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Historia, Patrimonio, Arte, Bibliografía, Hemeroteca, ... sobre nuestro pueblo: BURGUILLOS

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lunes, 9 de diciembre de 2024

Callejero de Burguillos: la calle La Encina

     Mostramos una pequeña reseña e imágenes de la calle La Encina, en Burguillos.


     La calle (desde el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en la población histórica y en los sectores urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las edificaciones colindantes entre si. En cambio, en los sectores de periferia donde predomina la edificación abierta, constituida por bloques exentos, la calle, como ámbito lineal de relación, se pierde, y el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos) está dedicada a los árboles, como otras tantas de la zona, en este caso a la Encina.




     La Encina es uno de los árboles más representativos de la península ibérica. Exclusivamente con su fruto, las bellotas se alimentan los cerdos con los que después se hará el famoso jamón de bellota.
     El nombre científico de la encina es Quercus ilex. Esta especie está subdividida en Q. ilex subsp. ilex y Q. ilex subsp. ballota, esta segunda es conocida por el sabor más dulce de sus bellotas respecto a Q. ilex ilex. Quercus ilex es la especie tipo del género Quercus. 
     Este árbol puede presentar un porte arbustivo, en climas más fríos y hasta 20 metros de altura en zonas cálidas. Su copa es amplia, densa y redondeada. Los bosques de encinas apenas dejan pasar la luz. El tronco es de color oscuro que va aclarándose con la edad del árbol. La encina tiene hojas todo el año, éstas son verde oscuro brillante en el haz y con el envés claro y velloso. Las hojas son duras, coriáceas para evitar la pérdida de agua, esto es un mecanismo para sobrevivir a zonas secas, como el mediterráneo.
     Las hojas aparecen alternas en las ramas y presentan el borde con espinas en las encinas jóvenes y ovalado en las mayores. La hoja de unos 4 cm tiene un nervio central muy pronunciado. Las flores masculinas son amarillas y se reúnen en inflorescencias (o amentos) en los brotes tiernos. Las flores femeninas tienen un color rojizo que vira al amarillo cuando maduran. Crecen aisladas o en parejas. La fecundación es principalmente cruzada, aunque pueden autofecundarse, la polinización es por anemócoria y ocurre durante los meses cálidos de la primavera. El fruto es la bellota, característico del género Quercus.


     El Quercus ilex es un árbol característico de la zona mediterránea, presente en todos los países bañados por este mar. En zonas donde la pluviosidad o el carácter atlántico son mayores es reemplazada por otras especies del género, como el roble o el alcornoque. En España es la especie con mayor superficie boscosa, alrededor de 3 millones de hectáreas. La encina es capaz de creer en todo tipo de suelos y desde nivel del mar hasta casi los 2000 metros de altura. El bosque mediterráneo primigenio estaba formado por este tipo de árboles.
     La encina resulta ser el mejor hábitat para la fauna mediterránea así que para conservarla es imprescindible mantener los encinares. La encina está catalogada por el UICN como preocupación menor de extinción. Además del fruto comestible, su madera es muy dura, por lo que tradicionalmente se emplea para piezas de madera que necesiten mucha resistencia, herramientas principalmente. La encina es el principal árbol de la dehesa, un ecosistema creado por el ser humano, pero que mantiene el equilibrio natural del mediterráneo aunque se utilicen sus recursos.





     La calle La Encina está situada en la barriada Altos de Burguillos, y va de la calle El Castaño, a la calle Los Naranjos, con una longitud de 200 m. aproximadamente. Es una calle recta, siendo unidireccional desde el punto de vista del tráfico rodado, asfaltada y alumbrada por farolas funcionales. Está conformada por viviendas unifamiliares realizadas por promociones inmobiliarias creada a finales del siglo XX y comienzos del XXI.
   La calle La Encina es, históricamente, una vía moderna en nuestro pueblo, creada a finales del siglo XX, en la barriada Altos de Burguillos, y que tiene en común con el resto de las calles de la barriada que reciben el nombre de árboles y enclaves geográficos del término municipal de Burguillos.

lunes, 20 de noviembre de 2023

Geografía: El paraje "La Fuentecilla"

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del paraje "La Fuentecilla".


      El paraje de "La Fuentecilla" (actualmente es una zona urbana) lugar que toma su nombre, de alguna pequeña fuente que hubo en la zona, bajo el Parque del Barrio Lejos, en la ribera del Arroyo del Estanquillo, ya desaparecida, y que hoy está ocupada por las barriadas El Señorío de Burguillos, Villas del Rubial, y Altos de Burguillos. 



       El paraje de "La Fuentecilla" es actualmente, pues, una zona urbana de nuestro pueblo, que enmarca a esas tres barriadas mencionadas, y de la que queda el recuerdo de la calle Virgen de la Fuentecilla, que se encuentra en sus aledaños. Señalar que todas las imágenes provienen del Instituto Geográfico Nacional. 


lunes, 13 de noviembre de 2023

Callejero de Burguillos: La calle El Rubial

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña e imágenes de la calle El Rubial, en Burguillos.

   La calle (desde el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en la población histórica y en los sectores urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las edificaciones colindantes entre si. En cambio, en los sectores de periferia donde predomina la edificación abierta, constituida por bloques exentos, la calle, como ámbito lineal de relación, se pierde, y el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos). 



     En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo al centro geográfico de la localidad, o del Ayuntamiento, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer. Está dedicada al Rubial, uno de los parajes enclavados en nuestro término municipal, concretamente lindantes con la zona norte del casco urbano de Burguillos.





        La calle El Rubial está situada entre el Barrio del Palmar y la barriada Altos de Burguillos, y va de la calle Los Álamos, a la calle Los Palmeros, con una longitud de 75 m. aproximadamente. Es una calle recta, bidireccional desde el punto de vista del tráfico rodado, asfaltada y alumbrada por farolas funcionales. Está conformada por viviendas unifamiliares de autoconstrucción; creada a finales del siglo XX y comienzos del XXI.
   La calle El Rubial es, históricamente, una vía moderna en nuestro pueblo, creada a finales del siglo XX, y que tiene en común con el resto de las calles de la zona que reciben el nombre de árboles y enclaves geográficos del término municipal de Burguillos.

lunes, 16 de octubre de 2023

Callejero de Burguillos: La calle El Roble

     Mostramos en Historia de Burguillos, una reseña de la calle El Roble, en Burguillos.

     La calle (desde el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en la población histórica y en los sectores urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las edificaciones colindantes entre si. En cambio, en los sectores de periferia donde predomina la edificación abierta, constituida por bloques exentos, la calle, como ámbito lineal de relación, se pierde, y el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos). 
     En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo al centro geográfico de la localidad, o del Ayuntamiento, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer. Está dedicada al árbol del Roble.



     El roble común, también conocido como roble carballo (con variaciones en su ortografía: carbayo o carvallo) y roble fresnal, es uno de los árboles más apreciados de Europa y uno de sus iconos culturales más antiguos. En general, los robles, por su belleza y el alimento que producen, eran reverenciados ya en la Prehistoria y las figuras de ídolos religiosos se plasmaban en su madera. En muchas partes de Europa aún se le tiene alta estima y suele representar longevidad, fuerza y tamaño. Se le ha llamado el “rey de los árboles”.
     El roble común pertenece al orden Fagales, la familia: Fagaceae y el género Quercus. Su nombre científico es Quercus robur.
     El roble común tiene un porte majestuoso. Con sus 4-12 metros de altura, es uno de los árboles más altos de su rango de distribución y destaca por su copa ancha, sus ramas fuertes y la corteza partida de su tronco. Su anchura también es amplia; algunos individuos registran entre 10 y 12,2 metros de circunferencia. Su corteza es color marrón grisáceo y muestra fisuras moderadamente profundas.
     Como árbol de hoja caduca, en otoño las hojas caen y se descomponen en el suelo. Son hojas de 4-5 lóbulos irregulares en cada lado y 7-14 centímetros de longitud, soportadas por un tallo muy corto. Su color es verde, pero el envés es un poco más pálido que el haz. Las flores masculinas crecen en grupos pequeños o en amentos colgantes solitarios, mientras que las femeninas aparecen solas o en grupos en los extremos de las ramas.

     El color de las flores del roble común es verde a levemente marrón. El fruto del roble común, así como el de otros tipos de roble, es la bellota, de unos 2-2,5 centímetros de largo. Consiste en una sola semilla ovalada de color marrón rodeada por una cáscara dura y con un hoyuelo en el ápice. Su cúpula es leñosa, de un tono verde grisáceo, y aparece antes de su formación debido a que es la base de las flores femeninas. Las bellotas crecen en grupos de 1 a 4 en tallos largos de 3-7 centímetros de longitud.
     Los robles son originarios del hemisferio norte y Quercus robur es nativo de una región que abarca la mayor parte de Europa hasta el Cáucaso y la Anatolia, incluyendo Rusia y partes de Asia Central. La especie aparece naturalmente en el norte de África y se ha extendido hasta vivir de forma silvestre en China y Norteamérica. Es una especie muy común en todo el Reino Unido y los países del oeste de Europa, mientras que es más raro en algunas zonas de la región mediterránea y en el extremo norte.
     En su estado silvestre, habita primordialmente bosques de hoja caduca y se cultiva en regiones templadas. Crece bien a pleno sol en temperaturas no muy frías, pero tampoco muy cálidas. Puede resistir bajas temperaturas, aunque en invierno entra en letargo. Por su belleza y otros atributos, es un árbol común en parques, jardines y otras áreas rurales y urbanas de Europa.


     El árbol comienza a florecer a mediados de primavera, más o menos de abril a mayo, antes o al mismo tiempo que las hojas (hay que recordar que es una especie caducifolia). Las flores son monoicas: son solo masculinas o solo femeninas, pero ambos géneros están en el mismo árbol. Estas últimas son polinizadas por el viento y, tras la fecundación, el fruto comienza a desarrollarse.
      Las semillas maduran de septiembre a octubre. En muchos cultivares el roble común se propaga a partir de semillas que pueden sembrarse directamente en el suelo. Es capaz de crecer en varios tipos de suelos, incluidos los arcillosos, pero con buen nivel de humedad. Los árboles jóvenes necesitan humedad constante.
     Quercus ruber tiene una elevada importancia en la industria maderera desde hace mucho tiempo. Pero antes de describir sus usos dentro de la silvicultura, es bueno recalcar su importancia en el folclore y la cultura de Europa, desde antes de la época de los druidas. Leyendas muy antiguas decían que quien tenía consigo un trozo de madera de roble estaba protegido del mal y el daño, que portar una bellota encima aumentaba la potencia sexual y la fertilidad, y que quien plantaba una bellota a la luz de la luna tendría pronto dinero. En siglos anteriores muchas parejas se casaban bajo un roble común.
     En la actualidad, la especie se cultiva principalmente por su madera, que es muy resistente y duradera. Es el material con el que se han construido desde barriles y artefactos para barcos hasta piezas de mobiliario; de hecho, la madera del roble se utilizó mucho antes de que el hierro se popularizara como un material para hacer herramientas. Su corteza es útil en el encurtido del cuero y de ella y las agallas se produce un tinte.
      Las bellotas son comestibles, aunque los que mejor las aprovechan son aves y mamíferos como las ardillas. Pueden usarse como alimento para ganado. Para consumo humano se les retira la piel marrón y la cáscara externa, altas en taninos, y se hierven y dejan en remojo. Posteriormente, pueden ser molidas para agregar a harinas o troceadas para añadir a sopas. El aceite es usado para cocinar en algunas partes del norte de África. Algunas personas usan una decocción de la corteza para tratar la diarrea crónica, la disentería, las hemorragias y las fiebres intermitentes.
     La Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) cataloga a Quercus robur como una especie de “preocupación menor”, es decir, no amenazada a nivel global. Está muy extendida, aunque en el Reino Unido se ha reducido durante los últimos siglos como consecuencia de la tala para convertir los bosques en tierras de pastoreo o zonas verdes de coníferas y la mala gestión de las áreas de bosque. También en el Reino Unido se presenta una enfermedad que ataca a muchos robles, conocida como “muerte repentina del roble”, por el microorganismo Phytophthora ramorum. (bioenciclopedia).


   La calle El Roble está situada en la barriada Altos de Burguillos, y va de la calle Los Palmeros, a la calle El Naranjo, con una longitud de 225 m. aproximadamente, y es cruzada, en su zona media, por la calle El Nogal. Es una calle recta, siendo bidireccional desde el punto de vista del tráfico rodado, en su parte inicial (desde la calle Los Palmeros hasta su cruce con la calle El Nogal), mientras que es unidireccional en sentido descendiente en su parte final (desde el cruce con la calle El Nogal hasta la calle El Naranjo, asfaltada y alumbrada por farolas funcionales. Está conformada por viviendas unifamiliares de autoconstrucción, en su primer tramo, en la acera de la derecha (hasta el cruce con la calle El Nogal), mientras que el resto está compuesta por viviendas unifamiliares de promociones inmobiliarias, creada a finales del siglo XX y comienzos del XXI. Es reseñable, que en la zona del cruce con la calle El Nogal, aún quedan solares sin edificar.
   La calle El Roble es, históricamente, una vía moderna en nuestro pueblo, creada a finales del siglo XX, en la barriada Altos de Burguillos, y que tiene en común con el resto de las calles de la barriada que reciben el nombre de árboles y enclaves geográficos del término municipal de Burguillos.

lunes, 11 de septiembre de 2023

Callejero de Burguillos: La calle El Pozo

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña de la calle El Pozo, en Burguillos.

     La calle (desde el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en la población histórica y en los sectores urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las edificaciones colindantes entre si. En cambio, en los sectores de periferia donde predomina la edificación abierta, constituida por bloques exentos, la calle, como ámbito lineal de relación, se pierde, y el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos). 
     En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo al centro geográfico de la localidad, o del Ayuntamiento, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer. Está dedicada al Pozo, uno de los enclaves y parajes de nuestro término municipal.



     La calle El Pozo está situada entre el Barrio del Palmar y la barriada Altos de Burguillos, y va de la calle Los Álamos, a la calle Los Palmeros, con una longitud de 30 m. aproximadamente. Es una calle recta, bidireccional desde el punto de vista del tráfico rodado, asfaltada y alumbrada por farolas funcionales. Está conformada por viviendas y laterales de viviendas unifamiliares de autoconstrucción; creada a finales del siglo XX y comienzos del XXI.
   La calle El Pozo es, históricamente, una vía moderna en nuestro pueblo, creada a finales del siglo XX, y que tiene en común con el resto de las calles de la zona que reciben el nombre de enclaves geográficos del término municipal de Burguillos.
     Y, finalmente, una curiosidad. En los azulejos cerámicos del rótulo de la calle, en uno de ellos pone "Calle Pozo", y en el otro "Calle El Pozo", cosas de Burguillos...




lunes, 3 de julio de 2023

Callejero de Burguillos: la calle El Pedralejo

     Mostramos en Historia de Burguillos una reseña e imágenes de la calle El Pedralejo, en Burguillos.

     La calle (desde el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en la población histórica y en los sectores urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las edificaciones colindantes entre si. En cambio, en los sectores de periferia donde predomina la edificación abierta, constituida por bloques exentos, la calle, como ámbito lineal de relación, se pierde, y el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos).



     En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo al centro geográfico de la localidad, o del Ayuntamiento, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer. Está dedicada a El Pedralejo, paraje del término municipal burguillero.

     La calle El Pedralejo está situada en la barriada Altos de Burguillos, y va de la calle Las Represillas, a la calle Las Cardonas, siendo cruzada por la calle Pasaje Mudapelo, y por la avenida Pepe Luna, con una longitud de 200 m. aproximadamente. Es una calle en forma de boomerang, siendo unidireccional desde el punto de vista del tráfico rodado, asfaltada y alumbrada por farolas funcionales. Está conformada por viviendas unifamiliares realizadas por promociones inmobiliarias creada a finales del siglo XX y comienzos del XXI, aún no finalizada y que tiene como centro neurálgico la avenida Pepe Luna.

     La calle El Pedralejo es, históricamente, una vía moderna en nuestro pueblo, creada a finales del siglo XX, en la barriada Altos de Burguillos, y que tiene en común con el resto de las calles de la barriada que reciben el nombre de enclaves geográficos del término municipal de Burguillos.