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Historia, Patrimonio, Arte, Bibliografía, Hemeroteca, ... sobre nuestro pueblo: BURGUILLOS

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lunes, 16 de febrero de 2026

El Complejo polideportivo municipal Francisco Javier Charneca

     Mostramos en Historia de Burguillos, una reseña del Complejo Polideportivo Municipal Francisco Javier "Charneca", de Burguillos, aprovechando que hoy, 16 de febrero, es el aniversario del nacimiento (16 de febrero de 1955), de Francisco Javier Charneca López, que da nombre a dicho espacio público, por lo que hoy es el mejor día, para reseñar el Complejo Polideportivo Municipal Francisco Javier Charneca.



      Es un espacio compuesto por una zona de vestuarios y salas anexas, varias pistas de pádel, y pistas de fútbol-sala, y de baloncesto; situado en la calle El Estanquillo, del Barrio de la Ermita, e inaugurado el 4 de julio de 2003.
Conozcamos mejor la Biografía de Francisco Javier Charneca López;
     Francisco Javier Charneca López nació el 16 de febrero de 1955 en Medina Sidonia (Cádiz). Después de una dura y difícil infancia, a finales de los años sesenta, se trasladó a Burguillos con sus abuelos maternos, residiendo en el barrio de la Ermita, falleciendo el 2 de noviembre de 2019.
     Debido a sus especiales condiciones físicas y psíquicas, Francisco siempre estuvo al lado de sus abuelos, quienes cuidaban de él ante la ausencia de sus padres. Durante los primeros años de residencia en Burguillos, Francisco destacaba por ser una persona introvertida y reservada, con dificultad para relacionarse con otras personas.
     La vida de Francisco durante sus comienzos en Burguillos giraba en torno a sus abuelos. Era muy común verlo por los campos de Burguillos cuidando las cabras y ovejas que éstos tenían, así como recogiendo algodón para poder ganarse la vida.
     Pasaron los años y Francisco fue encontrando en el fútbol de nuestro pueblo un motivopara salir y empezar a conocer gente. Aquel niño reservado y tímido se hacía mayor y vio en el deporte la posibilidad de adaptarse a nuestro pueblo y a formar parte de la vida deportiva del mismo.
     Sus primeros pasos en el mundo del fútbol fueron de la mano de Jaime Miguel Mazón Pérez, técnico de deporte del Ayuntamiento de Burguillos. Era su ayudante en los diferentes equipos que éste entrenaba desde principios del siglo XXI, y así lo siguió haciendo hasta nuestros días. Con la llegada al Área de Deportes de Alfonso Vaquero Enríquez y Francisco Delgado González, Francisco comenzó a colaborar con todos los equipos de las distintas modalidades que se formaban, especialmente los de fútbol, convirtiéndose en uno más del Área de Deportes.




     A través del fútbol y del deporte, en general, supo ganarse el respeto, el cariño y la admiración de todos los burguilleros, especialmente de los niños que jugaban al fútbol en nuestro pueblo. Siempre pendiente de ellos para que nada les faltara, los acompañaba a todos los campos donde éstos jugaban, siendo uno más de ellos y, como muchos de ellos manifiestan, “era el abuelo de todos nosotros”. Era tal su dedicación al deporte que, como agradecimiento a su trabajo desinteresado, se rotuló con su nombre el Polideportivo Municipal que se encuentra en la Ermita.
     Se había convertido Francisco en todo una institución en nuestro pueblo. Era tanto el cariño que todos los burguilleros le tenían y tanto su amor por Burguillos que jamás dudaba en colaborar y participar en nuestras tradiciones. No obstante, encarnó la figura de los Reyes Melchor y Baltasar en la cabalgata de Reyes, salía como figurante en los diferentes concursos de chirigotas locales de la mano de su chirigota “Los Chiriparsa”, encarnando a personajes tan variopintos como la duquesa de Alba, era un miembro activo de la Peña Cultural Sevillista “Ahora y Siempre”, club del que era un gran apasionado. Asimismo, era muy común verlo en todas las procesiones que se celebran en nuestro pueblo con motivo de las fiestas patronales y en los viajes culturales que organizaba la Asociación de mayores.
     Su pasión por los niños estaba fuera de toda duda y lo demostraba diariamente. Durante algunos años hacía de monitor en los traslados de éstos desde el Colegio Manuel Medina hasta el comedor, ubicado en el Centro Multifuncional Carmen Laffón.
     Asimismo, a pesar de no contar con una buena situación económica, siempre hacía el sacrificio para tener un detalle con los niños del fútbol que recibían la Primera Comunión.
     Francisco ha sido muy querido y admirado por todos los burguilleros sin distinción. Siempre ha destacado por ser una persona humilde y bondadosa, convirtiéndose en un referente y un símbolo para todos los niños burguilleros que han pasado por las Escuelas Municipales Deportivas.
     Sin duda alguna, Francisco ha dado mucho a nuestro pueblo y ha sido merecedor de todos los reconocimientos públicos que se le han hecho. Por ello, se le nombró el 5 de noviembre de 2019, Hijo Adoptivo de Burguillos, a título póstumo.

lunes, 20 de enero de 2025

Callejero de Burguillos: El Paseo San Sebastián

    Mostramos en Historia de Burguillos una reseña e imágenes del paseo San Sebastián, aprovechando que hoy, 20 de enero, es la Memoria de San Sebastián, mártir, oriundo de Milán, que, como narra San Ambrosio, se dirigió a Roma en tiempo de crueles persecuciones, y sufrió allí el martirio. En la ciudad a la que había llegado como huésped obtuvo el definitivo domicilio de la eterna inmortalidad, y fue enterrado en este día en las catacumbas de Roma (s. IV inc.)  [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].


     Y qué mejor día que hoy, para analizar el paseo San Sebastián, de Burguillos, dando un paseo por él.
     El Paseo es un espacio público con predominio de la linealidad que invita a la confusión, al menos actualmente, cuando muchos de ellos han perdido la funcionalidad que les dio nombre. El origen de esta denominación genérica se encuentra en su función como espacio de relación y esparcimiento. Tal sería el caso del Paseo San Sebastián. 
     La vía, en este caso, un paseo, está dedicada a San Sebastián, titular de la Ermita existente en las proximidades (hoy desaparecida), y que hoy se halla depositado en la Iglesia parroquial, y del que existe una entrada en este blog, cuyo enlace es el siguiente: Imagen de San Sebastián.


   El Paseo San Sebastián está situado en el barrio de La Ermita. Va de la calle carretera de Guillena a la calle Cádiz, siendo punto de partida de la calle Lepanto, y tiene una longitud de 250 metros aproximadamente, siendo peatonal desde el punto de vista del tráfico rodado, enlosada y alumbrada por farolas funcionales. Está conformada por zonas ajardinadas a ambos lados de la vía, con bancos en todo su recorrido, siendo la vía de conexión peatonal entre el Barrio de la Ermita y el resto de la población.
   El paseo San Sebastián es, históricamente, una vía antigua, puesto que formaba parte del camino que surgía de la propia población y que se dirigía a la Ermita de San Sebastián (hoy lamentablemente desaparecida y de la que nos queda la interesantísima imagen escultórica del titular del templo, depositada en la iglesia parroquial de San Cristóbal) que se situaba en las inmediaciones, aunque no es hasta recientemente, cuando se la rotula con su actual denominación, y se coloca una Cruz pétrea que nos recuerda la Ermita que hubo en el lugar y la Cruz que le da nombre a la vía principal (avenida Cruz de la Ermita) del barrio.







Conozcamos mejor la Leyenda, Culto e Iconografía de San Sebastián;
LEYENDA
   Nacido en las Galias, en la localidad de Narbona, y según san Ambrosio, criado en Milán, era centurión de la primera cohorte en los tiempos del emperador Diocleciano.
   Denunciado porque exhortó a sus jóvenes amigos Marcos y Marcelino a permanecer firmes en su fe, por orden de Diocleciano fue atado a un pos­te en el centro del Campo de Marte, y sirvió de diana viva a los arqueros que lo asaetearon «hasta el punto de parecerse a un erizo (ut quasi  heridus videretur)». «El cuerpo del bendito mártir estaba lleno de saetas, como un erizo.»
   Pero al contrario de lo que asegura un error muy difundido no murió por ello, se salvó, igual que san Juan del baño en el aceite hirviente.
   La viuda Irene, que quería levantar su cuerpo para darle sepultura, advirtió que aún respiraba, vendó sus heridas y le salvó la vida.
   Después de su curación reapareció ante Diocleciano para reprocharle su crueldad contra los cristianos. Entonces fue flagelado, se le dio muerte a palos en el circo y su cadáver fue arrojado a la cloaca Máxima.
   Por lo tanto hay que diferenciar dos martirios de san Sebastián: el primero, el más popular, del cual escapa, y el último, menos noble y pictórico, que los artistas han preferido ignorar.
   San Sebastián se aparece a santa Lucila mientras ésta duerme, para revelarle el sitio donde se encuentran sus restos, y le pide que le dé sepultura en las catacumbas, junto a los restos de los apóstoles (vestigia Apostolorum).
CULTO
   San Sebastián estaba considerado, después de san Pedro y san Pablo, como el tercer patrón de Roma. Su cabeza, o más bien un fragmento de su cráneo, se conservaba desde el siglo IX en la iglesia de los Cuatro Santos Coronados sobre el Caelius, en un copón de plata cincelada que heredó el museo cris­tiano de la Biblioteca Vaticana.
   Sus reliquias fueron transportadas a la basílica de San Sebastián extramuros. En Francia se pretendía que sus reliquias estaban en posesión de la abadía de Saint Medard de Soissons, cuyo abad era gran maestre de la noble arquería y de los caballeros de san Sebastián. En el siglo XVI, durante las Guerras de Religión, fue víctima de la hagiofobia de los hugonotes.
   Las flechas, que habían sido el instrumento del suplicio y se convirtieron en su atributo, le valieron el patronazgo de numerosas corporaciones: arqueros y ballesteros; el de los tapiceros, porque las flechas que lo erizaban parecían gruesas agujas de tapicería; de los vendedores de hierro, porque las puntas de flecha eran de hierro.
   Pero su inmensa popularidad en la Edad Media deriva, esencialmente, del poder antipestoso que se le atribuía, en una época en que las epidemias de peste diezmaban a la humanidad. San Sebastián era el primero de los santos antipestosos (Pestheiligen), el «depulsor pestilitatis», y fue a ese título que se lo introdujo en Alemania en el grupo de los Catorce Intercesores.
   Tal como ocurriera con san Francisco de Asís, sus devotos llegaron a asimilarlo a Jesucristo. El árbol al que lo ataran se comparaba con la cruz de Jesús, y sus cinco heridas con las llagas de Cristo.
   ¿Por qué fue elegido como patrón contra la peste? Se han intentado dos explicaciones. La primera es que, según una antigua creencia, el pueblo se representaba la peste como una lluvia de flechas lanzadas por un dios irri­tado. En La Ilíada, es el arquero divino Apolo quien dispara las saetas de la plaga. Los judíos también estaban persuadidos de ello. En el Salmo 7: 13- 14, puede leerse que Yavé «tiende su arco y apunta. / Apareja los instrumentos de muerte, / hace encendidas sus saetas». Job, cubierto de úlceras, cree que «las flechas del Todopoderoso» lo han atravesado.
   A decir verdad, san Sebastián no lanza flechas, al contrario, sirve de blanco a éstas. No cabe duda, pero según la leyenda, habría sido atravesado por multitud de flechas sin morir por ello. Sus devotos llegaron a la conclusión de que él podría inmunizarlos también a ellos contra las saetas de la peste. Otra objeción, más difícil de rebatir y que se presenta inmediatamente al es­píritu, es que los otros santos antipestosos: san Antonio, san Adrián y san Roque, nunca tuvieron flechas como atributo.
   Además, esta explicación, demasiado sutil, fue cuestionada por el Padre Delehaye. El erudito bolandista atribuye el patronazgo de san Sebastián al éxito de su intervención, mencionada por Pablo diácono, durante la peste que devastó Roma en el año 680. En cualquier caso, fue a partir de entonces que san Sebastián fue considerado patrón de los apestados. Las Actas Sanct Sebastíaní (Hechos de san Sebastián) no dicen nada acerca de su «patrocinium contra pestem». En 590 fue al arcángel san Miguel a quien invocó el papa Gregorio Magno para que cesara una epidemia de peste en Roma. Por lo tanto parece probado que la función antipestosa de san Sebastián proce­de de finales del siglo VII.
   Desde entonces toda la cristiandad, siguiendo el ejemplo de Roma, lo invoca confiadamente contra «las flechas de Dios».
   Las flechas de san Sebastián servían como amuletos, y con ellas se tocaban los alimentos. Su nombre se consideraba protector contra la peste.
   El culto de san Sebastián perdió vigor a medida que las epidemias de peste fueron desapareciendo. Passato il perico / o, dimenticato il santo. Además, sufrió la competencia de otros santos especializados en el mismo servicio: san Roque de Montpellier y luego, en el siglo XVII, el milanés san Carlos Borromeo, patrocinado por los jesuitas. Ambos tenían sobre san Sebastián la ventaja de haber curado apestados de verdad, e incluso, en el caso de san Roque, haber enfermado de peste mientras asistían a los enfermos.
   De ahí que después de haber sido extremadamente popular, san Sebastián, víctima de los progresos de la higiene y de la competencia de patrones más calificados, en la actualidad haya pasado de moda.
   Sólo le queda el patronazgo, comprometedor e inconfesable de los sodomitas u homosexuales, seducidos por su desnudez de efebo apolíneo, glorifi­cada por Sodoma.
ICONOGRAFÍA
   Su Iconografía es extremadamente rica por tres razones. Durante toda la Edad Media, el miedo a la peste y la devoción de las cofradías de arqueros multiplica­ron sus imágenes. El Renacimiento lo adoptó porque su martirio era un có­modo pretexto para glorificar la belleza del cuerpo desnudo.
   Según que predominara uno u otro designio, se lo ha representado de muy diferente manera: ya viejo y barbudo, ya con los rasgos de un efebo imber­be, a veces vestido, y otras desnudo.
   El tipo anciano y barbudo prevaleció hasta el siglo XV, y está justificado por la leyenda que hizo de san Sebastián un capitán de la guardia del em­perador.
   Con ese aspecto se lo representó en el mosaico de la iglesia de San Pietro in Vincoli, que sin duda se encargó como exvoto después de la peste de 680, al igual que en los frescos romanos de la iglesia de San Saba (hacia 700) y de la iglesia de Santa Maria Pallara, sobre el Palatino (siglo XI).
   Ese tipo vuelve a encontrarse en el siglo XIII, en el ábside de la iglesia de San Giorgio in Velabro, en el siglo XV en un retablo de Marçal de Sà, en la Puebla de Vallbona, cerca de Valencia, y sobrevivió todavía en el siglo XVI (P. Veronés) e incluso en el siglo XVII (Pacheco).
   No obstante, a partir de finales del siglo XV, se impuso el tipo juvenil. La misma evolución se observa, paralelamente, en la indumentaria.
   En sus orígenes, san Sebastián siempre aparecía vestido a la manera antigua, según la moda de su época.
   Ese tipo se implantó en la escuela española que casi siempre representa a san Sebastián vestido, por escrúpulo de decencia. Pero en vez de atribuirle un traje militar o un aarmadura -lo cual, tratándose de un centurión romano, sería lo más lógico- los pintores españoles lo disfrazaron de doncel equipado para la caza, con un arco y flechas en la mano.
   El Renacimiento italiano rompe con esta tradición y difunde el tipo pagano del Apolo desnudo (Sodoma). El arte de los países del Norte se adhirió tímidamente a esa línea. El san Sebastián de Memling es sólo un semidesnu­do, hasta la cintura, que todavía conserva las calzas. Pero el paganismo italiano acabó por triunfar, incluso contra el pudor español, al menos en Cataluña y en Valencia, en donde pueden citarse numerosos ejemplos de san Sebastián desnudo (Marçal de Sà, Juan Reixach, Pedro Orrente).
   El santo está casi siempre de pie, atado a un árbol, a un poste o a una columna, a causa de una contaminación con Cristo atado a la columna, o La flagelación de Cristo. No obstante, en un cuadro de Honthorst, que se conserva en la National Gallery de Londres, está sentado. En la basílica de San Sebastián, en Roma, el escultor Antonio Giorgini, inspirándose en un modelo de Bernini, lo convierte en un yacente.
   A partir del siglo XV, el atributo casi constante de san Sebastián es una gavilla de flechas. Se citan sólo uno o dos ejemplos de omisión de tal emblema: una estatua de Rossellino, en Empoli, y un cuadro de la escuela de Guido Reni, en la iglesia de Meudon. Pero lo que debe subrayarse es que, a dife­rencia de los otros santos, casi nunca tiene los instrumentos de su martirio en la mano, al menos cuando está desnudo. Por una excepción infrecuen­te en la iconografía cristiana, que se explica por su carácter de intercesor con­tra la peste, que pretendía traducirse visualmente de una manera impresionante, está representado en el momento del suplicio, atado y atravesado por las flechas.
   Las flechas que lo traspasan suelen ser tres, pero a veces está erizado como un acerico, con los dardos ya repartidos en todo el cuerpo, ya agrupados en el pecho. Excepcionalmente, sostiene un arco.
   La escuela de escultura champañesa del siglo XVI le hace llevar el gran collar de la orden de san Miguel, insignia de la cofradía de los arqueros. Recordemos que el arcángel san Miguel también era invocado contra la peste.
   A causa de una contaminación con el tema de la Virgen de Misericordia y de santa Úrsula, en un fresco de Benozzo Gozzoli que se conserva en San Gimignano, se lo ve proteger con su manto a los fieles de las flechas de la peste.
   Con frecuencia aparece asociado en los exvotos con otros santos antipestosos: san Antonio, en el retablo de los Antonitas de Issenheim (Museo de Colmar), con san Roque, en un cuadro de Correggio (1525, Galería Dresde) y en el retablo de Hans Schaufelein, que se encuentra en la iglesia de Ober Sankt Veit (Viena).
   Suele formar pareja con el papa san Fabián, cuya fiesta se celebraba el mismo día (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).

lunes, 14 de octubre de 2024

Callejero de Burguillos: La calle La Calera

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña e imágenes de la calle La Calera, en Burguillos.

   La  calle  (desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta,  constituida  por  bloques  exentos,  la  calle,  como  ámbito  lineal de relación, se pierde, y  el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos). 



     La calle La Calera, toma su nombre, de su propia etimología, puesto que hace mención al lugar donde, en tiempos pasados, se molía y se vendía la cal, tan característica de nuestros pueblos andaluces, puesto que ésta se utilizaba para enlucir nuestras viviendas, y en tiempos de epidemias era protectora, de ahí su uso. 
   La calle La Calera está situada en el barrio de La Ermita. Va de la calle Cádiz a la calle Serrezuela, y tiene una longitud de 200 metros aproximadamente, siendo unidireccional desde el punto de vista del tráfico rodado, asfaltada y alumbrada por farolas funcionales. Está conformada por las traseras de viviendas unifamiliares de autoconstrucción de una y dos plantas en altura, sobre todo en la acera de los impares, mientras que la de los pares está conformada en su mayor parte por ser zona adjunta al recinto ferial, naves industriales, traseras de viviendas, solares, y centro de transformación de electricidad, formando parte de una zona residencial. 
   La calle La Calera es, históricamente, una vía moderna, puesto que fue creada a finales del siglo XX, como zona de expansión del histórico Barrio de la Ermita, hacia el núcleo urbano antiguo de Burguillos, de ahí su sencillo comentario.





lunes, 9 de septiembre de 2024

Callejero de Burguillos: La calle Jazmín

     Mostramos en Historia de Burguillos una reseña e imágenes de la calle Jazmín, en Burguillos.


     La calle (desde el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en la población histórica y en los sectores urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las edificaciones colindantes entre si. En cambio, en los sectores de periferia donde predomina la edificación abierta, constituida por bloques exentos, la calle, como ámbito lineal de relación, se pierde, y el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos).




     En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo al centro geográfico de la localidad, o del Ayuntamiento, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer. Está dedicada al Jazmín, una planta aromática.


     El Jazmín (Jasminum grandiflorum L.) es un Arbusto trepador de hoja perenne, de hasta 7 m de altura; tallos cuadrangulares de color verde oscuro, de estructura desparramada. La parte baja de la planta se vuelve leñosa y robusta.
    Hojas opuestas, imparipinnadas, con 5-9 folíolos; folíolos de unos 2 cm, ovado, siendo el terminal de mayor tamaño y confluyendo los laterales en un raquis aplanado.
     Inflorescencias en dicasios terminales, con 1-5 flores.
    Flores hermafroditas, aromáticas; cáliz con 5 dientes lineares; corola tubular de unos 2 cm, blanca con tintes rojizos en el exterior, con 4-5 pétalos con lóbulos triangular-ovados, más cortos que el tubo; ovario súpero bicarpelar.
    Fruto de tipo baya, de color verde en un principio que vira a negro conforme madura.
     El término genérico deriva del vocablo árabe-pérsico “yásmin” que significa flores blancas.
   Sus flores se utilizan en infusiones como relajante y contra el dolor de cabeza. Durante el parto, favorece las contracciones y alivia el dolor, así como favorece la producción de leche en la lactancia. También se extrae de ellas aceite esencial con múltiples usos. Se necesitan aproximadamente 500 kg de flores (alrededor de 3,5 millones de flores) para obtener 0,5 kg de aceite esencial de jazmín.
     Su área de origen: China, India e Irán. Se cultiva en diversos países del mundo, pero India y Egipto son los mayores productores. Les siguen, con una producción menor, Marruecos, Italia y Francia (Universidad de Sevilla).




     La calle Jazmín está situada en la barriada "Aires de Burguillos", perteneciente al barrio de La Ermita. Va de la calle Valeriana a la calle Enebro, siendo cruzada por la calle Romero, y tiene una longitud de 215 metros aproximadamente, siendo unidireccional desde el punto de vista del tráfico rodado en sentido descendente, asfaltada y alumbrada por farolas funcionales. Está conformada por viviendas unifamiliares de promociones inmobiliarias de dos plantas en altura, en la acera de los impares, mientras que la otra acera la ocupa el Parque Ramón Guerra Domínguez (Aires de Burguillos), hasta el cruce con la calle Romero, y a partir de ésta, está ocupada por un espacio deportivo y un almacén municipal, formando parte de una zona residencial. 
   La calle Jazmín es, históricamente, una vía moderna, puesto que fue creada con el boom inmobiliario que se produjo en nuestro pueblo a comienzos del siglo XXI y junto al hecho de ser eminentemente residencial, hace que tenga tan sencillo comentario.



lunes, 12 de agosto de 2024

Callejero de Burguillos: La calle Hinojo

Mostramos en Historia de Burguillos una reseña e imágenes de la calle Hinojo, en Burguillos.


   La calle (desde el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en la población histórica y en los sectores urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las edificaciones colindantes entre si. En cambio, en los sectores de periferia donde predomina la edificación abierta, constituida por bloques exentos, la calle, como ámbito lineal de relación, se pierde, y el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos).




     En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo al centro geográfico de la localidad, o del Ayuntamiento, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer. Está dedicada al Hinojo, una planta aromática.


     El Hinojo (Foeniculum vulgare) es una planta con mucha historia en la medicina tradicional como también en la cocina, al igual que muchas otras plantas que conocemos como pueden ser la cola de caballo o la manzanilla. Incluso en España el fruto de hinojo está autorizado como medicamento tradicional a base de plantas.
     El hinojo es una planta herbácea con hojas delgadas y ramificadas. Cuando florece presenta flores con corolas amarillas. Puede llegar a medir dos metros y crece de modo salvaje, aunque existen cultivos dedicados únicamente a ella por su gran valor. Crece desde el nivel del mar hasta 1.200 metros de altitud. Puede llegar a ser invasora y desplazar a otras plantas nativas.
     Sus orígenes se han rastreado hasta el Egipto antiguo, de donde los griegos lo llevaron al mediterráneo y en la Edad Media fue introducido por los españoles en Europa. Al día de hoy se encuentra extendida por todo el mundo por sus grandes propiedades medicinales y organolépticas.
     Puede aprovecharse prácticamente todo de esta planta.
     Existen dos tipos principales de hinojo que varían en cuanto a sabor: Foeniculum vulgare var. vulgare de sabor amargo, y Foeniculum vulgare var. dulce, de sabor dulce. Ambos tienen sabor similar al anís y son funcionales para aplicaciones que te presentamos a continuación.
     El hinojo destaca por tener aceites esenciales con 87 compuestos volátiles diferentes y otros componentes químicos que aportan múltiples propiedades medicinales a esta hierba. Entre las propiedades del hinojo más destacadas podemos encontrarnos con su capacidad: Carminativa, Antioxidante, Expectorante, Antimicrobiana, Hepatoprotectora, Antiviral, Galactógena (que promueve la producción de leche), Antiinflamatoria, Antialérgica, Ansiolítica y relajante, Hipolipemiante, Mejora la memoria, Estrogénica, Diurética, Antihipertensiva, Antitrombótica, Antitumoral, Hipoglucemiante, Antiespasmódica, Antienvejecedora, y Broncodilatadora.



     Ahora que ya sabemos qué es el hinojo y sus propiedades, vamos a centrarnos en los beneficios del hinojo. Entre ellos, podemos destacar los siguientes.
Disminuye malestares estomacales
     El hinojo es la planta por excelencia para tratar problemas estomacales. Para reducir los inconvenientes cuando se ingieren alimentos pesados, muy especiados, o que no podemos digerir bien, las semillas del hinojo son un gran aliado. Disminuyen la producción de gases y ayuda a expulsar los ya existentes, así como también reduce los dolorosos espasmos por indigestión. Asimismo ayuda a reducir el mal aliento.
     Las hojas son ricas en fibra, así que su consumo frecuente puede ayudar a prevenir estreñimiento y mantener una salud estomacal óptima.
Asiste durante resfriados
     El hinojo ayuda a que los resfriados con moco sean más ligeros. Ayuda a estimular el músculo traqueal para liberar las mucosidades que se alojan causando incomodidad y tos. También ayuda a abrir los bronquios para mejorar la respiración.
Promueve la menstruación
     Algunas mujeres sufren de ciclos menstruales irregulares y para esto el hinojo puede asistir. Contiene anetol, que ayuda a que el periodo se presente y, al mismo tiempo, reduce las contracciones uterinas conocidas como cólicos, que pueden ser dolorosos.
Aumenta producción de leche
     En casos de que la producción de leche materna no sea suficiente, puede recurrirse a tomar infusiones de hinojo. Esto ayudará a que se estimule la producción, pero es importante conocer las dosis. Asegúrate de leer este artículo hasta el final para saber cómo es seguro consumir esta planta.
Cómo tomar hinojo
     Dependiendo de la parte del hinojo que estemos consumiendo, cómo tomar hinojo se realizará de una manera u otra. Por ello, a continuación vamos a ver cómo tomar hinojos según si son las semillas o las hojas, por ejemplo.
Semillas de hinojo
     Las semillas de hinojo pueden consumirse directamente masticándolas, con una dosis de media cucharadita.
     También pueden prepararse en decocción, que además con el calor ayuda a relajar el sistema digestivo. Para hacerla se necesita un gramo de estas semillas, y se agrega a una taza de agua hirviendo que llegue a punto de ebullición. Se deja reposar cinco minutos mientras el agua hierve, y pasado el tiempo se cuelan las semillas para tomarlo.
Infusión de hinojo
     Las hojas se pueden llevar a infusión también. En este caso hay que hervir agua y retirarlo de la fuente de calor, agregar las hojas sean frescas o secas, y dejar reposar tres minutos. Se cuela y se ingiere.
     Las hojas pueden ser consumidas dentro de la dieta diaria para sustentar una salud integral. Puede adicionarse a una gran variedad de platillos como ensaladas o hasta en panes. Se consigue fresca o también deshidratada en especias.
Aceite esencial de hinojo
     La presentación en aceite esencial es muy útil para tener dentro del botiquín casero. Para consumirlo se agregan de dos a cinco gotas de aceite esencial de hinojo a una taza de agua caliente, se remueve y se ingiere. Tiene la ventaja de que no es necesario salir a buscar la planta cuando la emergencia se presente. Es importante consultar que el aceite esencial sea de consumo interno, porque existen algunas marcas que no tienen procesos de extracción puros como para que el aceite sea ingerido.
     Por último, los bulbos pueden incluirse en salteados de verduras. Los antioxidantes del hinojo se mantienen tras la cocción así que puede disfrutarse de los beneficios con estos métodos.
     El hinojo debe evitarse en por mujeres embarazadas: por intervenir con la actividad estrogénica, pues puede ser abortivo. Cerca a la fecha programada de parto sí puede consumirse, con la intención de que estimule el parto.
     Hay poca hipersensibilidad al hinojo, pero debe evitarse en personas que tengan alergia al melocotón: porque ambos contienen el mismo alérgeno.
     También se desaconseja para personas que sean alérgicas al apio o anís: ya que son parientes del hinojo. Estas contienen anetol y de conocerse sensibilidad a este compuesto debe evitarse el consumo.
     No debe ingerirse más de tres veces al día: en dosis menores a una cucharada. De pasarse esta dosis pueden presentarse intoxicaciones.



     La calle Hinojo está situada en la barriada "Aires de Burguillos", perteneciente al barrio de La Ermita. Va de la avenida Cruz de la Ermita a la calle Enebro, siendo cruzada por las calles Valeriana y  Romero, y tiene una longitud de 225 metros aproximadamente, siendo unidireccional desde el punto de vista del tráfico rodado en sentido descendente, asfaltada y alumbrada por farolas funcionales. Está conformada por viviendas unifamiliares de promociones inmobiliarias de dos plantas en altura, formando parte de una zona residencial. 
   La calle Hinojo es, históricamente, una vía moderna, puesto que fue creada con el boom inmobiliario que se produjo en nuestro pueblo a comienzos del siglo XXI y junto al hecho de ser eminentemente residencial, hace que tenga tan sencillo comentario.

lunes, 6 de mayo de 2024

Callejero de Burguillos: La calle Carretera de Guillena

     Mostramos en Historia de Burguillos una reseña e imágenes de la calle Carretera de Guillena, en Burguillos.

     La calle (desde el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en la población histórica y en los sectores urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las edificaciones colindantes entre si. En cambio, en los sectores de periferia donde predomina la edificación abierta, constituida por bloques exentos, la calle, como ámbito lineal de relación, se pierde, y el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos).
     En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo al centro geográfico de la localidad, o del Ayuntamiento, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer. Está dedicada a la localidad vecina de Guillena, a la que precisamente lleva la citada calle desde la que parte la carretera (A-460) que proveniente de Villaverde del Río, toma la dirección a Guillena, de ahí que en el nombre de la vía vaya precedida del término "carretera".

Datos del Municipio de Guillena
     Situación: Situada en la antigua calzada romana Vía de la Plata, está regada por los cursos de las Riveras de Huelva y Cala.
     Coordenadas GPS: x = -6.052184328  -  y = 37.5394157
     Extensión: 227 km2
     Distancia a Sevilla: 20
     Altitud: 23 m
     Entorno: Encontramos la Ruta del Agua, camino turístico de 60 Km, y el Parque periurbano El Gergal.
Datos del Ayuntamiento
     Dirección: Plaza de España, 1, CP. 41210
     Teléfono: 955 78 51 23
     Fax: 955 78 57 27
     Email: guillena@dipusevilla.es
     Web: www.guillena.org
Oficinas de Turismo
     Oficina Municipal de Turismo: de lunes a viernes de 9:00 a 14:00h. y de 17:30 a 19:30h. Sábados de 10.00 a 13.00h.
     Dirección: Concepción Soto, 65 (Las Pajanosas), CP. 41219
     Teléfono: 955 78 11 06 / 670 469 005
     Fax: 955 78 10 55
     Web: www.guillena.org
Información turística
     Guillena llegó a ser entidad urbana en el tiempo de los romanos, que le dieron el nombre. La atravesaba la llamada 'Vía de la Plata', que unía el norte y el sur de España.
     Además, el término municipal de Guillena cuenta con el parque periurbano del 'El Gergal', con el parque forestal 'Torre de la Reina' y el parque de 'La Zahurdilla'. Si viajas con niños, visita el también Zoo, que combina jardín botánico y zoológico.
     Para una visita más urbana, merecen la pena las Iglesias de Ntra. Sra. de la Granada y Ntra. Sra. del Rosario y la Plaza de Toros de esta localidad de gran tradición taurina.
     No te puedes perder...   la ruta del agua (Diputación Provincial de Sevilla).


   Fue habitada ya desde época prehistórica y se encuentran por ello en su término monumentos megalíti­cos, tales como los del Puerto de los Entierros y el de la Dehesa de las Canteras, habiendo aparecido ajua­res en el interior de ambos. Hay también multitud de yacimientos de época romana consistentes en poblados, necrópolis y restos de la calzada llamada Camino de la Plata, que atravesaba España de Sur a Norte por el Oeste. Pocos son los restos visigodos, que consisten en ladrillos de molde con dibujos con­céntricos y que hoy se hallan en el museo Arqueológico de Sevilla.
   En cuanto a las construcciones de época medieval existen en el pueblo restos del castillo, de planta rec­tangular y con torreones en sus ángulos, cuya fábrica primitiva parece de época islámica, hallándose hoy día totalmente arruinado. Próximo a Guillena, y en dirección a la Algaba, se halla el poblado Torre de la Reina, que contiene una importante construcción defensiva defines del siglo XIII y que da nom­bre al poblado por haber pertenecido primitivamente a Dª María de Molina. Aunque la torre se halla rodeada de edificios más modernos, se puede apreciar su estructura, distinta de las habituales torres defensivas andaluzas construidas después de la conquista. Esta parece ser una casafuerte de las que se encuentran en el centro y norte de la península, de planta rectangular y organización alrededor de un estrecho recinto o patio. Consta de dos plantas y tiene torres en dos ángulos opuestos, estando construida en mampostería y ladrillos (Alfredo J. Morales, María Jesús Sanz, Juan Miguel Serrera y Enrique Valdivieso. Guía artística de Sevilla y su provincia. Tomo II. Diputación Provincial y Fundación José Manuel Lara. Sevilla, 2004).



Guillena, un tesoro natural al inicio de la Vía de la Plata
   Guillena está a tan solo 22 km de Sevilla, dentro de las primeras estribaciones de Sierra Morena. Por ella pasa la autovía N-630, más conocida como la Vía de la Plata. Su entorno lo conforman los cursos de dos pequeños ríos: la rivera del Huelva y la rivera del Cala. Destacan también los embalses de La Minilla (término de El Ronquillo) y de El Gergal. Este municipio también lo integran las pedanías de Las Pajanosas y Torre de la Reina.
   Guillena, pertenece a la Comarca de la Vía de la Plata, con una extensión de 226'60 km², a una altitud de 20 m. sobre el nivel del mar, y con 12.650 habitantes.
   Entre las riveras Huelva y Cala encontrarás la encantadora villa de Guillena. Un lugar ideal para sumergirse en su maravillosa naturaleza. La famosa Ruta del Agua cautivará a los visitantes desde el principio. Este recorrido por las estribaciones de Sierra Morena es una aventura envuelta de paisajes inigualables.
   En esta localidad hay un sinfín de actividades para disfrutar al aire libre. Guillena es un buen destino para hacer senderismo, pasear a caballo, montar en bicicleta o bucear. Es posible sobrevolar la zona en paramotor y ser testigo de sus impresionantes vistas de cine.
   Un pueblo lleno de vida, pero a la vez sosegado, con gente alegre y acogedora. Su gastronomía, es rica en carne de caza y tiene platos muy originales, como el salmorejo de conejo.
   Otro reclamo turístico de Guillena son sus fiestas y eventos. Los domingos se celebra el tradicional mercadillo de animales, al que asisten numerosos vecinos de la provincia. Pero, sobre todo, el Domingo de Resurrección y la cabalgata viviente de Reyes Magos son las fiestas más esperadas en este municipio.
   Guillena también es conocida como punto estratégico en el Camino de Santiago. Aquí finaliza la primera etapa para los que parten desde la Catedral de Sevilla. No es extraño cruzarse con algún grupo de peregrinos mientras se realiza una excursión por el pueblo.
   Guillena ha sido habitada desde la prehistoria, como así lo demuestran las sepulturas megalíticas: dos en más o menos buen estado, vestigios de otra y noticias de una cuarta, sin descartar la posible existencia de otras no descubiertas aún y todas ellas comprendidas entre dos grandes dehesas, la de Canillas y El Serrano.
   El nombre de Guillena deriva de alguna villa o casa de campo romana llamada casa de Agilius o Gaelius. De la llamada Era de Llamas se encuentran abundantes vestigios romanos, así como en otros lugares del casco antiguo. Entre los más importantes se encuentra la llamada Casa de Maera, que conserva un departamento subterráneo de planta casi cuadrada y cubierto por bóveda de cañón. Otro hallazgo fue el de un horno cerámico, aunque fue destruido para aprovechar sus materiales en 1947.
   Guillena se transforma en núcleo urbano de importancia con la ocupación árabe, ya que tenía una situación estratégica para la defensa de los accesos a Sevilla desde Sierra Morena, pasando de ser alquería a lugar fortificado.
   En la crónica general se cuenta que cuando fue atacada por el rey Fernando III, los musulmanes que ocupaban el alcázar de Guillena (hoy día la plaza de toros) se la entregaron y este, después de guarnecerlo con tropas cristianas, dejó que continuasen viviendo en la población.
   En 1639, Felipe IV  concede a Guillena la jurisdicción civil y criminal, con el título de municipio realengo.
   Guillena, como dicen sus vecinos, es un río de oportunidades. Descubre este tesoro natural al inicio de la Ruta de la Plata.  
   En coche desde Sevilla debes tomar por la antigua Vía de la Plata, la A-66. Después desvíate por la salida 798 hacia la A-460 y llegarás a tu destino.
   No hay estación de tren en Guillena, pero sí tienes una línea metropolitana de autobús desde Sevilla, la M-177. Su recorrido también pasa por los pueblos de Camas, Santiponce y Valencina de la Concepción.
   La mejor forma de disfrutarla es recorriendo a pie sus encantadores rincones. Anímate a descubrir la gran variedad de senderos y rutas que ofrece la Oficina de Turismo de Guillena. Practica senderismo, cicloturismo, buceo o vuela sobre la comarca en paramotor. Tienes tantas actividades para conocer Guillena que solo debes escoger la que más te guste.
   Si eres un amante de los deportes al aire libre, Guillena es tu destino ideal. Senderismo, cicloturismo, rutas a caballo, buceo, golf… un sinfín de actividades por realizar.
   Saborea su exquisita gastronomía serrana y prueba el plato estrella: salmorejo con conejo.
   Descubre de unos paisajes inigualables recorriendo La Ruta del Agua de Guillena.
   Observa Guillena a vista de pájaro gracias a los vuelos que ofrece Aeroguillena.
   Disfruta de un día de convivencia con los animales del zoológico local Mundo Park.
   No te pierdas la cabalgata viviente de Reyes Magos, todo un espectáculo en la comarca.
   Acude un domingo al Mercadillo de Animales si buscas una mascota.
   Ven en junio al tradicional Festival de la Bulería.
   Pregunta por el dulce tradicional del pueblo, el engañasuegras.
   La oferta turística de Guillena te permite descubrir sus maravillas naturales. Recorre los senderos a través de los paisajes bañados por las Riveras del Huelva y del Cala. Adéntrate en la famosa Ruta del Agua para sorprenderte con verdaderos paisajes de cine. Disfruta de un día en el campo practicando el deporte que más te guste.
   Esta localidad también cuenta con rincones con historia que te encantarán. Al pasear por sus calles, verás sus cuidadas casas encaladas y adornadas con macetas que marcan la idiosincrasia de este pueblo andaluz. Incluso se conservan las huellas de la Guillena musulmana, como los restos del castillo defensivo, ahora integrados en la Plaza de Toros. A un minuto de este lugar, te encontrarás con el templo principal del pueblo, la iglesia de Ntra. Sra. de la Granada. Está custodiada por la virgen del mismo nombre, patrona de este municipio.
   Cerca de la parroquia, a unos dos minutos a pie, llegarás a la Plaza de España. En ella se alza el Ayuntamiento, un edificio del siglo XVIII. La pieza más valiosa la conserva su archivo histórico: el Catastro de Ensenada. Esta reliquia está considerada como el primer inventario del territorio español.
   Para completar tu ruta por el patrimonio de esta localidad, visita también las pedanías de Las Pajanosas y Torre de la Reina. En la primera, además de la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario, también gozarás de su rica gastronomía serrana. Un dato curioso es el gentilicio de esta aldea. No es guillenero, aunque pertenezca a Guillena. Aquí se les conoce como venteros. Ya que la villa se fundó a partir de las ventas dispuestas para los peregrinos del Camino de Santiago.
   En la segunda, Torre de la Reina, no te pierdas un importantísimo cortijo Torre de la Reina, convertido en hotel, que en la Edad Media sirvió de fortaleza. Está muy bien conservado y ha sido declarado Monumento Nacional. Es el único edificio rural de esa época en toda la provincia de Sevilla (Turismo de la Provincia de Sevilla).


   La calle Carretera de Guillena está situada en una encrucijada entre los barrios del Casco Histórico, el "Barrio", y el barrio de la Ermita. Es una calle que parte de la glorieta del Cuerpo Nacional de la Policía, formando parte de la carretera A-460, y que finaliza en la confluencia de las calles Las Moreras, y El Estanquillo. Tiene una longitud de unos 200 metros aproximadamente, siendo, como ya se ha mencionado anteriormente, una carretera, y alumbrada por farolas funcionales. Está conformada por algunas viviendas de autoconstrucción en su acera derecha y un bloque de pisos, al final de la misma, y el lateral del recinto ferial. 
   La calle Carretera de Guillena es, históricamente, una vía antiquísima, puesto que ha formado parte del cruce de caminos desde siempre, aunque rotulada en tiempos recientes, con el nombre popular con el que siempre fue conocida.