Cada lunes una nueva entrada con una noticia sobre Historia, Arte, Geografía, Bibliografía, Patrimonio, Fotografía, Hemeroteca, ... de nuestro pueblo: BURGUILLOS

Historia, Patrimonio, Arte, Bibliografía, Hemeroteca, ... sobre nuestro pueblo: BURGUILLOS

Mostrando entradas con la etiqueta Revista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Revista. Mostrar todas las entradas

lunes, 15 de diciembre de 2025

Hemeroteca: La Vacante del médico titular en Burguillos, en la revista "España Médica", de 1911

     Mostramos en "Historia de Burguillos" la noticia aparecida en la Revista "España Médica", en la que se da cuenta de la vacante del médico titular de nuestro pueblo, en 1911, y que se encuentra en la Biblioteca Nacional de España
     Fundada y dirigida por el ilustre pediatra y escritor de obras de su especialidad José Ignacio de Eleizegui López (1879-1956), que fue también redactor médico de Heraldo de Madrid (1890-1939) y ha sido considerado como el renovador del periodismo médico moderno español. Comienza a publicarla en uno de febrero de 1911, primero con periodicidad decenal (los días 1, 10 y 20 de cada mes), después quincenal y a partir de 1931 con frecuencia mensual. Su paginación y formato varía, desde las 16 hasta las 40 páginas, según aumenta su frecuencia de aparición, así como su composición, de las tres a las dos columnas.
     Será un periódico de información científica-profesional e ilustrado, al incorporar un buen número de fotograbados en sus entregas. Comienza cada número con la sección Disposiciones oficiales, y le siguen otras como la titulada Los médicos en la intimidad, en la que ofrece perfiles biográficos y fotografías en sus gabinetes de los facultativos que alcanzan notoriedad entre la clase médica y en la sociedad. Publica asimismo artículos de índole científica, clínica o terapéutica, información sobre las actividades de academias y sociedades; secciones de revista de revistas y de bibliografía; correspondencia y consultorio, además de páginas de carácter literario, como es la sección Cuentos médicos. Incluso, entre sus ilustraciones, inserta caricaturas. También publica reclamos publicitarios.
     Además de incorporar en sus páginas los géneros del reportaje y la entrevista, da cuenta de acontecimientos de cariz médico-social y asociativo, haciéndose eco de las visitas de destacados médicos extranjeros a España, o de la elección de médicos como cargos políticos, o su intervención en epidemias o conflictos bélicos, así como la incorporación y el protagonismo de la mujer en la práctica médica. También inserta relaciones de vacantes en las instituciones sanitarias españolas.
     La fórmula publicística de Eleizegui –que utilizará el seudónimo Doctor Cauterio para la sección Botones de fuego- dio agilidad y amenidad a una publicación a la que sumó el rigor científico, profesional e informativo en todas las especialidades médicas, incluidas las doctrinas más avanzadas sobre psiquiatría o sexología, o aspectos de higiene pública, de educación sanitaria infantil o de enfermedades infecciosas, etc. En su empresa periodística le acompañó al principio como gerente Carlos Carazo, y más tarde, como secretario, José de Eleizegui Sieyro. También edita una Biblioteca o colección de monografías de divulgación médica.
     El último número de la colección de esta publicación en la Biblioteca Nacional de España es el 669, correspondiente a junio de 1936.
     Pues bien, en su página 16, encontramos a tres columnas la referencia dedicada a nuestro pueblo, dentro del capítulo dedicado a las Vacantes de Titulares de toda España, apareciendo la que nos interesa en la parte media de la tercera columna, que pasamos a transcribir literalmente:



    VACANTES DE TITULARES
SEVILLA
Burguillos. Con 920 pesetas.- Solicitudes al 21 de agosto.
     
El interés de la noticia radica en saber que en ese año de 1911 hubo un periodo sin médico, y el sueldo anual de éste. Una noticia más para saber datos de la historia de nuestro pueblo.

lunes, 18 de agosto de 2025

Hemeroteca: El torero Antonio Olmedo "Valentín", toreó en Burguillos, según la reseña biográfica aparecida en la revista "Blanco y Negro", editada en Madrid, el 4 de septiembre de 1910

     Mostramos en "Historia de Burguillos", la noticia recogida en la revista "Blanco y Negro", editada en Madrid, sobre la actuación del torero Antonio Olmedo "Valentín", en Burguillos, y publicada el 4 de septiembre de 1910, y que se conserva en el archivo de la Biblioteca Nacional de España.
    "Blanco y Negro"; El periodismo gráfico español inicia su etapa de modernidad y una extraordinaria transformación en la última década del siglo diecinueve, con la aparición de nuevas revistas inspiradas en los magazines franceses y alemanes (Gómez Aparicio: 1971 y Seoane y Sáinz: 1983 y 1998). La primera de ellas es este título, que lo hace el 10 de mayo de 1891, fundado por el escritor, periodista y político monárquico-conservador Torcuato Luca de Tena y Álvarez-Ossorio (1861-1929), perteneciente a una familia de ricos industriales sevillanos, quien en 1909 constituirá -fundamentalmente junto al que será diario ABC, que también funda en 1903- la Sociedad Prensa Española, propiedad de la principal familia editora de prensa del siglo veinte en España: los Luca de Tena. Para su confección, su fundador se inspirará en la revista alemana Fliegende Blätter (1845-1944) que había visitado un año antes.
     Con el subtítulo “revista ilustrada”, su aparición será semanal (los domingos, aunque en alguna ocasión variará el día de salida), en un formato menor a los diarios (20 x 27,5 centímetros, que también modificará), mayor número de páginas (12, que irá aumentando), con profusión de ilustraciones e incorporación de fotografías, que irán desplazando a los dibujos, y del reportaje fotográfico, en papel de calidad (será la primera que incorporará el couché para la impresión de sus fotograbados) y a un precio no excesivamente elevado (siete pesetas la suscripción anual). Su aparición produjo un “cambio cualitativo” en la hasta entonces prensa ilustrada, convirtiéndose en prototipo de la revista gráfica española (Sánchez Vigil: 2008).
     Su título hace mención al contraste de la vida (a lo duro y a lo blando) y en su presentación dirá que pretende ser una revista culta, con trabajos literarios y artísticos; festiva, pero sin ribetes pornográficos, y cuidadosamente confeccionada. Será una publicación ligera, excluyendo al principio la seriedad política y la profundidad en los asuntos, y combinará lo literario (cuentos, artículos festivos y de costumbres o poemas), con información de teatros, música, vida moderna, ecos de sociedad; y lo recreativo (charadas, chascarrillos o caricaturas) con lo informativo, ofreciendo el aspecto gráfico de la actualidad, además de organizar concursos literarios, y dirigiéndose a un público burgués y bienpensante (Seoane: 1983).
     Para ello contará con lo más granado del periodismo y la literatura y con una pléyade de dibujantes y pintores, que contribuyen en gran medida a formar una nueva generación de artistas plásticos (Gómez Aparicio: 1971). Su primer director fue el autor cómico Eduardo Sánchez Castilla, que será sustituido pronto -a principios de 1892- por el propio Torcuato Luca de Tena, quien la dirigirá hasta su fallecimiento, en 1929, siendo al mismo tiempo y repetidamente diputado y senador y a quien el Alfonso XIII le otorgará el título de marqués.
     Su primer director artístico y subdirector fue Luis Romea Avendaño, hasta su fallecimiento en 1921; y redactor-jefe, Luis Royo Villanova (1866-1900). Su primera redacción la formaron José del Campo Moreno (1866-1949) y Carlos Ossorio y Gallardo (1864-1921), y en sus primeras entregas escribirán, entre otros, Ramón de Campoamor, Mariano de Cavia, Francisco Flores García, Manuel del Palacio, Eduardo de Palacio, Antonio Sánchez Pérez, Eduardo Bustillo, José Fernández Bremón, Manuel Osorio y Bernard, Juan Pérez Zúñiga, Rafael García Santisteban, Ángel Muro, José Ramón Mélida, José Roure y Mesquiriz, Carlos Franquelo, Carlos Frontaura o Francisco Navarro Ledesma, que inician una nómina de decenas de redactores y colaboradores a lo largo de décadas de vida de la revista.
     Entre los primeros artistas plásticos que publicaron en sus páginas, aparecen los nombres de Ángel Díaz Huertas (1866-1937), autor del dibujo modernista de la portada que la revista mantuvo en sus primeros 52 números, y Narciso Méndez Bringas (que ilustró los relatos) y Juan Martínez Abades, a los que se suman Adolfo Lozano Sidro, Santiago Regidor, Eulogio Varela o Lorenzo Coullaut Valera; artistas procedentes de la escultura, como Mariano Benlliure, Agustín Querol o Aniceto Marinas; pintores, como Cecilio Pla, Joaquín Corolla, José López Mezquita, José Moreno Carbonero, Juan Gris, Marceliano Santamaría, Manuel Benedito, Fernando Álvarez de Sotomayor, Ricardo Verdugo Landi, Daniel Perea o Daniel Vázquez Díaz.
     Entre los dibujantes y humoristas gráficos, contó con Darío de Regollos, Salvador Bartolozzi, Rafael de Penagos, Federico Ribas, Emilio Ferrer, Inocencio Medina Vera, Ramón Cilla, Eduardo Sáenz Hermúa (Mecachis), Francisco Sancha, Pedro Antonio Villahermosa (Sileno), Teodoro Gascón, Ricardo Martín, Exoristo Salmerón, Manuel Tovar o Joaquín Xauradó, con sus excelentes viñetas de sociedad. Otros de sus viñetistas y dibujantes son José Arija, Fernando Alberti, Ángel Andrade, José Blanco Coris, Enrique Estevan o Ángel Pons. 
     La revista tuvo una primera etapa con más contenidos literarios y recreativos y un mayor número de dibujos, pero pronto publicará su primera fotografía (una vista de San Sebastián), el 11 de octubre de 1891, y la primera por el sistema fotográfico directo (un retrato de José Echegaray), el siete de enero de 1893, que inaugura su sección Fotografías íntimas, incorporando también una sección de Actualidades gráficas el 21 de octubre de ese mismo año. Al mismo tiempo, empezaron también a proliferar fotos en sus portadas, así como a incorporar el reportaje fotográfico, siendo el semanario que “abrió la puerta a la difusión de la fotografía” (Sánchez Vigil: 2008). En 1897 ya utiliza varias tintas de color en su tipografía y, el 29 de junio de ese año, aparecerá su primera portada en color (tricomía). El 11 de febrero de 1912, publica la primera foto en color en la historia de la prensa española (el retrato de estudio de una campesina), y el doce de mayo la titulada La primera lección (el de un violinista), ambas de Joaquín Fungairiño. A partir de 1921 distribuirá junto a sus entregas –que ya son de 24 páginas- láminas en color, y cuatro años después introduce el huecograbado, alcanzando sus entregas casi el centenar de páginas en 1929.
     Sus primeras fotografías estaban firmadas por Campañy, Lafora o Arpa. A estos le siguieron Parrondo, Alba, Zegrí y Duque, además de corresponsales en provincias, como Serrano (Sevilla), Blanco (La Coruña), Espiga (Bilbao) o Brangulí (Barcelona), a los que se sumaron Alfonso, Bixio, Masana, Vidal y Calvache, y los corresponsales Espiga (Bilbao), Serrano y Dubois (Sevilla) y Barberá (Valencia). Sánchez Vigil (2008) indica que su primer fotógrafo en plantilla fue Manuel Asenjo Pérez (1870-1960).
     En la década de los veinte tuvo secciones habituales como Actualidades gráficas o La semana gráfica, con artículos de José Pinedo y Ángel María Castell; Páginas de la mujer, de la condesa d’Armonville; Páginas taurinas, a cargo de Gregorio Corrochano, o Gente menuda, como sección dedicada al público infantil. En sus secciones de literatura y arte aparecieron las firmas de Juan Pujol, Juan José Cádenas, Carlos Luis de Cuenca, Luis Antón Olmet, Rafael Sánchez Mazas, Juan Felipe de Lara, José María Donosty, Pedro Mata, José de Laserna, Francisco Villaespesa, Gregorio Martínez Sierra o la de Luis Gabaldón. En la sección Ciencias, firmaron José Franco Rodríguez, Manuel de Góngora, Manuel Abril o Cristóbal Castro. Otros periodistas y colaboradores de la revista fueron Carlos Fortuny, Luis Tapia, José Martínez Ruiz (Azorín), Julio Camba, Rafael Sánchez Guerra, Manuel Linares Rivas, Wenceslao Fernández Flórez, Luis de Galisonga, Margarita Nelken, Andrés Corzuelo, Marciano Zurita, Emilia Pardo Bazán, Antonio Machado, Elena Fortún o los hermanos Álvarez Quintero (Serafín y Joaquín). 
     Frente a la revista ilustrada que había alcanzado las mayores cotas de éxito en las precedentes décadas del siglo diecinueve – la decenal y más cara La ilustración española y americana (1869-1921)- había irrumpido Blanco y negro con una tirada de 20.000 ejemplares semanales –“fabulosa” entonces, a juicio de Pérez Aparicio-, que al finalizar su primer año de vida había aumentado hasta los 24.000. Pero a la revista de Luca de Tuca le saldrá pronto una competidora más populista y menos rosa: Nuevo mundo (1894-1933), de José del Perojo (1852-1908), con el mismo tamaño y número de páginas, cuya tirada alcanzaría los 125.000 ejemplares frente a los 80.000 de Blanco y negro, según la estadística oficial de 1913. A esta le siguieron otras revistas, que se agruparon, junto a la anterior, en Prensa Gráfica, propiedad de La Papelera Española, en manos de Nicolás María de Urgoiti: Por esos mundos (1900-1926) y, especialmente la más popular de todas ellas, Mundo gráfico (1911-1938), que logrará una tirada de 130.000 ejemplares frente a los 100.000 de la revista de Luca de Tena, según la estadística de 1927; así como La esfera (1914-1931), la revista de lujo de Prensa Gráfica, con una tirada de 45.000 ejemplares, según esta última estadística. Asimismo, aparecerá con gran fuerza Estampa (1928-1938), que duplicó en el primer año su tirada, alcanzando los 200.000 ejemplares. En 1930 la de Blanco y negro descenderá hasta los 38.000 ejemplares, en un momento en el que al ABC de Prensa Española le va a salir también otro competidor: el diario gráfico Ahora (1930-1937). Si a finales de 1931 la tirada de la revista de Prensa Española había bajado hasta los 24.000 ejemplares, en 1935, alcanzará los 50.000.
En 1929, tras la muerte de su padre, el segundo marqués, Juan Ignacio Luca de Tena García de Torres (1897-1975), había tomado la dirección de la revista, que fue pronto sustituído, el 26 de noviembre de 1931, por su tío Fernando Luca de Tena Ita (1890-1982), quien dimitirá el 26 de abril de 1936, para ser reemplazado por Marcos Rafael Blanco Belmonte, que la dirigirá hasta el estallido de la guerra civil. En este periodo la politización antirrepublicana se había hecho evidente en sus páginas y en vísperas de las elecciones de febrero de 1936 publicará una serie bajo el epígrafe España y la antiespaña. El 10 de mayo de 1931, el gobierno había incautado el edificio de Prensa Española (Serrano, 61, de Madrid) y suspendida la publicación de Blanco y negro y de ABC, que reaparecen el 4 y el 5 de junio, respectivamente. Tras el golpe de estado del general Sanjurjo, el 10 de agosto de 1932, el gobierno cerró de nuevo ambas publicaciones, junto a otro centenar, reapareciendo la revista, el cuatro de septiembre, y el diario, el 30 de noviembre. Su salida también se verá afectada en marzo de 1934 por una huelga de sus trabajadores de talleres. La primera época de la revista se cierra con su número 2.348, de 19 de julio de 1936, una entrega de 150 páginas, al precio de una peseta. Vuelve a publicarse este título –indicando segunda época- entre el 14 de abril de 1938 y marzo de 1939 (números 2.349-2.369), con el subtítulo “revista quincenal ilustrada”.
     Tras la guerra civil y constituida de nuevo la empresa, Prensa Españolas solicita por vez primera, en 1940, a las autoridades del nuevo régimen la publicación de Blanco y negro, que no será autorizada por la Dirección General de Prensa hasta el seis de marzo de 1957. Publica un número cero, de 132 páginas, en la primavera de ese año, y el 11 de mayo, siguiendo la secuencia interrumpida en julio de 1936, el número 2.349, siendo una entrega de 148 páginas, al precio de 15 pesetas. Su dirección queda ahora en manos del tercer marqués y nieto del fundador, Torcuato Luca de Tena y Brunet (1923-1999), hasta el 23 de enero de 1963, que será sustituido por su hermano, Guillermo Luca de Tena y Brunet (1927-2010), que será su director hasta el ocho de marzo de 1975.
     El primer redactor-jefe de esta segunda etapa de Blanco y negro, es Santiago Arbós Ballesté, que después será director adjunto; y que estará acompañado por los jefes de sección Mercedes Fórmica, Adolfo Prego (después nombrado subdirector) y Manuel Menéndez-Chacón, que más tarde será sustituido por Manuel Adrio; José Francisco Aguirre será su jefe de confección, e Ignacio Carrión llegará a ser jefe de información, y entre sus principales redactores y colaboradores se encontrarán Miguel Fisac, Guillermo Bolín, Leopoldo Panero, Antonio Fernández-Cid y Gregorio Corrochano, entre otros.
     Luis María Ansón Oliart (1935-) será su director desde el 15 de marzo de 1975 hasta el 29 de marzo de 1976; Adolfo Prego, lo será en funciones, desde el 30 de marzo de 1976 al 12 de septiembre de 1978, actuando como subdirectora María Luis Luca de Tena y Brunet (1921-2010), nieta del fundador, quien asume la dirección entre el 13 y el 20 de septiembre de ese último año, siendo relevada a continuación por el sacerdote y periodista José Luis Martín Descalzo (1930-1991). Tras aparecer el número 3.583, el 31 de diciembre de 1980, bajo la dirección de Martín Descalzo, deja de publicarse, y reaparece el seis de marzo de 1988, dirigida por Ansón y como suplemento dominical del diario ABC. Su último número -4.244- se publicará el 29 de octubre de 2000, siendo una entrega de 76 páginas, con la indicación año CIX, bajo la dirección de José Antonio Zarzalejos (1954-). En septiembre de 2001, Prensa España se fusionó con el Grupo Correo (1875), creando la empresa editora Vocento.
     La revista, que ha publicado habitualmente números extraordinarios, como el del 11 de mayo de 1966, con motivo de sus 75 cumpleaños, ha contado también con sus propios suplementos. Es el caso de Gente menuda, que había aparecido como sección infantil de ABC en 1904, como suplemento del sábado del diario a partir del 15 de febrero de 1906, y que lo fue de Blanco y negro entre 1932 y 1936. También, entre 1935 y 1936 será publicado el título Suplemento de Blanco y negro, que también forma parte de esta Hemeroteca Digital. Otros títulos relacionados con esta revista de Prensa Española son: Blanco y negro ¡guay! (1999), Blanco y negro mujer (1999-2000) o Blanco y negro cultural (2002-2005).
     La revista publicó índices correspondientes a los años 1906, 1908, 1910-1914, 1918 y 1920-1934. Entre la abundante bibliografía de referencia sobre este título, resaltamos el trabajo realizado por Francisco Iglesias en 1980 y la tesis doctoral de Federico Ayala Sörenssen, dirigida por Juan Miguel Sánchez Vigil, en 2013.
     Pues bien, en la edición del 4 de septiembre de 1910, aparece a toda página y a tres columnas, una reseña biográfica del torero, el alcalareño Antonio Olmedo y Vázquez "Valentín", en un artículo firmado bajo el seudónimo de Dulzuras, que ocupa las páginas 48 y 49, bajo el epígrafe NOTAS TAURINAS, con el antetítulo ALBUM BIOGRÁFICO, siendo el titular ANTONIO OLMEDO (VALENTÍN), y en ella se menciona a nuestro pueblo, en el quinto de la primera columna, ya en la siguiente página, y que transcribimos literalmente, desde el inicio del artículo:


ALBUM BIOGRÁFICO
------------------------------
ANTONIO OLMEDO
(VALENTÍN)

     Para hacer carrera en la profesión taurómaca, es necesario que concurran muchas circunstancias, y en cuanto uno de los factores se niega, da al traste con la eficacia de todos los demás.
     Decía Pepe Hillo que para ser tore­ro hacen falta tres condiciones, y son éstas; valor, valor y VALOR. Pero no podemos estar conformes con tal aseveración, aunque afirmemos que sin valor es absolutamente imposible pensar en ejercer la profesión decorosamente.
     Para prosperar en la profesión de torero hace falta valor, valor, suerte y suerte. Con ese equipaje se llega á todo y se consigue aquello que parece menos hacedero, pues en una profesión en la que está continuamente en peligro la vida, si no se tiene suerte, es imposible prosperar.
     No diré que es imposible, pero sí que es muy difícil que salgan con frecuencia diestros con la valentía que tuvo Antonio Olmedo siempre que le vimos junto á los toros. Aquello no era valor solamente; era el más absoluto desprecio al peligro, al que desafiaba constantemente, sin que en los trances más apurados se le viera hacer la más ligera mueca que denotara dolor ó disgusto. Frío é impasible, le veíamos una y otra tarde descolgarse de los cuernos de los toros volver á la cara de nuevo con inflexible voluntad y con una calma que causaba espanto y no gustaba de tan verdad como era.
     Bien administrada aquella temeridad, y dirigidos los pasos del torero por el camino que le llevara  á apren-...
 

...der lo mucho que ignoraba, habría producido sanos frutos y quizá una gloria del toreo que habría ganado tanto dinero como el que más. No se hizo así, y acabó por borrarse una figura que tenía condiciones para no haber caído en el montón en que no deben caer aquellos que tienen algo que se sale de lo vulgar.
     Nadie que viera empezar á Olmedo se figuraría que no iba á llegar arriba, contando siempre con que los toros le respetaran, pues aplicado su valor frío á aprender el difícil ajetreo de los toros, en lugar de derrocharlo insensatamente, pudo producir mejores resultados para él y para la afición, que se vió defraudada donde creyó encontrar un paladín de los que llenan una época del toreo.
     Nació en Alcalá del Río (Sevilla) el día 27 de Julio del año 1874, siendo sus padres Antonio Olmedo y Carmen Vázquez. Aprendió muy á la ligera las primeras letras, y se dedicó á la profesión de desbravador de caballos, en la que estuvo bastante tiem­po. Después se dedicó á las faenas agrícolas; pero no debió parecerle solución definitiva la de destripar terrones, puesto que el hombre pensó en el toreo, suponiendo que le sobraba el preciso valor para tan complicados menesteres.
     Su paisano Antonio Reverte estaba entonces en plena popularidad, pues transcurrían los años 1892 y 1893 cuando al mozo se le despertaron los entusiasmos toreriles. Como en todos los casos parecidos, la primera lucha fué con la oposición de su familia, que, como en todos los casos análogos, no quería que fuese torero el muchacho.
     Saltando por todo, se decidió, y la primera vez que toreó fué en Burguillos, provincia de Sevilla; después lo hizo en Castilblanco y Guillena, tam­bién en la misma provincia, y la primera vez que estoqueó fué el año 1894, en una capea que se celebró en Real de la Jara. Al año siguiente mató en Alcalá del Río un toro de Arribas y en 1896 vistió el traje de luces en Sevilla, en una corrida con toros de D. Felipe Salas, acompaña­do de Cayetano Leal y Guerrerito. Gustó su trabajo y en la misma plaza trabajó aquel año otras tres corridas.
     Ya en 1897 extendió más su vuelo y toreó en plazas tan importantes como las de Valencia, Barcelona y otras, preparando el debut en Madrid que se verificó el día 2 de Febrero de 1898.
     Se lidiaron en aquella corrida seis novillos de Veragua, y le acompañaron Jerezano y Ricardo Torres. En los dos toros ganó dos ovaciones y le sacaron en hombros varios entusiastas espectadores. Sufrió dos cogidas horribles de las que creímos que saldría hecho un guiñapo, pero de ambas se levantó sonriente y sin mirarse la ropa, que la sacó hecha jirones.
     Le repitió la empresa en los días 6 y 13 del mismo mes, con idéntico re­sultado en la primera, y en la segunda sufrió un puntazo en la ingle derecha que no le permitió matar su segundo toro, lo que tuvo que hacer Félix Velasco.
     Algunos calificaron á Antonio Olmedo de suicida, y no era del todo justo el calificativo, pues en algunas cosas se veía un aplomo y serenidad que no son la característica de los suicidas ante los toros.
     Es verdad que algunas veces ocupaba un terreno que no es el que se debe pisar para andar entre los toros, pero todo era perdonable, sobre todo, en esa época en que los toreros empiezan y en la que, sobre todo, se les debe pedir valor, ya que de los valientes se saca todo.
     En cuanto llegó á provincias el eco de sus hazañas en Madrid, le buscaron las empresas y muy pronto figuró justamente al lado de los novilleros mejores, sumando tantos contratos como el que más. . ,
     Las muchas y frecuentes cogidas que sufrió le restaron algo, por aquello de no poder cumplir todos los compromisos que contraía.
     Por una precipitación injustificada, tomó la alternativa en la plaza de Murcia, el 8 de Septiembre de 1900, y le pasó lo que á todos los que ad­quieren el doctorado en plazas que no son de las que dan ó quitan cartel al individuo: que pasó por de pronto desapercibido y apenas se acordó nadie que existía en el mundo tal matador de toros.
     Al año siguiente logró entrar en una combinación extraordinaria en Madrid y confirmó el doctorado de manos de Fuentes, el 20 de Junio de 1901, con ganado de Palha. No fué su trabajo sobresaliente, no se vieron en él los arranques de valor que mostró de novillero y más perdió que otra cosa con torear en la corte en corrida de fuste. Además, en aquellos tiempos estaban recientemente elevados á la categoría de espadas de alternativa los Rafaeles de Córdoba y Ricardo Torres, quienes mostraban en las plazas un deseo de aplausos que borraba todo lo que otros pudieran hacer si no se jugaban el todo por el todo.
     En lugar de avanzar, Valentín retrocedió y tuvo necesidad de buscar en América lo que aquí no le daban, con lo que perdió el contacto con los públicos españoles, hasta el extremo de haber algunos aficionados que ni le conocen siquiera. Por allá sigue, y, aunque vuelva, poco hará á los treinta y seis años de edad.
DULZURAS.

     Leyendo esta noticia que complementa a las entradas Hemeroteca: El torero Antonio Olmedo "Valentín", toreó en Burguillos, según la reseña biográfica aparecida en el semanario "El Enano", editado en mayo de 1906 y Hemeroteca: El torero Antonio Olmedo "Valentín", toreó en Burguillos, según la noticia aparecida en el semanario "El Enano", editado el 29 de mayo de 1898también hay que relacionarla con las fiestas de la Virgen del Rosario, puesto que menciona, que actuó en Burguillos, por lo que sin duda debió ser en las Fiestas de la Virgen del Rosario, como lo han sido todas los fastos taurinos de nuestro pueblo, al menos en tiempos pasados.
     Unas noticia, sin duda, de capital importancia para la Historia de Burguillos, de su Tauromaquia, y de la Hermandad de la Virgen del Rosario, puesto que todos se unen para realzar la historia de nuestro pueblo.

lunes, 28 de abril de 2025

Hemeroteca: Las retribuciones para las Escuelas de Niñas de Burguillos, según las noticias aparecidas en las ediciones de las revistas "La Escuela Moderna", y "Gaceta de Instrucción Pública y Bellas Artes", de 17 y 20 de octubre de 1908

     Mostramos en "Historia de Burguillos" la noticia recogida en la "La Escuela Moderna", y "Gaceta de Instrucción Pública y Bellas Artes", revistas editada en Madrid, sobre las retribuciones concedidas a las escuelas de Burguillos, y publicados el 17 y 20 de octubre de 1908, y que se conservan en el archivo de la Biblioteca Nacional de España.

     "La Escuela Moderna"; Revista profesional fundada y dirigida en su primera etapa por el profesor cordobés Pedro de Alcántara García Navarro (1842-1906), considerado el paladín en España de las Escuelas Normales y de Magisterio, que dedicó su vida a la formación de los maestros, la educación de la mujer y la divulgación de los conocimientos pedagógicos. Fue también el introductor en España de las enseñanzas de Friedrich Fröbel y estuvo próximo a la Institución Libre de Enseñanza. Comenzó a publicarla en abril de 1891 y se convirtió en una de las revistas que destacaron por la difusión de la cultura pedagógica y las experiencias e innovaciones europeas en esta materia, estando imbuida de un amplio espíritu científico, tal como han señalado S. Montes Moreno y M. Beas Miranda.
     Con una periodicidad mensual, es editada en números de 80 páginas y compuesta a una columna, a los que se suman suplementos semanales, que aparecen cada lunes, de cuatro páginas. Mientras que la revista inserta artículos de una gran variedad y de un gran plantel de especialistas, algunos traducidos, así como bibliografía, el suplemento está dedicado específicamente a disposiciones oficiales, documentos parlamentarios, anuncios de oposiciones y concursos, movimiento de personal, etc.
     De esta publicación se ha escrito que es un “bello monumento levantado por el magisterio español” y  “una muestra elocuente de los grandes elementos de la cultura pedagógica que entre el profesorado germinaban” en nuestro país, formando sus colaboradores una larga nómina, entre los que se encontraron Urbano González Serrano, Francisco Coello, Leonor Canalejas y Fustegueras, Alejandro de Tudela, Gabriel Comas Rivas, Arturo Vega y Morales, Ángel Bueno o Rufino Carpena Montesinos, por citar sólo algunas de sus primeras firmas. Aunque se decía “extraña a todo interés de partido político, escuela filosófica  y comunión religiosa”, estuvo “abierta a todas las opiniones”.
     Tras la muerte de Pedro de Alcántara en 1906, la revista inicia su segunda etapa, subtitulándose ahora “revista pedagógica y administrativa de primera enseñanza”, tomando su dirección Eugenio Bartolomé y Mingo (1839-1920), otro renovador de la pedagogía española, también fröbeliano y krausista, actuando como redactor-jefe Juan C. Arroyo y García. En esta época, sus suplementos los edita miércoles y sábados, en números de 16 páginas, dedicados a insertar las vacantes, los nombramientos o jubilaciones, etc. Entre sus colaboradores estarán, entre otros muchos, Eduardo Navarro Salvador o Augusto Vidal Perera.
     El tercer director de la revista será Gerardo Rodríguez García, impulsor del asociacionismo del Magisterio, que la orientará a contenidos más pragmáticos. Entre sus colaboradores de esta época se encuentran María Sánchez Arbós, Mercedes D’Abbondio y Manuel Bartolomé Cossío.
     Los primeros editores de esta revista, una de las mejores de su clase en Europa, fueron Gras y Compañía y posteriormente se hicieron cargo de su edición e impresión los sucesores de la Casa Editorial Hernando. La colección, formada por dos tomos por año, incluye índices al principio de cada uno. La de la Biblioteca Nacional de España comienza en 1892, siendo incompleta y careciendo de los años 1895-1896. Tras una larga vida, su último número corresponde al uno de diciembre de 1934 y su último director, Rodríguez García, gallego nacido en 1873, sufrirá un expediente de depuración y sus libros pedagógicos prohibidos tras la guerra civil.
      Pues bien, en la página 1341 de la edición (Suplemento) del 17 de octubre de 1908, a una columna, en la que se publican diversas noticias relacionadas con la educación, aunque la que nos interesa fundamentalmente a los burguilleros, es la que aparece en la zona inferior, y que pasamos a transcribir íntegramente:


     Provincia de Sevilla.- Escuelas de niñas: Burguillos y Lora de Estepa, con 625 pesetas. (La primera tiene 37,50 pesetas al año por retribuciones concertadas y la segunda 250.) - Auxiliarías de niñas: Cazalla, Cantilla­na, Fuentes de Andalucía, Herrera, Lora del Río (dos), Pruna, Puebla de Cazalla, Estepa, Peñaflor y Paradas, con 615 pesetas anuales.- Escuelas de niños: Lora de Estepa y Tomares, con 625 pesetas anuales. (La primera tiene 150 pesetas de retribuciones concertadas; la segunda tiene las retribuciones directas.) - Auxiliarías de niños: Alcalá del Río, Coria del Río, Fuentes de Andalucía, Herrera, Lora del Río, Mairena del Alcor, Pilas, Los Palacios, Viso del Alcor, Arahal y Dos Hermanas, con 625 pesetas, y Castillo de la Guardas, Umbrete, Brenes y Gerena, con 500 pesetas anuales.


     La misma noticia aparece en la "Gaceta de Instrucción Pública"; Periódico de carácter profesional en cuyo número prospecto, de uno de febrero de 1889, señala que será esencialmente práctico, “alejado de toda idea de partido o de sistema” y, por tanto, se eximirá de incluir artículos doctrinales. Insertará numerosas disposiciones y anuncios oficiales sobre la materia, referentes a la primera y segunda enseñanzas y a la superior universitaria, además de las resoluciones emitidas por cátedras, escuelas especiales (como la de archivos, bibliotecas y museos), junto a las referidas a oposiciones, concursos, nombramientos, etc. También tendrá secciones de noticias, bibliografía y material científico, consultas administrativas, correspondencia particular y anuncios comerciales, todas ellas referidas al mundo de la enseñanza. Se publica en números de ocho páginas, primero con una periodicidad decenal (los días 5, 15 y 25 de cada mes), que irá variando en el tiempo.
     Su propietaria y directora es María Encarnación de La Rigada Ramón (1863-1930), que empieza a publicar la revista al tiempo que inicia su carrera profesional como profesora de la Escuela Central de Maestras de Madrid. Más tarde se verá auxiliada en la edición del periódico por Andrés P. de la Mota, como redactor jefe; Luis de Góngora y Andux, como secretario de redacción, y Mercedes Tella y Francisco Carrillo Guerrero, como redactores.
     De La Rigada, de sólida formación y bien situada en los medios burgueses de la época, como señala en sus estudios Carmen Colmenar Orzaes, participó en diferentes congresos pedagógicos y llegó a desempeñar cargos públicos relacionados con su profesión. A pesar de que su periódico era estrictamente de carácter informativo, en los últimos años llega a incluir artículos doctrinales, en los que aparecen las posiciones reivindicativas de su directora en la defensa de los derechos profesionales y, en concreto, en lo referente a la discriminación salarial de maestras y profesoras.
     Junto a la cabecera de la revista se llegará a indicar que es el “periódico profesional de mayor información de España”, y con este título se publicará hasta el 30 de diciembre de 1907. A partir del cinco de enero de 1908 lo amplía a: Gaceta de instrucción pública y bellas artes, hasta su desaparición definitiva el 26 de septiembre de 1917.
      Pues bien, en la página 1253 de la edición del 20 de octubre de 1908, a dos columnas, en la que se publican diversas noticias relacionadas con la educación, aunque la que nos interesa fundamentalmente a los burguilleros, es la que aparece en la parte inferior de la primera columna, y que pasamos a transcribir íntegramente:


SEVILLA
     Dentro de breves días se publicará en el Boletín Oficial la relación de las vacantes que existen en esta provincia y que han de proveerse por concurso único.
     Son las siguientes:
     Escuelas de niñas: Burguillos y Lora de Estepa, con 625 pesetas. (La primera tiene 37,50 pesetas al año por retribuciones concertadas y la segunda 250.) 
     Auxiliarías de niñas: Cazalla, Cantilla­na, Fuentes de Andalucía, Herrera, Lora del Río (dos), Pruna, Puebla de Cazalla, Estepa, Peñaflor y Paradas, con 615 pesetas anuales.
     Escuelas de niños: Lora de Estepa y Tomares, con 625 pesetas anuales. (La primera tiene 150 pesetas de retribuciones concertadas; la segunda tiene las retribuciones directas.) 
     Auxiliarías de niños: Alcalá del Río, Coria del Río, Fuentes de Andalucía, Herrera, Lora del Río, Mairena del Alcor, Pilas, Los Palacios, Viso del Alcor, Arahal y Dos Hermanas, con 625 pesetas, y Castillo de la Guardas, Umbrete, Brenes y Gerena, con 500 pesetas anuales.
     
     Otro dato, en este caso sobre la Educación, para ampliar los conocimientos sobre la Historia de Burguillos, la Historia de nuestro pueblo.

lunes, 17 de marzo de 2025

Hemeroteca: La concesión de derechos pasivos a Dª Josefa Ramírez, maestra en Burguillos, en las ediciones de las revistas Gaceta de Instrucción Pública y de Bellas Artes, y La Escuela Moderna, de 20 de mayo de 1908

     Mostramos en "Historia de Burguillos" la noticia recogida en la "Gaceta de Instrucción Pública y Bellas Artes", y "La Escuela Moderna", revistas editada en Madrid, sobre la concesión de derechos pasivos a la profesora Dª Josefa Ramírez, que ejerció en Burguillos, y publicados el 20 de mayo de 1908, y que se conservan en el archivo de la Biblioteca Nacional de España.

"Gaceta de Instrucción Pública"; Periódico de carácter profesional en cuyo número prospecto, de uno de febrero de 1889, señala que será esencialmente práctico, “alejado de toda idea de partido o de sistema” y, por tanto, se eximirá de incluir artículos doctrinales. Insertará numerosas disposiciones y anuncios oficiales sobre la materia, referentes a la primera y segunda enseñanzas y a la superior universitaria, además de las resoluciones emitidas por cátedras, escuelas especiales (como la de archivos, bibliotecas y museos), junto a las referidas a oposiciones, concursos, nombramientos, etc. También tendrá secciones de noticias, bibliografía y material científico, consultas administrativas, correspondencia particular y anuncios comerciales, todas ellas referidas al mundo de la enseñanza. Se publica en números de ocho páginas, primero con una periodicidad decenal (los días 5, 15 y 25 de cada mes), que irá variando en el tiempo.
     Su propietaria y directora es María Encarnación de La Rigada Ramón (1863-1930), que empieza a publicar la revista al tiempo que inicia su carrera profesional como profesora de la Escuela Central de Maestras de Madrid. Más tarde se verá auxiliada en la edición del periódico por Andrés P. de la Mota, como redactor jefe; Luis de Góngora y Andux, como secretario de redacción, y Mercedes Tella y Francisco Carrillo Guerrero, como redactores.
     De La Rigada, de sólida formación y bien situada en los medios burgueses de la época, como señala en sus estudios Carmen Colmenar Orzaes, participó en diferentes congresos pedagógicos y llegó a desempeñar cargos públicos relacionados con su profesión. A pesar de que su periódico era estrictamente de carácter informativo, en los últimos años llega a incluir artículos doctrinales, en los que aparecen las posiciones reivindicativas de su directora en la defensa de los derechos profesionales y, en concreto, en lo referente a la discriminación salarial de maestras y profesoras.
     Junto a la cabecera de la revista se llegará a indicar que es el “periódico profesional de mayor información de España”, y con este título se publicará hasta el 30 de diciembre de 1907. A partir del cinco de enero de 1908 lo amplía a: Gaceta de instrucción pública y bellas artes, hasta su desaparición definitiva el 26 de septiembre de 1917.
      Pues bien, en la página 1007 de la edición del 20 de mayo de 1908, a dos columnas, en la que se publican diversas noticias relacionadas con la educación, aunque la que nos interesa fundamentalmente a los burguilleros, es la que aparece en la parte media de la primera columna, sobre la Junta Central de Derechos Pasivos, entre los que se encontraban los que imparten sus conocimientos en nuestro pueblo, y que pasamos a transcribir íntegramente:


INFORMACIÓN 
Junta Central de Derechos Pasivos.
Sesión del 7 de mayo de 1908.
     Se acordó aprobar los siguientes expedientes de clasificación,
     D.ª María Purificación Torceda, Torreperogil, 550.
     D.ª Josefa Ramírez Ruiz, Burguillos, 500.
     D.ª Encarnación Rodríguez, Blascoeles, 405.
     D. Miguel Dieste Graell, Graus, 980.
     D. Francisco Quirce Abad, Pedraza Campos, 437,50.
     D.ª Elisa Valverde García, Marchamalo, 437,50.


     La misma noticia aparece en el periódico "La Escuela Moderna"; Revista profesional fundada y dirigida en su primera etapa por el profesor cordobés Pedro de Alcántara García Navarro (1842-1906), considerado el paladín en España de las Escuelas Normales y de Magisterio, que dedicó su vida a la formación de los maestros, la educación de la mujer y la divulgación de los conocimientos pedagógicos. Fue también el introductor en España de las enseñanzas de Friedrich Fröbel y estuvo próximo a la Institución Libre de Enseñanza. Comenzó a publicarla en abril de 1891 y se convirtió en una de las revistas que destacaron por la difusión de la cultura pedagógica y las experiencias e innovaciones europeas en esta materia, estando imbuida de un amplio espíritu científico, tal como han señalado S. Montes Moreno y M. Beas Miranda.
     Con una periodicidad mensual, es editada en números de 80 páginas y compuesta a una columna, a los que se suman suplementos semanales, que aparecen cada lunes, de cuatro páginas. Mientras que la revista inserta artículos de una gran variedad y de un gran plantel de especialistas, algunos traducidos, así como bibliografía, el suplemento está dedicado específicamente a disposiciones oficiales, documentos parlamentarios, anuncios de oposiciones y concursos, movimiento de personal, etc.
     De esta publicación se ha escrito que es un “bello monumento levantado por el magisterio español” y  “una muestra elocuente de los grandes elementos de la cultura pedagógica que entre el profesorado germinaban” en nuestro país, formando sus colaboradores una larga nómina, entre los que se encontraron Urbano González Serrano, Francisco Coello, Leonor Canalejas y Fustegueras, Alejandro de Tudela, Gabriel Comas Rivas, Arturo Vega y Morales, Ángel Bueno o Rufino Carpena Montesinos, por citar sólo algunas de sus primeras firmas. Aunque se decía “extraña a todo interés de partido político, escuela filosófica  y comunión religiosa”, estuvo “abierta a todas las opiniones”.
     Tras la muerte de Pedro de Alcántara en 1906, la revista inicia su segunda etapa, subtitulándose ahora “revista pedagógica y administrativa de primera enseñanza”, tomando su dirección Eugenio Bartolomé y Mingo (1839-1920), otro renovador de la pedagogía española, también fröbeliano y krausista, actuando como redactor-jefe Juan C. Arroyo y García. En esta época, sus suplementos los edita miércoles y sábados, en números de 16 páginas, dedicados a insertar las vacantes, los nombramientos o jubilaciones, etc. Entre sus colaboradores estarán, entre otros muchos, Eduardo Navarro Salvador o Augusto Vidal Perera.
     El tercer director de la revista será Gerardo Rodríguez García, impulsor del asociacionismo del Magisterio, que la orientará a contenidos más pragmáticos. Entre sus colaboradores de esta época se encuentran María Sánchez Arbós, Mercedes D’Abbondio y Manuel Bartolomé Cossío.
     Los primeros editores de esta revista, una de las mejores de su clase en Europa, fueron Gras y Compañía y posteriormente se hicieron cargo de su edición e impresión los sucesores de la Casa Editorial Hernando. La colección, formada por dos tomos por año, incluye índices al principio de cada uno. La de la Biblioteca Nacional de España comienza en 1892, siendo incompleta y careciendo de los años 1895-1896. Tras una larga vida, su último número corresponde al uno de diciembre de 1934 y su último director, Rodríguez García, gallego nacido en 1873, sufrirá un expediente de depuración y sus libros pedagógicos prohibidos tras la guerra civil.
      Pues bien, en la página 652 de la edición del 20 de mayo de 1908, a una columna, en la que se publican diversas noticias relacionadas con la educación, aunque la que nos interesa fundamentalmente a los burguilleros, es la que aparece en la zona inferior, y que pasamos a transcribir íntegramente:


DERECHOS PASIVOS
JUNTA CENTRAL. - Última acta aprobada:
     Clasificaciones acordadas.- D.ª María Purificación Torceda, maestra jubilada de Torreperogil, con 550 pesetas; D.ª Josefa Ramírez Ruiz, de Burguillos, con 500; D.ª Encarnación Rodríguez, de Blascoeles, con 405; D. Miguel Dieste Grael, de Graus, con 980; D. Francisco Quirce Abad, de Pedraza de...   


     Otro dato, en este caso sobre la Educación, para ampliar los conocimientos sobre la Historia de Burguillos, la Historia de nuestro pueblo.     

lunes, 10 de febrero de 2025

Hemeroteca: Doroteo Blanco, burguillero agraciado en la Granja Agrícola Santa Teresa para la investigación agrícola, según la noticia aparecida en la revista "El Progreso Agrícola y Pecuario" el 29 de febrero de 1908

     Mostramos en "Historia de Burguillos" la noticia recogida en la "El Progreso Agrícola y Pecuario", revista editada en Madrid, sobre la creación de la Granja Agrícola Santa Teresa, de la cual fue agraciado, entre otros Doroteo Blanco, burguillero, hecho acontecido el 22 de febrero y publicados el 29 de febrero de 1908, y que se conservan en el archivo de la Biblioteca Nacional de España.


   "El Progreso Agrícola y Pecuario" es una Publicación fundada en 1895 por Francisco Rivas Moreno, que más tarde sería también propietario de la Librería y Editorial Agrícola Nacional y Extranjera, de Madrid, dedicada a la agricultura, ganadería, veterinaria, caza y pesca, avicultura y al comercio y exportación, tal como aparece estampado en el grabado de gran tamaño con motivos rurales de su primera página en sus primeros años de vida y que, en 1902, fue calificada en un concurso como el mejor de los periódicos agrícolas de España, considerándose continuadora de otros títulos de este carácter editados tanto en Madrid como en Córdoba. Se publicaba cuatro veces al mes, en números de entre 16 y 20 páginas, y al final de de su vida, que alcanzó hasta julio de 1936, llegó a las 40 páginas, al incluir numerosos anuncios publicitarios, y en algunos números fotografías de actualidad.
     Contiene artículos doctrinales, de fondo, divulgativos, de fomento y técnicos, sobre cultivos, industria y maquinaria agropecuaria, transporte y comercio exterior, abonos, métodos y mejora de producción, cosechas, precios, enfermedades, etc. Le dedicó especial atención a la producción vinícola española, y a su competidora francesa, y a la olivarera, y a su competidora italiana, así como a la lanar y a la cerealística. También incluye informaciones sobre congresos, regadíos, estadísticas de producción, etc. Con secciones sobre los mercados extranjeros y otras sobre consultas, personal agronómico y bibliografía.
     Desde 1900 a 1921 es dirigida por Sergio de Novales, a quien le sustituye Andrés Garrido, hasta 1929. También la dirige Gregorio Matallana. Entre sus colaboradores se encuentran agrónomos, como Manuel Priego y E. Noriega; peritos, como Victoriano Odrizola, e ingenieros, como Teodoro Álvarez, Diego Pequeño, Ricardo Pastor Penades, Tiburcio Alarcón y Anselmo Fuentes, así como Eduardo Abela, de la Asociación General de Agricultores de España. La sección “Campesinas”, firmada con el seudónimo “Campesino”, era una especie de columna de opinión sobre la actualidad. Dirigida a la burguesía propietaria agraria, acogió con satisfacción la dictadura primoriverista. Dedicó también especial atención a la reforma agraria republicana e informó sobre la implantación de las cámaras oficiales agrícolas.
      Pues bien, en la página 115 de la edición del 29 de febrero de 1908, a dos columnas, en la que se publican diversas noticias relacionadas con la agricultura, aunque la que nos interesa fundamentalmente a los burguilleros, es la que aparece en el final de la primera columna, y la totalidad de la segunda columna, sobre la creación de la Granja Agrícola Santa Teresa, uno de cuyos beneficiarios, es Doroteo Blanco, vecino de Burguillos, y que pasamos a transcribir íntegramente:


     "El día 22  ha sido para Sevilla día de fiesta: Sus Majestades inauguraron en él la Granja Agrícola que ha de proporcionar enseñanza y cultura para que la transformación de cultivos y la creación de una gran zona de regadío que allí se proyecta no sea un mito, como lo es en otras regiones donde el agua discurre por los canales, sin que el labrador se decida á aprovecharla para regar sus tierras. .
     La iniciativa de la creación de esta Granja partió de los conocidos agricultores Sres. Benjumea  (D. José) y Halcón (D. Antonio), quienes, convencidos de la necesidad de establecer en Sevilla una Granja, solicitaron y obtuvieron el apoyo de la Diputación provincial, que se comprometió á abonar la renta de la misma.
     Contando con esta protección, vinieron dichos señores á Madrid, y celebraron numerosas conferencias con el Ministro de Fomento y el Director general de Agricultura, los cuales ofrecieron dar toda clase de facilida­des, y al efecto el Sr. Besada dictó una Real orden autorizando la creación de la Granja y ordenando á la vez al Sr. Noriega, Ingeniero director de la Escuela práctica de Agricultura de Jerez, que formase un plan para la instalación de los cultivos correspondientes.
     El referido Ingeniero presentó un proyecto muy notable, con arreglo al cual se ha instalado la Granja.
     Los fines que esta clase de centros persiguen son bien conocidos, como también lo son los beneficios que las enseñanzas que se dan en ellos han de reportar á los agricultores.
     El Estado costeará el personal técnico y la maquinaria, habiendo enviado ya alguna de ésta á Sevilla.
     También pagará el Estado el ganado que se necesite para establecer la estación pecuaria.
     En la Granja se crearán cultivos desconocidos hasta hoy en Sevilla: prados artificiales, plantas forrajeras, mielga, alfalfa y el cultivo del algodón (regadío y secano).
     La huerta de Santa Teresa, en que se ha instalado la Granja, mide 40 hectáreas, posee agua abundante y el importe de su alquiler es de 10.000 pesetas anuales.
     El contrato con el propietario de la finca ha sido hecho por veinte años.
     Terminado el acto de la inauguración, y después de visitar los Reyes la Granja, llevó a cabo D. Alfonso un acto en extremo simpático: entregó por su propia mano artísticos diplomas y 250 pesetas, a cada uno de los obreros que más se han distinguido durante diez años en el fomento de la cría del ganado.
     D. Alfonso conversó con ellos, haciéndole algunas preguntas.
     Con mucho gusto publicamos en este sitio los nombres de los modestos agraciados.
     Fueron los siguientes: 
     Francisco Chamorro, de Sevilla, mayoral de D. Blas Caballo; Doroteo Blanco, de Burguillos, criado del Marqués de Sancha; Bartolomé Vázquez, de Cantillana, mozo del Sr. Rodríguez Rivas; Alonso Lobato, del Arahal, criado del Sr. Candau (D. R.); José Jiménez Espinosa, de Mairena del Alcor, mozo de D. E. Miura; Basilio Lagares, de Villamanrique, mozo de D. H. Camino; Sebastián Parejón, de Benacazón, mayoral de D. F. Amores; Juan Antonio Marín, de Sevilla, mozo del Sr. Ibarra (D.E.), y Francisco González, de Castilblanco, criado de D. Manuel Vázquez."

     Una nueva noticia para ampliar la historia de nuestro pueblo, en este caso en el campo agrícola-ganadero.