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Historia, Patrimonio, Arte, Bibliografía, Hemeroteca, ... sobre nuestro pueblo: BURGUILLOS

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lunes, 8 de marzo de 2021

Arte: La imagen de Nuestra Señora de los Dolores, en la Iglesia de Burguillos

   Mostramos en Historia de Burguillos, la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, que podemos contemplar en la Iglesia parroquial San Cristóbal, mártir, de nuestro pueblos, aprovechando que hoy, 8 de marzo, es el aniversario (8 de marzo de 1953), de su bendición y reposición al culto
   Y que mejor día que hoy, para analizar la imagen de Nuestra Señora de los Dolores.


   Nuestra Señora de los Dolores, bellísima dolorosa, tiene una historia, cuanto menos, curiosa. Según contaban los mayores de nuestro pueblo vinculados a la Iglesia, esta imagen, perteneciente a la Iglesia del Convento de la Inmaculada Concepción, de Carmona fue salvada de ser quemada en una pira formada a las puertas de dicho convento en los lamentables hechos que ocurrieron en julio de 1936, por una mujer muy valiente, que solo pudo recoger la cabeza de la Virgen y trasladarla a Burguillos, donde contaba con familiares (el humorista carmonense Manuel Jiménez Macedo -conocido en Burguillos por "Manolo Macedo", o "Manolo de Carmona"), en concreto a casa de Dª Nazaret Pérez. 
   Hacia 1945-50 el imaginero sevillano Manuel Pineda Calderón (1906-1974) se encontraba en nuestro pueblo restaurando las imágenes secundarias del Retablo de la Virgen del Rosario, especialmente el Niño Jesús, que remata dicho retablo y los dos pequeños ángeles que coronaban los estípites que flanquean a Nuestra Patrona y que fueron trasladados al Altar Mayor por el capricho del párroco de entonces. A instancias del Párroco D. Manuel Gandullo, se procedió a la restauración de la dolorosa, realizándose un nuevo candelero, manos y una profunda remodelación del rostro aunque no por ello deja de asomar su bellísima impronta dieciochesca, a pesar de lo cual podría atribuírsele a la gubia del escultor Pineda Calderón, natural de Alcalá de Guadaira. Su bendi­ción se produjo con motivo de la Santa Misión diri­gida por los PP. Misioneros Diocesanos, del 2 al 8 de Marzo de 1953, como consta en el recordatorio impreso por la Librería Pascual Lázaro de Sevilla.



   Esta imagen dolorosa es una imagen de vestir o "de candelero". Por candelero se entiende un maniquí formado por dos secciones troncocónicas, en cuya parte superior se fijan el busto y los brazos articulados. Una armadura de listones, recubierta de lienzo o arpillera, aligera el peso de la efigie, a la vez que insinúa la forma corporal. El rostro se decanta clarísimamente por la frontalidad, estando gubiado en madera de buena calidad y policromado con vivas carnaciones, al igual que las manos, de gran realismo natural.
   Sus ojos, bellísimos, son de cristal en un tono marrón. La idea del llanto queda sugerida por unas lágrimas cristalinas, hoy perdidas, pero que de las que aún quedan el vestigio en su juvenil rostro, y que enjuga con un pañuelo que porta en una de sus manos, rasgo característico de las vírgenes dolorosas en contraposición a las vírgenes de gloria que suelen portar otros atributos. De tamaño natural (1'55 m.), va engalanada con una simple diadema de estrellas, y en ocasiones, con un corazón de metal plateado, atravesado por siete puñales que hacen referencia a los Dolores de Nuestra Señora ya que su nombre deriva de los Calvarios y de la Piedad, aislando ya la figura mariana; de esta forma el de­voto sentimiento del pueblo pudo considerar y meditar a sus anchas la doliente soledad de la Madre de Dios. 
   Del adecentamiento y cuidado de la imagen se ocupaba Dª Genoveva López, y que la Hermandad de Nuestra Señora del Rosario organizaba los cultos a Nuestra Señora de los Dolores y al Santísimo Cristo del Voto en la última semana de Cuaresma, consistente en un Triduo que culminaba con Besamanos a Nuestra Señora de los Dolores el día de su onomástica, y ello no por capricho, sino porque en la década de 1920 la imagen del Crucificado era co-titular de la Hermandad de la Virgen, como consta en los archivos de la corporación letífica.



   A partir de 2007, el cura párroco de Burguillos decide, en un acto caprichoso e incomprensible, arrebatar ambas imágenes pasionistas a la Hermandad de Nuestra Señora del Rosario y cederlas a un grupo de jóvenes bajo su mando, que se agrupaban bajo un nombre un tanto peculiar, por decirlo de manera suave.
   Finalmente en 2009, Nuestra Señora de los Dolores es restaurada por Rafael Díaz Caro, quien la adjudica a la producción de Antonio Illanes y le incluye, incomprensiblemente, en el pecho un dibujo de uno de los múltiples escudos de la autoproclamada agrupación parroquial, y desde entonces "procesiona" en víalucis y víacrucis cada Viernes de Dolores.
   Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de Nuestra Señora de los Dolores
LA VIRGEN DE LOS DOLORES
   El arte patético de finales de la Edad Media concedió un amplio espacio en su iconografía a la Virgen Dolorosa, representada ya con Cristo muerto sobre las rodillas después del Descendimiento de la cruz, ya sola después del Enterramiento de Cristo.
   Estos dos tipos iconográficos se designan con los nombres de Virgen de la Piedad y Virgen de los Siete Dolores. Aquí no hablamos de la Virgen de pie frente a la Cruz (Stabat Mater), o desvanecida  en los brazos de San Juan o de las Santas Mujeres, porque esos temas no han sido representados aisladamente y son inseparables de la Crucifixión.
La Virgen de las siete Espadas
   Después del Enterramiento de Cristo, la Virgen queda sola con su dolor: por ello en España se la llama Virgen de la Soledad.


   Una iglesia de Roma está dedicada a S. Maria delle Sette Dolori.
   Se la representa con las manos juntas y gruesas lágrimas que corren por sus mejillas.
   Para volver más sensible el dolor de la Virgen se imaginó simbolizarla con una espada que le atraviesa el pecho. El origen de esta representación es la profecía del anciano Simeón (Luc 2: 35) que anuncia a la Virgen el día de la Presentación de Jesús en el Templo, que una espada de dolor le atravesará el alma: Tuam animam pertransibit doloris gladius.
   ¿Cómo se pasó de la Virgen con una espada a la Virgen de las siete espadas? Por la devoción a los Siete Dolores (Septem tristitiae) que se oponen simétricamente a los Siete Gozos de la Virgen (Septem Gaudia B.V. Mariae).
   A partir del siglo XIII se ve aparecer la devoción a los Siete Gozos de la Virgen, popularizada por la orden toscana de los servitas (Esclavos de la Virgen). La devoción a los Siete Dolores es más tardía: fue en 1423 cuando el sínodo de Colonia agregó a las fiestas de la Virgen «la fiesta de las angustias de Nuestra  Señora».
   Hasta el siglo XIV todavía se veneraban sólo Cinco Dolores de la Virgen. En el si­glo XV el número se llevó a siete, que se corresponde con las Siete Caídas de Cristo en el camino del Calvario. La lista no varía demasiado,  salvo en lo relativo al primer Dolor de Nuestra  Señora, que es tanto la Profecía de Simeón como la Circuncisión.
1. Profecía de Simeón (o la Circuncisión);
2. Huida a Egipto;
3. Pérdida del Niño Jesús que permanece en el Templo en medio de los doctores;
4. Cristo con la Cruz a Cuestas; 
5. La Crucifixión;
6. El Descendimiento de la Cruz;
7. El Entierro. 
 Así, de los Siete Dolores de la Virgen, tres son relativos a la Infancia y cuatro a la Pasión de Cristo.
Iconografía
   H. Gaidoz hace derivar este tema de la Transfixión de la Virgen a un cilindro caldeo que representa a la diosa asiria Istar.
   Más recientemente, J. Baltrusaitis ha reconocido en el tema de la Virgen de los Siete Dolores la transposición o adaptación de un tema planetario del que se encuentran numerosos ejemplos en el arte de la alta Edad Media.
   Los círculos astrológicos de los siete Planetas habrían comenzado por engendrar el tema de los Siete Dones del Espíritu Santo irradiando alrededor del pecho de Cristo.
   De allí se habría pasado con toda naturalidad a la representación de los Siete Dolores de la Virgen. Para ello bastaba transformar los rayos de la Sabiduría Divina en haz de espadas, y reemplazar en el interior de los tondos las palomas del Espíritu Santo por  los Dolores  de Nuestra  Señora.
   Sea cual fuere el interés de estas remotas e hipotéticas filiaciones, lo más prudente es atenerse a los orígenes directos del tema que podemos situar en el tiempo y en el espacio con extrema precisión. 
 La devoción y la iconografía de la Virgen de las siete espadas nacieron en Flandes a finales del siglo XV. Fue Juan de Coudenbergbe, cura de San Salvador de Brujas, quien organizó la primera cofradía de la Virgen de los siete Dolores; y fue Margarita de Austria, gobernante de los Países Bajos, quien fundó, también en Brujas, el primer convento consagrado a Nuestra Señora de los Siete Dolores, y quien ofreció a la iglesia de Brou-en-Bresse un cuadro votivo que la menciona. Finalmente, es en un grabado dedicado a Carlos V, publicado  en Amberes en 1509, donde se ven por primera vez las siete espadas dispuestas en abanico.

   Este tema correspondía demasiado bien a las tendencias generales del arte patético de finales de la Edad Media, como para volverse popular. De Flandes marítimo, que fue su cuna, pasó a Francia y a la Alemania renana. Pero no se mantuvo inmutable: experimentó una evolución en la que pueden detallarse las etapas sucesivas de esta manera:
   Los Siete Dolores de la Virgen en principio están representados simbólicamente por siete espadas. Luego, cada espada tuvo un pomo ornamentado con un tondo que representa uno de los Dolores. Pero al final las espadas desaparecieron y la Virgen apareció rodeada sólo por una aureola de siete tondos.
1. Las siete espadas
   La agrupación de las espadas comporta numerosas variantes. En la mayoría de los casos, las siete espadas reunidas en haz atraviesan el corazón de la Virgen. Están, ya dispuestas en círculo, ya agrupadas lateralmente con la punta hacia arriba, cuatro de un costado y tres del otro.
   En el siglo XVII Van Dyck imaginó renovar esta composición disponiendo las siete espadas alrededor de la cabeza de la Virgen, como los rayos de un nimbo. Pero esta innovación no tuvo éxito.
   A veces, Cristo en el lagar forma pareja con la Virgen de las siete espadas.
2. Los siete tondos
   Este ovillo de espadas erizando el corazón o la cabeza de la Virgen tenía el inconveniente de ser poco plástico y, además, insuficientemente explícito. Los fieles deseaban saber cuales eran los dolores que habían atormentado a Nuestra Señora durante su «Compasión». Para satisfacer este deseo no había otro medio que reemplazar el haz de espadas simbólicas por tondos explicativos. En principio, se intentó combinar las espadas y los tondos; luego, la segunda versión, favorecida por el ejemplo del Rosario, acabó por eliminar a la primera.
   La Virgen está sentada al pie de la cruz, con las manos juntas o cruzadas sobre el pecho. A veces es una Virgen de la Piedad que tiene a Cristo muerto sobre las rodillas. Alrededor de ella los tondos historiados, dispuestos como las grandes cuentas de un rosario, evocan sus angustias. 
 Es el arte flamenco del siglo XVI el que ofrece los ejemplos más numerosos de este tema y de sus aspectos sucesivos (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).

lunes, 10 de agosto de 2020

Bibliografía: Las conexiones con Burguillos del libro "Edificios religiosos y objetos de culto saqueados y destruidos por los marxistas en los pueblos de la provincia de Sevilla", estudio por José Hernández Díaz y Antonio Sancho Corbacho, editado por la Junta de Cultura Histórica y Tesoro Artístico en 1937.

   Mostramos en "Historia de Burguillos" las conexiones con Burguillos del libro "Edificios religiosos y objetos de culto saqueados y destruidos por los marxistas en los pueblos de la provincia de Sevilla", estudio por José Hernández Díaz y Antonio Sancho Corbacho, editado por la Junta de Cultura Histórica y Tesoro Artístico en 1937.
Portada interior del libro "Edificios religiosos y objetos de culto saqueados y destruidos por los marxistas en los pueblos de la provincia de Sevilla", estudio por José Hernández Díaz y Antonio Sancho Corbacho, editado por la Junta de Cultura Histórica y Tesoro Artístico en 1937.
   Dicho libro hace referencia a los tristes acontecimientos que tuvieron lugar en los años '30 del pasado siglo XX en España y sus desastrosas consecuencias para el patrimonio histórico artístico, centrándose en la provincia sevillana.
   Y aunque en nuestro pueblo, Burguillos, no tuvo incidencia directa, es muy interesante su estudio, puesto que dos imágenes devocionales que se encuentran en la Iglesia parroquial San Cristóbal mártir, si tienen relación con el libro objeto de esta entrada.
   Así, en la página 75, se hace un estudio de las lamentables consecuencias que tuvo para la Iglesia y Convento de la Inmaculada Concepción, de Carmona, los hechos acaecidos en 1936, y que pasamos a transcribir literalmente:
Página 75 del libro "Edificios religiosos y objetos de culto saqueados y destruidos por los marxistas en los pueblos de la provincia de Sevilla", estudio por José Hernández Díaz y Antonio Sancho Corbacho, editado por la Junta de Cultura Histórica y Tesoro Artístico en 1937.
   CARMONA
IGLESIA    Y    CONVENTO    DE   LA    INMACULADA    CONCEPCIÓN
   Edificio de tipo mudejárico conventual hispalense, constitui­do por una gran nave, con diferenciación de presbiterio. Este se cubre por bóveda de crucería y por interesante alfarje el cuerpo de la iglesia. Tanto por su estilo como por los datos que sobre su fábrica conocemos, cabe fijar su cronología en la décima-sexta centuria.
   En el saqueo padecido durante el movimiento revolucionario fueron destruidos sus retablos e imágenes, pertenecientes al siglo XVIII. Con gran actividad se ha procedido a reunir los elementos dispersos y a recomponer varios de los citados retablos.
   De.la imagen titular consiguió rescatarse el rostro y las manos. La comunidad de Franciscanas Concepcionistas que ocupa el convento, ha sustituido varias de las esculturas perdidas y destrozadas por otras procedentes del arruinado convento de San Francisco, de la misma localidad.
   La parte de clausura del convento fue, también totalmente saqueada.
   La Junta  visitó el pueblo el 28 de agosto de 1936.
Lámina XLVI con las figuras 63 y 64 del libro "Edificios religiosos y objetos de culto saqueados y destruidos por los marxistas en los pueblos de la provincia de Sevilla", estudio por José Hernández Díaz y Antonio Sancho Corbacho, editado por la Junta de Cultura Histórica y Tesoro Artístico en 1937.

Figura 63 de la Lámina XLVI del libro "Edificios religiosos y objetos de culto saqueados y destruidos por los marxistas en los pueblos de la provincia de Sevilla", estudio por José Hernández Díaz y Antonio Sancho Corbacho, editado por la Junta de Cultura Histórica y Tesoro Artístico en 1937.
   ¿Cuál es la relación de Burguillos con la Iglesia y Convento de la Inmaculada Concepción, de Carmona? La respuesta es la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, ya que ésta procede de esta iglesia conventual de la que fue salvada in-extremis por una mujer carmonense con vínculos familiares en Burguillos, donándola posteriormente a la Iglesia de nuestro pueblo, y que fue puesta al culto en 1953. La historia de la Virgen de los Dolores ya la desarrollaremos ampliamente en la entrada oportuna.


   Y de las páginas 80 a 91, se hace el estudio correspondiente a las desastrosas consecuencias que tuvo para la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Consolación, de Cazalla de la Sierra, los hechos acaecidos en 1936, y que pasamos a transcribir literalmente (las páginas 80 a 82 -parte introductoria-, y 88 que es la que nos interesa particularmente):
Página 80 del libro "Edificios religiosos y objetos de culto saqueados y destruidos por los marxistas en los pueblos de la provincia de Sevilla", estudio por José Hernández Díaz y Antonio Sancho Corbacho, editado por la Junta de Cultura Histórica y Tesoro Artístico en 1937.
CAZALLA DE LA SIERRA
IGLESIA PARROQUIAL DE NUESTRA SEÑORA DE CONSOLACIÓN   
   De notorio interés arquitectónico es el edificio que nos ocupa por el ensamble de elementos de diversas épocas y estilos que concurren en la construcción.
   El núcleo arquitectónico primitivo lo constituyó una iglesia mudejárica, probablemente de tres naves, ábside poligonal y torre-fachada a los pies, con bella puerta. El mudejarismo de esta torre es tan intenso, hay en sus ventanales una proporción tan fielmente conservada entre los arcos polilobulados y su correspondiente alfiz, que sería interesante investigar la razón histórica que lo origine. Es más, el lienzo de muralla que corre en sesgo frente a la portada, podría quizás ofrecer elementos para la resolución de este asunto, ya que presenta notorias muestras de la construcción anterior a la etapa de la reconquista de la ciudad.
   De esa iglesia mudejárica se conservan unas arcadas en los tramos de los pies inmediatos a la torre y el ábside; que fue aprovechado para la construcción del Renacimiento. Del examen de la planta puede deducirse las enormes proporciones de la iglesia primitiva. El citado ábside que ha quedado al descubierto al destruirse el retablo mayor, estaba compuesto por tres ventanales con ojivas de ladrillo. Quizás en época no lejana a la construcción, hubo de ser restaurado, ya que el ventanal del centro se macizó para  quedar convertido en una tronera, cuyo

Página 81 del libro "Edificios religiosos y objetos de culto saqueados y destruidos por los marxistas en los pueblos de la provincia de Sevilla", estudio por José Hernández Díaz y Antonio Sancho Corbacho, editado por la Junta de Cultura Histórica y Tesoro Artístico en 1937.
aparejo de ladrillo no presenta diferencias notorias con el del resto del vano. El examen de los caracteres de la iglesia que estudiamos y, sobre todo, el de los restos de yeserías aparecidas en uno de los paños del ochavo, nos inducen a clasificar a este edificio como obra de la primera mitad del siglo XIV. Las pinturas descubiertas en el referido ábside no nos han ofrecido hasta ahora elementos de juicio, por no haberlas podido examinar debidamente.
   Manteniendo el mismo ábside y conservando también los tramos finales de la iglesia mudejárica, se construyeron en el siglo XVI tres naves de un bellísimo templo que adopta en planta forma rectangular. La época en que las obras tuvieron comienzo nos la indica una lápida colocada en un de los muros exteriores, que dice así: En el año de Nuestro / Salvador Jesu / Christo de M D y X / XX VIII años se comenzo esta / lglesia nueva.
   Está formada por seis tramos de bóvedas baidas, casetonadas en forma romboidal y cuadrangular, que apean sobre grandes pilares, compuestos por basamento, fuste, con bellas columnas acanaladas y entorchadas, empotradas en los frentes del pilar, y correspondientes entablamentos. Siguiendo la forma poligonal del ábside se desarrolla una bóveda casetonada de la misma época y estilo. Fuertes muros de cantería con grandes machones de contrarresto, rematados  según  el gusto  renacentista, limitan el perímetro de esta parte del templo.
   Interesa destacar los arcos en forma conopial que han aparecido en el muro del Evangelio, que estaban cubiertos por los retablos de la iglesia, cuya valoración arquitectónica y cronológica no se puede precisar aún. También es muy bella la portadita conopial que da acceso a la escalera, situada en el muro colateral del Evangelio.
   Seria de un interés extraordinario poder determinar quien fuera el autor de los planos de esta iglesia, cuyas soluciones son

Página 82 del libro "Edificios religiosos y objetos de culto saqueados y destruidos por los marxistas en los pueblos de la provincia de Sevilla", estudio por José Hernández Díaz y Antonio Sancho Corbacho, editado por la Junta de Cultura Histórica y Tesoro Artístico en 1937.
tan semejantes a las de las catedrales de Guadix, Málaga, Jaén y Granada, ya que con ellas la Archidiócesis hispalense penetra en las más puras esencias del Renacimiento arquitectónico.
   En el siglo XVIII una desdichada reconstrucción desfiguró notoriamente los tramos finales de la antigua iglesia mudéjar, que el Renacimiento había respetado, cubriendo los tramos por bóvedas de cañón con lunetos. Se ha destruido una capilla de este tramo.
   Resta, por último, citar la bella portadita de gusto clásico que se abre en esta parte, del siglo XVIII.
   El edificio sufrió saqueo total, no habiendo padecido fundamentalmente su conjunto arquitectónico.
   Como consecuencia de los sucesos revolucionarios se han perdido o destrozado las obras que singularmente serán estudiadas:
Página 88 del libro "Edificios religiosos y objetos de culto saqueados y destruidos por los marxistas en los pueblos de la provincia de Sevilla", estudio por José Hernández Díaz y Antonio Sancho Corbacho, editado por la Junta de Cultura Histórica y Tesoro Artístico en 1937.
Nave de la Epístola.
   En el testero colateral hallábase un retablo que, por los restos conservados, podría fecharse hacia el comedio del siglo XVIII, que estuvo dedicado al Príncipe de los Apóstoles y luego tenía por titular al Sagrado Corazón de Jesús. A sus lados hallábanse las imágenes de San Pedro y San Expedito.
   Seguía otro retablo dedicado al Patriarca San José, con una bellísima imagen de San Sebastián, de hacia 1500, en una repisa, que procedía de la Cartuja de Cazalla.
   Otro retablo del siglo XVIII, conteniendo un lienzo con la historia de las Ánimas del Purgatorio.
   El siguiente retablo, de la misma época, contenía las imágenes de Santa Ana, la Virgen y el Niño, en bellísima composición que podía fecharse en el último cuarto del siglo XVI. También se veneraba en este retablo una imagen de la Virgen de la Correa.

   La Junta  visitó el pueblo el 17 de octubre de 1936.

Lámina LVII con la figura 81 del libro "Edificios religiosos y objetos de culto saqueados y destruidos por los marxistas en los pueblos de la provincia de Sevilla", estudio por José Hernández Díaz y Antonio Sancho Corbacho, editado por la Junta de Cultura Histórica y Tesoro Artístico en 1937.
   ¿Cuál es la relación de Burguillos con la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de Consolación, de Carmona? La respuesta es la imagen de San Sebastián, ya que ambas eran prácticamente gemelas lo que indican que estaban realizadas por el mismo escultor. Lamentablemente la de Cazalla de la Sierra se perdió en aquellos desgraciados sucesos, aunque afortunadamente se conservan fotografías de la época y podemos compararla con la existente en Burguillos, aunque la lamentabilísima "restauración" que sufrió la imagen burguillera no hace muchos años (2009), ha perdido la impronta y la categoría que esta bella imagen tenía. La historia de San Sebastián ya la hemos desarrollado ampliamente en la entrada oportuna.

lunes, 23 de octubre de 2017

Callejero: La calle Burguillos, en la urbanización "Pradollano" de Carmona (Sevilla).

   Mostramos imágenes (realizadas por Google Maps en octubre de 2008) de la calle Burguillos, en Carmona, a 19,9 km. de Burguillos. La calle dedicada a nuestro pueblo está situada en la urbanización privada "Pradollano", en el cruce de la ctra. A-462 que va de Brenes a Carmona, con la ctra. SE-3105, que parte de esta misma urbanización y finaliza en la autovía A-4 (Cádiz-Madrid) a la altura de la urb. Camposol. Va de la calle Alcalá a la calle Carmona, no siendo cruzada, ni siendo partida o final de cualquier otra calle.
Plano de la urbanización Pradollano, del término municipal de Carmona, donde se encuentra la calle Burguillos.
Vista aérea de la calle Burguillos, en la urbanización Pradollano, Carmona.
   La calle Burguillos en Carmona tiene la particularidad de no estar asfaltada, siendo un camino de albero, y se caracteriza por estar conformada por viviendas de autoconstrucción a modo de chalets dentro de una urbanización privada de ahí la dificultad del acceso para poder visitarla.
Inicio de la calle Burguillos, en la urb. Pradollano de Carmona, junto a la calle Alcalá.
Rótulo de la calle Burguillos, en la urb. Pradollano de Carmona, junto al cruce con la calle Alcalá.
Final de la calle Burguillos, en la urb. Pradollano de Carmona, en el cruce con la calle Carmona.
Vista del final de la calle Burguillos, en la urb. Pradollano de Carmona, desde la calle Carmona.