Cada lunes una nueva entrada con una noticia sobre Historia, Arte, Geografía, Bibliografía, Patrimonio, Fotografía, Hemeroteca, ... de nuestro pueblo: BURGUILLOS

Historia, Patrimonio, Arte, Bibliografía, Hemeroteca, ... sobre nuestro pueblo: BURGUILLOS

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lunes, 2 de junio de 2025

Callejero de Burguillos: La calle La Gallinera

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña e imágenes de la calle La Galllinera, en Burguillos, que debe su nombre a uno de los parajes, cercanos a nuestro pueblo, aunque en esta ocasión, sito en el término municipal de Alcalá del Río, junto al Complejo Medioambiental de la Vega, y que su nombre tiene que deberse según mi teoría a que esa zona en tiempos debió funcionar como una especie de complejo avícola, o algo parecido, como indica su etimología.



     La calle, desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta,  constituida  por  bloques  exentos,  la  calle,  como  ámbito  lineal de relación, se pierde, y  el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo al Ayuntamiento, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Burguillos, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.



     La calle La Gallinera está situada en el denominado en nuestro pueblo el "Barrio Lejos". Va de la calle Real, a la calle Virgen de la Fuentecilla, siendo atravesada por la calle Sol. Tiene una longitud de 75 metros aproximadamente, siendo unidireccional desde el punto de vista del tráfico rodado, en sentido ascendente, asfaltada y alumbrada por farolas funcionales. Está conformada fundamentalmente por viviendas unifamiliares en la segunda parte de la calle, y laterales de viviendas de la calle Real, y Virgen de la Fuentecilla, y un gran solar, en su parte inicial hasta el cruce con la calle Sol, formando parte de una zona residencial.



     La calle La Gallinera es, históricamente, una vía antigua en nuestro pueblo, aunque urbanizada como tal en el último cuarto del siglo XX.

lunes, 13 de junio de 2022

Arte: La imagen "San Antonio de Padua", atribuible a Juan Cano Zamorano, en el Retablo de la Virgen del Valle, de la Iglesia de Burguillos

     Mostramos en Historia de Burguillos, la imagen "San Antonio de Padua", que podemos contemplar en el retablo de la Virgen del Valle, de la iglesia parroquial de San Cristóbal mártir de nuestro pueblo, aprovechando que hoy, 13 de junio, es la Memoria de San Antonio, presbítero y doctor de la Iglesia, que, nacido en Portugal, primero fue canónigo regular y después entró en la Orden recién fundada de los Hermanos Menores, para propagar la fe entre los pueblos de África, pero se dedicó a predicar por Italia y Francia, donde atrajo a muchos a la verdadera fe. Escribió sermones notables por su doctrina y estilo, y por mandato de san Francisco enseñó teología a los hermanos, hasta que en Padua descansó en el Señor (1231) [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
   Y que mejor día que hoy, para analizar dicha imagen dedicada a San Antonio de Padua.


      Es una imagen en madera dorada y policromada, que ocupa una repisa de la calle lateral del Retablo de la Virgen del Valle, con unas medidas de 47 x 27 x 19 cms., en estilo barroco. Se trata de una imagen de bulto en el que se representa al San Antonio de Padua con el Niño Jesús. Esta obra procede del Retablo Mayor y por ello conocemos su autor y fecha de realización, Juan Cano Zamorano en 1754-1756, y hay que ponerla en contexto con la obra que hizo el propio Juan Cano Zamorano para el desaparecido Retablo Mayor de la Ermita de San Gregorio de Alcalá del Río, y de la que sólo se salvaron las imágenes de San Antonio de Padua, y San José, curiosamente las mismas que pertenecientes al Retablo Mayor de nuestra parroquia, hoy ocupan un lugar en el Retablo de la Virgen del Valle. 



Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Antonio de Padua, presbítero y doctor de la Iglesia:
HISTORIA Y LEYENDA
   San Antonio de Padua que es, después de San Francisco de Asís, el más popular de los santos franciscanos, más bien debería llamarse San Antonio de Lisboa, puesto que nació en dicha ciudad en 1195 y sólo pasó en Padua los dos últimos años de su vida. Aunque de origen portugués, fue acaparado por Italia.
   Después de haber estudiado en el convento de Santa Cruz de Coimbra, en 1220 ingresó en la orden de los hermanos menores, donde cambió su nombre de pila, Fernando, por el de Antonio. Buscó el martirio en Marruecos donde cinco franciscanos acababan de ser asesinados, pero derrotado por la fiebre se lo obligó a reembarcar. La tempestad lo arrojó a las costas de Sicilia y se dirigió a Asís, cuna de su orden.
   A partir de entonces se dedicó a la predicación. Después de haber enseñado teología en Bolonia, recorrió el sur y el centro de Francia, predicó en Arles, Montpellier, Puy, Limoges y Bourges.
   En 1227 participó en el capítulo general de Asís. En 1230 se ocupó de la traslación de los restos de San Francisco. Predicó en Padua y allí murió a los 36 años, en 1231.
   Durante el siglo XIII permaneció en la sombra de San Francisco. Su leyenda se formó y difundió en el siglo XV, gracias a los sermones de San Bernardino de Siena. Por otra parte, su vida legendaria es un calco de la atribuida a San Francisco de Asís, quien se le habría aparecido mientras predicaba en un convento de los franciscanos de Arles.
   Tal es el caso de la Predicación a los peces. Un día, en Rímini, sobre la costa del Adriático, San Antonio predicaba sin éxito ante una asamblea de heréticos. Como su audiencia hacia oídos sordos, se dirigió a la playa y comenzó a predicar a los peces. Apenas hubo comenzado, cuando innumerables peces de todos los tamaños llegaron aprisa, apretujándose unos contra otros y disponiéndose según sus tamaños, de manera que sus cabezas salían del agua. El santo les habló de la bondad del Creador hacia ellos; luego los despidió, como en la misa (ite, missa est) dándoles su bendición. 



   Es evidente que esta pintoresca fábula ha sido inventada para formar pareja con la Predicación de San Francisco a los pájaros.
   Otro tanto ocurre con el motivo de la Virgen entregando el Niño Jesús a San Antonio de Padua, que forma pareja con la Aparición de Cristo Serafín a San Francisco en la escena de la Estigmatización.
   San Antonio de Padua es esencialmente un taumaturgo. En Italia se lo llama Il Taumaturgo, en España, El Milagrero.
   Pero los milagros que se le atribuyen al santo no son nada originales: la mula que se arrodilla ante la hostia, el recién nacido que nombra a su padre, la pierna cortada que vuelve a pegarse… son tópicos  de la literatura hagiográfica. El milagro de la mula, hermana de la borrica del profeta Balaam y del asno del pesebre de Belén, habría ocurrido en la localidad de Bourges.
   Un judío llamado Guillard (es aquel que, después de su conversión, habría fundado la iglesia de Saint Pierre le Guillard) se negaba a admitir la presencia real de Cristo en el sacramento de la Eucaristía. Prometió creer en ello si una mula situada, como el asno de Buridán, entre una ración de avena y una hostia, se inclinaba ante el Santo Sacramento. Con sus plegarias y oraciones San  Antonio consiguió la genuflexión de la mula y de inmediato el incrédulo abjuró de su error.
   El niño recién nacido que habló está copiado de las leyendas de San Ambrosio y de San Briccio. Un marido que sospechaba la infidelidad de su mujer no quería reconocer al niño que creía nacido de una relación adúltera. San Antonio tomó el recién nacido en brazos y le ordenó que dijese el nombre de su padre. El niño, fajado y envuelto en pañales, respondió con la voz de otro de diez años: “He aquí a mi padre”.
   El milagro de la pierna cortada es una copia de la leyenda de los santos médicos Cosme y Damián, o de San Eloy, y los dominicos la atribuyen a San Pedro Mártir. Un joven de Padua confiesa haber dado una patada a su madre en un momento de cólera. San Antonio le dice: “El pie que ha golpeado a un padre o a una madre debería ser cortado.”  De inmediato, el joven que se toma la reprimenda al pie de la letra, se corta el pie. El santo, conmovido por su arrepentimiento, lo curó haciendo la señal de la cruz.
   La lista de estos milagros, que durante mucho tiempo alimentaron el repertorio de la pintura italiana, está lejos de agotarse. Citemos además el descubrimiento del corazón del avaro, que se encuentra en su arquilla o caja de caudales, simple ilustración de un sermón acerca de la avaricia, falsamente atribuido a San Buenaventura (Este sermón es rechazado como apócrifo por los editores de las Obras Completas de San Buenaventura [S. Bonaventurae Opera omnia], publicadas por los franciscanos en Quaracchi, cerca de Florencia), la resurrección de un niño que su madre había dejado caer en un caldero de agua hirviente creyendo que lo acostaba en la cuna, el milagro del vaso de vidrio que un caballero deja caer al suelo desde un balcón sin que se rompa, el sermón oído a distancia por una mujer que no había podido acudir a la iglesia, ejemplo de teleaudición.
CULTO
    Fue canonizado sólo un año después de su muerte, en 1232.
   Hasta finales del siglo XV, el culto de San Antonio permaneció localizado en Padua, que le edificó una magnífica basílica de cúpulas, denominada Il Santo, el santo por excelencia. A partir del siglo siguiente se convirtió, en principio, en el santo nacional de los portugueses, que ponen bajo su advocación las iglesias que edifican en el extranjero; y luego en un santo universal. Tiene dos iglesias bajo su advocación en Madrid: la de San Antonio de la Florida y la de San Antonio de los Alemanes.
   La devoción del pan de San Antonio es de origen relativamente reciente.
   Se lo invocaba para el salvamento de los náufragos y la liberación de los prisioneros. En la actualidad se lo invoca sobre todo para recuperar los objetos perdidos.
   La imaginería popular lo califica de abogado de los objetos perdidos.
   No obstante ¡curioso fenómeno! No existe la menor huella de ese patronazgo antes del siglo XVII. Se ha preguntado con frecuencia por qué misteriosas razones la devoción popular lo había elegido para ese oficio, puesto que son otros los santos a quienes la tradición les atribuye el milagro del anillo, de la bolsa o de la llave encontrados en el vientre de un pez. Según Guy Coquille, que escribiera en 1612, habría que ver en ese fenómeno el efecto de un mal juego de palabras con su nombre: antiguamente se lo llamaba Antonio de Pade o de Pave, abreviatura de Padua (Padova). De ahí, a atribuirle el don de recuperar los épaves (En francés, pecios, bienes mastrencos, objetos perdidos. La palabra epave [del latín expavidus, austado] se aplicaba primitivamente a los animales extraviados), es decir, los bienes perdidos, extraviados, cuyo propietario se ignora, no había más que un paso que dio la etimología popular, que cuenta en su activo con muchos otros chistes del mismo género.
   Según otra explicación, un novicio le habría robado el salterio y él pudo conseguir hacérselo devolver.
   Los fabricantes de porcelana de la localidad de Nevers lo habían adoptado como patrón porque convirtió a un herético impidiendo que un vaso arrojado al suelo se rompiese.
   Los marinos portugueses lo invocaban para tener buenos vientos en las velas. Y para mayor seguridad, fijaban su imagen en el mástil del barco hasta que sus ruegos fueran satisfechos.


ICONOGRAFÍA
   No poseemos ningún retrato auténtico de San Antonio de Padua. Según un cronista paduano, no tenía nada de la ascética delgadez de San Francisco. Por el contrario, era de talla inferior a la media y muy corpulento, con una cabeza redonda y un vientre de hidrópico. Pero el arte no ha tenido en cuenta esos testimonios y le concedió el mismo aspecto demacrado de San Francisco. El dominico Santo Tomás de Aquino, que también era obeso, fue idealizado de la misma manera.
   Está representado con hábito de franciscano, ceñido a la cintura por un cíngulo.
   Los atributos muy numerosos que se le asignan son en su mayoría tardíos y casi todos copiados, igual que sus milagros, de otros santos.
   Las llamas que brotan de su mano proceden de una confusión iconográfica con su homónimo, San Antonio Abad, el anacoreta de Egipto que curaba el fuego de San Antón (el ejemplo más antiguo se encuentra en un fresco de Agnolo Gaddi en la iglesia de S. Croce de Florencia). El corazón inflamado que sustituyó luego a las llamas, viene de San Agustín.
   La rama de lirio, símbolo de pureza, parece ser un esqueje tomado de su panegirista, San Bernardino de Siena. En todo caso puede comprobarse que el lirio abierto no se le concedió como atributo antes de 1450, fecha de la canonización de San Bernardino.
   El Niño Jesús, sentado o de pie sobre un libro, en alusión a la Aparición que tuvo en su habitación, se convirtió en su atributo más popular, pero solo a partir del siglo XVI. Y el arte barroco de la Contrarreforma lo puso de moda. Representado así, con el Niño a quien adora o acaricia, recibe de sus devotos alemanes el nombre familiar de Kindtoni.
   A esos atributos se suman el crucifijo florido, los peces escuchando el sermón y la mula arrodillada ante la hostia.
   Por último, a veces se lo ve colgado como un estilita en las ramas de un nogal que había plantado en su celda, y desde el cual conversa con fray León y San Buenaventura, sentados a los pies del árbol (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).

lunes, 28 de marzo de 2022

Geografía: El paraje "Cortijo de la Carrasquilla"

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del paraje "Cortijo de la Carrasquilla", que aunque el conjunto de edificios se encuentre en el término municipal de Alcalá del Río, su historia y parte de sus tierras, pertenecen al término municipal de Burguillos.



      El paraje Cortijo de la Carrasquilla toma su nombre del propio paraje en el que se enclava, y éste lo toma de la propia etimología de su nombre, ya que Carrasca es un sinónimo de Encina, por lo que hace referencia a alguna encina de gran porte que hubo de haber en dicho paraje, hoy lamentablemente desaparecida ya que es todo él un campo de labor.


     Al Cortijo de la Carrasquilla, se llega tras salir del casco urbano de Burguillos, bien por la calle Los Molinos, que se continúa hasta el final, y ya en el camino seguirlo hasta la Casa del Molinillo, ya en término de Alcalá del Río, y girar a la derecha, que nos llevará directamente al Cortijo de la Carrasquilla, o bien por la carretera A-460 en dirección a Guillena, tomar el camino inmediatamente anterior al paso sobre el Arroyo Barranco Hondo, a la derecha y ese camino nos lleva, tomando un desvío a la izquierda para llegar al Cortijo de la Carrasquilla, que se encuentra delimitado al Norte por el Cortijo de Aranjuez, al Este por el paraje "La Estacada"; al Sur, por el paraje de "La Carrasquilla"; y, al Oeste, por el arroyo "Barranco Hondo", encontrándose a unos 2 km. de nuestro pueblo y a una media de 90 m. de altitud. Señalar que todas las imágenes provienen del Instituto Geográfico Nacional.

lunes, 21 de febrero de 2022

Geografía: El paraje "Cortijo de Aranjuez"

Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del paraje "Cortijo de Aranjuez", que aunque el conjunto de edificios se encuentre en el término municipal de Alcalá del Río, su historia y parte de sus tierras, pertenecen al término municipal de Burguillos.

      El paraje Cortijo de Aranjuez toma su nombre de la población madrileña homónima como podemos comprobar en el siguiente estudio:
     M. D. Gordón (1995) expuso que este nombre procede del árabe al-Ragwāl. Aranjuez es el nombre con el que aparece registrado en los mapas actuales un pago situado entre los términos de Alcalá del Río y Burguillos, aunque el cortijo se halla enclavado dentro de las lindes de Alcalá.
     De no haber sido por la documentación, clave para la interpretación del topónimo en éste como en muchos otros casos […], no podríamos haber llegado a la conclusión de que la forma moderna no es calco onomástico, sino resultado de una etimología popular moderna que relaciona el topónimo con el famoso Aranjuez madrileño.


     En un documento sevillano fechado en 20 de junio de 1495, en que se dicta sentencia contra el monasterio de las cuevas de Sevilla por la ocupación de una Haza de tierras de Alcalá del Río, se menciona el Donadío de Arauquel […]. De otro lado, M. A. Ladero Quesada, editor del resumen del documento en el que se refieren los donadíos del término de Sevilla a principios del siglo XVI, menciona un Donadío del Arahuel, entre otros, situados también en la campiña de Alcalá del Río. Tal donadío pertenecía al convento de las Cuevas de Sevilla, era de régimen abierto y sin dehesa.
     Está claro que en ambos documentos de alude al mismo lugar, pues en los dos casos se trata del donadío poseído por el monasterio o convento de las cuevas de Sevilla. Si tenemos en cuenta la pronunciación actual del topónimo […], podemos decir que la forma documental que mejor reflejaría la pronunciación antigua del topónimo es Arahuel […]” (Gordón 1995: 338) [María Dolores Martín Arco, Estudio Histórico-Lingüístico de la Toponimia de Alcalá del Río, 2015].


         Al Cortijo de Aranjuez, se llega tras salir del casco urbano de Burguillos, bien por la calle Los Molinos, que se continúa hasta el final, y ya en el camino seguirlo hasta la Casa del Molinillo, ya en término de Alcalá del Río, y girar a la izquierda, que nos llevará directamente al Cortijo de Aranjuez, o bien por la carretera A-460 en dirección a Guillena, tomar el camino inmediatamente anterior al paso sobre el Arroyo Barranco Hondo, a la derecha y ese camino nos lleva, tomando otra vez a la derecha para llegar al Cortijo de Aranjuez, que se encuentra delimitado al Norte, y al Este por el paraje "Carrasca Alta"; al Sur, por el paraje de "La Carrasquilla"; y, al Oeste, por el arroyo "Barranco Hondo", encontrándose a unos 2 km. de nuestro pueblo y a una media de 90 m. de altitud. Señalar que todas las imágenes provienen del Instituto Geográfico Nacional.

lunes, 30 de diciembre de 2019

Hemeroteca: La construcción de la carretera de Alcalá del Río a Burguillos, según la noticia aparecida en "El Liberal", del 4 de agosto de 1880.

   Mostramos en "Historia de Burguillos" la noticia recogida en "El Liberal", editado en la capital del reino, sobre la construcción de la carretera de Alcalá del Río a Burguillos, publicado el 4 de agosto de 1880, y que se conserva en el archivo de la Biblioteca Nacional de España. 
   Este diario matutino comienza a publicarse el sábado 31 de mayo de 1879 y dejará de hacerlo el 28 de marzo de 1939, al ser incautado por el “nuevo” Estado dictatorial del general Franco. Durante sus sesenta años de vida tuvo una orientación liberal republicana moderada y en la segunda década del siglo veinte alcanzó una de las mayores tiradas de la prensa española, siendo el prototipo de los grandes periódicos populares y el más leído entre las capas obreras, “por su lenguaje claro y contundente, su preocupación por los problemas de los trabajadores, sus informaciones rigurosas y exhaustivas y un cierto sensacionalismo”, tal como ha expresado María Dolores Sáiz.
   Nace de la disidencia encabezada en el seno de El imparcial (1867-1933) por quien Eduardo Gasset y Artime (1832-1884) había cesado anteriormente como su director y mano derecha, Mariano Araús Pérez (1836-1901), e Isidoro Fernández Flórez (1840-1902), ya conocido como Fernanflor, quien había proyectado y dirigido durante los últimos cinco años el suplemento Los lunes de El imparcial, a los que se unieron los antiguos socios de Gasset, Mariano Milego y el crítico taurino Eduardo de la Loma, además de otros redactores y trabajadores. El motivo del cisma fue la mudanza ideológica de El imparcial al aceptar al régimen monárquico alfonsino y la política personal de Gasset que chocó contra las convicciones de sus redactores.
   El liberal nació así como un diario absolutamente independiente con fuertes raíces democráticas, al amparo de la nueva ley de prensa del siete de enero de 1879 a través de la cual empieza a “levantar cabeza” la prensa republicana, a la vez que la poderosa izquierda dinástica fragua en el fusionismo y el liberalismo sagastino.
   Araús será su primer director y a su redacción se sumarán otros periodistas que habían abandonado el diario de Gasset el 19 de mayo de 1879, como Julio Vargas Machuca, Francisco de Asís Pacheco, José María Anchorena, José Fernández Bremón o Manuel María González, todos ellos de ideología republicana.
   Nace en pugna con El imparcial, con el que entablará una enconada rivalidad, y su pronto éxito será debido a un exquisito equilibrio entre información y opinión y al tono literario de sus editoriales, infrecuente en la prensa de la época, junto al carácter popular de algunas de sus informaciones, que rozarán cierto sensacionalismo, y que tendrán su mayor exponente con el crimen de la calle Fuencarral y el caso Mussó.
   Peñaflor, que será su mayor accionista fundador, intentará, ya el dos de junio de 1879, emular al suplemento de su adversario creando y dirigiendo Los lunes de El liberal, que al año siguiente se transformará en el suplemento Entre páginas, que aparecerá jueves y domingos, en donde ya empezará a sobresalir la pluma de Miguel Moya Ojanguren (1856-1920), quien asumirá la dirección del diario a partir de 1890.
   Será un periódico de gran formato, compuesto a cuatro columnas al principio y que después irá aumentando en número, insertando en su primera página los editoriales y artículos de fondo, y con secciones para las crónicas parlamentarias, las noticias de provincias, los telegramas del extranjero de la agencia Fabra, disposiciones oficiales, las crónicas locales, las cotizaciones de bolsa, la de espectáculos, cultos, libros y notas meteorológicas. Columnas como “A vuela pluma” y “Plato del día” tendrán la firma de Mariano de Cavia (1855-1920), que a la vez hará crítica taurina bajo el seudónimo de Sobaquillo a partir de su ingreso en la redacción en 1881. Será asimismo el periódico que introducirá y afianzará los anuncios por palabras, insertará necrológicas sin el símbolo de la cruz, adoptando el diario a la vez un anticlericalismo crítico, y prolongará el folletón típico francés. A partir del nueve de julio de 1889 aparecerá junto a su cabecera la leyenda de ser “el periódico de mayor circulación de España”.
   En 1901, El liberal lleva a cabo una etapa de expansión, creando una cadena de periódicos con el mismo título en Barcelona, Bilbao, Murcia y Sevilla y, en 1906, Moya junto al gerente del diario, Antonio Sacristán, como herederos de Fernanflor, crearán, la Sociedad Editorial de España, el gran Trust de la prensa empresarial española del periodo, al que quedan adscritos El imparcial y Heraldo de Madrid (1890-1939), junto a otras cabeceras, y de la que serán máximos accionistas, siendo Moya el presidente de su consejo de administración. A partir de 1907 su nuevo director será Alfredo Vicenti (1850-1916), uno de los mejores editorialistas de la época, que había ingresado en su redacción en 1896. A su muerte le sustituirá en la dirección Enrique Gómez Carrillo, redactor desde 1893 y redactor jefe desde 1907, y entre 1917-1923, Antonio Moya Gastón. Los diarios del Trust serán los de mayor circulación de la época, alcanzando una tirada conjunta de más de 435 mil ejemplares.
   El liberal seguirá siendo el representante de la gran prensa republicana moderada más a la izquierda y no partidario, de ideología democrática y socializante, tal como lo describe Maria Cruz Seoane. Aún así, llegará a ser portavoz del Partido Reformista de Melquíades Álvarez, hará oposición al ministerio de Antonio Maura y ofrecerá una opinión favorable al Partido Liberal, al principio en la persona de Segismundo Moret, después en la de José Canalejas y, por último en la del conde de Romanones (Álvaro Figueroa y Torres). Durante la primera guerra mundial se caracterizará por su francofilia, llegando a estar subvencionado por el Comité de Prensa francés, aunque al final de ella observará una “estricta neutralidad” que resultaría chocante.
   Según las estadísticas oficiales, durante la segunda década del siglo veinte alcanzará los 120.000 ejemplares diarios, una de las más altas tiradas de la prensa de la época, de los que prácticamente la mitad serán suscripciones, considerándose más un periódico de difusión madrileña, firme defensor de la libertad de expresión, que leen las capas populares de la pequeña burguesía y las clases trabajadoras, lo que origina una rivalidad de la prensa estrictamente obrera contra el.
   Un nutrido grupo de redactores protagonizarán un cisma más a la izquierda en el seno de su redacción, y el 13 de diciembre de 1919 fundarán La libertad, que será dirigida por Luis Oteyza y de la que Antonio de Lezama será su redactor jefe. Entre los que se pasan a la nueva redacción se encuentran también Luis de Zulueta, Pedro de Répide, Augusto Barcia, Manuel Machado, Alejandro Pérez Lugín, Ezequiel Endériz, Antonio Zozaya y el fotógrafo Alfonso.
   En 1923 El liberal será vendido a los hermanos Manuel y Juan Busquets, empresarios catalanes y máximos acreedores del Trust, que crearán la Sociedad Editora Universal. Será nombrado director Eduardo Rosón, al que pronto le sustituirá Francisco Villanueva, hasta 1927, siendo incorporado como redactor jefe Rafael Morayta y, como confeccionador, Manuel Font. Intensificará su línea izquierdista adoptando una de las posiciones más radicales a la dictadura primoriverista, de la que sufre persecución.
   En el primer tercio del siglo veinte, uno de sus más distinguidos colaboradores fue Miguel de Unamuno, y entre otros fueron sus redactores o colaboradores, además de los ya citados y que fundaron La libertad, Luis Morón, corresponsal en la guerra cubana; Mariano Martín Fernández, que llegó a ser su redactor jefe en 1907; Luis Araquistáin y Ramón Pérez de Ayala, que fueron corresponsales en Londres durante la guerra mundial; Joaquín Dicenta y Adolfo Marsillach, corresponsales en Barcelona; Arturo Mori, Jaime Torrubiano, Rafael Torres Endrina, Leopoldo Bejarano, Artemio Precioso, José Venegas, Francisco Vera, Manuel Delgado Bareto, Antonio Rodríguez Lázaro, Carlos del Río y Julián Settier.
   El liberal pertenecerá al grupo destacado de la prensa española que contribuirá al advenimiento de la II República. Durante el primer bienio apoyará al gobierno de Manuel Azaña, y situándose en un republicanismo de izquierda moderado, seguirá siendo uno de los diarios más leídos, ahora con formato más reducido y un número de páginas que alcanza las dieciséis.
   Entre sus periodistas del periodo republicano se encuentran Emiliano M. Aguilera, José Manuel de Armiñán, Roberto Castrovido, Marcelino Domingo, Edmundo González Blanco, Gabriel Greiner, José Rocamora, Pedro Massa y F. Valera, como editorialista. Entre 1937 y 1938, su director fue Emilio Ayeusa y, en 1939, Manuel Rosón Ayuso. Tras entrar las tropas franquistas en Madrid y ser incautado, de sus talleres empezó a salir el diario Madrid. Los herederos de los Busquets iniciaron en la década de los cincuenta un proceso, que aún en 2011 continuaba, para que el Estado les indemnice por los bienes incautados de la Sociedad Editora Universal.
   Pues bien, en la primera página de la edición del 4 de agosto de 1880, a cuatro columnas, en las que en la tercera (parte superior), aparece una pequeña reseña bajo el titular "La Gaceta." (de las 7 que consta), siendo la que nos interesa, la sexta y que transcribimos íntegramente:
Página 1 del periódico "El Liberal" del 4 de agosto de 1880.
 "SUBASTAS.- Dentro de treinta dias subastará la diputacion de Sevilla la construccion del trozo de carretera de Alcalá del Rio a Burguillos, en 99.990,44 pesetas; los acopios de materiales para conservacion de la de Sevilla á Alcalá del del Rio, en 71.645, y la construccion del trozo entre Itálica Iasabelina y Dos Hermanas, en 93.034,23."
   Con esta noticia ya podemos ponerle fecha a la realización de la carretera que nos une a la capital a través de Alcalá del Río, algo que hoy puede parecer baladí, pero que en la época supuso nuestra conexión con el mundo moderno, y todo lo que ello conlleva: un paso más en la modernización de nuestro pueblo, siendo otro documento más el devenir histórico de nuestro pueblo.

lunes, 3 de junio de 2019

Geografía: El arroyo de Mingo Miguel, en Burguillos.

   Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del Arroyo de Mingo Miguel, de Burguillos. Señalar que toda la información aquí mostrada proviene del Instituto Geográfico Nacional, Geoenciclopedia y de Google Maps.
Mapa del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de Mingo Miguel.
  Los arroyos son flujos de agua casi continuos, pero a diferencia de los ríos, su longitud es menor así como su caudal, entendiendo este como el volumen de agua que contiene. Seguramente has escuchado que un río es muy caudaloso; esto alude al hecho de poseer “mucha agua”, lo que no sucede con los arroyos. Los arroyos son pequeños y de escasa profundidad, con márgenes casi verticales compuestos de suelo y sedimento en vez de roca. Su caudal puede variar en las distintas épocas del año, por lo que durante algún tiempo el flujo de agua de algún arroyo se ve interrumpido y se seca. Esto es más común en épocas de sequía o de falta de lluvias en verano o invierno.
   Al igual que otros cuerpos de agua, pueden desembocar en el mar o en grandes cuerpos de agua dulce. Poseen un lecho rocoso y muchos son fácilmente vadeables, es decir, pueden cruzarse a pie, sin necesidad de una embarcación. La navegación en los arroyos es normalmente posible solo para embarcaciones muy pequeñas y únicamente cuando el caudal lo permite, puesto que sería imposible para un barco navegar por tan pequeño cuerpo de agua.
Mapa de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de Mingo Miguel desde su nacimiento hasta llegar a la altura de los enclaves de El Coro y la Casa de San Juan.
   Pese a sus reducidas dimensiones, los arroyos constituyen una gran parte de las aguas de una región o un país, ya que se originan con relativa facilidad. Por ejemplo, un pequeño chorro de agua que cae de un glaciar o una depresión en el suelo cuya agua proveniente de las lluvias se desborda tierra abajo pueden originar un curso de agua pequeño que llega a tomar las características de un arroyo. Con frecuencia su existencia depende del agua de las lluvias.
   Algunos arroyos ostentan un nombre con el que lo conocen los pobladores de una región, pero muchos, debido a que tienden a secarse, carecen de un nombre fijo y ni siquiera figuran en los mapas. A menudo son considerados poco importantes ya que no llevan agua durante todo el año como los ríos, pero conforman un valioso recurso para los seres vivos e incluso para los ríos, cuyas aguas pueden ser alimentadas por las de los arroyos.
Mapa de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde que pasa entre los enclaves de El Coto y la Casa de San Juan, hasta pasar entre los enclaves de la Casa de la Dehesilla de Mudapelos y El Alamillo.
   Sí, es posible diferenciar algunos tipos de arroyos por sus características particulares. Por ejemplo, los llamados arroyos de cabecera son las secciones donde comienzan los ríos y por ende, son las partes más altas de estos. Una clasificación de corrientes las separa según su relación con el tiempo. Así, los arroyos son perennes si sus aguas fluyen durante todo el año, son intermitentes si solo fluyen durante ciertas épocas del año y efímeros cuando sus aguas fluyen únicamente después de llover.
   No importa su tamaño; los arroyos son una fuente de agua para cualquier ser vivo que la necesite. Los arroyos, por más pequeños que sean, son una fuente de agua para cualquier ser vivo que la necesite. Los más grandes y los perennes conforman todo un hábitat para muchas especies de peces y anfibios y proporcionan agua tanto a estos como a animales más grandes. Peces como las percas, las mojarras, y los bagres; aves como patos y garzas; mamíferos como las nutrias, los puercoespines, las ardillas, las zarigüeyas y los murciélagos; anfibios como los sapos y las ranas: todos estos y más animales pueblan arroyos de distintas partes del mundo. A lo largo de crecen hierbas, plantas cortas y árboles adaptados a la presencia de agua, así como musgos.
Mapa de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde que pasa entre los enclaves de la Casa de la Dehesilla de Mudapelos y El Alamillo, hasta desembocar en el Arroyo de Mudapelos.
   La contaminación, la explotación de sus recursos, el uso de su suelo como terrenos de cultivo y en general la urbanización son amenazas vigentes que ponen en peligro o terminan con los arroyos, lo que a su vez afecta a los seres vivos incluidos los humanos.
   Los arroyos permiten la recarga de agua de humedales, ríos, lagos y otros cuerpos de agua. Brindan un hogar, alimento y refugio a cientos de especies animales y vegetales, contribuyen a mitigar los daños de las inundaciones y filtran contaminantes. Estas bondades son posibles solo si los arroyos mantienen su estado natural óptimo.
   El Arroyo de Mingo Miguel, es un afluente del arroyo de Mudapelos por su margen izquierda, que a su vez (ya con el nombre de Arroyo de La Calderona) lo es del río Guadalquivir, por su margen derecha.
Fotografía aérea de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de Mingo Miguel desde su nacimiento hasta llegar a la altura de los enclaves de El Coro y la Casa de San Juan.
   El origen del Arroyo de Mingo Miguel es un afloramiento en la Fuente del Berro (en el término municipal de Castilblanco de los Arroyos), a unos 290 m. de altitud, a 7,12 km en línea recta del ayuntamiento de Burguillos. Sus aguas se vierten en el Arroyo de Mudapelos en las inmediaciones del Cortijo de Mudapelos, que a su vez vierte sus aguas (ya con el con el nombre de Arroyo de La Calderona en el río Guadalquivir a la altura del Cortijo de Sotillo Volante, en el término municipal de Alcalá del Río, a 20 m. de altitud, tras recorrer en dirección norte sur aproximadamente unos 20 kms. El Arroyo de Mingo Miguel, recibe las aguas de un pequeño arroyo sin nombre conocido (más bien habría que hablar de escorrentía) que corre poco más de 1 km, entre la propia Fuente del Berro y el Cerro del Caballo en el término de Castilblando de los Arroyos, poco antes de internarse en el término municipal de Burguillos, en su margen derecha. Posteriormente también recibe las aguas de otras escorrentías a derecha e izquierda ya en el término municipal de Burguillos.
Fotografía aérea de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde que pasa entre los enclaves de El Coto y la Casa de San Juan, hasta pasar entre los enclaves de la Casa de la Dehesilla de Mudapelos y El Alamillo.
   Tras su nacimiento en la Fuente del Berro, baja en dirección al Cerro del Caballo (en el término municipal de Castilblanco de los Arroyos, por el que recorre sus primeros 1.500 metros de curso fluvial), el Arroyo de Mingo Miguel se adentra en nuestro término municipal casi en paralelo al término municipal de Villaverde del Río, pasando junto al paraje de la Casa Nueva del Coto y el de la Casa de las Piedras Gordas (Villaverde del Río) en sentido Sur, adentrándose en el término municipal de Villaverde del Río, que no abandonará hasta desembocar en el Arroyo de Mudapelos ya en el término municipal de Burguillos en el que ha entrado unos 500 m. antes. Señalar que en ese trayecto por el término municipal de Villaverde pasa bajo el Canal del Viar a la altura de la Casa de la Dehesilla de Mudapelos (T.M. de Burguillos) y El Alamillo (T.M. de Villaverde del Río).
Fotografía aérea de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde que pasa entre los enclaves de la Casa de la Dehesilla de Mudapelos y El Alamillo, hasta desembocar en el Arroyo de Mudapelos.
   Nuestro Arroyo de Mingo Miguel no lleva agua durante todo el año, dependiendo enormemente de las lluvias que alimentan los afloramientos que lo surten, y por otra parte ha sido importantísimo en la historia de nuestro pueblo puesto que en las inmediaciones de su desembocadura en el Arroyo de Mudapelos se asentó desde tiempos prehistóricos el enclave que ha llegado a nuestros días como Cortijo Mudapelos, de capital importancia en la economía de nuestro pueblo.
   La denominación del Arroyo de Mingo Miguel hay que buscarla en el propio nombre que vendría a derivar del nombre de Domingo Miguel, probablemente algún propietario en tiempos pasados de algunas de las fincas por las que discurre el propio arroyo en su curso fluvial. 

lunes, 6 de mayo de 2019

Geografía: El Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa, en Burguillos.

   Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa, de Burguillos. Señalar que toda la información aquí mostrada proviene del Instituto Geográfico Nacional, Geoenciclopedia y de Google Maps.
Mapa del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa.
  Los arroyos son flujos de agua casi continuos, pero a diferencia de los ríos, su longitud es menor así como su caudal, entendiendo este como el volumen de agua que contiene. Seguramente has escuchado que un río es muy caudaloso; esto alude al hecho de poseer “mucha agua”, lo que no sucede con los arroyos. Los arroyos son pequeños y de escasa profundidad, con márgenes casi verticales compuestos de suelo y sedimento en vez de roca. Su caudal puede variar en las distintas épocas del año, por lo que durante algún tiempo el flujo de agua de algún arroyo se ve interrumpido y se seca. Esto es más común en épocas de sequía o de falta de lluvias en verano o invierno.
   Al igual que otros cuerpos de agua, pueden desembocar en el mar o en grandes cuerpos de agua dulce. Poseen un lecho rocoso y muchos son fácilmente vadeables, es decir, pueden cruzarse a pie, sin necesidad de una embarcación. La navegación en los arroyos es normalmente posible solo para embarcaciones muy pequeñas y únicamente cuando el caudal lo permite, puesto que sería imposible para un barco navegar por tan pequeño cuerpo de agua.
Mapa de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde su nacimiento hasta pasar bajo la línea de alta tensión eléctrica, justo antes de llegar al paraje de la Fuente de la Galvana.
   Pese a sus reducidas dimensiones, los arroyos constituyen una gran parte de las aguas de una región o un país, ya que se originan con relativa facilidad. Por ejemplo, un pequeño chorro de agua que cae de un glaciar o una depresión en el suelo cuya agua proveniente de las lluvias se desborda tierra abajo pueden originar un curso de agua pequeño que llega a tomar las características de un arroyo. Con frecuencia su existencia depende del agua de las lluvias.
   Algunos arroyos ostentan un nombre con el que lo conocen los pobladores de una región, pero muchos, debido a que tienden a secarse, carecen de un nombre fijo y ni siquiera figuran en los mapas. A menudo son considerados poco importantes ya que no llevan agua durante todo el año como los ríos, pero conforman un valioso recurso para los seres vivos e incluso para los ríos, cuyas aguas pueden ser alimentadas por las de los arroyos.
Mapa de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde poco antes de pasar bajo la línea de alta tensión eléctrica, justo antes de llegar al paraje de la Fuente de la Galvana, hasta poco después de pasar por el paraje de la Fuente del Pilar de la Dehesa.
   Sí, es posible diferenciar algunos tipos de arroyos por sus características particulares. Por ejemplo, los llamados arroyos de cabecera son las secciones donde comienzan los ríos y por ende, son las partes más altas de estos. Una clasificación de corrientes las separa según su relación con el tiempo. Así, los arroyos son perennes si sus aguas fluyen durante todo el año, son intermitentes si solo fluyen durante ciertas épocas del año y efímeros cuando sus aguas fluyen únicamente después de llover.
   No importa su tamaño; los arroyos son una fuente de agua para cualquier ser vivo que la necesite. Los arroyos, por más pequeños que sean, son una fuente de agua para cualquier ser vivo que la necesite. Los más grandes y los perennes conforman todo un hábitat para muchas especies de peces y anfibios y proporcionan agua tanto a estos como a animales más grandes. Peces como las percas, las mojarras, y los bagres; aves como patos y garzas; mamíferos como las nutrias, los puercoespines, las ardillas, las zarigüeyas y los murciélagos; anfibios como los sapos y las ranas: todos estos y más animales pueblan arroyos de distintas partes del mundo. A lo largo de crecen hierbas, plantas cortas y árboles adaptados a la presencia de agua, así como musgos.
Mapa de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde poco después de pasar por el paraje de la Fuente del Pilar de la Dehesa, hasta desembocar en el arroyo de la Huerta de Abajo, cercano al paraje de El Vergel.
   La contaminación, la explotación de sus recursos, el uso de su suelo como terrenos de cultivo y en general la urbanización son amenazas vigentes que ponen en peligro o terminan con los arroyos, lo que a su vez afecta a los seres vivos incluidos los humanos.
   Los arroyos permiten la recarga de agua de humedales, ríos, lagos y otros cuerpos de agua. Brindan un hogar, alimento y refugio a cientos de especies animales y vegetales, contribuyen a mitigar los daños de las inundaciones y filtran contaminantes. Estas bondades son posibles solo si los arroyos mantienen su estado natural óptimo.
Fotografía aérea de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde su nacimiento hasta pasar bajo la línea de alta tensión eléctrica, justo antes de llegar al paraje de la Fuente de la Galvana.
   El Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa, es un afluente del arroyo de la Huerta de Abajo por su margen derecha, que a su vez (ya con el nombre de Arroyo de Gabino) lo es del río Guadalquivir, por su margen derecha.
   El origen del Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa es un afloramiento al norte del Cerro Moro (en el término municipal de Castilblanco de los Arroyos), a unos 315 m. de altitud, a 5,22 km en línea recta del ayuntamiento de Burguillos. Sus aguas se vierten en el Arroyo de la Huerta de Abajo en las inmediaciones de el paraje de El Vergel, que a su vez vierte sus aguas en el embalse de Alcalá del Río a la altura del paraje de Las Salinillas, en las inmediaciones del casco urbano de Alcalá del Río, ya en el río Guadalquivir, a 20 m. de altitud, tras recorrer en dirección norte sur aproximadamente unos 12 kms. El Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa, recibe las aguas de un pequeño arroyo sin nombre conocido (más bien habría que hablar de escorrentía) que corre poco más de 1,5 km, entre los parajes del Pedregalejo y la Ladera Chica, en su margen derecha.
Fotografía aérea de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde poco antes de pasar bajo la línea de alta tensión eléctrica, justo antes de llegar al paraje de la Fuente de la Galvana, hasta poco después de pasar por el paraje de la Fuente del Pilar de la Dehesa.
   Tras su nacimiento en la ladera norte del Cerro Moro (en el término municipal de Castilblanco de los Arroyos, por el que recorre sus primeros 500 metros de curso fluvial), el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa se adentra en nuestro término municipal pasando junto al paraje de la Casa del Serero (a su izquierda) en sentido Oeste-Este, para a partir de aquí ya buscar el Sur, discurriendo posteriormente en paralelo bastante cercano al camino que lleva a La Madroña, entre los parajes de la Ladera Chica (a su derecha) y El Lentiscal (a su izquierda), para pasar bajo una importante línea de alta tensión, justo antes de pasar por el paraje de la Fuente de la Galvana, y continuar entre la Cabreriza del Marqués (a su derecha) y la Casa de las Vacas (a su izquierda), pasando bajo otra importante línea de alta tensión y bajo la Vereda de los Rodeos, para recibir las aguas del Pilar de la Dehesa y a continuación pasar bajo la Colada de San Francisco en el paraje del Capitanejo, y llegar a la altura del Canal del Viar, bajo el que pasa para continuar junto a la antigua Cañada Real de Córdoba a Huelva (a la que hoy se sobrepone la carretera A-460) que salva a nuestro Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa mediante un sencillo y funcional puente. El Arroyo continúa en dirección Sur, donde a la altura del Cuarto de la Huerta y poco antes del Vergel, vertir sus aguas en el Arroyo de la Huerta de Abajo, que desemboca en el río Guadalquivir en el Embalse de Alcalá del Río, junto al paraje de Las Salinillas, en las inmediaciones del casco urbano de Alcalá del Río.
Fotografía aérea de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde poco después de pasar por el paraje de la Fuente del Pilar de la Dehesa, hasta desembocar en el arroyo de la Huerta de Abajo, cercano al paraje de El Vergel.
   Nuestro Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa no lleva agua durante todo el año, dependiendo enormemente de las lluvias que alimentan los afloramientos que lo surten, y por otra parte ha sido importantísimo en la historia de nuestro pueblo puesto que en las inmediaciones de su desembocadura en el Arroyo de la Huerta de Abajo se han ubicado a lo largo de la historia los asentamientos más antiguos de nuestro término municipal destacando los de época romana, pero que debido a los continuos desbordamientos hizo que el asentamiento definitivo se alejara un tanto de este arroyo para ubicarse en época medieval en la zona actual.
Vista del puente de la ctra. A-460 (sobrepuesta a la Cañada Real de Córdoba a Huelva) sobre el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa.
   La denominación del Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa hay que buscarla en la propia geografía de su curso fluvial. Así el Carrizo es una especie de caña del género Phragmites de la familia Poaceae, siendo una planta perenne, con un rizoma rastrero con capacidad para crecer en la superficie buscando agua. Puede alcanzar los 4 m de altura y 2 cm de diámetro, presentando una gran inflorescencia al final del tallo. Tiene una distribución cosmopolita y subcosmopolita. Geófito. Suele habitar suelos húmedos y orillas de cursos de agua y lagunas. En ríos se encuentran fundamentalmente en los tramos más bajos, en los que la velocidad del curso de agua les permite enraizar. Puede soportar bastante bien niveles moderados de salinidad en el agua y en el suelo, necesitando suelos encharcados hasta profundidades de 5 dm, por lo que es posible encontrarlo en las proximidades de marismas y zonas más salobres. Esta caña ha sido utilizada tradicionalmente para techar chozas y preparar cercados en algunos lugares.
   En cuanto al Pilar de la Dehesa, es bastante obvio, porque pasa junto a la Fuente del Pilar de la Dehesa de la que recibe sus aguas, y debido a la importancia de ésta, toma su denominación.

lunes, 8 de abril de 2019

Geografía: El Arroyo de la Huerta de Abajo, en Burguillos.

   Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del Arroyo de la Huerta de Abajo, de Burguillos. Señalar que toda la información aquí mostrada proviene del Instituto Geográfico Nacional, Geoenciclopedia y de Google Maps.
Mapa del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de la Huerta de Abajo.
  Los arroyos son flujos de agua casi continuos, pero a diferencia de los ríos, su longitud es menor así como su caudal, entendiendo este como el volumen de agua que contiene. Seguramente has escuchado que un río es muy caudaloso; esto alude al hecho de poseer “mucha agua”, lo que no sucede con los arroyos. Los arroyos son pequeños y de escasa profundidad, con márgenes casi verticales compuestos de suelo y sedimento en vez de roca. Su caudal puede variar en las distintas épocas del año, por lo que durante algún tiempo el flujo de agua de algún arroyo se ve interrumpido y se seca. Esto es más común en épocas de sequía o de falta de lluvias en verano o invierno.
   Al igual que otros cuerpos de agua, pueden desembocar en el mar o en grandes cuerpos de agua dulce. Poseen un lecho rocoso y muchos son fácilmente vadeables, es decir, pueden cruzarse a pie, sin necesidad de una embarcación. La navegación en los arroyos es normalmente posible solo para embarcaciones muy pequeñas y únicamente cuando el caudal lo permite, puesto que sería imposible para un barco navegar por tan pequeño cuerpo de agua.
Mapa de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de la Huerta de Abajo desde su nacimiento hasta pasar bajo el Canal del Viar.
   Pese a sus reducidas dimensiones, los arroyos constituyen una gran parte de las aguas de una región o un país, ya que se originan con relativa facilidad. Por ejemplo, un pequeño chorro de agua que cae de un glaciar o una depresión en el suelo cuya agua proveniente de las lluvias se desborda tierra abajo pueden originar un curso de agua pequeño que llega a tomar las características de un arroyo. Con frecuencia su existencia depende del agua de las lluvias.
   Algunos arroyos ostentan un nombre con el que lo conocen los pobladores de una región, pero muchos, debido a que tienden a secarse, carecen de un nombre fijo y ni siquiera figuran en los mapas. A menudo son considerados poco importantes ya que no llevan agua durante todo el año como los ríos, pero conforman un valioso recurso para los seres vivos e incluso para los ríos, cuyas aguas pueden ser alimentadas por las de los arroyos.
Mapa de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de la Huerta de Abajo desde su paso bajo el Canal del Viar hasta pasar por el paraje del Regajo de los Hurones.
   Sí, es posible diferenciar algunos tipos de arroyos por sus características particulares. Por ejemplo, los llamados arroyos de cabecera son las secciones donde comienzan los ríos y por ende, son las partes más altas de estos. Una clasificación de corrientes las separa según su relación con el tiempo. Así, los arroyos son perennes si sus aguas fluyen durante todo el año, son intermitentes si solo fluyen durante ciertas épocas del año y efímeros cuando sus aguas fluyen únicamente después de llover.
   No importa su tamaño; los arroyos son una fuente de agua para cualquier ser vivo que la necesite. Los arroyos, por más pequeños que sean, son una fuente de agua para cualquier ser vivo que la necesite. Los más grandes y los perennes conforman todo un hábitat para muchas especies de peces y anfibios y proporcionan agua tanto a estos como a animales más grandes. Peces como las percas, las mojarras, y los bagres; aves como patos y garzas; mamíferos como las nutrias, los puercoespines, las ardillas, las zarigüeyas y los murciélagos; anfibios como los sapos y las ranas: todos estos y más animales pueblan arroyos de distintas partes del mundo. A lo largo de crecen hierbas, plantas cortas y árboles adaptados a la presencia de agua, así como musgos.
Mapa de parte de los términos municipales de Burguillos y Alcalá del Río en el que aparece el Arroyo de la Huerta de Abajo desde poco antes de pasar por el Regajo de los Hurones hasta adentrarse en el término municipal de Alcalá del Río.
   La contaminación, la explotación de sus recursos, el uso de su suelo como terrenos de cultivo y en general la urbanización son amenazas vigentes que ponen en peligro o terminan con los arroyos, lo que a su vez afecta a los seres vivos incluidos los humanos.
Fotografía aérea de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de la Huerta de Abajo desde su nacimiento hasta pasar bajo el Canal del Viar.
   Los arroyos permiten la recarga de agua de humedales, ríos, lagos y otros cuerpos de agua. Brindan un hogar, alimento y refugio a cientos de especies animales y vegetales, contribuyen a mitigar los daños de las inundaciones y filtran contaminantes. Estas bondades son posibles solo si los arroyos mantienen su estado natural óptimo.
Fotografía aérea de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de la Huerta de Abajo desde su paso bajo el Canal del Viar hasta pasar por el paraje del Regajo de los Hurones.
   El Arroyo de la Huerta de Abajo, que tras recibir las aguas del Arroyo Paso de la Villa, toma el nombre de Arroyo de Gabino (ya en el término municipal de Alcalá del Río), es un afluente del río Guadalquivir, por su margen derecha.
Fotografía aérea de parte de los términos municipales de Burguillos y Alcalá del Río en el que aparece el Arroyo de la Huerta de Abajo desde poco antes de pasar por el Regajo de los Hurones hasta adentrarse en el término municipal de Alcalá del Río.
   El origen del Arroyo de la Huerta de Abajo es un manantial en la zona de la Cruz Chiquita a unos 135 m. de altitud, a 3,3 km en línea recta del ayuntamiento de Burguillos. Sus aguas se vierten (ya con el nombre de Arroyo de Gabino) en el embalse de Alcalá del Río a la altura del paraje de Las Salinillas, en las inmediaciones del casco urbano de Alcalá del Río, ya en el río Guadalquivir, 20 m. de altitud, tras recorrer en dirección norte sur aproximadamente unos 20 kms, de los cuales los 10 primeros los hace con la denominación de Arroyo de la Huerta de Abajo, y los 10 siguientes con la denominación de Arroyo de Gabino. El Arroyo de la Huerta de Abajo, recibe las aguas de sus afluentes el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa y del Arroyo Paso de la Villa, ambos en su margen derecha.
Vista del puente de la ctra. A-460 (sobrepuesta a la Cañada Real de Córdoba a Huelva) sobre el Arroyo de la Huerta de Abajo.
   Tras su nacimiento en la Cruz Chiquita, el Arroyo de la Huerta de Abajo pasa por el paraje de la Casa de las Vacas (a su derecha), entre los parajes de la Pasada Vieja (a su derecha) y La Dehesa (a su izquierda), para pasar bajo una importante línea de alta tensión, justo antes de dejar a su derecha los parajes de las Majadillas y el Acebuchal, para pasar bajo la Colada de San Francisco, y continuar junto a un camino que lo "acompaña" hasta llegar a la altura del Canal del Viar, bajo el que pasa para continuar hasta la zona denominada de la Huerta de Abajo (de donde toma su nombre) junto a la antigua Cañada Real de Córdoba a Huelva (a la que hoy se sobrepone la carretera A-460) que salva a nuestro Arroyo de la Huerta de Abajo mediante un sencillo y funcional puente. El Arroyo continúa en dirección Sur, donde a la altura del Cuarto de la Huerta recibe las aguas del Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa, atravesar posteriormente el Regajo de los Hurones, pasar junto al paraje de la Manda del Fraile y abandonar el término municipal de Burguillos y adentrarse en el de Alcalá del Río junto al paraje de las Vegas del Guadalquivir donde además recibe las aguas del Arroyo Paso de la Villa, y continuar hasta su desembocadura en el río Guadalquivir en el Embalse de Alcalá del Río, junto al paraje de Las Salinillas, en las inmediaciones del casco urbano de Alcalá del Río.
Vista del Arroyo de la Huerta de Abajo, aguas arriba del puente de la ctra. A-460 (sobrepuesta a la Cañada Real de Córdoba a Huelva).
   Nuestro Arroyo de la Huerta de Abajo no lleva agua durante todo el año, dependiendo enormemente de las lluvias que alimentan los manantiales que lo surten, y por otra parte ha sido importantísimo en la historia de nuestro pueblo puesto que en las inmediaciones de su cauce se han ubicado a lo largo de la historia los asentamientos más antiguos de nuestro término municipal destacando los de época romana, pero que debido a los continuos desbordamientos hizo que el asentamiento definitivo se alejara un tanto de este arroyo para ubicarse en época medieval en la zona actual.
Vista del Arroyo de la Huerta de Abajo, aguas abajo del puente de la ctra. A-460 (sobrepuesta a la Cañada Real de Córdoba a Huelva).