelo con el Arroyo Paso de la Villa, y a unos 1.500 metros ya llegamos al paraje "Palmar de los Tres Compadres", que se encuentra a la derecha, delimitado al norte por el paraje "Pasa de la Villa"; al este por el propio camino que nos conduce al paraje propiamente dicho; al sur, el paraje "Cruz de la Media Legua", perteneciente ya a Alcalá del Río; y al oeste, con el carretera A-8013 Alcalá del Río - Burguillos; estando a aproximadamente 2 km. de nuestro pueblo y a una media de 50 m. de altitud. Señalar que todas las imágenes provienen del Instituto Geográfico Nacional.


lunes, 4 de agosto de 2025

Geografía: El Paraje "Mudapelo"

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del paraje Mudapelo, lugar que toma su nombre, sin duda, del Cortijo del mismo nombre, cuya etimología tiene sus orígenes en un lugar en el que los animales cambiarían su pelaje, por lo que debió estar muy relacionado con la ganadería.




     Al paraje Mudapelo se llega tras salir del casco urbano de Burguillos por la calle de las Espigas, tomar por la colada de San Francisco, y tras pasar el Arroyo de la Huerta Abajo, nos encontraremos con el paraje Mudapelo, delimitado al norte por el paraje de La Dehesa, al sur por la carretera A-460, al oeste por el paraje del Acebuchal, y al este por los parajes de San José, y El Junquillo, ambos en el término municipal  de Villaverde del Río,  a unos 3 km. de nuestro pueblo y a una media de 50 y 100 m. de altitud. Señalar que todas las imágenes provienen del Instituto Geográfico Nacional. 
     Finalmente habría que indicar que en el callejero de nuestro pueblo existe la calle Pasaje Mudapelo, que debe en parte su denominación a este paraje burguillero. 


lunes, 7 de julio de 2025

Geografía: El Majar de San Cristóbal

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del paraje El Majar de San Cristóbal, lugar que toma su nombre, sin duda, de las Majadas, lugar donde se recoge de noche el ganado y se albergan los pastores, y que casi con total seguridad, en tiempos pretéritos perteneció a la Hermandad extinta de San Cristóbal existente en nuestro pueblo a mediados del siglo XVIII, y que se reorganizó en 1972, aprovechando que ayer, 6 de julio (primer domingo del mes de julio), se celebró la Jornada de Responsabilidad en el Tráfico, promovida por la Conferencia Episcopal Española, conmemorando a San Cristóbal, celebrado hasta febrero de 1969 como patrón de los conductores, cuando fue retirado del Martirologio Romano por Pablo VI.
     Al paraje El Majar de San Cristóbal se llega tras salir del casco urbano de Burguillos por la avenida Cruz de la Ermita, en la rotonda de salida hacia Alcalá del Río, tomar el camino que salva el Canal del Viar, y que discurre casi en paralelo con el Arroyo Paso de la Villa, y a unos 500 metros ya llegamos al paraje "El Majar de San Cristóbal", que se encuentra a la izquierda, delimitado al norte por el Canal del Viar y su camino de servicio; al este por el camino que lleva a Esquivel; al sur, el paraje "Pasada de la Villa; y al oeste, por el camino que lleva al propio paraje, en paralelo al Arroyo Paso de la Villa; estando a menos de 1 km. de nuestro pueblo y a una media de 30 y 40 m. de altitud. Señalar que todas las imágenes provienen del Instituto Geográfico Nacional.


Conozcamos mejor la Leyenda, Culto e Iconografía de San Cristóbal, imagen reseñada en esta entrada; 
LEYENDA
   Santo fabuloso cuya leyenda no se remonta más allá del siglo XI y es sólo el desarrollo de su nombre Cristóforo, que en griego significa «Porta Cristo". Originalmente, esa expresión se comprendía de manera espiritual: aquel que lleva a Cristo en su corazón. Luego se lo tomó en sentido material.
   Su nombre verdadero habría sido Auferus (bandolero), o Reprobus (maldito, réprobo). Fue en ocasión de su conversión que habría sido bautizado Cristóforo.
   Los Hechos gnósticos de San Bartolomé, compuestos en el siglo VI, hablan de un cierto Christianus cynocephalus et anthropophagus que habría sido convertido por el apóstol. Por ello, a veces le ponen una cabeza de perro.
   Según la tradición popularizada en el siglo XIII por la Leyenda Dorada, el hombre que había llevado a Cristo sobre los hombros sólo podía ser un gigante. Orgulloso de su fuerza, sólo accedió a servir al rey más poderoso del universo. Se puso al servicio de un monarca, pero al advertir que éste tenía miedo al diablo, lo abandonó para servir a Satán. Decepcionado una vez más, puesto que la vista de una cruz en un cruce de caminos bastó para derrotar al diablo; y aconsejado por un ermitaño, se comprometió a servir a Cristo, y para complacer a éste, se dedicó a ayudar a viajeros y peregrinos en el paso de un río peligroso.
   Una tarde se oyó llamar por un niño, quien le pidió que lo cargase sobre lo hombros; pero su carga se volvía cada vez más pesada, tanto, que el gigante debió apoyarse sobre el tronco de un árbol que estuvo a punto de romperse. Llegó con dificultad a la orilla opuesta, donde un ermitaño lo guió con una linterna. Entonces el niño misterioso se dio a conocer como Cristo, soberano del cielo y de la tierra. Para probárselo, le dijo a Cristóbal que plantara su cayado en la tierra, que enseguida se convirtió en una palmera datilera cargada de frutos.
   En el Niño Jesús el gigante reconoció a su amo.
   La leyenda del vado no bastó a los hagiógrafos quienes, además, copiaron del repertorio de anécdotas usuales: el gigante fue encerrado con dos bellas cortesanas, Nicea y Aquilina, encargadas de hacerlo volver al culto de los ídolos. Pero ocurrió lo contrario, las seductoras se dejaron seducir y derribaron la estatua de Júpiter, y ambas fueron conducidas al martirio. Después de haber encajado un casco calentado al rojo, Cristóbal fue atado a un árbol ante cuatrocientos arqueros cuyas flechas se debilitaron al llegar al blanco (sine ictu), o invirtieron milagrosamente su trayectoria, contra los verdugos que las dispararan. Una de ellas dio en el ojo del emperador que presidía el suplicio.
   En estas pueriles invenciones se reconoce fácilmente una copia del martirio de San Sebastián y de los santos médicos Cosme y Damián.



CULTO
   Probado desde 450 por una inscripción griega de Asia Menor, en el siglo V el culto de San Cristóbal se difundió en Constantinopla y en Sicilia.
   La popularidad de este Hércules cristiano tiene los mismos fundamentos que el [de] santa Bárbara: se lo creía protector contra una de las desgracias más temidas de la Edad Media, la muerte súbita sin confesión, que se llamaba mala muerte. Según la creencia popular, bastaba con mirar la imagen de San Cristóbal para estar durante todo el día a salvo de ese peligro.
   Esta superstición está probada por muchos refranes en latín y en francés:
          Christophorum videas 
          Postea tutus eas.
   Y, además:
          Christophori sancti speciem quicumque tuetur 
          Ista nempe die non morte mala morietur.
          Cristofori faciem die quacumque tueris.
          Ila nempe die morte mala non morieris. 
          Vigilate quia nescitis diem neque horam.
   Y para aquellos que no comprendían el latín: Regarde Saint Christophe, puis va-t-en rassuré. (Observa  a San Cristóbal, luego vete seguro.)
   Esta recomendación tenía forma de dístico mnemotécnico:
          Quand du grand Saint Christophe on a vu le portrait, 
          De la mort, ce jour là, on ne craint plus le trait.
          (Si del gran San Cristobal hemos visto el retrato 
          Ese día  la muerte no ha de darnos mal rato.)
   O bien:
          Glorieux Saint Christohpe, au matin te voyant, 
          Sans crainte d 'aucun mal, on se couche en riant. 
          (Glorioso San Cristóbal viéndote a la mañana
          Sin mal, riendo, a la noche nos vamos a la cama.)
   Ello explica el prodigioso número de imágenes gigantescas de San Cristóbal, pintadas o esculpidas, puestas en las fachadas y entradas de las iglesias, o, como en Berna, sobre las puertas de las ciudades. Era necesario que estuviesen a la vista tanto como fuese posible, y que en consecuencia, fueran de grandes dimensiones para que los fieles no perdieran tiempo buscándola en una capilla oscura. Esas imágenes preventivas o apotropaicas, resultarían innumerables si no hubiesen sido sistemáticamente destruidas después de la Reforma y del concilio de Trento.
   En Saint Junien, Limousin, hay un fresco románico que representa al santo en el brazo norte del transepto, a la entrada de la escalera que conduce a la Linterna de los muertos.
   Como San Cristóbal protegía de la muerte súbita, se lo invocaba también contra la peste. Se contaba entre los santos antipestosos, junto a San Sebastián, San Antonio y San Roque.
   Por eso en Alemania cuenta en la cohorte de los Catorce Intercesores.
   Se recurría a él contra el mal de ojo, porque una de las flechas disparadas en su contra se volvió contra el ojo del rey que lo condenara a muerte.
   También curaba las enfermedades más benignas: dolor de muelas y el panadizo.
   Hacía encontrar tesoros ocultos a quienes lo invocaban.
   Numerosas corporaciones o profesiones vindicaban su patronazgo por diversos motivos.
   1. Todos los oficios que exponían a quienes los practicaban al riesgo de la muerte súbita: en la Edad Media, los arcabuceros, en la actualidad los montañeros, automovilistas y aviadores.
   2. A causa de su gigantesca talla y de su fuerza hercúlea, Cristóbal es el patrón de los atletas, de los mozos de cuerda (facchini), de los cargadores de mercado, de los cargadores de trigo.
   3. Y por su oficio, es patrón de los pasadores, y también de los viajeros y de los peregrinos que en la Edad Media, a falta de puentes, solían vadear los ríos.
   4. En conmemoración del tronco de árbol vivo sobre el que se apoyó, es patrón de los jardineros y de los encargados de viveros y se lo invoca para la protección de los árboles frutales.
   Pese a tan numerosos patronazgos. hay pocas iglesias puestas bajo su advocación.
   Su popularidad decayó rápidamente a partir del siglo XV. Erasmo tomó partido en su contra en Enchiridon militis christiani y en su Encomium Moriae (Erasmo se burla de la ingenuidad de los tontos que se creen a cubierto de todo accidente durante la jornada, cuando se han persignado devotamente ante una imagen pintada o tallada de ese Polifemo cristiano. Para los humanistas, la devoción a San Cristóbal pertenece a la categoría de superstitiosus imaginum cultus). Ha sido víctima de la Reforma y de la Contrarreforma al mismo tiempo. El gran San Cristóbal de la puerta de Berna fue disfrazado de Goliat por los protestantes. El clero católico de los siglos XVII y XVIII, que encontraba al buen gigante comprometedor y un poco ridículo, lo hizo desaparecer de las iglesias. El muy reciente patronazgo de los automovilistas, de quienes se ha convertido en la mascota, le ha procurado un renuevo de popularidad. Uno de los principales centros de su culto es Saint Christophe le Jajolais (Sarthe). En el barrio parisino de Javel, donde se encuentra la fábrica de automóviles Citroën, hay una iglesia puesta bajo su advocación.



ICONOGRAFÍA
   A pesar de todo, la iconografía de San Cristóbal sigue siendo muy rica. Es mucho más tardía que su culto, y comienza en el siglo X.
   Su tipo iconográfico no es fijo y uniforme como el de la mayoría de los santos, y comporta tres variantes:
1. El tipo barbudo
   Igual que Cristo, Cristóbal está representado ya barbudo, ya imberbe. El tipo barbudo es el más frecuente.
2. El tipo imberbe
   No obstante a veces el santo está rejuvenecido y aparece con los rasgos de un joven imberbe. Pueden citarse ejemplos tanto en el arte italiano (Cesare da Sesto, Bueno da Ferrara) como en el germánico (retablo de Käfermakt).
3. El tipo cinocéfalo
   Un tipo más infrecuente en Occidente es San Cristóbal con cabeza de perro, cuya nariz se alarga en hocico, y tiene orejas puntiagudas y lengua colgante. Se han propuesto numerosas explicaciones para esta singularidad. Los comparatistas sostuvieron que esa cabeza de perro se había copiado de las representaciones del dios egipcio Anubis. San Cristóbal sería Anubis cristianizado.
   Según otra hipótesis, el origen de ese tema debe buscarse en las leyendas asiáticas popularizadas por el Fisiólogo y los Bestiarios, acerca de una raza fabulosa de cinocéfalos que se situaba en los confines del mundo habitado. En las Pentecostés armenias, un personaje con cabeza de perro simboliza a los pueblos que acuden desde los confines del mundo para oír la palabra del Evangelio. En el tímpano de Vézelay se encuentra un eco de esta tradición. La tercera explicación es que en los martirologios antiguos, san Cristóbal se consideraba salido de una familia cananea (genere cananeo), que los copistas transformaron por el cambio de «a» en «i», en canineo (genere canineo). No hacía falta más para difundir la creencia en un gigante con cabeza de perro. No obstante, esta hipótesis sostenida por Künstle choca contra una objeción que al menos debió discutir, y es que casi todas las representaciones de San Cristóbal cinocéfalo pertenecen al arte cristiano de Oriente, es decir, al mundo griego, y que la confusión entre cananeo y canineo sólo pudo producirse en Occidente, donde la lengua litúrgica era el latín. 
   Debe observarse que la cananea que ruega a Cristo la curación de su hija, también tiene un perro como atributo o armas parlantes.
   Por último, los evangelistas, quienes suelen ser representados en los manuscritos con las cabezas de los animales que son sus símbolos -águila, león, buey- han podido servir de modelos.
   En el arte oriental, el cinocéfalo suele estar representado con coraza y lanza empuñada. En Occidente, lo que ante todo lo caracteriza, además de su estatura de gigante, es la actitud de Cristóforo: lleva al Niño Jesús sentado o a horcajadas de sus hombros robustos. Aquí se ha sospechado la adaptación cristiana de un tema pagano: Atlas sosteniendo el mundo, o más posiblemente, Heracles llevando al niño Eros. Para los antiguos, la famosa estatua de Lisipo, popularizada por las gemas talladas y camafeos, evocaba la idea de la sumisión al Amor de los hombres más fuertes: Omnia vincit Amor. Los cristianos se habrían apropiado el tema limitándose a cambiar su significado, reemplazando al niño Eros por el Niño Jesús, y la maza de Hércules por un árbol que verdece.
   Ese bastón foliado es el atributo usual de san Cristóbal.
4. Evolución del tipo
   El tipo de San Cristóbal no ha permanecido inmutable.
   En las realizaciones más antiguas, el Porta Cristo está representado inmóvil, en posición frontal. El Cristo a quien sirve de soporte no es un niño sino un adulto, barbudo, en Majestad.
   A partir del siglo XIV, por el contrario, el hieratismo primitivo cedió cada vez más al gusto por lo pictórico. El santo está representado en marcha, avanzando penosamente en el agua del río que le llega a la mitad de las piernas, y curvado bajo la carga. Está vestido como un simple pasador, con las piernas desnudas y un turbante o cinta en la cabeza. En cuanto a Cristo, ya no es más un hombre, sino un niño pequeño vestido con una camiseta o completamente desnudo, ya sentado sobre el hombro del gigante, ya a horcajadas sobre su nuca.
   El bastón donde se apoya  el gigantesco mozo de cuerda se convierte en el tronco de un árbol sin ramas, la mayoría de las veces, una palmera, tal vez en alusión a la palma del martirio.
   El lecho del torrente está poblado de peces o sirenas, aunque esas encantadoras, antes marítimas que fluviales, no suelan remontar los cursos de los ríos en compañía de los salmones, sábalos y lampreas.
Escenas
Los tres vasallajes de San Cristóbal
San Cristóbal con el Niño Jesús en los hombros

   A diferencia de otros santos pasadores, por ejemplo San Julián, Cristóbal lleva los viajeros de una orilla a otra, sin emplear barcaza ni barca .
   El tema del Christusträger, creado a mediados del siglo XII, comporta numerosas variantes.
   En la xilografía en camafeo de Lucas Cranach (1506), el gigante cruza el río, reducido al ancho de un hilo de agua, de un paso. Esta imagen ingenua es frecuente en el arte popular.
   Una xilografía de Albrecht Altdorfer (1521), representa a san Cristóbal sentado al pie de un árbol, a orillas del río, interpelado por un niño que le pide que lo haga pasar y se dispone a trepar a su espalda.
   Pero casi siempre el gigante se yergue de pie en medio del río, con el Niño Jesús pesándole sobre los hombros. Pero se mantiene erguido a pesar de la carga sobrehumana.
   Más tarde, los artistas se esforzaron para volver visible el peso sobrenatural del Niño Jesús, representando a Cristóbal agobiado, con la espalda inclinada, como el Atlas antiguo, apoyándose con todas sus fuerzas sobre el tronco de un árbol que se dobla o quiebra. Tiene las venas hinchadas por el esfuerzo que lo agota. A veces se apoya con las dos manos sobre el árbol vivo que le sirve de bastón.
   En un dibujo de Altdorfer, el gigante llega a perder el equilibrio y cae de espaldas al río antes de alcanzar la orilla.
   Observemos, a título de curiosidades, una xilografía (Schrotblatt) señalada en el Manual de Schreiber, donde San Cristóbal pasa el vado a caballo, y una vidriera inglesa del siglo XV donde el Niño Jesús bautiza a su portador echando agua sobre su cabeza con un cántaro.
   En un fresco románico de la catedral de Bonn, Jesús, a quien San Cristóbal lleva sobre los hombros, tiene la estatura de un niño pero el rostro de un adulto barbudo.
   El tronco del árbol que sirve de apoyo al gigante está ya podado, ya con ramas y hojas. En el lecho del río nadan peces, cisnes, y hasta delfines y náyades. Sobre la orilla opuesta, junto a una capilla, siempre se ve a un ermitaño que tiene una antorcha o una linterna encendida para iluminar al pasador. Es el medio habitual que emplean los artistas primitivos para indicar que la escena ocurre durante la noche.
El martirio de San Cristóbal
   Esta serie de escenas triviales fueron tratadas con mucha menos frecuencia que el Paso del vado. El tema de las flechas que invierten su vuelo y revientan el ojo del juez o del verdugo, está copiada de las leyendas de los santos Cosme y Damián; la del cadáver arrastrado por las calles de la ciudad, de las leyendas de San Jorge y de san Marcos.
     El cadáver de San Cristóbal arrastrado por las calles (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).


lunes, 9 de junio de 2025

Geografía: El paraje "Olivo Gordo"

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del paraje "Olivo Gordo".


      El paraje Olivo Gordo, lugar que toma su nombre, según mi teoría, de la propia etimología de su nombre, ya que debe hacer referencia a la existencia en la zona de un Olivo grande, por la que hubo de ser una zona de olivares, hoy lamentablemente perdidos en gran parte.





     Al paraje Olivo Gordo se llega tras salir del casco urbano de Burguillos por la calle Real, tomar por la vereda de los Rodeos, encontrándose poco antes de llegar a la altura del Cementerio Municipal Nuestra Señora del Rosario Coronada, a la derecha de éste, que lo delimita al Norte; por el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa, al Este; por el camino Colada de San Francisco, al Sur; y por el el camino Vereda de los Rodeos, al oeste; a poco más de 500 metros de nuestro pueblo y a una media de 50/70 m. de altitud. Señalar que todas las imágenes provienen del Instituto Geográfico Nacional.