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Historia, Patrimonio, Arte, Bibliografía, Hemeroteca, ... sobre nuestro pueblo: BURGUILLOS

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lunes, 12 de febrero de 2024

Bibliografía: Burguillos en el libro "Inventario de los Papeles del Mayordomazgo del siglo XV. Tomo II: 1417-1431", de Francisco Collantes de Terán, editado por el Archivo Municipal de Sevilla, en 1980

     Mostramos en Historia de Burguillos la reseña que se hacen de nuestro pueblo en el libro "Inventario de los Papeles del Mayordomazgo del siglo XV. Tomo II: 1417-1431", de Francisco Collantes de Terán, editado por el Archivo Municipal de Sevilla, en 1980, uno de cuyos ejemplares podemos leer en el Archivo Municipal de Sevilla.


     Dicho libro es un recorrido por los fondos emanados de la actuación del mayordomo del cabildo hispalense, cuyas funciones definen y especifican las ordenanzas de Sevilla desde los tiempos de Alfonso XI. Los mayordomos eran dos, uno hijodalgo y otro ciudadano. El mayordomo hijodalgo, aunque ello  no pueda deducirse del contexto de las ordenanzas, parece un oficial puramente honorífico, ya que en ellas sólo se le atribuye como misión específica la de "requerir los castillos", es decir, cuidar de que se hallasen con la debida eficacia defensiva. La verdadera función administrativa correspondía, aunque no podemos afirmar que exclusivamente, al mayordomo ciudadano, designado conjuntamente con el hijodalgo anualmente por el Cabildo, aunque en ocasiones se prorrogase por dos o más años su gestión, entando en función el 1º de julio para terminar el 30 de junio del año siguiente. Por sus manos pasaba todo lo referente a la gestión de los bienes del Concejo en una doble vertiente: cobratoria y libratoria; es decir, la percepción de las rentas de sus propios y su inversión en las atenciones a que estaban afectos y a los gastos de todo orden que de la actuación municipal se originaban. Para la debida ejecución del primero de los aspectos de su función, la percepción de las rentas, el mayordomo debía tener a su disposición, aparte de documentales tales como su propia designación por el Cabildo y la confirmación de ésta por el Rey, en su caso, la fianza o fiadores exigidos por sus Ordenanzas para el desempeño del oficio, las condiciones con que el Cabildo acordaba anualmente el arrendamiento de las rentas de sus propios y la relación del remate de cada una de ellas por los arrendadores, las diligencias por el incumplimiento de aquellas condiciones por éstos con la sentencia recaída en cada caso y, en fin, la relación especificada de lo que rindieron las diferentes rentas. El estudio comparativo de estas relaciones anuales es de sumo interés, como es obvio, para trazar la curva de los ingresos del Concejo de Sevilla en casi los dos siglos que comprende la documentación conservada.
     En cuanto a la otra vertiente de la gestión del mayordomo, es decir, la libratoria, abarcaba una extraordinaria variedad de pagos para las múltiples atenciones que tenía a su cargo el Cabildo, unas de carácter fijo y anual, como la nómina de sus oficiales y otros cargos del mismo: alcaides de sus fortalezas, oficiales y obreros municipales con remuneración fija; pagos aleatorios o circunstanciales, como las obras públicas en la Ciudad o en su Tierra; gastos de carácter militar, como el reparo y abastecimiento de los castillos del sistema defensivo de su alfoz y la recluta y abastecimiento de las milicias del Concejo; gastos de carácter civil, como los referentes a las obras públicas, el sostenimiento de la traída de aguas para el abasto de la ciudad y el descarte de las residuales, previsión y reparación de daños catastróficos, especialmente los de las frecuentes avenidas, abastecimiento de pan de la Ciudad en épocas de carestía, reparos de los caminos y puentes y mantenimiento de un equipo de "troteros" para sostener un servicio eficaz de correos oficiales; el pago de profesionales de todo orden, escribanos, procuradores, médicos, cirujanos, maestros de primeras letras, artífices, ministriles, que cumplían las diferentes misiones que, regular y esporádicamente, les confiaba Sevilla. Esta enumeración, que está muy lejos de ser exhaustiva, pone bien de manifiesto el conjunto de datos que esta inapreciable colección de los Papeles del Mayordomazgo proporciona para penetrar en la historia interna de nuestra Ciudad en uno de los periodos más trascendentales y todavía más inexplorados de ella, porque el mayordomo acompaña siempre, como justificante de los pagos que realiza, la copia del libramiento del Cabildo en que le ordena realizarlo, en el que figura una razonada y detallada motivación del gasto, que con frecuencia se obtienen pormenores interesantes. Y como el mayordomo, normalmente, y con arreglo a las Ordenanzas, era elegido por un año y tenía que dar cuenta de su gestión al final de este plazo, esto lo hacía mediante la presentación a los contadores del Cabildo del "Libro del Mayordomazgo", en el que se relacionaban y justificaban documentalmente los ingresos y pagos del año, libros de los que se conservan los correspondientes a casi dos siglos, desde el último tercio del siglo XIV hasta mediados del XVI, a partir de cuya fecha se innova el sistema de la rendición de cuentas del mayordomo.

     Pues bien, en este caso, las referencias a Burguillos, la primera de las cuales la encontramos en el documento nº 8, correspondiente al año 1418, en las página 33 y 34, que pasamos a transcribir literalmente:


8.- Mandamiento de Sevilla a los concejos de Alcalá del Río, La Rinconada, Burguillos, Sanlúcar la Mayor, Aznalcázar, Hinojos, Pilas, Manzanilla, Huévar, Paterna, Escacena, y de las demás villas y lugares de la Comarca del Aljarafe y de La Ribera, para que empadronasen a sus vecinos y moradores con motivo de las variaciones habidas en los padrones anteriores, a causa de los años de mortandad y hambre, para saber qué personas podían mantener caballos y armas o ser ballesteros o lanceros y las que habían de servir y pechar en lo que el Rey y Sevilla les mandasen; ordenando, asimismo, a dichos concejos que entregasen tales padrones a García Fernández de Melgarejo, veinticuatro, y a Alfonso Fernández Quexada, jurado, dándoles cuenta de los pechos y derrames hechos en tiempos pasados y de los que habían rendido los propios en cada uno de las dichas villas, mandándoles, por último, que les diesen buenas posadas y ayuda de costa durante los días que estuviesen desempeñando la misión que Sevilla les había encomendado, a razón de 100 mrs., el veinticuatro y 50 el jurado.- 27 de enero de 1419.

     La siguiente mención a Burguillos la encontramos en el documento nº 23, correspondiente al año 1428, en las páginas 226 y 227, que pasamos a transcribir literalmente:


23.- Otro al mismo, para que diese a García Fernández y a Diego López, tenedores del puente de Triana, 910 doblas de oro moriscas en las rentas de los propios que ellos señalasen, según consta en las condiciones con que tomaron dicha tenencia, a saber, la renta del almojarifazgo de Huévar y de Lebrija, de la Roda de Castilblanco, de las barcas de Villanueva del Camino, la del almojarifazgo de Alcalá del Río con la barca y con Burguillos, La Rinconada y Casa Luenga y la renta del Molino de Zobaya, que está en Alcalá de Guadaira, mandando al mayordomo que le diese la mitad a García Fernández en la renta de las barcas de Villanueva del Camino, del almojarifazgo de Alcalá del Río y del molino de Zobaya, y la otra mitad a Diego López, mandando a Alfonso López de Baeza, escribano del rey y contador de las Atarazanas, que tomase cargo de cobrar los maravedises de la dicha tenencia del puente, para que los distribuyese en el reparo del mismo. Por cuanto no tenía doblas manda al mayordomo que las compre en los cambios al mejor precio que encontrase.- 3 de septiembre de 1428.
     Sigue testimonio de Alfonso López, escribano del Concejo, de que no habiendo encontrado doblas de oro corrientes en los cambios, se cotizaban en los mercaderes a 71 mrs. cada dobla, montando las 910 doblas 44.610 mrs.- 1º de diciembre de 1428.

     Más documentos interesantísimos para conocer la historia de nuestro pueblo.

lunes, 15 de enero de 2024

Bibliografía: Burguillos en el libro "Inventario de los Papeles del Mayordomazgo del siglo XV", de Francisco Collantes de Terán, editado por el Archivo Municipal de Sevilla, en 1972.

     Mostramos en Historia de Burguillos la reseña que se hacen de nuestro pueblo en el libro "Inventario de los Papeles del Mayordomazgo del siglo XV. 1401-1416", de Francisco Collantes de Terán, editado por el Archivo Municipal de Sevilla, en 1972, uno de cuyos ejemplares podemos leer en el Archivo Municipal de Sevilla.

     Dicho libro es un recorrido por los fondos emanados de la actuación del mayordomo del cabildo hispalense, cuyas funciones definen y especifican las ordenanzas de Sevilla desde los tiempos de Alfonso XI. Los mayordomos eran dos, uno hijodalgo y otro ciudadano. El mayordomo hijodalgo, aunque ello  no pueda deducirse del contexto de las ordenanzas, parece un oficial puramente honorífico, ya que en ellas sólo se le atribuye como misión específica la de "requerir los castillos", es decir, cuidar de que se hallasen con la debida eficacia defensiva. La verdadera función administrativa correspondía, aunque no podemos afirmar que exclusivamente, al mayordomo ciudadano, designado conjuntamente con el hijodalgo anualmente por el Cabildo, aunque en ocasiones se prorrogase por dos o más años su gestión, entando en función el 1º de julio para terminar el 30 de junio del año siguiente. Por sus manos pasaba todo lo referente a la gestión de los bienes del Concejo en una doble vertiente: cobratoria y libratoria; es decir, la percepción de las rentas de sus propios y su inversión en las atenciones a que estaban afectos y a los gastos de todo orden que de la actuación municipal se originaban. Para la debida ejecución del primero de los aspectos de su función, la percepción de las rentas, el mayordomo debía tener a su disposición, aparte de documentales tales como su propia designación por el Cabildo y la confirmación de ésta por el Rey, en su caso, la fianza o fiadores exigidos por sus Ordenanzas para el desempeño del oficio, las condiciones con que el Cabildo acordaba anualmente el arrendamiento de las rentas de sus propios y la relación del remate de cada una de ellas por los arrendadores, las diligencias por el incumplimiento de aquellas condiciones por éstos con la sentencia recaída en cada caso y, en fin, la relación especificada de lo que rindieron las diferentes rentas. El estudio comparativo de estas relaciones anuales es de sumo interés, como es obvio, para trazar la curva de los ingresos del Concejo de Sevilla en casi los dos siglos que comprende la documentación conservada.
     En cuanto a la otra vertiente de la gestión del mayordomo, es decir, la libratoria, abarcaba una extraordinaria variedad de pagos para las múltiples atenciones que tenía a su cargo el Cabildo, unas de carácter fijo y anual, como la nómina de sus oficiales y otros cargos del mismo: alcaides de sus fortalezas, oficiales y obreros municipales con remuneración fija; pagos aleatorios o circunstanciales, como las obras públicas en la Ciudad o en su Tierra; gastos de carácter militar, como el reparo y abastecimiento de los castillos del sistema defensivo de su alfoz y la recluta y abastecimiento de las milicias del Concejo; gastos de carácter civil, como los referentes a las obras públicas, el sostenimiento de la traída de aguas para el abasto de la ciudad y el descarte de las residuales, previsión y reparación de daños catastróficos, especialmente los de las frecuentes avenidas, abastecimiento de pan de la Ciudad en épocas de carestía, reparos de los caminos y puentes y mantenimiento de un equipo de "troteros" para sostener un servicio eficaz de correos oficiales; el pago de profesionales de todo orden, escribanos, procuradores, médicos, cirujanos, maestros de primeras letras, artífices, ministriles, que cumplían las diferentes misiones que, regular y esporádicamente, les confiaba Sevilla. Esta enumeración, que está muy lejos de ser exhaustiva, pone bien de manifiesto el conjunto de datos que esta inapreciable colección de los Papeles del Mayordomazgo proporciona para penetrar en la historia interna de nuestra Ciudad en uno de los periodos más trascendentales y todavía más inexplorados de ella, porque el mayordomo acompaña siempre, como justificante de los pagos que realiza, la copia del libramiento del Cabildo en que le ordena realizarlo, en el que figura una razonada y detallada motivación del gasto, que con frecuencia se obtienen pormenores interesantes. Y como el mayordomo, normalmente, y con arreglo a las Ordenanzas, era elegido por un año y tenía que dar cuenta de su gestión al final de este plazo, esto lo hacía mediante la presentación a los contadores del Cabildo del "Libro del Mayordomazgo", en el que se relacionaban y justificaban documentalmente los ingresos y pagos del año, libros de los que se conservan los correspondientes a casi dos siglos, desde el último tercio del siglo XIV hasta mediados del XVI, a partir de cuya fecha se innova el sistema de la rendición de cuentas del mayordomo.

     Pues bien, en este caso, las referencias a Burguillos, la primera de las cuales la encontramos en el documento nº 22, correspondiente al año 1405, en la página 114, que pasamos a transcribir literalmente:

22.- Mandamiento de Sevilla a los concejos de Sanlúcar la Mayor, Aznalcázar, Hinojos, Huévar, Castilleja del Campo, Paterna y Escacena y a los demás de la comarca del Aljarafe, reiterándoles que hiciesen relación por escrito de los hombres de a caballo de cada uno de dichos lugares, que no habían concurrido a los alardes que Sevilla mandó hacer con su Pendón en los días primeros de marzo, julio y septiembre, y para que impusiesen a cada uno de ellos la pena de 50 mrs, requiriendo a los tales para que viniesen inmediatamente a inscribirse a Sevilla. - 17 de septiembre de 1405.
     Sigue nota de que una carta del mismo tenor fue enviada a Gerena, Guillena, Aznalcóllar, Burguillos, Alcalá del Río y La Rinconada.
     Sigue otra de haberse hecho lo mismo a Fregenal, a los lugares de la Sierra de Aroche, a las Cumbres Mayores, a las Cumbres de San Bartolomé, a Zufre, a Santa Olalla y a Real.
     Sigue otra de haberse hecho lo mismo a Constantina, Cazalla de la Sierra, Alanís, La Puebla del Infante, Villanueva del Camino y San Nicolás del Puerto.

     La siguiente mención a Burguillos la encontramos en el documento nº 259, correspondiente al año 1406, en la página 203, que pasamos a transcribir literalmente:

259.- Carta merced de Sevilla a Andrés Fernández, vecino de Burguillos, para que pudiese edificar un molino de trigo en la Ribera de Cala, "encima de la junta, junto con la Tejadilla, en término de Castilblanco", pagando un censo anual para la renta, roda y almojarifazgo de dicho lugar, comprometiéndose a no enajenarlo a persona poderosa, sino llana. - 10 de mayo de 1407.

     La siguiente referencia a Burguillos la encontramos en el documento nº 169, correspondiente al año 1410, en la página 350, que pasamos a transcribir literalmente:

169.- Carta de franqueza de roda, almojarifazgo, servicio y otro cualquier pecho, que Sevilla otorgó por cuatro años, a partir del día de la fecha, a los vecinos y moradores del lugar de Burguillos, que se había despoblado a causa de los daños que habían recibido de la gente de la hueste que estuvo aposentada en dicho lugar, cuando el Infante don Fernando vino a Sevilla para entrar en tierra de moros, ganando a Zahara, Cañete, la Torre Alhaquime y otros lugares.- 24 de mayo de 1408.

     La siguiente mención a Burguillos la encontramos en el documento nº 174, correspondiente al año 1411, en la página 394, que pasamos a transcribir literalmente:

174.- Carta de franqueza que Sevilla dio a su lugar de Burguillos, eximiéndole durante cuatro años, a partir del día de la fecha de la carta, del pago de pechos y tributos concejiles, por hallarse dicho lugar muy despoblado desde que se aposentaron en él las tropas del Infante don Fernando, cuando vino a la conquista de Zahara, Cañete, Valle de Abdelagis y otros lugares de tierra de moros, en cuya ocasión muchos vecinos se fueron a morar a otras villas y lugares.- 26 de abril de 1412.

     Y, finalmente la última referencia a Burguillos, la encontramos en el documento nº 57, correspondiente al año 1413, en la página 456, que pasamos a transcribir literalmente:

57.- Mandamiento de Sevilla a los contadores, para que descargasen a Juan de las Casas, mayordomo que fue de esta Ciudad en el año 1413, los 13.975 mrs, de la renta del almojarifazgo de Alcalá del Río, con la barca y con Burguillos, La Rinconada y Casaluenga, por haber dado Sevilla dicha renta sin dinero alguno a García Fernández, carpintero, a Juan Fernández, maestro mayor de los carpinteros de las Atarazanas, y a Ruy González de Córdoba, barquero, que se comprometieron a hacer a su costa una barca nueva para el pasaje del río en Alcalá, a cambio de que Sevilla les cediese la citada renta.- 16 de septiembre de 1414.

     Más documentos interesantísimos para conocer la historia de nuestro pueblo, y en el que deducimos que el infante Don Fernando de Antequera (1380-1416), posterior rey Fernando I de Aragón, estuvo en nuestro pueblo aposentado.

lunes, 27 de noviembre de 2023

Bibliografía: Burguillos en el libro "Inventario de los Papeles del Mayordomazgo del siglo XIV", de Francisco Collantes de Terán, editado por el Archivo Municipal de Sevilla, en 1968.

     Mostramos en Historia de Burguillos la reseña que se hace de nuestro pueblo en el libro "Inventario de los Papeles del Mayordomazgo del siglo XIV", de Francisco Collantes de Terán, editado por el Archivo Municipal de Sevilla, en 1968, uno de cuyos ejemplares podemos leer en el Archivo Municipal de Sevilla.

     Dicho libro es un recorrido por los fondos emanados de la actuación del mayordomo del cabildo hispalense, cuyas funciones definen y especifican las ordenanzas de Sevilla desde los tiempos de Alfonso XI. Los mayordomos eran dos, uno hijodalgo y otro ciudadano. El mayordomo hijodalgo, aunque ello  no pueda deducirse del contexto de las ordenanzas, parece un oficial puramente honorífico, ya que en ellas sólo se le atribuye como misión específica la de "requerir los castillos", es decir, cuidar de que se hallasen con la debida eficacia defensiva. La verdadera función administrativa correspondía, aunque no podemos afirmar que exclusivamente, al mayordomo ciudadano, designado conjuntamente con el hijodalgo anualmente por el Cabildo, aunque en ocasiones se prorrogase por dos o más años su gestión, entando en función el 1º de julio para terminar el 30 de junio del año siguiente. Por sus manos pasaba todo lo referente a la gestión de los bienes del Concejo en una doble vertiente: cobratoria y libratoria; es decir, la percepción de las rentas de sus propios y su inversión en las atenciones a que estaban afectos y a los gastos de todo orden que de la actuación municipal se originaban. Para la debida ejecución del primero de los aspectos de su función, la percepción de las rentas, el mayordomo debía tener a su disposición, aparte de documentales tales como su propia designación por el Cabildo y la confirmación de ésta por el Rey, en su caso, la fianza o fiadores exigidos por sus Ordenanzas para el desempeño del oficio, las condiciones con que el Cabildo acordaba anualmente el arrendamiento de las rentas de sus propios y la relación del remate de cada una de ellas por los arrendadores, las diligencias por el incumplimiento de aquellas condiciones por éstos con la sentencia recaída en cada caso y, en fin, la relación especificada de lo que rindieron las diferentes rentas. El estudio comparativo de estas relaciones anuales es de sumo interés, como es obvio, para trazar la curva de los ingresos del Concejo de Sevilla en casi los dos siglos que comprende la documentación conservada.
     En cuanto a la otra vertiente de la gestión del mayordomo, es decir, la libratoria, abarcaba una extraordinaria variedad de pagos para las múltiples atenciones que tenía a su cargo el Cabildo, unas de carácter fijo y anual, como la nómina de sus oficiales y otros cargos del mismo: alcaides de sus fortalezas, oficiales y obreros municipales con remuneración fija; pagos aleatorios o circunstanciales, como las obras públicas en la Ciudad o en su Tierra; gastos de carácter militar, como el reparo y abastecimiento de los castillos del sistema defensivo de su alfoz y la recluta y abastecimiento de las milicias del Concejo; gastos de carácter civil, como los referentes a las obras públicas, el sostenimiento de la traída de aguas para el abasto de la ciudad y el descarte de las residuales, previsión y reparación de daños catastróficos, especialmente los de las frecuentes avenidas, abastecimiento de pan de la Ciudad en épocas de carestía, reparos de los caminos y puentes y mantenimiento de un equipo de "troteros" para sostener un servicio eficaz de correos oficiales; el pago de profesionales de todo orden, escribanos, procuradores, médicos, cirujanos, maestros de primeras letras, artífices, ministriles, que cumplían las diferentes misiones que, regular y esporádicamente, les confiaba Sevilla. Esta enumeración, que está muy lejos de ser exhaustiva, pone bien de manifiesto el conjunto de datos que esta inapreciable colección de los Papeles del Mayordomazgo proporciona para penetrar en la historia interna de nuestra Ciudad en uno de los periodos más trascendentales y todavía más inexplorados de ella, porque el mayordomo acompaña siempre, como justificante de los pagos que realiza, la copia del libramiento del Cabildo en que le ordena realizarlo, en el que figura una razonada y detallada motivación del gasto, que con frecuencia se obtienen pormenores interesantes. Y como el mayordomo, normalmente, y con arreglo a las Ordenanzas, era elegido por un año y tenía que dar cuenta de su gestión al final de este plazo, esto lo hacía mediante la presentación a los contadores del Cabildo del "Libro del Mayordomazgo", en el que se relacionaban y justificaban documentalmente los ingresos y pagos del año, libros de los que se conservan los correspondientes a casi dos siglos, desde el último tercio del siglo XIV hasta mediados del XVI, a partir de cuya fecha se innova el sistema de la rendición de cuentas del mayordomo.
     Pues bien, en este caso, las referencias a Burguillos, la encontramos en el documento nº 74, correspondiente a los años 1400-1401, en las páginas 94 y 95, que pasamos a transcribir literalmente:


74.- Mandamiento de Sevilla a los Concejos de sus lugares de Constantina, El Pedroso, Cazalla de la Sierra, San Juan de la Sierra, La Puebla del Infante y Villanueva del Camino, para que las cantidades que había recaudado entre sus vecinos y moradores, para pagar sueldo de 15 días a los ballesteros y lanceros de cada uno de los dichos Concejos que fueron en servicio del Rey con el Maestre de Santiago las enviasen a Alonso Pérez de Godoy o a Micer Luis Bocanegra, mayordomos de Sevilla, para que las pusiesen en un cambio (sic: banco) para hacer con ellas lo que Sevilla les ordenase.- 27 de septiembre de 1400.
     Siguen notas de haber enviado cartas de igual tenor, con la misma fecha, a los Concejos de Alcalá de Guadaira, Lebrija, Aracena, Santaolalla, Zufre, Cala, Sanlúcar la Mayor, Aznalcázar, Huévar, Pilas, Hinojos, las Mitaciones de Bollullos, Cazalla de Almanzor y Santo Domingo con San Juan de Aznalfarache; Chillas, Manzanilla, Benafique, Escacena, Paterna y Castilleja del Campo, Tejada, Coria y La Puebla, Aznalcóllar, Gerena, Guillena, Burguillos, Salteras, Alcalá del Río y La Rinconada.

     Este libro es una obra capital para la Historia de nuestro pueblo, puesto que es la aparición del documento más antiguo, hasta ahora, en el que se menciona a nuestro pueblo, algo de capital importancia para intentar desentrañar los orígenes de nuestro pueblo, totalmente desconocidos para todos...

lunes, 7 de septiembre de 2020

Bibliografía: Buguillos en el libro "Catálogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla. Tomo I (A-B)" por José Hernández Díaz, Antonio Sancho Corbacho y Francisco Collantes de Terán, editado en Sevilla por el Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional, en 1939.

   Mostramos en Historia de Burguillos la reseña que se hace de nuestro pueblo en el libro "Catálogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla. Tomo I (A-B)" por José Hernández Díaz, Antonio Sancho Corbacho y Francisco Collantes de Terán, editado en Sevilla por el Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional, en 1939.
Portada interior del libro "Catálogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla. Tomo I (A-B)". Sevilla, 1939.
   Dicho libro es el primer catálogo de la provincia de Sevilla en el que se inventarian y valoran sus numerosas e importantísimas obras de arte. Los autores destacan, por otra parte, "la colaboración en la sección fotográfica que, con material del Laboratorio de Arte de la Universidad de Sevilla, encomendada a Dº Antonio González Nandín y Paúl, quien desinteresadamente ha puesto al servicio del Catálogo su gran competencia y su probado amor a las Bellas Artes". 
   Así, la reseña a nuestro pueblo, Burguillos, abarca desde las páginas 236 a la 239, así como las láminas fotográficas que abarcan las figuras 234, 236, 238, 239 y 240, y el dibujo 197, en los que se hace un exhaustivo estudio de nuestro pueblo, y que pasamos a transcribir literalmente:
Página 236 del libro "Catálogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla. Tomo I (A-B)". Sevilla, 1939.
Dibujo 197, en la página 236 del libro "Catálogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla. Tomo I (A-B)". Sevilla, 1939.
B U R G U I L L O S
   Villa, situada a unos 25 kilómetros al norte de la capital en el centro de un terreno, algo elevado, comprendido entre el río Guadalquivir y su afluente el Huelva. Se comunica con Sevilla por la carretera que une a ésta con los pueblos de la Sierra.
   La población cuenta con 209 edificios y en el término hay 33; el número de sus habitantes es de 1.139.
   Sobre la antigüedad de Burguillos no hemos encontrado referencias bibliográficas, pero podemos poner a contribución algunos restos que se encuentran en su término para afirmar, fundadamente, la existencia de núcleos de población en aquellos lugares por lo menos en época romana.
   En efecto, al oriente del pueblo y sobre un altozano que socava, poco a poco, con sus avenidas el arroyo Huerta Abajo, se encuentran ruinas de unas construcciones al parecer romanas. La principal presenta forma rectangular terminada en una especia de cubo; los muros, de escasa altura, son de argamasa. Todos los alrededores hállanse cubiertos de gran 
Página 237 del libro "Catálogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla. Tomo I (A-B)". Sevilla, 1939.
número de tejas partidas, ladrillos y algunos sillares, dando la impresión aquel lugar de haber mantenido en otros tiempos algún poblado.
   Los desprendimientos de aquella Mesa, ocasionados por las avenidas del arroyo citado, han puesto al descubierto un trozo de gradería de pequeñas proporciones que parece unirse a la edificación principal antes descrita.
   También fue encontrado en el término, en el lugar llamado Carraola, medio cuerpo de una escultura en mármol blanco, representando una figura masculina vestida de toga, a la que faltan la cabeza y los brazos. Parece ser romano de época cristiana. 1
   De época musulmana debe ser el actual emplazamiento de la población, sobre un terreno más seguro que el de las ruinas citadas.
   El Sr. Marqués de Gandul, en su casa de Sevilla, posee el Privilegio de la jurisdicción civil y criminal de la villa de Burguillos, concedido al capitán Alonso Pérez, año 1683. Está redactado en hermoso pergamino miniado. 2
   
EDIFICIOS RELIGIOSOS Y OBJETOS DE CULTO.

IGLESIA PARROQUIAL DE SAN CRISTÓBAL.
   ARQUITECTURA.- Modesto edificio de dos naves con diferenciación de presbiterio. La nave central está cubierta por artesa de madera con motivos decorativos de gusto mudéjar. La nave lateral presenta sencilla cubierta a un agua. La capilla mayor se cubre por bóveda de cañón con lunetos. Arcos de medio punto sobre pilares separan ambas naves. Señalaremos, por último, la espadaña de gusto barroco en que remata el imafronte.
   El hecho de estar el templo orientado litúrgicamente y el que el arco toral fuese apuntado, aun cuando se haya reconstruido en sentido semicircular, nos llevan a pensar en un templo medieval de traza mudejárica, rehecho modernamente (Fig. 236).
   En efecto, por la documentación hemos sabido que primitivamente era una iglesia de tres naves, y que resultando incapaz para las necesidades del pueblo se pensó en ampliarla, en el sentido en que hoy se encuentra, ejecutándose las obras entre los años 1775 y 1779, con intervención de los maestros mayores  Ambrosio y Antonio de Figueroa, José Álvarez y Pedro de Silva. 3
   OBJETOS DE ARTE.- El retablo mayor es de modesta traza y podemos fecharlo hacia el comedio del siglo XVIII. En su hornacina se halla la imagen de San Cristóbal, titular del templo, buena escultura del segundo cuarto del siglo referido 4 (Fig. 240). En el lado del Evangelio se admira la estatua de San Sebastián, talla de la décimo-quinta centuria (Fig. 239).
   Colgado en el muro de la Epístola del presbiterio se halla una pintura en lienzo, mal conservada, que representa el retablo de la Capilla Real hispalense y la imagen de Nuestra Señora de los Reyes. Es interesantísimo el marco de talla barroca, cuya fecha podríamos fijar en el último cuarto del siglo XVII.
   LADO DEL EVANGELIO.- En el muro del Evangelio hállase una pintura en lienzo de las Ánimas del Purgatorio, de principios del siglo XVIII, con interesante marco barroco a modo de retablo.
Página 238 del libro "Catálogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla. Tomo I (A-B)". Sevilla, 1939.
   Sigue otro retablo moderno donde se venera la imagen de Ntra. Sra. del Valle, figura de vestir muy interesante, que parece obra del siglo XVIII. 5 A continuación otro retablo con el Crucificado del Voto, figura sin interés artístico pero de gran devoción en el pueblo.
   En la Capilla Bautismal una pintura en lienzo de la Virgen del Rosario. Es obra de escuela sevillana y de hacia 1700, de gran interés artístico 6 (Fig. 238).
   NAVE DE LA EPÍSTOLA.- La cabecera de la segunda nave la ocupa la Capilla del Sagrario. Tiene un sencillo retablo con traza inspirada en los del siglo XVIII. Venérase en él una imagen de vestir de Ntra. Sra. del Rosario y otra en madera policromada de Santa Ana, obra de dicho siglo y de cierto interés.
   A la misma centuria pertenece la pequeña figura del Patriarca San José, venerada en otro retablo existente ya en el cuerpo de la nave.
   En el retablo de Santa Rita citaremos la puerta de un Sagrario donde está pintada la imagen de un Niño Jesús, según el gusto estético del siglo XVII.
   ORFEBRERÍA.- Entre los objetos que posee la parroquia merecen ser citados los siguientes:
   Copón de plata decorado con rocalla. Lleva una inscripción que dice: Dió este copón la Sra. Dª. María de las Angustias Bernardo de Quirós y Villavicensio señora de Burguillos. Año 1779.
   Cruz parroquial de plata repujada, de finales del siglo XVIII. Tiene los siguientes punzones: Alexandre. Carmona. Mide: 0,79 mts. (Fig. 234).
   Incensario de plata de la segunda mitad del siglo XVII.
   Naveta de plata de finales del siglo XVIII.
   NOTAS HISTÓRICAS.- El archivo parroquial se compone de los siguientes libros:
   Libro Protocolo del año 1576; libro de bautismos que comienza en 1625; y libro de fábrica de 1662 a 1747, y 1755 a 1780.
   Citaremos también el libro de Reglas de la Hermandad del Santo Cristo de la Vera Cruz, fechado en 1753. Está escrito en pergamino y tiene los dos primeros folios con las pinturas del Crucificado y Nuestra Señora.
   
   La ermita de San Sebastián que existió en el pueblo fué destruída. 
   También está en ruinas el convento del Espíritu Santo del Monte, situado en terrenos de la finca El Coto, propiedad de D. Manuel Sánchez Ramos.

OBJETOS ARTÍSTICOS DE PROPIEDAD PRIVADA.
   Doña Concepción de Osuna, que vive en la calle Real, nº 28, posee lo siguiente: Una interesante pintura en lienzo que es un estudio de escorzos, con una inscripción que dice: San Cristóbal; pintura de la Coronación de Nuestra Señora, de escuela sevillana de las postrimerías del siglo XVII, que está depositada en la parroquia; otra muy interesante de San José con el Niño en brazos, de un imitador de Murillo, del siglo XVIII; otras de la misma centuria representando a Santa Ana, San Juan y Niño Jesús; y una escultura de esta advocación del gusto estético del siglo XVII. 
Página 239 del libro "Catálogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla. Tomo I (A-B)". Sevilla, 1939.
N O T A S
   1. Lo hemos visto en casa de Dª Nazaret Pérez Ruiz, calle Real, 15. Mide 0,78 mts.
   2. Nº. 1.645 del Cat. de la Sección de Arte Antiguo de la Exposición Ibero Americana.
   3. Burguillos. Año de 1774. Autos por la fábrica sobre el reconocimiento, aprecio y ejecución de la obra de su Iglesia
   La iglesia de este pueblo, que había sido de tres naves, resultaba incapaz para las necesidades del mismo. Informa sobre sus condiciones Ambrosio de Figueroa, maestro mayor de fábricas de Sevilla y su Arzobispado, en escrito de 26 de septiembre de 1774. En él propone la ampliación de dicho templo.
   En 7 de octubre de 1775 informó también José Álvarez, maestro mayor de fábricas de Sevilla y su Arzobispado, en términos análogos. El 24 de agosto de 1776, este maestro evacuó nuevo informe sobre la adición de una nave lateral que permitiere capacitar la iglesia a las necesidades del culto. Esto se ejecutó rompiendo el muro de la Epístola.
   Pedro de Silva, maestro mayor de fábricas, informó en 6 de marzo de 1777, relatando las obras llevadas a cabo en la nave supletoria. También se llevó a cabo la obra de la capilla mayor. 
   Hay nuevo informe de la visita y aprecio fechado en 1779 por Antonio de Figueroa, maestro mayor de fábricas. Otro informe el siguiente año, dándose por terminado el expediente el año de 1783.
   (Arch. Gral. del Arzobispado. Leg. 223).
   Al terminar con la nota precedente, la documentación del Archivo del Arzobispado, nos complacemos en hacer constar nuestro agradecimiento al culto archivero del mismo, D. Antonio Gómez Alba, que nos facilitó en todo momento su consulta.
   Conocemos también referente a esta parroquia, una escritura de concierto, otorgada entre Leonis Núñez, bordador, vecino de Sevilla en la collación de Santa María Magdalena, de una parte, y Juan Alonso de Ballesteros, de otra parte, en virtud de la cual aquel se obligaba a bordar una cenefa de capa, de raso amarillo con sus retorchas de oro, perfilada de seda azul conforme a una casulla de la iglesia de San Andrés de Sevilla.
   (Arch. Prot. Not. Sevilla. Libro único de 1542. Of. 7 Escribanía de Gómez Álvarez de Aguilera).
   4. Mide 1.57 mts. Tiene en la peana la siguiente inscripción: Lo renovó D. Diego Delgado. Año 1839.
   5. Procede del convento del Espíritu Santo del Monte, que existió en término de este pueblo.
   6. Mide 0,67 x 0,88 mts.


   Las láminas fotográficas que aparecen en el "Catálogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla. Tomo I (A-B)", son las siguientes:
Lámina de BRENES - BURGUILLOS
Fig. 233. - Parroquia. Ostensorio.
Fig. 234. - Parroquia. Cruz Parroquial.
Fig. 234. - Parroquia. Cruz parroquial.
Lámina de BORMUJOS - BURGUILLOS
Fig. 235. - Parroquia. Vista interior.
Fig. 236. - Parroquia. Vista interior.
Fig. 236. - Parroquia. Vista interior.

Lámina de BORMUJOS - BURGUILLOS.
Fig. 237. Parroquia. San José.
Fig. 238. - Parroquia. Virgen con el Niño.
Fig. 238. - Parroquia. Virgen con el Niño.
Lámina de BURGUILLOS
PARROQUIA
Fig. 239. - San Sebastián.
Fig. 240. - San Cristóbal.
Fig. 239. - San Sebastián.
Fig. 240. - San Cristóbal.

   La detenida lectura de estas líneas es imprescindible para entender el patrimonio histórico-artístico de nuestro pueblo, que iremos desgranando y detallando en futuras entradas, tanto del que afortunadamente conservamos, como del que lamentablemente ha desaparecido tanto en épocas pasadas como en las recientes.