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lunes, 23 de septiembre de 2024

Bibliografía: Burguillos en el libro "Archivo General. Sección Primera. Archivo de Privilegios", editado por el Archivo Municipal de Sevilla, en 1860

     Mostramos en Historia de Burguillos las reseñas que se hacen de nuestro pueblo en el libro "Archivo General. Sección Primera. Archivo de Privilegios", editado por el Archivo Municipal de Sevilla, en 1860, y cuyos índices fueron realizados por Rafael Romero Gallardo, en 1995.



     Para entender la importancia de este libro, transcribimos literalmente la parte introductoria:




Excmo. Señor.:
     Es necesario traer á la memoria las noticias auténticas sobre el estravío que esperimentaron los libros y papeles del cabildo secular al trasladarse á las nuevas casas de consistorio desde el corral de los Olmos en la iglesia metropolitana. Preciso es recordar que Felipe II recogió privilegios del Santo Rey, escritos de D. Alonso el Sábio, y notas de gran cuenta, para enriquecer con uno s el archivo del Escorial, y con otros el depósito preciado y selecto de Simancas. Es menester traer á cuento la destruccion consternadora, notada en mil quinientos ochenta y cinco por el procurador mayor, Escalante de Mendoza, y reparada en lo posible por los diputados a efecto Monsalve y Nuñez de Zarzuela. Indispensable parece referir la sustraccion escandalosa de autos de la comision del desempeño en el siglo XVII; robo de testimonios, actuados y papeles de suma importancia, que dió motivo á la provision del Consejo de diez y siete de Marzo de mil seiscientos veinte y ocho para entregar al juicio de la Audiencia y su sala del crímen al acusado, Antonio de Figueroa. Fozoso es traer á mientes que en el siglo anterior hubo necesidad de proponer cuantiosa recompensa á sugeto tan competente y autorizado como el escribano auxiliar del cabildo, secretario de S.M., D. Luis Jacobo Velazquez, para que sujetara á clave segura y espedita, documentos esparcidos, mutilados, ó en sensible deterioro; salvándolos de total ruina con incorporarlos por divisiones en el archivo matriz, ó de privilegios. Indudablemente procede manifestar que segun consta en el tomo cincuenta y tres, (nota del catálogo al número diez y nueve, escribanía primera del cabildo en el siglo antecedente), los títulos de pertenencia de cortijos, dehesas y terrenos habian pasado en el siglo XVII á los autos de concurso de los propios de la Ciudad, sin bastar gestiones á su desglosamiento ni saca de traslados. Cumple á nuestro propósito advertir la nociva costumbre de presentar los documentos originales en procesos y actuaciones, como de presente obran en el litigio con el Real Patrimonio sobre aguas las concesiones, Reales cédulas, sentencias y escrituras; indicada su falta, y la urgencia de repararla, con cruces magistrales á los números respectivos del índice. Conviene mucho hacer notar la dañosa práctica de algunos centros administrativos, que desconociendo la fé que merecen testimonios legalmente autorizados, se obstinan en reclamar privilegios que por ningun título deben sacarse de sus archivos segun se obligó en mil ochocientos treinta y seis á este municipio á entregar en las covachuelas el privilegio de Alfonso X, donando al concejo de Sevilla sus almacenes, almorarifazgos, pedidos y demás derechos de S.A. en Alcalá de Guadaira, Cazalla y Moron; privilegio reseñado con el número once de la primera carpeta del archivo general. Oportuna ocasion se presenta de reprobar el hábito vicioso de unir los diligenciados sobre un mismo asunto sin reparar en el órden cronológico; absurdo no tan moderno que no se haya complicado muchos autos de las escribanías capitulares, ni tan antiguo que carezca de lamentable reproduccion en negociados de fecha próxima, introduciendo el consiguiente desórden en el registro de materias, y haciendo aparecer como del archivista yerros que no le pertenecen,  que ha procurado remediar en los índices con notas y escalas de relacion. Todos estos precedentes, Sr. Excmo., conducen á esplicar los especiales motivos que encierran en solo ciento noventa y seis cajas-carpetas, documentos y papeles que deberian formar una coleccion mucho mas rica y voluminosa, por mas que sea de gran precio y estraordinario interés todo lo que figura en ella, mediante el riguroso método con que se han anexionado á sus tesoros apéndices diseminados en las escribanías de cabildo, y testimonios de consideración, espuestos á perderse por el error ó la ignorancia de calificarlos de poca entidad.
     El archivo de privilegios empieza reasumiendo en concesiones de la corona y tumbos las mercedes, franquicias y donativos de los Sres. Reyes, desde el Santo Conquistador de Sevilla hasta la augusta Señora que ocupa el trono de Felipe V. Sigue la legislacion del pais contenida en Reales cédulas, capitulos de cortes, pragmáticas, Reales órdenes y decretos, incluyendo el régimen particular de corporaciones políticas y gremiales los ordenamientos y ordenanzas. Las Reales provisiones y egecutorias determinan los puntos resueltos por la superioridad, ora en particulares dudosos de la administracion antigua, ora en lo apremiante de circunstacias dificiles y estrarordinarias, demarcando los derechos y obligaciones del cabildo en sus pleitos de posesion ó de propiedad, y la extension de su jurisdiccion, señorio y dominio: secciones que constituyen las materias de memoriales ajustados y autos de Consejos, tribunales y jueces en cuanto á cuestiones jurídicas, y las sentencias de términos, amojonamientos y deslindes como resultado  de los litigios en que la Ciudad, actora ó demandada, reivindicó sus propios de usurpaciones maliciosas, fijando la cabida y linderos de sus tierras y los límites de sus pertenencias como señora de pingües territorios. Las escrituras particulares y encabezamientos de alcabalas completan un estudio detenido, tanto de las rentas Reales y adjuntos arbitrios del concejo, cuanto de los procedimientos para enagenar su disfrute, asegurando con fianzas los derechos de la Real Hacienda y del municipio. En la seccion de cartas de Reyes, Príncipes y personajes á la Ciudad, tiene V. E. una brillante colección autógrafa, que unida á la correspondencia con dignatarios y próceres, así nacionales como extrangeros, inclua en las escribanias de cabildo, yá especifican sucesos dignos de conocerse en sus detalles, yá muestran lineaciones, entronques y honras del Soberano en familias, que conservan la prez de sus generosos antepasados. En vez de formar una coleccion anómala, por el estilo de de las que con el título de Vários se registran en otros archivos y bibliotecas, la seccion ha comprendido los papeles que no tenian relacion directa con las divisiones espuestas antes bajo las tres fáciles claves de Papeles históricos, útiles memorias y curiosidades interesantes. V. E. comprende que los archivos reciben ordinariamente las visitas de tres clases de personas: unas que buscan datos fehacientes para comprobar sus juicios acerca de hechos culminantes de la historia general ó particular; otras que tratan de ampliar sus conocimientos, penetrando en la noticia y pormenores de los episodios históricos en relaciones minuciosas y conexiones que las corroboran: otras finalmente que descienden mas, y llegan hasta indagar las particularidades mas diminutas, y que á veces con una cadena de indicios desvirtuan opiniones sentadas como inconcusas por la crítica. Hé aquí, Excmo. Sr., de que manera tan sencilla se ha encontrado un sistema que evite la confusion, precisado en tres conceptos correlativos los grados de utilidad de semejantes Vários, desde los documentos de primer órden, hasta proligidades y accidentes que rebusca infatigable la curiosidad.
     Tal es en resúmen, Excmo. Sr., la coleccion que sirve de archivo matriz, vulgarmente conocido por de privilegios por contener en su orígen esta sola clase de títulos. Con razon puede V. E. enorgullecerse de poseer un aparato histórico, político, administrativo, jurídico y depósito de memoriaciones escelentes, que si no abraza todos los particulares que consta le formaron en anteriores fechas, tiene aun buena parte de los que pueden crear una historia ilustrada de Sevilla, no tan especial que lleve á la de España elementos importantísimos y noticias nada comunes.
                    Sevilla veinte y seis de Noviembre de mil ochocientos sesenta.
Ldo. José Velazquez y Sanchez.


INFORME
de la comision de archivo, presentado al cabildo el índice
con la memoria preliminar del archivista.
EXCMO. SEÑOR.
     La comision de archivo completa hoy la ordenacion del General V. E., presentando el índice del matriz ó de privilegios, que forma su primera seccion. Los informantes han venido imponiendo al gefe de la dependencia de su ramo el encargo especial de reasumir en memorias preliminares el interés y entidad de cada seccion, cuyo catálogo sometian al exámen del cabildo. El adjunto informe esplica circunstanciadamente la historia de este final arreglo, y la comision recomienda tan útil trabajo, interesando á la vez la atencion de V. E. en la importancia de este repertorio, con objeto de que su impresion sea mucho mas esmerada que las anteriores, toda vez que corresponde á una série de asuntos de alta significacion histórica, y que ha de figurar en lugar muy distinguido en las bibliotecas púplicas á donde se remita para enriquecer su cauda de antecedentes y noticias importantes.
                Sevilla 26 de Noviembre de 1860.

        Leonardo García de Leaniz.                                        José M. Mazias y Frias.
    
        El Marqués de Tous.                                                    Juan Manuel de Quinta.


SESION DE 30 DE NOVIEMBRE DE 1860.

     De acuerdo con el precedente informe se autoriza la impresion esmerada de tan estimable catálogo, con la memoria preliminar del archivista, reconociéndose con mucho agrado el nuevo servicio, que se debe á la celosa coimision del ramo y á la laboriosidad del gefe del negociado. Lo acordó así S. E. en cabildo de hoy.

                                        José Elías Fernandez.


     Por otra parte, en 1995, Rafael Romero Gallardo, realizó los oportunos índices, para lo cual siguió los siguientes pasos:
     1.- El Índice del Catálogo de la Sección 1ª del Archivo Municipal de Sevilla se ha elaborado teniendo en cuenta la disposición en 196 carpetas de la documentación descrita en el catálogo (ver Cuadro).
     Cada documento se localiza con dos dígitos separados por una barra "/", el primero corresponde a la carpeta y el segundo al documento referido.
     Mención especial merecen el caso de la Carpeta 4, correspondiente al "TUMBO" en el que los números de los documentos son sustituidos por los de los folios en los que aparecen los documentos catalogados, la correspondencia se ha mantenido en el índice (Nº de Folio = Nº de Documento).
     Las Carpetas 14 y 169 se agrupan los documentos catalogados por tipología documental, la carpeta 14 se subdivide en Capítulos de Cortes, Pragmáticas, Ordenamientos y Ordenanzas y la 169 en Escrituras, en cada subdivisión los documentos tienen una numeración independiente, así por ejemplo en la carpeta 14 nos encontramos con 4 documentos numerados con el nº 1 de Capítulos de Cortes, nº 1 de Pragmáticas, etc... por ello se ha optado por incluir entre corchetes el tipo de documentos a que se refiere: 1/1 [Ejecutorias], 14/1 [Ordenamientos], etc.
     2.- La ortografía del Catálogo se ha adaptado, dentro de lo posible, a la vigente en nuestros días.
     3.- El Índice Topográfico recoge todos los topónimos que aparecen en el catálogo, en aquellos casos en los que el documento relaciona algún lugar (finca, dehesa, etc.) con alguna villa o ciudad éste aparece recogido dentro de dicha villa o ciudad sin perjuicio de que aparezca como referencia en su lugar correspondiente alfabéticamente.
     En lo concerniente a Sevilla se ha procurado separar los topónimos correspondiente a la "Ciudad de Sevilla" de los referentes a la "Tierra de Sevilla" con todas las reservas que supone utilizar el término "Tierra de".

     Las referencias a Burguillos son las siguientes:
        BURGUILLOS, Villa de, 19/59, 80/211, 166/479
                Bodegón, Cerro del, 62/40, 63/44
                Mudapelo, Cortijo de, 74/123


     La primera de ellas, la encontramos en la Carpeta nº 19 (Ordenanzas, Títulos de Pertenencia del Cabildo, Reales Provisiones), Documento nº 59, en la página 35, que pasamos a transcribir literalmente:


     59.    Dos testimonios dados por Diego de Oria, escribano, sus fechas 14 y 24 de Mayo de 1630, de la posesion que tomó la Ciudad de la villa del Garrobo, en consecuencia de lo pactado en el asiento de los 500.000 ducados, sobre la venta de dicha villa y las de Gerena, Burguillos y Bormujos, á dicha Ciudad.
     Acompañan varios papeles sobre la oposicion que hicieron los compradores que habian sido de las referidas cuatro villas, á la reintegracion de ellas que pretendia la Ciudad.


     La segunda de ellas, la encontramos en la Carpeta nº 62 (Sentencias de Términos, Amojonamientos, Deslindes y Pleitos concernientes a estos puntos), Documento nº 40, en la página 78, que pasamos a transcribir literalmente:


     40.    Autos principados por esta Ciudad en 13 de Octubre de 1492, ante el Ldo. Rodrigo de Cualla, juez de términos, contra los herederos de Jorge de Medina, por haber tomado y ocupado los cerros que se decian del Bodegon, término de la villa de Burguillos, camino de Castilblanco, é impedir á los vecinos de aquella reedificasen solares en ella.


     La tercera de ellas, la encontramos en la Carpeta nº 63 (Sentencias de Términos, Amojonamientos, Deslindes y Pleitos concernientes a estos puntos), Documento nº 44, en la página 79, que pasamos a transcribir literalmente:



     44.    Un libro que contiene las sentencias siguientes:
                    Sentencia del Ldo. Rodrigo de Cualla, juez de términos, dada en 27 de Agosto de 1490, contra el veinticuatro Anton Rodriguez de Esquivel, por las tierras realengas que habia tomado y ocupado é incorporado en su heredad de la Zerrezuella: desde el fólio 2 al 15.
                    Otra del mismo juez, dada en el propio dia, contra el veinticuatro Juan de Monsalve, por las tierras realengas que habia tomado é incorporado en su heredamiento de Almachar, término de la villa de Dos-Hermanas: desde el fólio 16 al 31.
                    Tora de dicho juez, dada en 30 de Setiembre de 1490, contra el Sr. D. Pedro Ponce de Leon, Duque de la ciudad de Cádiz y su villa de los Palacios, por las tierras realengas que habian tomado y ocupado del término de esta ciudad, é incorporado en el de aquella villa: desde el fólio 32 al 48.
                    Otra del referio juez, dada en 11 de Diciembre del espresado año, contra el Sr. D. Álvaro de Estúñiga, Duque de Plasencia, por haber tomado y ocupado todas las tierras que estaban frente de la puerta de Minjoar (hoy de la Carne), camino de San Bernardo, de una parte y otra, siendo realengas: desde el fólio 51 al 63.
                    Otra del mencionado juez, dada en 12 de Febrero de 1491, contra Juan de Merlo, alcaide de los Reales Alcázares de esta ciudad, por haber tomado y ocupado un prado que se decia de las Albercas, donde se quemaban los hereges, que llegaba y lindaba hasta las Junqueras de San Bernardo, y comenzaba desde la puente del Tagarete: desde el fólio 64 al 74.
                    Otra de dicho señor juez, dada en 26 de Mayo del citado año anterior, contra el Conde de Niebla, por las tierras que habian tomado del Campo de Andévalo: desde el fólio 77 al 103.
                    Otra del propio señor juez, dada en 12 de Julio de 1491, contra la Sra. Doña María de Mendoza, Condesa delos Molares y su villa del Coronil, sobre las tierras que habia tomado y ocupado del Campo de Matrera que confinaban con dicha villa: desde el fólio 105 al 116.
                    Otra del citado señor juez, dada en 19 de Setiembre del mismo año, contra D. Francisco Enriquez de Rivera y villa del Coronil, sobre el pasto comun del término de ésta y tierras de las Aguzaderas: desde el fólio 118 al 132.
                    Otra del mismo señor juez, dada en 20 de dicho mes de Setiembrey año de 1491 contra la Señora Doña María de Mendoza, Condesa de los Molares y ésta su villa, por las tierras realengas que habia tomado y ocupado del término de esta ciudad, é incorporado en el de aquella villa: desde el fólio 134 al 149.
                    Otra del referido señor juez, dada en 22 de dicho mes y año, contra el Adelantado D. Pedro Enriquez y sus villas de Bornos y Espera, por las tierras que habia tomado y ocupado del Campo de Matrera é incorporarlos en los términos de dichas villas: desde el fólio 151 al 167.
                    Otra del citado señor juez de términos, dada en 28 de Noviembre de 1492, contra el veinticuatro Luis Mendez Portocarrero, sobre la jurisdiccion del lugar de Benacazon: desde el fólio 168 al 180.
                    Otra de dicho señor juez, dada en 24 de abril de 1493, en pleito seguido por esta Ciudad contra Pedro Fernandez de Córdova y el veinticuatro Alfonso de Jaen, en representacion de sus mujeres, sobre la propiedad de los cerros del Bodegon, término del lugar de Burguillos, camino de Castilblanco, la que recayó a favor de los susodichos con la cualidad de que quedasen de pasto comun: desde el fólio 181 hasta el final.


     La cuarta de ellas, la encontramos en la Carpeta nº 74 (Sentencias de Términos, Amojonamientos, Deslindes y Pleitos concernientes a estos puntos), Documento nº 123, en la página 85, que pasamos a transcribir literalmente:


     123.    Autos principiados por esta Ciudad en 11 de Marzo de 1499, ante el Ldo. Pedro de Malvenda, juez de términos, contra el cabildo de la Santa Iglesia de la misma, sobre la dehesa del cortijo de Mudapelo, término de la villa de Burguillos, perteneciente á dicho cabildo.


     La quinta de ellas, la encontramos en la Carpeta nº 80 (Sentencias de Términos, Amojonamientos, Deslindes y Pleitos concernientes a estos puntos), Documento nº 211, en la página 88, que pasamos a transcribir literalmente:


     211.    Autos principiados por esta Ciudad en 12 de marzo de 1512, ante el Ldo. Mateo Vasquez de Ávila, juez de términos, contra Perafan de Rivera, sobre el pasto comun del cortijo de Perafan, que iba desde el Vado de las Estacas al término de Burguillos, y por haber incorporado en su donadío de la Torre ciertas tierras baldias y una vereda.


     La sexta, y última de ellas, la encontramos en la Carpeta nº 166 (Litigios de la Ciudad: Memoriales Ajustados: Autos de Consejos, Tribunales, y Jueces), Documento nº 479, en la página 126, que pasamos a transcribir literalmente:


     479.    Testimonio dado por D. Andrés Sanchez Montaño, escribano de cabildo de esta Ciudad, con fecha de 12 de Julio de 1756, con referencia á los autos formados por esta Ciudad, sobre repartir en su provincia el donativo que concedió el reino; en el que consta fueron comprendidas en dicho repartimiento, en el Aljarafe, las villas de Guillena, Alcalá del Río, Burguillos, La Algaba y Rinconada.

     Unos documentos que aporta más datos interesantísimos para conocer la historia de nuestro pueblo.

lunes, 12 de febrero de 2024

Bibliografía: Burguillos en el libro "Inventario de los Papeles del Mayordomazgo del siglo XV. Tomo II: 1417-1431", de Francisco Collantes de Terán, editado por el Archivo Municipal de Sevilla, en 1980

     Mostramos en Historia de Burguillos la reseña que se hacen de nuestro pueblo en el libro "Inventario de los Papeles del Mayordomazgo del siglo XV. Tomo II: 1417-1431", de Francisco Collantes de Terán, editado por el Archivo Municipal de Sevilla, en 1980, uno de cuyos ejemplares podemos leer en el Archivo Municipal de Sevilla.


     Dicho libro es un recorrido por los fondos emanados de la actuación del mayordomo del cabildo hispalense, cuyas funciones definen y especifican las ordenanzas de Sevilla desde los tiempos de Alfonso XI. Los mayordomos eran dos, uno hijodalgo y otro ciudadano. El mayordomo hijodalgo, aunque ello  no pueda deducirse del contexto de las ordenanzas, parece un oficial puramente honorífico, ya que en ellas sólo se le atribuye como misión específica la de "requerir los castillos", es decir, cuidar de que se hallasen con la debida eficacia defensiva. La verdadera función administrativa correspondía, aunque no podemos afirmar que exclusivamente, al mayordomo ciudadano, designado conjuntamente con el hijodalgo anualmente por el Cabildo, aunque en ocasiones se prorrogase por dos o más años su gestión, entando en función el 1º de julio para terminar el 30 de junio del año siguiente. Por sus manos pasaba todo lo referente a la gestión de los bienes del Concejo en una doble vertiente: cobratoria y libratoria; es decir, la percepción de las rentas de sus propios y su inversión en las atenciones a que estaban afectos y a los gastos de todo orden que de la actuación municipal se originaban. Para la debida ejecución del primero de los aspectos de su función, la percepción de las rentas, el mayordomo debía tener a su disposición, aparte de documentales tales como su propia designación por el Cabildo y la confirmación de ésta por el Rey, en su caso, la fianza o fiadores exigidos por sus Ordenanzas para el desempeño del oficio, las condiciones con que el Cabildo acordaba anualmente el arrendamiento de las rentas de sus propios y la relación del remate de cada una de ellas por los arrendadores, las diligencias por el incumplimiento de aquellas condiciones por éstos con la sentencia recaída en cada caso y, en fin, la relación especificada de lo que rindieron las diferentes rentas. El estudio comparativo de estas relaciones anuales es de sumo interés, como es obvio, para trazar la curva de los ingresos del Concejo de Sevilla en casi los dos siglos que comprende la documentación conservada.
     En cuanto a la otra vertiente de la gestión del mayordomo, es decir, la libratoria, abarcaba una extraordinaria variedad de pagos para las múltiples atenciones que tenía a su cargo el Cabildo, unas de carácter fijo y anual, como la nómina de sus oficiales y otros cargos del mismo: alcaides de sus fortalezas, oficiales y obreros municipales con remuneración fija; pagos aleatorios o circunstanciales, como las obras públicas en la Ciudad o en su Tierra; gastos de carácter militar, como el reparo y abastecimiento de los castillos del sistema defensivo de su alfoz y la recluta y abastecimiento de las milicias del Concejo; gastos de carácter civil, como los referentes a las obras públicas, el sostenimiento de la traída de aguas para el abasto de la ciudad y el descarte de las residuales, previsión y reparación de daños catastróficos, especialmente los de las frecuentes avenidas, abastecimiento de pan de la Ciudad en épocas de carestía, reparos de los caminos y puentes y mantenimiento de un equipo de "troteros" para sostener un servicio eficaz de correos oficiales; el pago de profesionales de todo orden, escribanos, procuradores, médicos, cirujanos, maestros de primeras letras, artífices, ministriles, que cumplían las diferentes misiones que, regular y esporádicamente, les confiaba Sevilla. Esta enumeración, que está muy lejos de ser exhaustiva, pone bien de manifiesto el conjunto de datos que esta inapreciable colección de los Papeles del Mayordomazgo proporciona para penetrar en la historia interna de nuestra Ciudad en uno de los periodos más trascendentales y todavía más inexplorados de ella, porque el mayordomo acompaña siempre, como justificante de los pagos que realiza, la copia del libramiento del Cabildo en que le ordena realizarlo, en el que figura una razonada y detallada motivación del gasto, que con frecuencia se obtienen pormenores interesantes. Y como el mayordomo, normalmente, y con arreglo a las Ordenanzas, era elegido por un año y tenía que dar cuenta de su gestión al final de este plazo, esto lo hacía mediante la presentación a los contadores del Cabildo del "Libro del Mayordomazgo", en el que se relacionaban y justificaban documentalmente los ingresos y pagos del año, libros de los que se conservan los correspondientes a casi dos siglos, desde el último tercio del siglo XIV hasta mediados del XVI, a partir de cuya fecha se innova el sistema de la rendición de cuentas del mayordomo.

     Pues bien, en este caso, las referencias a Burguillos, la primera de las cuales la encontramos en el documento nº 8, correspondiente al año 1418, en las página 33 y 34, que pasamos a transcribir literalmente:


8.- Mandamiento de Sevilla a los concejos de Alcalá del Río, La Rinconada, Burguillos, Sanlúcar la Mayor, Aznalcázar, Hinojos, Pilas, Manzanilla, Huévar, Paterna, Escacena, y de las demás villas y lugares de la Comarca del Aljarafe y de La Ribera, para que empadronasen a sus vecinos y moradores con motivo de las variaciones habidas en los padrones anteriores, a causa de los años de mortandad y hambre, para saber qué personas podían mantener caballos y armas o ser ballesteros o lanceros y las que habían de servir y pechar en lo que el Rey y Sevilla les mandasen; ordenando, asimismo, a dichos concejos que entregasen tales padrones a García Fernández de Melgarejo, veinticuatro, y a Alfonso Fernández Quexada, jurado, dándoles cuenta de los pechos y derrames hechos en tiempos pasados y de los que habían rendido los propios en cada uno de las dichas villas, mandándoles, por último, que les diesen buenas posadas y ayuda de costa durante los días que estuviesen desempeñando la misión que Sevilla les había encomendado, a razón de 100 mrs., el veinticuatro y 50 el jurado.- 27 de enero de 1419.

     La siguiente mención a Burguillos la encontramos en el documento nº 23, correspondiente al año 1428, en las páginas 226 y 227, que pasamos a transcribir literalmente:


23.- Otro al mismo, para que diese a García Fernández y a Diego López, tenedores del puente de Triana, 910 doblas de oro moriscas en las rentas de los propios que ellos señalasen, según consta en las condiciones con que tomaron dicha tenencia, a saber, la renta del almojarifazgo de Huévar y de Lebrija, de la Roda de Castilblanco, de las barcas de Villanueva del Camino, la del almojarifazgo de Alcalá del Río con la barca y con Burguillos, La Rinconada y Casa Luenga y la renta del Molino de Zobaya, que está en Alcalá de Guadaira, mandando al mayordomo que le diese la mitad a García Fernández en la renta de las barcas de Villanueva del Camino, del almojarifazgo de Alcalá del Río y del molino de Zobaya, y la otra mitad a Diego López, mandando a Alfonso López de Baeza, escribano del rey y contador de las Atarazanas, que tomase cargo de cobrar los maravedises de la dicha tenencia del puente, para que los distribuyese en el reparo del mismo. Por cuanto no tenía doblas manda al mayordomo que las compre en los cambios al mejor precio que encontrase.- 3 de septiembre de 1428.
     Sigue testimonio de Alfonso López, escribano del Concejo, de que no habiendo encontrado doblas de oro corrientes en los cambios, se cotizaban en los mercaderes a 71 mrs. cada dobla, montando las 910 doblas 44.610 mrs.- 1º de diciembre de 1428.

     Más documentos interesantísimos para conocer la historia de nuestro pueblo.

lunes, 15 de enero de 2024

Bibliografía: Burguillos en el libro "Inventario de los Papeles del Mayordomazgo del siglo XV", de Francisco Collantes de Terán, editado por el Archivo Municipal de Sevilla, en 1972.

     Mostramos en Historia de Burguillos la reseña que se hacen de nuestro pueblo en el libro "Inventario de los Papeles del Mayordomazgo del siglo XV. 1401-1416", de Francisco Collantes de Terán, editado por el Archivo Municipal de Sevilla, en 1972, uno de cuyos ejemplares podemos leer en el Archivo Municipal de Sevilla.

     Dicho libro es un recorrido por los fondos emanados de la actuación del mayordomo del cabildo hispalense, cuyas funciones definen y especifican las ordenanzas de Sevilla desde los tiempos de Alfonso XI. Los mayordomos eran dos, uno hijodalgo y otro ciudadano. El mayordomo hijodalgo, aunque ello  no pueda deducirse del contexto de las ordenanzas, parece un oficial puramente honorífico, ya que en ellas sólo se le atribuye como misión específica la de "requerir los castillos", es decir, cuidar de que se hallasen con la debida eficacia defensiva. La verdadera función administrativa correspondía, aunque no podemos afirmar que exclusivamente, al mayordomo ciudadano, designado conjuntamente con el hijodalgo anualmente por el Cabildo, aunque en ocasiones se prorrogase por dos o más años su gestión, entando en función el 1º de julio para terminar el 30 de junio del año siguiente. Por sus manos pasaba todo lo referente a la gestión de los bienes del Concejo en una doble vertiente: cobratoria y libratoria; es decir, la percepción de las rentas de sus propios y su inversión en las atenciones a que estaban afectos y a los gastos de todo orden que de la actuación municipal se originaban. Para la debida ejecución del primero de los aspectos de su función, la percepción de las rentas, el mayordomo debía tener a su disposición, aparte de documentales tales como su propia designación por el Cabildo y la confirmación de ésta por el Rey, en su caso, la fianza o fiadores exigidos por sus Ordenanzas para el desempeño del oficio, las condiciones con que el Cabildo acordaba anualmente el arrendamiento de las rentas de sus propios y la relación del remate de cada una de ellas por los arrendadores, las diligencias por el incumplimiento de aquellas condiciones por éstos con la sentencia recaída en cada caso y, en fin, la relación especificada de lo que rindieron las diferentes rentas. El estudio comparativo de estas relaciones anuales es de sumo interés, como es obvio, para trazar la curva de los ingresos del Concejo de Sevilla en casi los dos siglos que comprende la documentación conservada.
     En cuanto a la otra vertiente de la gestión del mayordomo, es decir, la libratoria, abarcaba una extraordinaria variedad de pagos para las múltiples atenciones que tenía a su cargo el Cabildo, unas de carácter fijo y anual, como la nómina de sus oficiales y otros cargos del mismo: alcaides de sus fortalezas, oficiales y obreros municipales con remuneración fija; pagos aleatorios o circunstanciales, como las obras públicas en la Ciudad o en su Tierra; gastos de carácter militar, como el reparo y abastecimiento de los castillos del sistema defensivo de su alfoz y la recluta y abastecimiento de las milicias del Concejo; gastos de carácter civil, como los referentes a las obras públicas, el sostenimiento de la traída de aguas para el abasto de la ciudad y el descarte de las residuales, previsión y reparación de daños catastróficos, especialmente los de las frecuentes avenidas, abastecimiento de pan de la Ciudad en épocas de carestía, reparos de los caminos y puentes y mantenimiento de un equipo de "troteros" para sostener un servicio eficaz de correos oficiales; el pago de profesionales de todo orden, escribanos, procuradores, médicos, cirujanos, maestros de primeras letras, artífices, ministriles, que cumplían las diferentes misiones que, regular y esporádicamente, les confiaba Sevilla. Esta enumeración, que está muy lejos de ser exhaustiva, pone bien de manifiesto el conjunto de datos que esta inapreciable colección de los Papeles del Mayordomazgo proporciona para penetrar en la historia interna de nuestra Ciudad en uno de los periodos más trascendentales y todavía más inexplorados de ella, porque el mayordomo acompaña siempre, como justificante de los pagos que realiza, la copia del libramiento del Cabildo en que le ordena realizarlo, en el que figura una razonada y detallada motivación del gasto, que con frecuencia se obtienen pormenores interesantes. Y como el mayordomo, normalmente, y con arreglo a las Ordenanzas, era elegido por un año y tenía que dar cuenta de su gestión al final de este plazo, esto lo hacía mediante la presentación a los contadores del Cabildo del "Libro del Mayordomazgo", en el que se relacionaban y justificaban documentalmente los ingresos y pagos del año, libros de los que se conservan los correspondientes a casi dos siglos, desde el último tercio del siglo XIV hasta mediados del XVI, a partir de cuya fecha se innova el sistema de la rendición de cuentas del mayordomo.

     Pues bien, en este caso, las referencias a Burguillos, la primera de las cuales la encontramos en el documento nº 22, correspondiente al año 1405, en la página 114, que pasamos a transcribir literalmente:

22.- Mandamiento de Sevilla a los concejos de Sanlúcar la Mayor, Aznalcázar, Hinojos, Huévar, Castilleja del Campo, Paterna y Escacena y a los demás de la comarca del Aljarafe, reiterándoles que hiciesen relación por escrito de los hombres de a caballo de cada uno de dichos lugares, que no habían concurrido a los alardes que Sevilla mandó hacer con su Pendón en los días primeros de marzo, julio y septiembre, y para que impusiesen a cada uno de ellos la pena de 50 mrs, requiriendo a los tales para que viniesen inmediatamente a inscribirse a Sevilla. - 17 de septiembre de 1405.
     Sigue nota de que una carta del mismo tenor fue enviada a Gerena, Guillena, Aznalcóllar, Burguillos, Alcalá del Río y La Rinconada.
     Sigue otra de haberse hecho lo mismo a Fregenal, a los lugares de la Sierra de Aroche, a las Cumbres Mayores, a las Cumbres de San Bartolomé, a Zufre, a Santa Olalla y a Real.
     Sigue otra de haberse hecho lo mismo a Constantina, Cazalla de la Sierra, Alanís, La Puebla del Infante, Villanueva del Camino y San Nicolás del Puerto.

     La siguiente mención a Burguillos la encontramos en el documento nº 259, correspondiente al año 1406, en la página 203, que pasamos a transcribir literalmente:

259.- Carta merced de Sevilla a Andrés Fernández, vecino de Burguillos, para que pudiese edificar un molino de trigo en la Ribera de Cala, "encima de la junta, junto con la Tejadilla, en término de Castilblanco", pagando un censo anual para la renta, roda y almojarifazgo de dicho lugar, comprometiéndose a no enajenarlo a persona poderosa, sino llana. - 10 de mayo de 1407.

     La siguiente referencia a Burguillos la encontramos en el documento nº 169, correspondiente al año 1410, en la página 350, que pasamos a transcribir literalmente:

169.- Carta de franqueza de roda, almojarifazgo, servicio y otro cualquier pecho, que Sevilla otorgó por cuatro años, a partir del día de la fecha, a los vecinos y moradores del lugar de Burguillos, que se había despoblado a causa de los daños que habían recibido de la gente de la hueste que estuvo aposentada en dicho lugar, cuando el Infante don Fernando vino a Sevilla para entrar en tierra de moros, ganando a Zahara, Cañete, la Torre Alhaquime y otros lugares.- 24 de mayo de 1408.

     La siguiente mención a Burguillos la encontramos en el documento nº 174, correspondiente al año 1411, en la página 394, que pasamos a transcribir literalmente:

174.- Carta de franqueza que Sevilla dio a su lugar de Burguillos, eximiéndole durante cuatro años, a partir del día de la fecha de la carta, del pago de pechos y tributos concejiles, por hallarse dicho lugar muy despoblado desde que se aposentaron en él las tropas del Infante don Fernando, cuando vino a la conquista de Zahara, Cañete, Valle de Abdelagis y otros lugares de tierra de moros, en cuya ocasión muchos vecinos se fueron a morar a otras villas y lugares.- 26 de abril de 1412.

     Y, finalmente la última referencia a Burguillos, la encontramos en el documento nº 57, correspondiente al año 1413, en la página 456, que pasamos a transcribir literalmente:

57.- Mandamiento de Sevilla a los contadores, para que descargasen a Juan de las Casas, mayordomo que fue de esta Ciudad en el año 1413, los 13.975 mrs, de la renta del almojarifazgo de Alcalá del Río, con la barca y con Burguillos, La Rinconada y Casaluenga, por haber dado Sevilla dicha renta sin dinero alguno a García Fernández, carpintero, a Juan Fernández, maestro mayor de los carpinteros de las Atarazanas, y a Ruy González de Córdoba, barquero, que se comprometieron a hacer a su costa una barca nueva para el pasaje del río en Alcalá, a cambio de que Sevilla les cediese la citada renta.- 16 de septiembre de 1414.

     Más documentos interesantísimos para conocer la historia de nuestro pueblo, y en el que deducimos que el infante Don Fernando de Antequera (1380-1416), posterior rey Fernando I de Aragón, estuvo en nuestro pueblo aposentado.

lunes, 27 de noviembre de 2023

Bibliografía: Burguillos en el libro "Inventario de los Papeles del Mayordomazgo del siglo XIV", de Francisco Collantes de Terán, editado por el Archivo Municipal de Sevilla, en 1968.

     Mostramos en Historia de Burguillos la reseña que se hace de nuestro pueblo en el libro "Inventario de los Papeles del Mayordomazgo del siglo XIV", de Francisco Collantes de Terán, editado por el Archivo Municipal de Sevilla, en 1968, uno de cuyos ejemplares podemos leer en el Archivo Municipal de Sevilla.

     Dicho libro es un recorrido por los fondos emanados de la actuación del mayordomo del cabildo hispalense, cuyas funciones definen y especifican las ordenanzas de Sevilla desde los tiempos de Alfonso XI. Los mayordomos eran dos, uno hijodalgo y otro ciudadano. El mayordomo hijodalgo, aunque ello  no pueda deducirse del contexto de las ordenanzas, parece un oficial puramente honorífico, ya que en ellas sólo se le atribuye como misión específica la de "requerir los castillos", es decir, cuidar de que se hallasen con la debida eficacia defensiva. La verdadera función administrativa correspondía, aunque no podemos afirmar que exclusivamente, al mayordomo ciudadano, designado conjuntamente con el hijodalgo anualmente por el Cabildo, aunque en ocasiones se prorrogase por dos o más años su gestión, entando en función el 1º de julio para terminar el 30 de junio del año siguiente. Por sus manos pasaba todo lo referente a la gestión de los bienes del Concejo en una doble vertiente: cobratoria y libratoria; es decir, la percepción de las rentas de sus propios y su inversión en las atenciones a que estaban afectos y a los gastos de todo orden que de la actuación municipal se originaban. Para la debida ejecución del primero de los aspectos de su función, la percepción de las rentas, el mayordomo debía tener a su disposición, aparte de documentales tales como su propia designación por el Cabildo y la confirmación de ésta por el Rey, en su caso, la fianza o fiadores exigidos por sus Ordenanzas para el desempeño del oficio, las condiciones con que el Cabildo acordaba anualmente el arrendamiento de las rentas de sus propios y la relación del remate de cada una de ellas por los arrendadores, las diligencias por el incumplimiento de aquellas condiciones por éstos con la sentencia recaída en cada caso y, en fin, la relación especificada de lo que rindieron las diferentes rentas. El estudio comparativo de estas relaciones anuales es de sumo interés, como es obvio, para trazar la curva de los ingresos del Concejo de Sevilla en casi los dos siglos que comprende la documentación conservada.
     En cuanto a la otra vertiente de la gestión del mayordomo, es decir, la libratoria, abarcaba una extraordinaria variedad de pagos para las múltiples atenciones que tenía a su cargo el Cabildo, unas de carácter fijo y anual, como la nómina de sus oficiales y otros cargos del mismo: alcaides de sus fortalezas, oficiales y obreros municipales con remuneración fija; pagos aleatorios o circunstanciales, como las obras públicas en la Ciudad o en su Tierra; gastos de carácter militar, como el reparo y abastecimiento de los castillos del sistema defensivo de su alfoz y la recluta y abastecimiento de las milicias del Concejo; gastos de carácter civil, como los referentes a las obras públicas, el sostenimiento de la traída de aguas para el abasto de la ciudad y el descarte de las residuales, previsión y reparación de daños catastróficos, especialmente los de las frecuentes avenidas, abastecimiento de pan de la Ciudad en épocas de carestía, reparos de los caminos y puentes y mantenimiento de un equipo de "troteros" para sostener un servicio eficaz de correos oficiales; el pago de profesionales de todo orden, escribanos, procuradores, médicos, cirujanos, maestros de primeras letras, artífices, ministriles, que cumplían las diferentes misiones que, regular y esporádicamente, les confiaba Sevilla. Esta enumeración, que está muy lejos de ser exhaustiva, pone bien de manifiesto el conjunto de datos que esta inapreciable colección de los Papeles del Mayordomazgo proporciona para penetrar en la historia interna de nuestra Ciudad en uno de los periodos más trascendentales y todavía más inexplorados de ella, porque el mayordomo acompaña siempre, como justificante de los pagos que realiza, la copia del libramiento del Cabildo en que le ordena realizarlo, en el que figura una razonada y detallada motivación del gasto, que con frecuencia se obtienen pormenores interesantes. Y como el mayordomo, normalmente, y con arreglo a las Ordenanzas, era elegido por un año y tenía que dar cuenta de su gestión al final de este plazo, esto lo hacía mediante la presentación a los contadores del Cabildo del "Libro del Mayordomazgo", en el que se relacionaban y justificaban documentalmente los ingresos y pagos del año, libros de los que se conservan los correspondientes a casi dos siglos, desde el último tercio del siglo XIV hasta mediados del XVI, a partir de cuya fecha se innova el sistema de la rendición de cuentas del mayordomo.
     Pues bien, en este caso, las referencias a Burguillos, la encontramos en el documento nº 74, correspondiente a los años 1400-1401, en las páginas 94 y 95, que pasamos a transcribir literalmente:


74.- Mandamiento de Sevilla a los Concejos de sus lugares de Constantina, El Pedroso, Cazalla de la Sierra, San Juan de la Sierra, La Puebla del Infante y Villanueva del Camino, para que las cantidades que había recaudado entre sus vecinos y moradores, para pagar sueldo de 15 días a los ballesteros y lanceros de cada uno de los dichos Concejos que fueron en servicio del Rey con el Maestre de Santiago las enviasen a Alonso Pérez de Godoy o a Micer Luis Bocanegra, mayordomos de Sevilla, para que las pusiesen en un cambio (sic: banco) para hacer con ellas lo que Sevilla les ordenase.- 27 de septiembre de 1400.
     Siguen notas de haber enviado cartas de igual tenor, con la misma fecha, a los Concejos de Alcalá de Guadaira, Lebrija, Aracena, Santaolalla, Zufre, Cala, Sanlúcar la Mayor, Aznalcázar, Huévar, Pilas, Hinojos, las Mitaciones de Bollullos, Cazalla de Almanzor y Santo Domingo con San Juan de Aznalfarache; Chillas, Manzanilla, Benafique, Escacena, Paterna y Castilleja del Campo, Tejada, Coria y La Puebla, Aznalcóllar, Gerena, Guillena, Burguillos, Salteras, Alcalá del Río y La Rinconada.

     Este libro es una obra capital para la Historia de nuestro pueblo, puesto que es la aparición del documento más antiguo, hasta ahora, en el que se menciona a nuestro pueblo, algo de capital importancia para intentar desentrañar los orígenes de nuestro pueblo, totalmente desconocidos para todos...

lunes, 25 de septiembre de 2023

Bibliografía - Arte: "Historia, Arte e Inventario de la Iglesia parroquial San Cristóbal mártir, de Burguillos", de Joaquín Velázquez Gallego, en 1991

     Mostramos en Historia de Burguillos el trabajo que hice para la asignatura Historia del Arte Español II, de la Facultad de Geografía e Historia, en la Universidad de Sevilla, en 1991.

   Dicho trabajo que lleva por título "Historia, Arte e Inventario de la Iglesia parroquial San Cristóbal mártir, de Burguillos", es un recorrido por la hasta entonces bibliografía conocida y alguna que otra tradición oral de la historia y manifestaciones artísticas de nuestro pueblo, en un primer acercamiento hacia la historia de nuestro pueblo.
    Es muy importante señalar que varias de las opiniones aquí expuestas ya están obsoletas gracias a nuevos descubrimientos, así es el mundo de la historia...
     Os la transcribo literalmente:















EL EDIFICIO. -
     La actual Iglesia Parroquial está constituida por dos naves con diferenciaci6n de presbiterio. La nave central está cubierta por un artesonado de madera con motivos decorativos de gusto mudéjar. Esta nave central se corona con la capilla mayor, cubierta ésta por una bóveda de cañón con lunetos, mientras que la nave lateral presenta sencilla cubierta de madera a un agua, con estructura de colgadizo, coronada por la capilla sacramental, cubierta por una por una bóveda vaída, decorada con motivos vegetales de gusto barroco.
     Ambas naves se encuentran separadas por arcos de medio punto que descansan sobre pilares cuadrangulares.
     Finalmente indicaré que una espadaña barroca de dos cuerpos, el primero con dos vanos y el segundo con uno, rematando la portada moderna. (Gráfico del inventario)

Su historia. -
     Aunque de momento no se ha encontrado la documentación que lo de muestre, el templo actual se enclava sobre otro anterior de época medieval, de traza mudejárica, basándome para realizar tales afirmaciones en el hecho de que el templo esté orientado litúrgicamente y en que el arco triunfal fuese apuntado, aunque se haya rehecho en sentido semicircular en época barroca, notándose este hecho actualmente.
     Por la documentación se sabe que el primitivo templo constaba de una única nave, (1) con la sacristía y otras dependencias situadas en el mismo lugar en el que hoy se encuentran.
     Las primeras obras documentadas son las realizadas en 1.730, cuando el Maestro Mayor de Fábricas, Diego Antonio Diaz, realiza una visita a la parroquia y en el informe presentado en 4 de junio del mismo año, hace constar la necesidad de reparar la techumbre, "desde la puerta principal  hasta el altar de Señora Santta Anna que está en la pared de al lado del Evangelio...", los tejados y la pared del lado del evangelio, la solería del templo, la bóveda de cañón de la capilla mayor y el presbiterio, la sacristía con su puerta, patinillo y cuarto alto, todas las paredes exteriores y cerrar con un muro de dos varas de alto el portal situado a la entrada de la puerta del lado de la epístola, evitando así que sirva de "receptáculo de gitanos y cabalgaduras y de encender candelas." (2).
     Hay que indicar que tales obras de reparación las apreció Diego Antonio Diaz por una cantidad de 12.000 reales de vellón, encargándosele las obras a Domingo Mendíbil el 9 de agosto de 1.731.
     De tales obras podemos deducir que la iglesia, de una sóla nave, tenía unas dependencias anexas, en lo que hoy es "el  patinillo"  y el llamado "salón parroquial" que serían en la época un patio a cielo descubierto y utilizado para diversos menesteres, resaltando que el actual patinillo no ha sido techado hasta hace unos veinte años, aproximadamente.
     Pese a tales obras, treinta años más tarde, concretamente en 1.774 y ante las necesidades del pueblo, ya que la iglesia se había quedado pequeña, el Maestro Mayor de Fábricas de Sevilla y su Arzobispado, Ambrosio de Figueroa, informa sobre sus condiciones y en escrito de 26 de septiembre de 1.774 , en el que propone la ampliación de dicho templo.
     El 7 de octubre de l.775 informó también José Álvarez, Maestro Mayor de Fábricas de Sevilla y su Arzobispado, de forma parecida. El 24 de agosto de 1.776, este maestro evacuó nuevo informe sobre la adición de una nave lateral que permitiere capacitar la iglesia a las necesidades del culto, y para ello se rompió el muro de la Epístola.
     Posteriormente, encontramos a Pedro de Silva, Maestro Mayor de Fábricas, el cual informa el 6 de marzo de 1.777, relatando las obras llevadas a cabo en la nave supletoria y en la capilla mayor. Por estos documentos podemos deducir que Pedro de Silva es el principal artífice de las obras efectuadas en la parroquia para su configuración actual, de ahí que compare la obra realizada por De Silva con las efectuadas en la iglesia de Burguillos. Como relata el profesor Falcón Márquez (3), las plantas de las iglesias trazadas por Silva responden a un mismo modelo, de ritmo muy equilibrado, generalmente de salón, de tres naves (aunque esta en cuestión sólo tenga dos), con una distribución muy simétrica de capillas y dependencias. Dentro del rectángulo (en este caso de 17'50 x 29 m.) se incluye la torre, generalmente a los pies de la nave del Evangelio. Aun cuando este templo no posee torre, si posee espadaña a la que se accede por medio de unos tramos de escaleras situados precisamente a los pies de la nave del Evangelio, lo que me lleva a pensar en que se proyectaría una torre pero que finalmente no se realizó, seguramente por falta de numerario. Por otra parte,  en las obras de Silva, el testero siempre es plano, y en este caso también lo es. Así en cuanto a plantas se  puede concluir con que en la iglesia de Burguillos se  repite el esquema general de la obra de Silva, que exteriormente es parecida a la de San Roque de Sevilla.
     En cuanto a los soportes, lo más utilizado por Silva son los pilares, y en este caso, los realiza así.
     Como podemos deducir de estas líneas, las similitudes entre la obra de Silva y la realizada en la parroquia de Burguillos son tantas, que se le puede atribuir la mayor parte de la obra realizada en la iglesia de San Cristóbal, en los años que transcurren desde 1.774 a 1.783.
     Finalmente hay otro nuevo informe de la visita y aprecio fechado en 1.779 por Antonio de Figueroa, Maestro Mayor de Fábricas. Hay otro informe el siguiente año, dándose por terminado el expediente el año de 1.783.
     Ya no encontraremos obras de cierta envergadura, hasta la década que transcurre de 1.950 a 1.960. Es en esta época cuando la capilla sacramental sufre una total transformación. Es en 1.952, y mediante la asociación "María de los Sagrarios", presidida por la Marquesa de los Ríos, cuando se instala el actual sagrario, obra del taller de Villarreal, reformándose la capilla sacramental al colocársele una nueva techumbre con bóveda vaída decorada con yeserías y sotabanco de mármol para el altar de la Virgen del Rosario. La dirección del programa decorativo corrió a cargo de D. Joaquín Gómez Albenca.
     Unos años antes, aproximadamente en 1.940 se instala en el antiguo altar de San José, el Sagrado Corazón de Jesús. A continuación figuraban los altares de Santa Rita, Santa Lucía y el de la Inmaculada Concepción, realizado en la década de 1.930, debido a la condesa de Ybarra. Indicaré que estos altares desaparecieron todos entre 1.959 y 1.960, aprovechándose algunos elementos de estos para la realización de otras obras y las imágenes más valiosas pasaron a figurar en otros altares.
     Otras obras considerables tienen lugar aprox. entre 1965-1970 , cuando se decide techar y adecentar los llamados en el plano del inventario "salón parroquial" y "dependencia parroquial". Esta "dependencia parroquial" había sido durante toda su historia la Capilla Bautismal de la Parroquia y en 1.972 dejó de serlo para convertirse en un anexo más de la parroquia.
     Finalmente, como obra última obra destacable en la prolongada historia de esta Iglesia señalaré la reparación efectuada en la Nave de la Epístola consistente en reponer toda la techumbre, incluida la armadura de madera, y la electrificación de las campanas acaecidos ambos hechos entre 1.988 y  1.989.

OBJETOS ARTÍSTICOS. -
     Para realizar el estudio de las obras artísticas contenidas en la Iglesia de San Cristóbal, los analizaré siguiendo el esquema empleado al realizar el INVENTARIO y  PLANTA de la Iglesia.
     Así, comenzaré el estudio por los objetos situados en la nave principal (Lám. I). Comenzando por los pies de la nave, se encuentra el Altar de la Virgen de los Dolores (nº 1 en el plano) (Lám. II). Este es un altar de comienzos del s. XIX, de estilo neoclásico, muy sencillo. Se compone de banco y una gran hornacina enmarcada por dos pilastras estriadas. Todo el conjunto se encuentra pintado en un color "madera" muy oscuro. La  hornacina la ocu­pan las imágenes del Santísimo Cristo del Voto, imagen de cierto interés del s. XVIII, y una bella imagen dolorosa, la Virgen de lo Dolores (Lám. III), imagen de h. 1.850, restaurada en los años 40 por el escultor sevillano Pineda Calderón. Esta imagen necesita una pronta restauración al igual que el crucificado.
      Seguidamente nos encontramos con el Altar de la Virgen del Valle (nº 2 en el plano) (Lám. IV), realizado en los primeros años de la década de los '60, al menos en su configuración actual, por d. Luis Jiménez Espinosa, aprovechando varios elementos del desmantelado altar de Santa Lucía. En este altar encontramos las imágenes del Patriarca San José (Lám. V), imagen bastante interesante del siglo XVIII, en el que destacan sus movidos pliegues. Esta imagen llegó a poseer su propio altar en esta parroquia en la nave de la Epístola, pasando en los años '60 a esta nueva ubicación. En el centro del altar encontramos a la pequeña imagen de la Virgen del Valle, en el interior de una semicilíndrica hornacina, enmarcada por dos columnas corintias. Esta imagen proviene del convento del Espíritu Santo del Monte, de la Orden de los Franciscanos Terceros que existió en el término del pueblo, y del que quedan algunos vestigios. La imagen, ante el inminente desmantelamiento del convento, fue depositada por los monjes a mediados del siglo XIX, en la parroquia, concretamente a la Hermandad del Santísimo Cristo de la Vera-Cruz (hoy desaparecida), para que le diera culto. Hoy, la Virgen del Valle recibe culto por parte de la Hermandad de San Cristóbal Mártir. A su lado se encuentra una escultura de San An­tonio de Padua, que hace pareja con la del Patriarca San José, siendo ambos de la misma fecha.
     A continuación encontramos el "Altar" de las Animas Benditas del Purgatorio. Se trata de un gran lienzo de principios del XVIII, cuyo tema es precisamente el de las Ánimas Benditas, mientras que en el centro del banco, que el interesante marco a modo de retablo, figura una tabla que representa el Infierno (nº 3 en el plano). Junto a este gran lienzo figura la Pila Bautismal, (nº 4 en el plano) (Lám. VI). Gracias al Archivo Parroquial se sabe con bastante exactitud la historia de esta pila. Así el mandato nº 15 que dejó el Arzobispo de Sevilla D. Jaime de Palafox y Córdova, en  la visita que hizo a la Parroquia de Burguillos el 26 de marzo de 1.693, en el que ordena la construcción de la Pila Bautismal, es el siguiente:  "... Que dentro de dos meses se haga nueva Pila Bautismal de piedra escogida con las circunstancias que se expresan en los mandatos que dejó Su Ilustrísima en su visita pasada de esta Iglesia, y pasado dicho tiempo y no habiéndose hecho la misma Pila se quiebre y entierre la que hoy sirve de barro; y el Cura no bautice en ella (bajo) pena de privación de oficio, y con apercibimiento que se procederá contra él a lo demás que hubiere lugar en derecho. Y da Su Ilustrísima licencia a los Vecinos de esta Villa, para que lleven a bautizar los niños al lugar más cercano, que sea de esta Diócesis y tenga Pila de Piedra..." Así con este mandato se construyó la pila en 1.693 por Francisco G6mez, cantero de Sevilla, costando 1.000 reales de vellón, que se pagaron según recibo de 23 de diciembre de 1.693. También se originaron otros gastos como fueron el porte de la Pila de Sevilla a Burguillos (55 reales), el salario del maestro que vino a ponerla y la cabalgadura que lo trajo (42 reales), el aceite, yeso y peón (15 reales), la tapa y cerradura de la Pila (100 reales) y el transporte de la tapa desde Sevilla (16 reales).
     Como datos curiosos deben reseñarse que por aquel entonces era Cura de Burguillos D. Sebastián Hurtado, y que el primer bautizo celebrado en la pila fue seguramente el de Juana Gutiérrez, nacida el 26 de enero de 1.694, bautizada el 3 de febrero de 1.694.  Por otro lado indicaré que la Pila Bautismal ha pasado a lo largo de la historia por varios lugares.  Así su primera ubicación estuvo en lo que he llamado en en el plano como "Dependencia Parroquial", ya que hasta 1.973 fue la Capilla Bautismal de la Parroquia. De ahí pasó a los pies de la nave de la Epístola donde no daba servicio, sustituyéndose por otra móvil, hasta que fue colocada en su posición actual en 1.989.
     Siguiendo el Muro del Evangelio y ya dentro de la Capilla Mayor encontramos el lienzo de San Benito Abad (nº 4 en el plano) (Lám. VII). Este es un lienzo moderno, pintado hacia 1.955 por D. Narciso de Arnáudez, vecino de Castilblanco de los Arroyos. Este cuadro fue donado por D. Joaquín Velázquez Carballar.
     Junto a este cuadro, encontramos el lienzo dedicado al Bautismo de Cristo (nº 5 en el plano) (Lám. VIII), obra del siglo XVIII y que siempre ha estado situado junto a la Pila Bautismal. Es una obra sencilla que recoge el momento en que San Juan Bautista está bautizando a Jesucristo bajo la presencia del Espíritu Santo, en forma de paloma, envuelto en una luminosa aureola.
     Junto a este cuadro encontramos la mayor obra artística en cuanto a tamaño se refiere, de la parroquia. Es el Retablo Mayor (nº 6 en el plano ) (Lám. IX), dedicado a San Cristóbal Mártir, y obra de mediados del siglo XVIII. Este retablo, de madera tallada y dorada se compone de banco, en el que se encuentra en los laterales unas puertecillas lo que indicaría que en tiempos atrás existiese una tras-sacristía, y tres calles divididas por estípites, siendo la central una hornacina: contando además con dos cuerpos, el primero de forma cuadrada y el segundo en forma de arco de medio punto a modo de ático también con una hornacina central. Las obras que contiene son las siguientes: comenzando por la calle izquierda encontramos una escultura de talla de Santa Lucía, obra de media­dos del XVIII, al menos la cabeza y manos, ya que era una imagen de vestir a la que se le talló el cuerpo cuando se le trasladó desde su propio altar a su posición actual en 1.960. Sobre esta imagen se encuentran las tablas de Santa Bárbara y San Juan Bautista, de cierto interés y con una curiosa forma elipsoidal a modo de "tondos", contemporáneos del retablo. En la hornacina central se admira la imagen de San Cristóbal Mártir, titular del templo, siendo una buena escultura del último cuarto del siglo XVIII, aunque muy repintado a lo largo de sus varias restauraciones, quedando constancia de una de ellas precisamente en la peana que sirve de base a la escultura, en la que se puede leer: "Lo renovó D. Diego Delgado. Año 1.839.". Se da la curiosa circunstancia de que es una de las pocas imágenes de este santo que llevan a Jesús Niño sobre su hombro derecho. En la hornacina central del cuerpo superior suele estar situada aunque ahora se ubique ante la mesa del altar mayor, la moderna imagen de la Inmaculada Concepción en escayola (Lám. X), moderna imagen de los años 30, donada por la Condesa de Ibarra y proveniente de su propio altar, desmontado en los años '60. En los pies de la hornacina se encuentran dos "puttis" provenientes del altar de Nuestra Señora del Rosario situado en la Capilla Sacramental, en la Nave Lateral
     Ya en la calle izquierda podemos admirar la que es sin duda la obra artística más importante depositada en  este templo. Se trata de una escultura de talla de San Sebastián (Lám. XI), gran obra de h. 1.500 de un taller que debió ser importante, si juzgamos el parecido tan tremendo con el San Sebastián destruído en los sucesos de 1.936, en la Parroquia de la Consolación de Cazalla de la Sierra (Lám. XII). Esta escultura presenta la peculiaridad de que el paño de pureza está realizado con telas encoladas. Probablemente esta escultura provenga de una ermita que existía a la salida del pueblo en la carretera que va a Sevilla, en el actual barrio de la Cruz de la Ermita, que estuvo dedicado a este santo. Sobre esta imagen, y de las mismas características que las que se encuentran en la calle de la izquierda, se encuentran las tablas con las imá­genes de Santa Lucía y San Francisco de Asís.
     Junto al retablo mayor encontramos un bello lienzo dedicado a la Virgen del Rosario (nº 7 en el plano) (Lám. XIII), obra de escuela sevillana y de hacia 1.700, de gran interés artístico, y que puede ser por su datación el primer emblema o embrión de la devoción a la Virgen del Rosario en Burguillos, puesto que los primeros documentos acerca de la hermandad de la Virgen del Rosario datan de l.710. Hace pareja en cuanto a tamaño y al tener marcos iguales, que no en calidad, siendo éste bastante superior, con el dedicado al bautismo de Cristo.
     A continuación encontramos el lienzo dedicado a Santa Bárbara (nº 8 en el plano) (Lám. XIV), obra del siglo XIX, de carácter popular, y que hace pareja con el de San Benito.
     Ya fuera de la capilla mayor, seguimos el recorrido por la Nave de la Epístola, comenzando por la capilla sacramental donde se encuentra el Altar de la Virgen del Rosario (nº 9 en el plano) (Lám. XV), que según las informaciones data del primer cuarto del s. XVIII, y si son ciertas tales informaciones, debió estar situado en otro lugar de la iglesia puesto que hasta 1.783 no se concluyeron las obras de esta nave y por tanto hasta tal fecha no pudo ser reinstalado este altar en dicha ubicación. El Altar se compone de un banco doble, siendo el inferior bastante más grande que el superior y realizado en mármol (éste banco marmóreo data de 1.952) mientras que el superior como el resto del retablo es de madera tallada y dorada, consta además de tres calles en su cuerpo inferior aunque las dos laterales se pierden en la majestuosidad de la central, ocupada por una gran hornacina. El cuerpo superior se podría considerar como el ático, dominado por una hornacina trilobulada. En cuanto a las imágenes que lo integran, el retablo es el trono de la Virgen del Rosario, obra de hacia 1.800, siendo una imagen de vestir realizada casi con total seguridad en pasta-madera, ade­más de ser la imagen de mayor veneración de la villa. Esta imagen ha sufrido, al menos, tres restauraciones conocidas, siendo  la primera de ellas en l.838, con un coste de 200 reales de vellón por "componer" la imagen, tal como se expresa en los libros de la hermandad. En 1.839 se retoca la imagen con un coste de 82 reales quizás porque la hermandad no quedara contenta con la restauración del año anterior,  siendo todo esto una hipótesis, y es probable que esta segunda restauración la hiciera Diego Delgado que en el mismo año de 1.839 se encontraba restaurando la imagen de San Cristóbal, del altar mayor. Ya entre 1.975-76 tiene lugar la última restauración, esta vez a cargo del escultor sevillano Manuel Domínguez, quien le estiliza el rostro, le talla nuevas manos y el cuerpo hasta las caderas, que hasta entonces era hasta el pecho, y le construye un nuevo candelero de seis listones. Al lado de esta imagen encontramos en unas repisas, ya en las calles laterales, las interesantes esculturas en madera policromada de San Joaquín y Santa Ana, que quizás provengan de aquel altar que señala Diego Antonio Díaz en su informe. Son dos buenas esculturas en las que destaca la naturalidad y el realismo en sus rostros y gestos.
     Ya en el cuerpo de la nave encontramos en primer lugar la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, que como casi todas las imágenes de esta parroquia han estado en distintos lugares a lo largo de su historia. Esta imagen, de escaso valor artístico, realizada en escayola data de 1.940 y fue instalada en el altar de San José. Al desaparecer este altar es ubicada en una repisa metálica muy austera, en el último pilar de la nave, para ser colocada hace muy pocos años (1.989 aprox .) en la sencilla hornacina donde se en­cuentra hoy, lugar ocupado años atrás por  el altar de San José  (nº 10 en el plano) (Lám. XVI).
     A continuación encontramos el lienzo con el tema del Santo Ángel de la Guarda (nº 11 en el plano) (Lám. XVII), obra moderna (1.989) del joven pintor local Luis Carlos Díaz Arroyo, y que es copia del de Murillo existente en la Catedral de Sevilla.
     Al final de la nave y  marcados en el plano con los nº 12 y 13 encontramos los lienzos dedicados a San José con el Niño y a Santa Ana ¿?, ambos del XVIII, y que fueron regalados a la parroquia por Doña Concepción de Osuna. (Lam. XVIII y  XIX).
     Por otra parte en el exterior de la Iglesia encontramos dos retablos cerámicos. El primero de ellos está dedicado a María Auxi­liadora (nº 15 en el plano) (Lám. XX), realizado para Cerámica Santa Ana, de Triana, por Adorna en 1.983. Fue colocado el 7 de junio de 1.987 para conmemorar la concelebración de la primera misa por parte de D. Francisco Navarro Ruiz, Cura-Párroco de Burguillos y por D. Juan Carlos Pérez Godoy, primer sacerdote, hijo de este pueblo. El estar dedicado la cerámica a María Auxiliadora es debido a que el nuevo sacerdote pertenece a la congregación de los Salesianos Trinitarios.
     El segundo retablo cerámico tiene como tema iconográfico el Descendimiento de Cristo (nº16 en el plano) (Lám. XXI), realizado pa­ra la fábrica de la Viuda de Gómez, por A. Romero en 1.903. Este retablo se encontraba en el cortijo "El Caballero", en el término municipal de Guillena, y ante su posible destrucción, el capataz de dicho cortijo, D. Manuel Guerra Ballesteros, vecino de Burguillos, lo salvó de su posible destrucción, consiguiendo que se ubicara en el exterior de la parroquia de Burguillos, a finales de los años 60. El retablo cerámico está cubierto por un guardapolvo de tejas vidriadas.
     Finalmente señalaré los objetos de orfebrería dignos de mención . En primer lugar citaré el copón de plata decorado con rocalla (tengo que mencionar que todos estos objetos se encuentran deposi­tados en la sacristía y en la casa parroquial) (Lám. XXII) que lleva la inscripción: "Dió este copón la Sra. Dña. María de las Angustias Bernardo de Quirós y Villavicensio. Año 1.779".
     Otro objeto significativo es la Cruz de plata parroquial, deco­rada también con rocalla, aunque el asta sobre la que se encuentra no tiene la misma calidad y antigüedad que la cruz. La cruz (Lám. XXIII) tiene los punzones Alexandre, Cárdenas, un cerdito, la Giralda y el número 79, que debe corresponder a su ejecución en 1.779. Debido a sus semejanzas con el copón de plata no habría que destacar que fueran del mismo autor.
     El Incensario (Lám. XXIV), pese a su valía no muestra toda su belleza debido a que no presenta sus cadenas originales y ahora lo vemos con unas feísimas cadenas modernas que convendrían sustituir por una más dignas, para esta pieza de finales del XVII.
     Finalmente, el Ostensorio (Lám. XXV) de plata, de estilo neoclásico, punzonado A . Méndez, con la inscripción "Quae sunt Dei Deo. 12". Una sencilla traducción podría ser "Los que son de Dios, para Dios" y la cifra "12", debe corresponder a la fecha de ejecución en 1.812.

EL ARCHIVO PARROQUIAL.-
     Este se encuentra situado en la Casa Parroquial, sita en c/ Real, 58. El archivo se compone, entre otros, por los siguientes libros:
        - Libro de Protocolos del año 1.576.
        - Libro de bautismos que comienza en 1.625
        - Libro de fábricas de 1.662 a 1.747, y  de 1.755 a 1.780.
        - Libro de actas de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Ve­ ra-Cruz, que comprende desde finales del s. XVII hasta mediados del siglo XIX.
        - Libro de cuentas de la Hermandad Sacramental, de los siglos XVII y XVIII.
        - Libro diverso de la Hermandad de la Virgen del Rosario, desde 1.710 hasta finales del siglo XIX.

OTROS DATOS. CURIOSIDADES. -
     De entre los hechos curiosos destaca por encima de todos, el hecho de que la escultura de San Sebastián, figurara con el nº 1.645 del catálogo de la sección de arte antiguo de la Exposición Ibero­ americana, lo cual demuestra la valía de tal escultura.
     También se ha encontrado en el Archivo de Protocolos de Sevilla (4), una escritura de concierto, otorgada entre Leonis Núñez, bordador, vecino de Sevilla en la collación de Santa María Magdalena, de una parte, y Juan Alonso de Ballesteros, de otra, en virtud de la cual aquel se obligaba a bordar una cenefa de capa, de raso amarillo con sus retorchas de oro, perfilada de seda azul conforme a una casulla de la Iglesia de San Andrés de Sevilla.
     Esta casulla se ha perdido, al igual que hay que lamentar las pérdidas de otros objetos como son una pintura en lienzo que re­ presentaba el retablo de la Capilla Real hispalense y la Imagen de Nuestra Señora de los Reyes, del siglo XVII y el Libro de Reglas de la Hermandad del Santo Cristo de la Vera-Cruz, fechado en 1.753 escrito en pergamino, teniendo los dos primeros folios con las pinturas del Crucificado y Nuestra Señora (5), con el que se podría investigar el paradero de estas dos imágenes, e incluso si el actualmente denominado Cristo del Voto, es el Cristo de la Vera-Cruz. (Lám. XXVI).

NOTAS . -
        (1) Aunque los profesores Hernández Díaz, Sancho Corbacho y Collantes de Terán, se inclinan por la hipótesis de que tuviera tres naves, aunque yo creo que debió tener una sóla puesto que para ampliarla rompieron el muro de la  Epístola y no se menciona para nada el derribar una o varias naves laterales.
        (2) Legajo 281 del Archivo General del Arzobispado de Sevilla, sección de Justicia: "Autos sobre las obras de la iglesia de Burguillos", folios 3-5. Noticias sobre estas reparaciones se conservan también en el Archivo de la Catedral de Sevilla, sección Diputación de Negocios, Libro de l.728 a l.738, folios 96v-97 y 100.
        (3) FALCÓN MÁRQUEZ, TEODORO; Pedro de Silva, arquitecto andaluz del siglo XVIII, Arte Hispalense - Excma. Diputación Provincial de Sevilla. Sevilla, 1.979.
        (4) Archivo de Protocolos Notariales de Sevilla. Libro único de 1.542 Of. 7. Escribanía de Gómez de Aguilera.
        (5) JOSÉ HERNÁNDEZ DÍAZ, ANTONIO SANCHO CORBACHO y FRANCISCO COLLANTES DE TERÁN; Catálogo arqueológico y artístico de la provincia de Sevilla. Tomo I (A-B). Servicio de defensa del Patrimonio Artístico Nacional. Sevilla, 1.939.

















BIBLIOGRAFIA
        JOSÉ HERNÁNDEZ DÍAZ, ANTONIO SANCHO CORBACHO y FRANCISCO CO­LLANTES DE TERÁN, Catálogo arqueol6gico y artístico de la provin­cia de Sevilla, Tomo I (A-B). Servicio de defensa del Patrimonio Artístico Nacional, Sevilla, 1.939.

        MORALES MARTÍNEZ, ALFREDO JOSÉ; SANZ, MARÍA JESÚS; SERRERA CON­TRERAS, JUAN MIGUEL y VALDIVIESO, ENRIQUE; Guía artística de Sevilla y su provincia. Excma. Diputación de Sevilla. Sevilla, 1.981.

        MORALES MARTÍNEZ, ALFREDO JOSÉ; Inventario artístico de Sevilla y su provincia, Tomo II, Ministerio de Cultura. Madrid, 1985.

        MADOZ, PASCUAL; Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus posesiones de Ultramar. Tomo de la provincia de Sevilla. Madrid, 1845-1850.

    SANCHO CORBACHO, ANTONIO; Arquitectura barroca sevillana del siglo XVIII. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Ma­drid, l.952.

        LÁZARO MUÑOZ, MARÍA DEL PRADO; El arquitecto sevillano Diego Antonio Díaz. Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Sevilla. Sevi­lla, 1.988.

        FALCÓN MÁRQUEZ, TEODORO; Pedro de Silva, arquitecto andaluz del siglo XVIII. Arte Hispalense - Excma. Diputación Provincial de Se­villa. Sevilla, 1.979.

        Archivo Parroquial de la Iglesia de San Cristóbal Mártir, de Burguillos, Archivo General del Arzobispado de Sevilla y  Archivo de la Catedral de Sevilla.

            HERNÁNDEZ DÍAZ, JOSÉ; SANCHO CORBACHO, ANTONIO; Edificios religiosos y objetos de culto saqueados y destruidos por los marxistas en los pueblos de la provincia de Sevilla. Junta de Cultura Histórica y Tesoro Artístico. Sevilla, 1.937.





    Vuelvo a recalcar que es muy importante señalar que varias de las opiniones aquí expuestas ya están obsoletas gracias a nuevos descubrimientos, así es el mundo de la historia...