Cada lunes una nueva entrada con una noticia sobre Historia, Arte, Geografía, Bibliografía, Patrimonio, Fotografía, Hemeroteca, ... de nuestro pueblo: BURGUILLOS

Historia, Patrimonio, Arte, Bibliografía, Hemeroteca, ... sobre nuestro pueblo: BURGUILLOS

lunes, 29 de julio de 2019

Geografía: El arroyo de Mudapelos, en Burguillos.

   Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del Arroyo de Mudapelos, de Burguillos. Señalar que toda la información aquí mostrada proviene del Instituto Geográfico Nacional, Geoenciclopedia y de Google Maps.
Mapa del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de Mudapelos.
  Los arroyos son flujos de agua casi continuos, pero a diferencia de los ríos, su longitud es menor así como su caudal, entendiendo este como el volumen de agua que contiene. Seguramente has escuchado que un río es muy caudaloso; esto alude al hecho de poseer “mucha agua”, lo que no sucede con los arroyos. Los arroyos son pequeños y de escasa profundidad, con márgenes casi verticales compuestos de suelo y sedimento en vez de roca. Su caudal puede variar en las distintas épocas del año, por lo que durante algún tiempo el flujo de agua de algún arroyo se ve interrumpido y se seca. Esto es más común en épocas de sequía o de falta de lluvias en verano o invierno.
Mapa de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de Mudapelos desde su nacimiento hasta llegar a la altura del enclave de El Coto.
Fotografía aérea de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de Mudapelos desde su nacimiento hasta llegar a la altura del enclave de El Coto.
   Al igual que otros cuerpos de agua, pueden desembocar en el mar o en grandes cuerpos de agua dulce. Poseen un lecho rocoso y muchos son fácilmente vadeables, es decir, pueden cruzarse a pie, sin necesidad de una embarcación. La navegación en los arroyos es normalmente posible solo para embarcaciones muy pequeñas y únicamente cuando el caudal lo permite, puesto que sería imposible para un barco navegar por tan pequeño cuerpo de agua.
Mapa de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de Mudapelos desde el enclave de El Coto hasta llegar a la altura del enclave de la Casa de la Dehesilla de Mudapelos.
Fotografía aérea de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de Mudapelos desde el enclave de El Coto hasta llegar a la altura del enclave de la Casa de la Dehesilla de Mudapelos.
   Pese a sus reducidas dimensiones, los arroyos constituyen una gran parte de las aguas de una región o un país, ya que se originan con relativa facilidad. Por ejemplo, un pequeño chorro de agua que cae de un glaciar o una depresión en el suelo cuya agua proveniente de las lluvias se desborda tierra abajo pueden originar un curso de agua pequeño que llega a tomar las características de un arroyo. Con frecuencia su existencia depende del agua de las lluvias.
   Algunos arroyos ostentan un nombre con el que lo conocen los pobladores de una región, pero muchos, debido a que tienden a secarse, carecen de un nombre fijo y ni siquiera figuran en los mapas. A menudo son considerados poco importantes ya que no llevan agua durante todo el año como los ríos, pero conforman un valioso recurso para los seres vivos e incluso para los ríos, cuyas aguas pueden ser alimentadas por las de los arroyos.
Mapa de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de Mudapelos desde el enclave de la Casa de la Dehesilla de Mudapelos hasta llegar a la altura del puente sobre la A-460.
Fotografía aérea de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de Mudapelos desde el enclave de la Casa de la Dehesilla de Mudapelos hasta llegar a la altura del puente sobre la A-460.
   Sí, es posible diferenciar algunos tipos de arroyos por sus características particulares. Por ejemplo, los llamados arroyos de cabecera son las secciones donde comienzan los ríos y por ende, son las partes más altas de estos. Una clasificación de corrientes las separa según su relación con el tiempo. Así, los arroyos son perennes si sus aguas fluyen durante todo el año, son intermitentes si solo fluyen durante ciertas épocas del año y efímeros cuando sus aguas fluyen únicamente después de llover.
   No importa su tamaño; los arroyos son una fuente de agua para cualquier ser vivo que la necesite. Los arroyos, por más pequeños que sean, son una fuente de agua para cualquier ser vivo que la necesite. Los más grandes y los perennes conforman todo un hábitat para muchas especies de peces y anfibios y proporcionan agua tanto a estos como a animales más grandes. Peces como las percas, las mojarras, y los bagres; aves como patos y garzas; mamíferos como las nutrias, los puercoespines, las ardillas, las zarigüeyas y los murciélagos; anfibios como los sapos y las ranas: todos estos y más animales pueblan arroyos de distintas partes del mundo. A lo largo de crecen hierbas, plantas cortas y árboles adaptados a la presencia de agua, así como musgos.
Mapa de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de Mudapelos desde el puente sobre la A-460 hasta llegar a la altura del puente sobre la A-8006 (Puente de la Calderona).
Fotografía aérea de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de Mudapelos desde el puente sobre la A-460 hasta llegar a la altura del puente sobre la A-8006 (Puente de la Calderona).
   La contaminación, la explotación de sus recursos, el uso de su suelo como terrenos de cultivo y en general la urbanización son amenazas vigentes que ponen en peligro o terminan con los arroyos, lo que a su vez afecta a los seres vivos incluidos los humanos.
   Los arroyos permiten la recarga de agua de humedales, ríos, lagos y otros cuerpos de agua. Brindan un hogar, alimento y refugio a cientos de especies animales y vegetales, contribuyen a mitigar los daños de las inundaciones y filtran contaminantes. Estas bondades son posibles solo si los arroyos mantienen su estado natural óptimo.
Vista del Arroyo Mudapelos, aguas arriba del puente sobre la A-460, con el Cortijo Mudapelos a la izquierda.
   El Arroyo de Mudapelos, es un afluente del río Guadalquivir (ya con el nombre de Arroyo de La Calderona), por su margen derecha. El origen del Arroyo de Mudapelos es un afloramiento al noroeste de la Loma del Infierno (en el término municipal de Castilblanco de los Arroyos), a unos 310 m. de altitud, a 7,78 km en línea recta del ayuntamiento de Burguillos. Sus aguas se vierten en el río Guadalquivir a la altura del Cortijo de Sotillo Volante, en el término municipal de Alcalá del Río, a 20 m. de altitud, tras recorrer en dirección norte sur aproximadamente unos 25 kms. El Arroyo de Mudapelos, recibe las aguas de un pequeño arroyo sin nombre conocido (más bien habría que hablar de escorrentía) que corre poco más de 1 km, entre El Baldío y El Coto tras internarse en el término municipal de Burguillos, en su margen derecha. Posteriormente también recibe las aguas de otras escorrentías a derecha e izquierda , y fundamentalmente las del Arroyo Vacía Zurrones por su margen derecha, poco antes de pasar bajo el cableado de unas líneas de alta tensión, y las del Arroyo Mingo Miguel, por su margen izquierda, a la altura del Cortijo de Mudapelos.
Vista del Arroyo Mudapelos, aguas abajo del puente sobre la A-460.
   Tras su nacimiento junto a la Loma del Infierno, el Arroyo de Mudapelos baja en dirección oeste para sortear las Lomas de La Gatera y el Cerro del Caballo entrando entre éstas en el término municipal de Burguillos, pasando por El Baldío y El Coto a los que deja a su derecha, atravesar la Casa Nueva del Coto y el Convento de Sancti Spiritus para llegar a la Casa de la Dehesilla de Mudapelos y así llegar al Cortijo de Mudapelos, muy cerca del término municipal de Villaverde del Río, pasar bajo la A-406, dejar en su margen izquierdo el enclave del Renacuajar, y a su dereccha El Tesorillo, para internarse en el término municipal de Alcalá del Río, donde pasará bajo el puente de La Calderona (A-8006) donde toma el nombre de Arroyo de La Calderona y desembocar en el Guadalquivir a la altura del Cortijo de Sotillo Volante en el término municipal de Alcalá del Río, muy cercano al término de Villaverde del Río.
Puente de La Calderona (A-8006) sobre el Arroyo de Mudapelos
   Nuestro Arroyo de Mudapelos no lleva agua durante todo el año, dependiendo enormemente de las lluvias que alimentan los afloramientos que lo surten, y por otra parte ha sido importantísimo en la historia de nuestro pueblo puesto que en las inmediaciones donde recoge las aguas del Arroyo de Mingo Miguel se asentó desde tiempos prehistóricos el enclave que ha llegado a nuestros días como Cortijo Mudapelos, de capital importancia en la economía de nuestro pueblo.
   La denominación del Arroyo de Mudapelos es clara pues toma su nombre de la finca y Cortijo de Mudapelos, de importancia capital en la historia de nuestro pueblo, en sus vertientes histórica, económica y social. 

lunes, 22 de julio de 2019

Callejero de Burguillos: La calle Austria.

   Mostramos imágenes (realizadas por Google Maps en septiembre de 2008) de la calle Austria, en Burguillos.
Composición de lo que debiera ser el rótulo de la calle Austria, puesto que a día de hoy (22/07/2019), la calle no está rotulada.
   La calle (desde el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en la población histórica y en los sectores urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las edificaciones colindantes entre si. En cambio, en los sectores de periferia donde predomina la edificación abierta, constituida por bloques exentos, la calle, como ámbito lineal de relación, se pierde, y el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos) está dedicada a la República de Austria, país centro-europeo perteneciente a la Unión Europea y cuya capital es la ciudad de Viena.
Mapa oficial del Ayto. de Burguillos con ubicación de la c/ Austria.
Mapa de Burguillos con la situación de la c/ Austria.
Fotografía aérea de la c/ Austria.
   Austria es un estado dividido en 9 länders (regiones), limitando al norte con Alemania, República Checa y Eslovaquia; al este con Hungría; al sur con Italia, Eslovenia y Hungría; y al oeste con Liechstensteina y Suiza. El territorio de Austria abarca 83.871 km2 de extensión y posee un clima alpino y con cerca de 9 millones de habitantes.
Mapa político-administrativo de Austria.
   Los orígenes de la actual Austria se remontan a la dinastía de los Habsburgo que convirtió al país en una parte fundamental del Sacro Imperio Romano Germánico. En 1867 el Imperio austríaco se convirtió en el Imperio austro-húngaro. El Imperio de los Habsburgo terminó en 1918 al finalizar la Primera Guerra Mundial. La Primera República de Austria se estableció en 1919. En 1938, mediante el proceso conocido como el Anschluss, el país fue ocupado por la Alemania Nazi. Esta ocupación duraría hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, cuando Austria volvería a recuperar su independencia y se crearía en 1955 la Segunda República de Austria.
Inicio de la c/ Austria.
La c/ Austria en su cruce con la avda. de Europa.
La c/ Austria en su cruce con la c/ Italia.
Final de la c/ Austria, con la c/ Polonia.
Vista de la c/ Austria, desde la c/ Polonia.
   La calle Austria está situada en el polígono industrial "Cuarto de la Huerta". Va de la calle Suecia a la calle Polonia, siendo el cruzada consecutivamente de las calles Europa e Italia, teniendo longitud de 500 metros aproximadamente, siendo bidireccional desde el punto de vista del tráfico rodado, contando con plazas de aparcamiento en cordón, asfaltada y alumbrada por farolas funcionales en la parte central de la misma. Lamentablemente pocas empresas están establecidas en dicha calle ya que el resto es un inmenso solar completamente abandonado, formando parte de un polígono industrial, corriendo paralela a la carretera de circunvalación de Burguillos, que se encuentra a medio ejecutar.
   La calle Austria es, históricamente, una vía moderna, puesto que fue creada con el boom inmobiliario que se produjo en nuestro pueblo a comienzos del siglo XXI y junto al hecho de ser íntegramente industrial, hace que tenga tan sencillo comentario.
   Lamentablemente en la fecha de publicarse esta entrada, esta calle de cierto tránsito en nuestro pueblo por encontrarse en un polígono industrial no está rotulada, de ahí que desde estas líneas pido que se subsane cuanto antes.

lunes, 15 de julio de 2019

Hemeroteca: Burguillos en la "Guía de Sevilla, su provincia", de 1877.

   Mostramos en Historia de Burguillos los datos recogidos en la "Guía de Sevilla. Su provincia, &. para 1877.", editado en 1877 por Manuel Gómez Zarzuela, Año XIII, y cuyo original se encuentra en la Biblioteca Nacional de Madrid.
   Esta publicación en forma de anuario, estuvo publicándose durante 32 años, primero por el periodista Manuel Gómez Zarzuela, y desde el fallecimiento de éste, en 1887, por Vicente Gómez Zarzuela. Incluye noticias e información de utilidad sobre las instituciones (arzobispado, capitanía general, tercio naval, audiencia territorial, universidad, ayuntamiento, diputación, aduanas, etc.), entidades (sociedades y colegios profesionales, escuelas, bibliotecas, hospitales, comercios, industrias, etc.), edificios y monumentos, transportes y servicios públicos, la agricultura, así como de los integrantes de dichas instituciones, corporaciones y sociedades y de la vida social y cultural sevillanas. Da cuenta de un indicador general del comercio, la industria y profesional, e incluso una guía del vecindario hispalense con trascendencia social y económica.
Portada de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1877.
   Cada tomo, de entre 400 y 700 páginas, comienza con un índice alfabético de materias, así como un almanaque y está dividido en secciones. Incluye también publicidad y al final un plano de la ciudad. Con una amplísima información, estaba dirigido no sólo a los sevillanos sino a los viajeros, por contener información también de carácter turístico. También se tituló Guía oficial de Sevilla y su provincia.
   Pues bien en su página 108 encontramos la siguiente mención a nuestro pueblo y por partida doble. En concreto en el primer y segundo párrafos, al final de ambos en los que se mencionan los pueblos agregados al Juzgado nº 3 de San Vicente, de Sevilla, y que pasamos a transcribir literalmente:
Página 108 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1877.
   "Pueblos agregados: Algaba, Burguillos, Garrobo, Guillena y Santiponce."

   "Pueblos agregados: Algaba, Burguillos, Garrobo, Guillena y Santiponce."

   La siguiente mención a nuestro pueblo la encontramos en la página 176 en la que se relacionan las poblaciones pertenecientes al Registro de la propiedad de Sevilla en el sexto párrafo de dicha página y que pasamos a transcribir literalmente:
Página 176 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1877.
   "Registro de la propiedad de Sevilla.- Calle de Zaragoza núm. 15.- Corresponden á él los cuatro distritos judiciales de la capital y los 25 pueblos que á continuacion se expresan: Algaba, Almensilla, Alcalá del Río, Bollullos de la Mitacion, Bormujos, Burguillos, Brenes, ..."

   Finalmente la última mención a nuestro pueblo aparece en las página 317 en la que se mencionan al juez municipal titular y suplente  de aquel entonces, y que pasamos a transcribir literalmente:
Página 317 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1877.
JUECES MUNICIPALES DE LOS PUEBLOS AGREGADOS Á LOS CUATRO DISTRITOS DE LA CAPITAL.
   Pueblos agregados al distrito de San Vicente.- Algaba, D. José Herrera Clavijo.- Guillena, D. Alonso Lopez Puntas.- Burguillos, don Julian Rubio.- Santiponce, D. José María Vazquez Grazalema.- El Garrobo, D. Facundo Oporto.

SUPLENTES
Distrito de San Vicente.- Algaba, D. Francisco Puntas Fernandez.- Burguillos. D. Manuel Perez Moreno. - Santiponce, D. Juan Castillo Lopez.- El Garrobo, D. Domingo Leon.

... Aunque muy escasos, siguen siendo datos interesantes para seguir conociendo nuestro pueblo.

lunes, 8 de julio de 2019

Bibliografía: Capítulo XXXI "Un Señorío con problemas" del libro "El señorío de Burguillos (Sevilla); una aproximación a su historia", de Francisco Rodríguez Hernández de 1999.

   Mostramos en Historia de Burguillos el capítulo XXXI del libro "El señorío de Burguillos (Sevilla); una aproximación a su historia", de Francisco Rodríguez Hernández, editado por el Ayuntamiento de Burguillos y la colaboración de la Diputación de Sevilla en 1999, y que trata sobre Un Señorío con problemas, ocupando las páginas 145 a 148 de dicha monografía y que pasamos a transcribir íntegramente:
Pág. 145 del libro "El Señorío de Burguillos (Sevilla); una aproximación a su historia".
Un Señorío con problemas
   En el primer tercio del siglo XVIII, se dio, en la Villa de Burguillos, el caso insólito de más de un enfrentamiento, entre el Señor de la misma y la fábrica de la iglesia Parroquial del Señor San Cristóbal.
   Desde hacía algún tiempo, el titular del señorío jurisdiccional de la misma, trataba de llegar a un acuerdo con la citada fábrica, para lograr rescatar unos tributos, puestos sobre una parte de su patrimonio y quedar libre de la obligación de este pago, ofreciendo a cambio, como permuta, una propiedad de valor adecuado, como compensación. Pero sin duda, no se llegó a un entendimiento, a juzgar por unos acontecimientos que se produjeron, cuyos hechos nos demuestran la tirantez de las relaciones que existían entre ambas potestades, hasta llegar a un punto de ruptura.
   En 1715, la situación creada se hacía ha insostenible entre las dos partes enfrentadas, hasta el punto de llegar a la adopción de tomar graves decisiones, por parte de la iglesia, ante la actitud firme del Señor, de mantener la suspensión del pago de los tributos comprometidos, contraviniendo con ello, el cumplimiento de una obligación. Era titular del citado señorío, don José Bernardo de Quirós y Torices, que como queda dicho en otro lugar, era miembro de la nobleza y pertenecía a la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, y ejercía a la sazón en Burguillos, la jurisdicción temporal con todas sus prerrogativas.
   Siendo ya de todo punto imposible, cualquier posibilidad de arreglo, fue requerida la intervención de don Martín Pérez Muñoz, procurador de fábricas del arzobispado, quién en nombre de la de Burguillos, se dirige al Sr. provisor y vicario general de Sevilla y su arzobispado, ante quién pone la correspondiente denuncia, con una relación detallada de los hechos, así como también, la solicitud de Cartas de Censuras, en la forma ordinaria. La citada denuncia está contenida como introducción, en un documentos excomulgatorio, y dice así:
          El licenciado don Pedro Román Meléndez, Racionero, Juez Oficial, y Vicario General de Sevilla y su Arzobispado:
          Hago sabe a todos los curas y capellanes, de las Iglesias de la Villa de Burguillos, y demás partes donde las presentes se publicaren, que ante mi se presentó la petición siguiente:
          Martín Pérez Muñoz, en nombre de la fábrica de la Villa de Burguillos, digo que a dicha fábrica se le pagan diferentes tributos, por el Señor de dicha Villa, quién está debiendo mucha cantidad de maravedís de sus corridos, y  para  ejecutar  las  fincas, sobre que se pagan, ha hecho el 
Pág. 146 del libro "El Señorío de Burguillos (Sevilla); una aproximación a su historia".
mayordomo de esta fábrica, diferentes diligencias buscando las escrituras de dichos tributos, así en diferentes oficios de escribanos, como en otras partes y no ha podido hallarlas, y no sabe si algunas personas las tienen ocultas para que no se descubran:
          SUPLICO a Vmd. mande despachar sus cartas de Censuras General, en la forma ordinaria.

   Pide justicia y firma Martín Pérez Muñoz; y sigue:
          Y por mi visto, proveyendo en tal caso, mandé dar, y di la presente para vos los dichos curas, y cada uno de vos, por la cual os mando, en virtud de santa obediencia, que públicamente en vuestras iglesias, diciendo las Horas y Oficios Divinos, amonestéis, que la presente amonesto, y mando en virtud de santa obediencia; y pena de excomunión mayor a todas y cualesquier personas, de cualquier estado y condición que sea, por sabe, oculten, encubran, retienen, o son a cargo de lo dicho o parte de ello, que dentro de tres días primeros siguientes de la publicación de presente, que les doy e asigno, por tres canónicas moniciones, plazo y término perentorio, que dentro de dicho término [...].

   A continuación se conmina a los encartados a que restituyan lo que deben, acompañado de escrito bajo juramento y cerrado, remitido al notario don Bartolomé Jiménez, para proveer justicia; y continúa: 
Pág. 147 del libro "El Señorío de Burguillos (Sevilla); una aproximación a su historia".
          En otra manera lo contrario haciendo, el dicho término pasado, pongo y promulgo en las tales personas, y en cada una de ellas, sentencia de excomunión mayor en estos escritos, y por ellos:

          SEGUNDA GENERAL
               Y si las tales personas así amonestadas, no lo hicieren, ni cumplieren lo contenido en esta carta, dentro de este dicho término, aquel pasado, adelante los denuncien y publiquen por público excomulgadas en las dichas vuestras iglesias, en tres Domingo y Fiestas de guardar, con la solemnidad del derecho, que por tales desde ahora para entonces denuncio, y publico en estos escritos y por ellos:

          ANATEMA GENERAL
               Y si (lo que Dios N.Señor no quiera, ni permita) las tales persona así amonestadas, y agravadas, proterva y obstinadamente, imitando la dureza del Faraón, se dejaren estar en las dichas censuras; porque los que con una sola pena no contentos, con mayor deben se punidos y castigados, tengo por bien de agravar las dichas censuras. Por ende vos mando, que salgáis ante las puertas de vuestras Iglesias, con Hábito y Cruz alta, cubierta con un velo negro, diciendo el Psalmo Deus laudem meam, y la Antífona Media vita, y el Responso Rebelabunt Coeli, diciendo: La maldición de Dios N. Señor, y de los Bienaventurados Apóstoles San Pedro y San Pablo venga sobre ellos. Maldito sea el Pan, Carne, Pescado, Agua, Vino, y otro cualquier mantenimiento, que comieren y bebieren. Destruídos se vean de sus enemigos, sus mujeres se vean viudas, sus hijos huérfanos, y anden de puerta en puerta, y no hallen quién los acoja. La maldición que de Dios N. Señor envió sobre Sodoma y Gomorra, Datán y Abirón venga sobre ellos. Y así como las candelas son muertas en el agua bendita, así sean sus ánimas en los profundos de los infiernos con la de Judas el traidor. Y los presentes digan: amén. Y mando, so pena de excomunión mayor, que ningún Notario, Escribano ni Sacristán, notifique las presentes, a persona en particular, y lo hagáis saber. Fecha en Sevilla a veintitrés de mayo de mil setecientos quince años. General de Hurto. Firmado Bartolomé Jiménez, Notario.

   En un documento anexo al anterio, escrito por el cura párroco de Burguillos, dice lo siguiente:
          Como cura de la parroquia de San Cristóbal de Burguillos. Certifico y doy fe, haberse dado en dicha iglesia, al tiempo del ofertorio en la misa, en tres días de fiestas, Las Generales de la vuelta, a pedimento de Martín Pérez Muñoz, Procurador de fábrica de este Arzobispado de Sevilla, y para que conste, doy esta en Burguillos, a quince de junio de mil setecientos quince años.- Alonso Joseph Ruiz, cura.

   Esta es toda la documentación existente en el legajo consultado, y no sabemos si el cura, después de haber dado cumplimiento a lo ordenado en la Segunda General, los encausados se mantendrían irreductibles, y el cura se vería en la imperiosa necesidad, de aplicar en todos sus puntos, los severos términos del Anatema General. 
Pág. 148 del libro "El Señorío de Burguillos (Sevilla); una aproximación a su historia".
   En la fecha a que me estoy refiriendo, una excomunión era algo de un gran impacto en la sociedad de entonces, y nadie quería tener tratos con alguien que se hallaba en tal situación. La persona en cuestión, era lanzada del seno de la iglesia católica, y puesta en tablillas en el interior de los templos, para conocimiento del pueblo.
   Además, para acabar con una situación tan delicada, era obligado, primero, a deponer la actitud, y después a pedir benignidad y alzamiento de las censuras, para desprenderse de una mancha espiritual tan grave, y obtener mandamiento de absolución, para no incurrir en la pena civil contenida en la Nueva Recopilación (libro VIII, título V) con lo que quedaría en una posición insostenible.
   Lo insólito de este caso, es ver encausado en un documento de esta naturaleza, nada menos, que a quién ejercía la titularidad del señorío de la Villa de Burguillos, persona de la nobleza, con jurisdicción temporal y facultad para efectuar el nombramiento de todo tipo de autoridades, en el término del que era dueño y señor, como consta en numerosos documentos.
   Se hace precisar aclarar, que en este documento excomulgatorio, no solo está encartado el Señor de la Villa de Burguillos, algo insólito, que demuestra el alto poder de la iglesia en aquel tiempo, sino también el autor o autores del robo de materiales de la construcción, propiedad de la fábrica de la iglesia, ocurrido por aquellos días, lo que hace aún más humillante la situación del noble.
   Asimismo, y después de esta lectura, resulta aconsejable no juzgar con excesiva severidad, los duros términos del Anatema General, teniendo en cuenta, que los hombres que así se expresaban, eran hijos de su tiempo, y por lo tanto, con la mentalidad propia de la sociedad a la que pertenecían. Casi se podría añadir, que la actual no es mejor.

lunes, 1 de julio de 2019

Callejero de Burguillos: La avenida Arroyo Paso de la Villa.

   Mostramos imágenes (realizadas por Google Maps en septiembre de 2008, junio de 2011 y octubre de 2018) de la avenida Arroyo Paso de la Villa, en Burguillos.
Rótulo de la avenida Arroyo Paso de la Villa.
   La avenida (desde el punto de vista urbanístico, y como definición, no posee una adscripción precisa. En términos generales, corresponden a un gran eje urbano, bien caracterizado desde el punto de vista genético, porque estructura el crecimiento de la villa; morfológico, ya que es ancha; y funcional, sobre todo por canalizar el tráfico rodado. Sin embargo, en algunos casos las avenidas constituyen el eje principal de un sector determinado o de una barriada, y si bien poseen las características de vía principal en relación a ese sector, no alcanzan dicho valor en el conjunto de la ciudad. La avenida posee sobre todo un valor simbólico, y prueba de ello es que en Burguillos la avenida por excelencia es la que hoy analizamos, muy transitada, y así es reconocida sólo como la avenida) está dedicada al Arroyo Paso de la Villa, que recorre nuestro término municipal.
Callejero oficial del Ayto. de Burguillos con situación de la avda. Arroyo Paso de la Villa.
Mapa de Burguillos con situación de la avda. Arroyo Paso de la Villa.
Fotografía aérea de la avda. Arroyo Paso de la Villa.
       El Arroyo Paso de la Villa es uno de los cursos de agua que riegan nuestro término municipal. Surge de la unión de los Arroyos del Chorrito y del Estanquillo (que a su vez recoge las aguas del Arroyo Paso de Cal), tomando el nombre de Arroyo Paso de la Villa una vez cruzado el casco urbano burguillero. Tras unirse al Arroyo de la Huerta de Abajo, toma el nombre de Arroyo de Gabino (ya en el término municipal de Alcalá del Río), siendo un afluente del río Guadalquivir, por su margen derecha. 
El Arroyo Paso de la Villa en su discurrir por el término municipal de Burguillos.
   La avenida Arroyo Paso de la Villa está situada en el casco antiguo. Es una calle que parte de la avenida de Andalucía, y finaliza en la confluencia de las calles Reyes Católicos, avenida de los Trabajadores y calle Portugal. Asimismo es el final de la calle Virgen del Valle, por su margen derecho. Tiene una longitud de 160 metros aproximadamente, siendo unidireccional desde el punto de vista del tráfico rodado (en sentido ascendente), asfaltada y alumbrada por farolas funcionales. Está conformada en la acera de los pares por viviendas unifamiliares de una o dos plantas en altura de autoconstrucción, en algunas de las cuales, los bajos son locales comerciales dedicados a pequeñas tiendas de barrio o comercios de hostelería, formando parte de una zona residencial y comercial. 
Inicio de la avenida Arroyo Paso de la Villa.
Azulejo del III misterio del Rosario de la Aurora de la Hdad. de Ntra. Sra. del Rosario, en la avda. Arroyo Paso de la Villa.
La avda. Arroyo Paso de la Villa en su confluencia con la c/ Virgen del Valle.
Final de la avda. Arroyo Paso de la Villa.
Vista del final de la avda. Arroyo Paso de la Villa, desde la avda. de Los Trabajadores.
   La acera de la izquierda es una zona ajardinada que linda con el encauzamiento del Arroyo del Estanquillo (que aguas abajo tomará el nombre de Arroyo Paso de la Villa), de ahí que ésta sea la característica fundamental de esta vía, amén de ser conocida en Burguillos históricamente como "La Avenida". 
   También es reseñable que esta vía forma parte de los itinerarios procesionales de las hermandades burguilleras, como son la de la salida procesional de la Cruz de Mayo del Grupo Joven de la Hermandad de la Virgen del Rosario; la de la Hermandad de San Cristóbal; las del Rosario de la Aurora del Jueves de las Fiestas, del Viernes por la mañana y del Domingo de Romería de la Hermandad de Nuestra Señora del Rosario, así como de otras actividades lúdicas.
   La avenida Arroyo Paso de la Villa es, históricamente, una de las vías más antiguas del pueblo, de ahí que sea lugar de paso de las manifestaciones religioso-populares de la vida anual de Burguillos. En tiempos pasados era cita obligatoria para todos los vecinos porque a ella acudían a recoger el agua potable en la fuente que se encontraba en su parte media (a la altura del final de la c/ Virgen del Valle) y que burdamente se ha reconstruido junto a la c/ Cañada Real, en su confluencia con la c/ Juan Carlos I.

lunes, 24 de junio de 2019

Arte: El tondo pictórico de San Juan Bautista, atribuible a Joaquín Cano, en el Retablo Mayor, de la iglesia de Burguillos

      Mostramos en Historia de Burguillos el tondo pictórico de San Juan Bautista que encontramos en el retablo mayor de la iglesia parroquial de San Cristóbal mártir de nuestro pueblo, aprovechando que hoy es 24 de junio, Solemnidad de la Natividad de San Juan Bautista, Precursor del Señor, que, estando aún en el seno materno, al quedar lleno del Espíritu Santo exultó de gozó por la próxima llegada de la salvación del género humano. Su nacimiento profetizó la Natividad de Cristo el Señor, y su existencia brilló con tal esplendor de gracia que el mismo Jesucristo dijo no haber entre los nacidos de mujer nadie tan grande como Juan el Bautista [según el Martirologio Romano reformado por mandato del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II y promulgado con la autoridad del papa Juan Pablo II].
   Y que mejor día que hoy para analizar dicha pintura dedicada a San Juan Bautista.

   Pues bien, dicha pintura de San Juan Bautista (como las restantes del retablo mayor) debemos atribuirlas a Joaquín Cano, hermano de Juan Cano, autor del retablo mayor de la iglesia en 1754-1756 y con el que colaboraba habitualmente. El tondo de San Juan Bautista se encuentra en el cuerpo superior, rematando la calle izquierda del retablo mayor. Su iconografía es muy clara, de ahí que sea inconfundible, porque lo encontramos vestido con una piel de oveja o de cabra (alusivo a sus predicaciones y penitencias en el desierto) que deja los brazos y el torso desnudos. El manto púrpura alude a su martirio. Porta un cordero y una cruz de caña en la que una filacteria lleva la inscripción "Ese anus dei" (en un error del pintor puesto que debería poner Ecce agnus dei, lo que me lleva a pensar en el desconocimiento del artista de la lengua latina y por ello a que su autor fuera un artista de escasa entidad, o bien, alguno de los aprendices del taller familiar de los Cano), símbolo que conviene como precursor de Jesús puesto que lo anuncia diciendo: "He aquí el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo". Juan el Bautista fue hijo del sacerdote Zacarías y de Isabel, prima de la Virgen María, y por tanto primo de Jesucristo, y se retiró muy joven al desierto de Judea para llevar allí una vida ascética. En Jesús reconocía al Cordero de Dios, al que bautizó en el río Jordán en el año 28. Fue arrestado en el 29 por censurar el matrimonio del tetrarca de Galilea, Herodes Antipas con su propia sobrina y cuñada, Herodías, siendo decapitado por ello (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).

Conozcamos mejor la Historia, Leyenda, Culto e Iconografía de San Juan Bautista, precursor del Señor:
EL ÚLTIMO DE LOS PROFETAS DE ISRAEL Y EL PRECURSOR DEL MESÍAS
   San Juan Bautista (en su traducción de los Cuatro Evangelios -1943-, Hubert Pernot sustituyó la denominación usual de San Juan Bautista por la de San Juan el Inmersor, pero la innovación no tuvo eco), el Precursor o, como dicen los griegos, el Prodromos del Mesías, es la "fíbula" viva que une el Antiguo con el Nuevo Testamento. Pertenece al reino de la Ley y al mismo tiempo al reino de la Gracia: ha vivido sub lege y sub gratia. 
   Aunque su historia sea contada en el Nuevo Testamento, no se podría separar de los profetas de la Antigua ley: es el último y el más grande de la estirpe ¿Acaso el propio Cristo no lo ha llamado profeta y más que un profeta? "Hic est enim propheta et plus quam propheta." Pasa por ser la reencarnación del profeta Elías: "Delante del cual irá él, con el espíritu y la virtud de Elías", dice Lucas (1: 17).
   La piedad popular y el arte cristiano siempre le han reservado un lugar aparte de los apóstoles y de los santos. En la Coronación de la Virgen, del primitivo artista de Aviñón Enguerrand Quarton (1453), San Juan esta en las filas de los profetas, en el lado opuesto a San Pedro y a los apóstoles. En la Asunción del Libro de Horas de Étienne Chevalier, Jean Fouquet lo sitúa junto a Moisés. A principios del siglo XVI, en su pintura La Adoración de la Santísima Trinidad por todos los santos o de la Santísima (Allerheiligenbild) en el Museo de Viena, A. Durero, fiel a la tradición, sitúa a Juan el Bautista en la cohorte de los justos del Antiguo Testamento, junto a Moisés y el rey David.
   Pero si Juan Bautista es el último de los profetas, también es el primero de los mártires de la fe de Cristo. Merecería, más que el díácono Esteban, el título de protomártir. La Iglesia le rinde el mismo culto que a los santos. En la hagiografía ocupa un lugar análogo al de San Miguel, venerado como arcángel y como santo al mismo tiempo.
   Así se explica que pueda figurar dos veces en un mismo programa iconográfico, donde representa simultáneamente el Antiguo y el Nuevo Testamento. Es el caso de la portada de la iglesia de San Servais, de Maastrich, donde se encuentra en los dos derrames: a la izquierda, pisoteando a Herodes y a Herodías, y a la derecha, bautizando a Cristo en el Jordán.
HISTORIA
   La historicidad de San Juan ha sido discutida tanto como la de Cristo. Ciertos mitólogos lo identifican, como a Jonás, con el dios pez babilonio Oannes.
   El historiador judío Josefo dice sólo que su predicación inspiraba gran esfervecencia en el pueblo, lo cual provocó su detención (Antigüedades judías, Lib. XVIII). Ese relato no concuerda con las fuentes cristianas.
   Brevedad de los Evangelios canónicos. Lo que las Sagradas Escrituras nos enseñan acerca de su vida puede resumirse en pocas palabras.
   Hijo del sacerdote Zacarías y de Isabel, prima de la Virgen María, recibió el nombre de pila Johanan o Jochanaan. Se retiró muy joven al desierto de Judea para llevar allí una vida ascética y predicar la penitencia. En Jesús, que se hizo bautizar por él en el Jordán, reconocía al Cordero de Dios, al Mesías anunciado por los Profetas. Ese acontecimiento capital habría ocurrido en el año 28.
   Arrestado en el 29, en la fortaleza transjordana de Macarea o Macerón (Mekavar) por el tetrarca de Galilea Herodes Antipas, cuyo matrimonio con Herodías, que era su sobrina y su cuñada a la vez (Herodes no podía justificarse por la ley judía de los levitas puesto que Herodías tenía cuatro hijos de su primer matrimonio), se había atrevido a censurar, fue decapitado sin que Jesús interviniese para salvarlo.
   Sólo en Marcos y en Mateo encontramos el relato de la Pasión de Juan desde su detención hasta su decapitación. El cuarto Evangelio no hace ninguna alusión al hecho, y San Pablo calla al respecto.
   Las adiciones de los Apócrifos. Sobre ese delgado cañamazo bíblico la leyenda bordó innumerables anécdotas que inspiraron al arte cristiano durante siglos.
   Los hagiógrafos desprovistos de imaginación recurrieron a otras fuentes mal disfrazadas. El evangelista Lucas ya había dado un ejemplo en tal sentido, contando el anuncio del nacimiento de San Juan Bautista según el modelo de los nacimientos de Isaac (Gen. 18: 10), de Sansón (Jue. 13:2) y de Samuel (I Rey. :1). El ángel Gabriel se apareció a Zacarías y le anunció el nacimiento de un hijo que se llamaría Juan. Zacarías, tan escéptico como la vieja Sara, respondió que era demasiado anciano, al igual que su mujer, como para creer en esta buena noticia. Para castigarlo por su incredulidad, el ángel le declaró que permanecería mudo hasta el día en que se realizara la promesa divina.
   La Virgen embarazada fue a visitar a su prima Isabel. Al acercarse Jesús, el niño se estremeció de alegría en el vientre de su madre.
   El mismo día de su nacimiento, contrariando la costumbre judía, recibió el nombre de Juan: tan pronto como su padre Zacarías, que hasta entonces permaneciera mudo, lo escribió sobre una tabla, recuperó la palabra; su lengua se liberó y se repuso de su largo silencio profetizando.
   De acuerdo con una tradición que se remonta Orígenes y a San Ambrosio, y que ha sido recogida por Pedro Comestor y por Jacopo de Vorágine en la Leyenda Dorada. el futuro precursor habría sido recibido en su nacimiento por la Virgen María. Buenaventura cuenta que María tomó en sus brazos al hijo de Isabel. El niño fijaba la mirada en ella como si hubiese comprendido quién era y cuando ella quiso devolverlo a su madre, él inclinaba la cabeza hacia la Virgen y sólo parecía encontrar placer en ella.
   Lucas no dice nada acerca de la infancia de Juan Bautista, pero los Apócrifos colman la laguna. Ahí se inventa la huida de Isabel con su hijo en el momento de la Matanza de los Inocentes, fuga poco motivada puesto que habitaban lejos de Belén.
   Retirado en el desierto (o en los bosques), Juan, vestido con una túnica de pelo de camello, se contenta con alimentarse de langostas (este alimento no tiene nada de anormal para un habilitante del desierto. Todavía en la actualidad los árabes comen sin asco alguno langostas secas, limpias de élitros, que se venden a espuertas en los mercados al aire libre o en los zocos. Han seguido "acridófagos". No obstante, numerosos comentaristas piensan que un asceta sólo podía ser vegetariano y pretenden que la palabra akrides ha sido traducida por langostas pero que debería interpretarse como brotes tiernos o frutas silvestres, quizás algarrobas , que en alemán se llaman Johannessbrotfrüchte -panes de San Juan-. Cf. Henri Grégoire, Les sauterelles de saint Jean-Baptiste, 1930. En inglés el algarrobo se denomina locust-tree, y las algarrobas locust-beans) y miel silvestre (locustae et mel sylvestre). Exhorta a la penitencia a sus discípulos, que lo toman por el Mesías, anunciándoles que el Reino de los Cielos está próximo.
   Después del Bautismo de Cristo deja de predicar. Como Natán censurando el adulterio de David, reprocha al tetrarca de Galilea Herodes Antipas el incesto con su cuñada. Para vengarse, Herodías aconseja a su hija Salomé, que había embrujado al tetrarca con su danza, que le pida como recompensa la cabeza de San Juan Bautista.
   Según el Evangelio de Nicodemo, habría precedido a Cristo en los Infiernos, donde habría servido de anunciador, igual que en la tierra.
   El profeta fue perseguido aún después de su muerte: se contaba que el emperador Juliano el Apóstata, para poner fin al culto que se le rendía, hizo desenterrar y quemar sus huesos.
   Puede advertirse lo que agregan los Apócrifos al relato de los Evangelios canónicos: la presencia de la Virgen en el nacimiento de Juan, la leyenda de la montaña que se abre frente a la madre y al niño, su descenso a los Infiernos donde precede y anuncia a Cristo, la incineración de sus reliquias.
   La ciencia moderna. El descubrimiento de los manuscritos hebreos en el desierto de Judá, al fondo de las grutas cavadas en los cantiles del mar Muerto, en 1947, ha renovado nuestro conocimiento de los orígenes del monacato cristiano. Sobre todo se descubrió que las prácticas y enseñanzas de los Esenios había ejercido profunda influencia en la predicación del Bautista. La traducción de los rollos del mar Muerto sin duda confirmará esta filiación espiritual.


CULTO
   San Juan Bautista es el primero en la jerarquía de los santos. Su primado es reconocido por la liturgia. En las Letanías se lo invoca inmediatamente después de los arcángeles, antes que a San José, esposo de la Virgen. En el Confiteor, su nombre es enunciado antes que el de San Pedro, príncipe de los Apóstoles. San Pedro Crisólogo lo glorifica como un superhombre, el igual de los ángeles: major homine, par angelis.
FIESTAS
   Por un privilegio excepcional, la Iglesia celebra el día de su nacimiento y el de su muerte: su Natividad es el 24 de junio, su Decapitación el 29 de agosto. Ahora bien, sólo hay otras dos Natividades inscritas en el calendario litúrgico, la del Mesías y la de la Santa Virgen.
   Antiguamente había incluso otra fiesta de San Juan Bautista, la de la Concepción de San Juan Bautista. Celebrada en Oriente, en el calendario romano ha sido reemplazada por la Visitación, que conmemora implícitamente la santificación de San Juan en el vientre de su madre.
   La fiesta de la Natividad de San Juan, fijada en junio, seis meses antes de la Natividad de Jesús, se llamaba en otros tiempos Navidad de verano. Durand de Mende nos enseña en su Rational (VII, 14) que entonces, como en la Nochebuena, se cantaba un doble oficio: el primero al anochecer y el segundo a medianoche.
   Más popular todavía, la Pasión o Decapitación, celebrada en agosto, reemplaza fiestas paganas que el cristianismo, consciente de la fuerza de su tradición, supo desviar en su provecho. Los fuegos encendidos en las cimas durante el solsticio de verano, después de la puesta de sol, se convirtieron en los fuegos de San Juan.
RELIQUIAS
   El culto de los santos generalmente está fundado en sus milagros y sus reliquias. Ahora bien, los judíos nunca han atribuido al Bautista un solo milagro y sus reliquias habrían sido reducidas a cenizas.
   Un panegirista de San Juan que escribiera en el siglo XII, se alegra de que éste no haya sido elevado al cielo como Cristo, la Virgen y San Juan Evangelista, porque si hubiese resucitado -agrega, ingenuamente- estaríamos privados de sus reliquias.
   A decir verdad, la historia de la combustión de los huesos de San Juan por órdenes de Juliano el Apóstata resultaba muy molesta porque parecía quitar a los santuarios de la cristiandad toda esperanza de conquistar las reliquias del primero de los santos. En verdad, quedaban las cenizas que los genoveses se jactaban de haber recogido. Pero se las arreglaron para sortear el obstáculo: se supuso que la combustión no había sido total y que un discípulo había conseguido sustraer al fuego huesos que fueron transportados a Alejandría y se difundieron y multiplicaron a través del mundo.
   Numerosas iglesias se disputaban la gloria y las ventajas de poseer las reliquias del Precursor. A causa de una confusión de nombre, se considera que la tumba de San Juan Damasceno en la mezquita de los Omeyas de Damasco contiene el cuerpo de San Juan Bautista.
   Los Juanistas o Caballeros de San Juan habrían recogido un brazo en su iglesia de Malta.
   Las pequeñas iglesias se contentaron, modestamente, con los dedos del Precursor. San Juan de Maurienne poseía su pulgar y San Juan del Dedo -en Bretaña- el índice, todavía más precioso, que señaló al Cordero de Dios a orillas del Jordán.
   El duque Juan de Berry legó a los cartujos de París el mentón y las sandalias de su santo patrón contenidos en un relicario de plata.
   Pero la reliquia más codiciada era la cabeza del decapitado que Constantinopla pretendía poseer en el monasterio de Studios.
   Sólo en Italia se conocían cinco ejemplares de su cabeza. En dos iglesias de Roma, S. Silvestre in capite y S. Juan de los Florentinos, en S. Lorenzo de Génova, en S. Marcos de Venecia y en la catedral de Anagni.
   A las pretensiones italianas se oponían las reivindicaciones francesas. En 1204, después de la cuarta Cruzada, un canónigo de Picardía habría llevado desde Constantinopla a Amiens la parte anterior de la cabeza de San Juan Bautista con la marca del cuchillo de Herodías. La parte posterior de la "cabeza del Señor San Jehan" había quedado en Constantinopla. San Luis la adquirió a precio de oro para la Sainte Chapelle; era la pieza más preciosa del tesoro, después de las reliquias de la Pasión.
   Otra cabeza (de otro San Juan), encontrada en 1014 y conservada en un magnífico relicario, atraía a los peregrinos a San Juan de Angély, en Saintonge (Calvino se burla en su Tratado de las Reliquias: "Los de Amiens se jactan de tener el rostro y la máscara que muestran hay una marca de una cuchillada sobre el ojo que dicen que le asestó Herodías. Pero los de San Juan de Angély los contradicen y muestra la misma parte."). Santa Verónica habría aportado a Bazas una "mappula" con la cual habría secado la sangre del Precursor en la prisión.
   En España, la iglesia de San Isidoro de León se jactaba de poseer la mandíbula del Precursor.
   A causa de esta multiplicación, a finales de la Edad Media se contaba doce cabezas y sesenta dedos del Bautista, lo cual es evidentemente excesivo. Pero como sólo se presta a los ricos, se han atribuido al Bautista huesos que pertenecían a sus homónimos, tales como San Juan de Edesa.
LUGARES DE CULTO
   La popularidad de San Juan está probada no sólo por el número paradójico de sus reliquias que parece haber tenido, como el fénix, el privilegio de renacer de sus cenizas, sino además por la multitud de iglesias puestas bajo su advocación.
   Roma no le consagró menos de ocho, la más célebre de las cuales es San Juan de Letrán, madre de todas las iglesias, "omnium ecclesiarum mater et caput", fundada por Constantino, el primer emperador cristiano. En Italia era, además, patrón de Génova, de Florencia -que estampaba en sus florines la imagen de San Juan Bautista- y de Turín, que le dedicó su catedral.
   En Venecia, la iglesia de San Giovanni Decollato se llama en dialecto San Zan Degola.
   En Francia, le están dedicadas numerosas catedrales, especialmente la de Lyon, sede del Primado de las Galias. Además, era venerado en Perpiñán, que le dedicó dos iglesias: San Juan el Viejo y San Juan el Nuevo, en Bazas; San Juan de Angély en Saintonge; San Juan del Dedo en Bretaña, San Juan de Maurienne en el Delfinado y la abadía de San Juan de las Viñas en Soissons.
   A ello hay que agregar que los baptisterios que en otros tiempos se levantaban junto a las catedrales, estaban obligatoriamente consagrados al Bautista: tal es el caso del baptisterio San Juan de Poitiers; de San Giovanni in Fonte, en Ravena, y los baptisterios de Parma, Pisa y Florencia. En Francia se los llamaba San Juan de las Fuentes o San Juan el Redondo, a causa de su planta circular.
   Numerosas órdenes religiosas o militares se vindican de San Juan Bautista: Los caballeros de San Juan de Jerusalén expulsados a Rodas por la reconquista musulmana, que luego pasaran a Malta; los cartujos, cuya devoción se repartía entre San Juan, patrón de los ascetas y San Bruno, fundador (Claus Sluter lo ha representado en la portada de la Cartuja de Dijon como patrón de los Cartujos, protegiendo a Felipe el Atrevido. La cartuja del Valle de la Bendición, fundada por el papa Inocencio VI en Villeneuve de Aviñón, originalmente estaba consagrada a San Juan Bautista; por ello los frescos de la capilla ilustran escenas de su vida. En España, Fernando Gallego pintó para la Cartuja de Miraflores un ciclo de la historia del Bautista) de la orden.
   En 1310, en Haarlem, se fundó una Encomienda de la orden de San Juan. Para ella fue ejecutado el gran retablo de Geertgen Tot sint Jans, uno de cuyos paneles se encuentra en el Museo de Viena.
CULTO POPULAR
   Numerosos santos nunca han recibido más que un culto litúrgico y, por así decir, oficial, pero San Juan Bautista es, por el contrario, el tipo del santo popular.
   Los fuegos de San Juan, las hierbas de San Juan (las verbenas) son una herencia del paganismo que sobrevive en el folklore cristiano.
   Las corporaciones y las cofradías se disputaban el patronato de tan poderoso intercesor: por ello su imagen es tan frecuente en los báculos procesionales de las cofradías.
   San Juan Bautista era el patrón de los sastres porque se vistió a sí mismo en el desierto; de los peleteros, a causa de la túnica de pelo de camello; de los fabricantes de cinturones, zurradores y talabarteros porque llevaba cinturón de cuero; de los cardadores de lana porque tenía un cordero como atributo.
   En Florencia había adquirido la clientela del Arte di Calimala, es decir, del gremio de comerciantes de paño francés.
   En memoria del festín de Herodes, era venerado por los posaderos. La prisión le valió la clientela de los pajareros porque también él había sido metido en una jaula y su decapitación la de los cuchilleros y afiladores porque le habían cortado la cabeza.
   A causa de su prisión y decapitación también era el patrón de los prisioneros y condenados a muerte. Las cofradías de la Misericordia que se habían fijado como misión acompañar a los condenados al suplicio y sepultarlos, habían elegido como emblema la cabeza de San Juan en una bandeja. Por eso la capilla de los Penitentes Negros de Aviñón, adosada a la prisión, está dedicada a San Juan Bautista, y los bajorrelieves de la fachada representan a dos ángeles que llevan su cabeza en una bandeja.
   Sin embargo, a primera vista se explica difícilmente, que también sea el patrón de cantores y músicos. En este sentido, es necesario recordar que los nombres de las notas de la escala han sido tomadas por el monje benedictino Guido d'Arezzo de un himno en su honor: ut (luego do), re, mi, fa, sol, la son las sílabas iniciales de los versos donde se lo celebraba, y la nota si está compuesta por la S y la I de San Juan (Sancte Iohannes), invocada al final de la estrofa.
   Como todos los santos populares, el Bautista era también un santo curador.
   La cabeza de San Juan en una bandeja (Johannischüsse) era objeto de una particular devoción por parte de los fieles que sufrían de migraña o jaqueca: se les presentaba la bandeja de San Juan, y a veces incluso se les colocaba su cabeza de metal hueco para "aspirar" la enfermedad.
   En Amiens, la cabeza de San Juan curaba la epilepsia (se llamaba a la epilepsia el mal de San Juan). En San Juan de las Viñas de Soissons, a donde los pacientes acudían en peregrinación, se lo invocaba contra las enfermedades de garganta, las anginas y los ahogos.
   En el Tirol, los campesinos conseguían la curación de los dolores de cabeza dando tres vueltas en torno al altar con una "Johannisschüssel" (algarroba). Arrojada al agua, la cabeza de San Juan ayudaba a a encontrar los cuerpos de los ahogados.
   A causa del Bautismo en el Jordán, tradicionalmente se consideraba a San Juan protector de las fuentes.
   En Rusia, los popes recomendaban abstenerse de todo fruto o legumbre, pera o calabaza cuya forma pudiera recordar la de la cabeza humana en el día de la fiesta de la Decapitación del Prodromo.
   Si a todas esas creencias populares se suma el hecho de que los nombres de San Juan y Juana eran extremadamente usuales en todos los países y que su empleo hacía que quienes lo eligieran se hicieran pintar bajo la protección de su santo patrón, se explica fácilmente la profusión de imágenes de San Juan en el arte cristiano.
ICONOGRAFÍA
   Tipos. La mayoría de los santos no tienen más que un tipo iconográfico. A nadie se le ocurriría representar un San Pedro o un San Pablo niños. Pero San Juan Bautista aparece en el arte cristiano, por el contrario, con dos aspectos diferentes: como niño y como adulto, como compañero de juegos del Niño Jesús y con los rasgos de un predicador ascético. Desde este punto de vista puede compararse con David, representado ya como joven pastor vencedor de Goliat, ya como rey coronado tocando el arpa.
San Juanito
   Fue el Renacimiento italiano el que popularizó el tipo del bambino de cabellos rizados jugando respetuosamente con el Niño Jesús bajo la tierna vigilancia de la Madona.
   El tema del pequeño San Juan asociado con el Niño Jesús no tiene fundamentos alguno en la Biblia, porque si hay que creer en el testimonio de San Juan Evangelista (1: 31), el Bautista habría dicho al ver a Jesús avanzar hacia él para ser bautizado en las aguas del Jordán: "Yo no le conocía".
   Pero se explica sin dificultad el atractivo que un tema semejante debía ejercer sobre los pintores de la maternidad y de la infancia. Según Botticelli, fue Leonardo da Vinci quie en su Virgen de las Rocas ha ofrecido el modelo más perfecto de esas Sagradas Familias ampliadas que luego inspiraron a Rafael (bastará recordar la Madonna della Tenda en la Pinacoteca de Munich; la Virgen del vel o y ls Sagrada Familia de Francisco I, en el Museo del Louvre) y a Murillo tantas obras maestras de gracia conmovedora.
   Señalemos sólo que desde el punto de vista iconográfico ese tema se presta a las variaciones más delicadas: San Juanito es ya el compañero del Niño Jesús al que entrega su cordero, ya el adorador de Aquél a quién, a la sazón, confusamente, siente "mayor que él" ¡Pero cuántos matices entre la camaradería y la adoración!
   Aunque los dos niños hayan nacido con algunos meses de intervalo, la diferencia de edades está muy marcada: Juan aparece siempre muy claramente como el mayor.
   Los artistas florentinos del Quattrocento representaron a San Juan adolescente con los rasgos de un efebo imberbe de nerviosa elegancia (Donatello, Verrocchio) o de gracia andrógina (da Vinci).
   En el siglo XVII, Murillo lo transformó en muchacho andaluz.
   En el siglo XIX, los escultores franceses Paul Dubois y Dampt enriquecieron el tema.
San Juan adulto
   Por encantador que resulte el tipo pueril o juvenil del Giovannino italiano, San Juan aparece en el arte cristiano casi siempre con los rasgos de un asceta demacrado "alimentado con langostas y miel silvestre", predicando la penitencia en el desierto de Judea.
   El arte realista de finales de la Edad Media y del Renacimiento lo representa de buena gana como un faquir esquelético, uno yogui hindú o un beduino nómada macilento y quemado por el sol, de barba descuidada y cabellos hirsutos.
   No obstante, ese San Juan ascético de origen oriental estuvo precedido por representaciones de tipo pastoral o sacerdotal en las manifestaciones paleocristianas de Ravena.
   Vestimenta. Según los Evangelios de Mateo (3, 4) y de Marcos (1, 6), está vestido con una túnica corta (exomis). Pero su vestidura característica es un sayo de pelo de camello (trikhinon himation) ajustado en la cintura mediante un cinturón de cuero. (Joannes erat vestitus pilis cameli et zona pellicea circa lumbos ejus.) En el arte pictórico del siglo XV, la piel de la cabeza del camello pende entre sus piernas. La piel manchada de un tigre que viste en un mosaico bizantino de Parenzo, en Istria, es una excepción. El sayo tejido con pelo de camello se reemplazó en Occidente con una piel de oveja o de cabra que le deja los brazos, las piernas y hasta una parte del torso desnudos. El palio púrpura que tiene encima en la escena de la intercesión del Juicio Final, alude a su martirio.
   Atributos. En el arte bizantino, está representado como un ángel con grandes alas (alígero). Esta concepción del Prodromo alado se remonta a una profecía de Malaquías (3:1): "He aquí que envío a mi mensajero para preparar mi camino, el ángel de la Alianza que deseáis." En el principio del Evangelio de San Marcos (1:2), se lo califica de mensajero celestial; no es otra cosa que la traducción literal de las palabras de Cristo que lo glorifica como "el igual de un ángel".
   En su mano, como los santos "cefalóforos", tiene una bandeja con su cabeza cortada: con frecuencia esa bandeja es reemplazada por un cáliz donde reposa como una hostia viva el Niño Jesús desnudo.
   Sus atributos son muy diferentes en el arte de Occidente. El más frecuente es el cordero cruciforme que presenta en un tondo, en un pliegue de su manto, apoyado sobre un libro o derramando su sangre en un cáliz, a sus pies. Ese símbolo es el que conviene más a un Precursor, puesto que saluda a Jesús diciendo: "He aquí el Cordero de Dios que quita los pecados del mundo."
   Con frecuencia tiene una cruz de cañas en la que una filacteria lleva la inscripción: Ecce Agnus Dei. Un panal de miel alude a su alimento en el desierto.
   Por el índice elevado expresa, como el arcángel Gabriel, su misión de Anunciador (Louis Réau, Iconografía del Arte Cristiano. Ediciones del Serbal. Barcelona, 2000).

lunes, 17 de junio de 2019

Hemeroteca: Burguillos en la "Guía de Sevilla, su provincia", de 1876.

   Mostramos en Historia de Burguillos los datos recogidos en la "Guía de Sevilla. Su provincia, etc. para 1876.", editado en 1876 por Manuel Gómez Zarzuela, Año XII, y cuyo original se encuentra en la Biblioteca Nacional de Madrid.
   Esta publicación en forma de anuario, estuvo publicándose durante 32 años, primero por el periodista Manuel Gómez Zarzuela, y desde el fallecimiento de éste, en 1887, por Vicente Gómez Zarzuela. Incluye noticias e información de utilidad sobre las instituciones (arzobispado, capitanía general, tercio naval, audiencia territorial, universidad, ayuntamiento, diputación, aduanas, etc.), entidades (sociedades y colegios profesionales, escuelas, bibliotecas, hospitales, comercios, industrias, etc.), edificios y monumentos, transportes y servicios públicos, la agricultura, así como de los integrantes de dichas instituciones, corporaciones y sociedades y de la vida social y cultural sevillanas. Da cuenta de un indicador general del comercio, la industria y profesional, e incluso una guía del vecindario hispalense con trascendencia social y económica.
Portada de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1876.
   Cada tomo, de entre 400 y 700 páginas, comienza con un índice alfabético de materias, así como un almanaque y está dividido en secciones. Incluye también publicidad y al final un plano de la ciudad. Con una amplísima información, estaba dirigido no sólo a los sevillanos sino a los viajeros, por contener información también de carácter turístico. También se tituló Guía oficial de Sevilla y su provincia.
   Pues bien en su página 94 encontramos la primera mención a nuestro pueblo. En concreto al hablar de los Cosarios (oficio ya en desuso) y  hacer relación de ellos, y que pasamos a transcribir literalmente:
Pág. 94 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1876.
"COSARIOS.
Hé aquí los mesones, paradores y posadas donde se hospedan los cosarios que vienen periódicamente á Sevilla de los pueblos que se expresan á continuación:
...
Burguillos.- Parador del Ancora. Ancora 13."
   Señalar que la calle Ancora es la actual calle Antonia Díaz, en el barrio del Arenal, que va de la calle Adriano al Paseo de Colón, junto a la plaza de Toros de la Real Maestranza.

   En la página 101 encontramos la siguiente mención a nuestro pueblo y por partida doble. En concreto en la primera línea y al final del segundo párrafo en los que se mencionan los pueblos agregados al Juzgado nº 3 de San Vicente, de Sevilla, y que pasamos a transcribir literalmente:
Pág. 101 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1876.
 "Pueblos agregados: Algaba, Burguillos, Garrobo, Guillena y Santiponce."
   "Pueblos agregados: Algaba, Burguillos, Garrobo, Guillena y Santiponce."

   La siguiente mención a nuestro pueblo la encontramos en la página 113 en la que se relacionan los distritos electorales de la provincia para la elección de diputados, en el sexto párrafo y que pasamos a transcribir literalmente:

Pág. 113 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1876.
   "14º distrito.- Alcalá del Río.- Comprende los pueblos de Alcalá del Rio, Castilblanco, Burguillos, Brenes, Guillena, Garrobo y Gerena."

Finalmente la última mención a nuestro pueblo aparece en las página 319 y 320 en las que se mencionan al juez municipal titular y suplente  de aquel entonces, y que pasamos a transcribir literalmente:
Pág. 319 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1876.
JUZGADOS MUNICIPALES
JUECES MUNICIPALES DE LOS PUEBLOS AGREGADOS Á LOS CUATRO DISTRITOS DE LA CAPITAL.
   Pueblos agregados al distrito de San Vicente.- Algaba, D. Francisco Clavijo Carmona.- Guillena, D. Alonso Lopez Puntas.- Burguillos, don Julian Rubia.- Santiponce, D. José María Vazquez Grazalema.- El Garrobo, D. Facundo Oporto.
Pág. 320 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1876.
SUPLENTES
Distrito de San Vicente.- Algaba, D. Francisco Puntas Fernandez.- Burguillos. D. Manuel Perez Moreno. - Santiponce, D. Juan Castillo Lopez.- El Garrobo, D. Domingo Leon.

... Aunque muy escasos, siguen siendo datos interesantes para seguir conociendo nuestro pueblo.