Cada lunes una nueva entrada con una noticia sobre Historia, Arte, Geografía, Bibliografía, Patrimonio, Fotografía, Hemeroteca, ... de nuestro pueblo: BURGUILLOS

Historia, Patrimonio, Arte, Bibliografía, Hemeroteca, ... sobre nuestro pueblo: BURGUILLOS

lunes, 20 de noviembre de 2023

Geografía: El paraje "La Fuentecilla"

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del paraje "La Fuentecilla".


      El paraje de "La Fuentecilla" (actualmente es una zona urbana) lugar que toma su nombre, de alguna pequeña fuente que hubo en la zona, bajo el Parque del Barrio Lejos, en la ribera del Arroyo del Estanquillo, ya desaparecida, y que hoy está ocupada por las barriadas El Señorío de Burguillos, Villas del Rubial, y Altos de Burguillos. 



       El paraje de "La Fuentecilla" es actualmente, pues, una zona urbana de nuestro pueblo, que enmarca a esas tres barriadas mencionadas, y de la que queda el recuerdo de la calle Virgen de la Fuentecilla, que se encuentra en sus aledaños. Señalar que todas las imágenes provienen del Instituto Geográfico Nacional. 


lunes, 13 de noviembre de 2023

Callejero de Burguillos: La calle El Rubial

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña e imágenes de la calle El Rubial, en Burguillos.

   La calle (desde el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en la población histórica y en los sectores urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las edificaciones colindantes entre si. En cambio, en los sectores de periferia donde predomina la edificación abierta, constituida por bloques exentos, la calle, como ámbito lineal de relación, se pierde, y el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos). 



     En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo al centro geográfico de la localidad, o del Ayuntamiento, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer. Está dedicada al Rubial, uno de los parajes enclavados en nuestro término municipal, concretamente lindantes con la zona norte del casco urbano de Burguillos.





        La calle El Rubial está situada entre el Barrio del Palmar y la barriada Altos de Burguillos, y va de la calle Los Álamos, a la calle Los Palmeros, con una longitud de 75 m. aproximadamente. Es una calle recta, bidireccional desde el punto de vista del tráfico rodado, asfaltada y alumbrada por farolas funcionales. Está conformada por viviendas unifamiliares de autoconstrucción; creada a finales del siglo XX y comienzos del XXI.
   La calle El Rubial es, históricamente, una vía moderna en nuestro pueblo, creada a finales del siglo XX, y que tiene en común con el resto de las calles de la zona que reciben el nombre de árboles y enclaves geográficos del término municipal de Burguillos.

lunes, 6 de noviembre de 2023

Hemeroteca: Conflicto industrial en Burguillos, según la noticia aparecida en el periódico El País, de 12 de julio de 1903

     Mostramos en Historia de Burguillos el artículo aparecido en el periódico "El País", editado en Madrid, en su edición del día 12 de julio de 1903, acerca de un conflicto laboral surgido en nuestro pueblo, y cuyo original se encuentra en la Biblioteca Nacional de Madrid.
   Al quedar suspendido el periódico El progreso (1881), y necesitado el Partido Republicano Progresista -fundado en 1880 por Manuel Ruiz Zorrilla (1833-1895) y Nicolás Salmerón (1838-1908)- de un nuevo órgano de expresión, empieza a editarse esta publicación el 22 de junio de 1887, siendo su fundador y propietario Antonio Catena Muñoz (1840-1913). El nuevo órgano del partido de Zorrilla tendrá un gran éxito como diario popular y anticlerical durante la Regencia de doña María Cristina, alcanzando al comienzo del nuevo siglo su máxima difusión y convirtiéndose en el gran diario republicano madrileño.
     Zorrilla fracasará ya en su primera intención de restaurar la unidad republicana, fundando Salmerón por una parte el Partido Republicano Centralista y su órgano, La justicia (1888-1890), y los federalistas, por otra, La joven España (1887-1888). El país seguirá “fiel a la tradición de los diarios de partido”, tal como señala J.M. Desvois, siendo un periódico típico de gran formato, compuesto a varias columnas, que irá evolucionando a la par que el resto de la prensa de información general, dedicando la primera plana al editorial y artículos de fondo, además de dar cuenta de la actividad de la formación política de que la que es órgano oficial; la segunda y tercera, a noticias nacionales, de provincias y extranjeras, la crónica local de Madrid, espectáculos, crónicas parlamentarias y políticas, sucesos, cotizaciones de bolsa, etc., y la última al folletín y a los anuncios comerciales, que llegarán a ser abundantes.
     Al año siguiente de su fundación, el entonces joven Alejandro Lerroux (1864-1949) sustituirá a Valentín Morán en la dirección del periódico, y lo convertirá en uno de los diarios más polemistas (con La nación, La época, etc.) y más leídos de la época. En su redacción estarán Ricardo Fuente Asensio (1866-1925), el futuro fundador y director de la Hemeroteca Municipal de Madrid, que actuará como redactor jefe y que más tarde llega a dirigirlo, así como Antonio Palomero, Dionisio Pérez e Ignacio de Santillán, entre otros.
     Todavía bajo la dirección de Lerroux, y junto a periodistas como Francisco Sastre, Santiago Oria, Eduardo Rosón, José Antonio Palazón, Francisco Rodríguez Besteiro, Curros Enríquez, Ernesto López (Claudio Frollo), en el diario van a empezar a agruparse jóvenes escritores e intelectuales de la generación del 98, como José Martínez Ruiz, que será redactor desde el cinco de diciembre de 1896 (no empezará a utilizar el seudónimo Azorín hasta 1904), junto a Ramón María del Valle Inclán, Pío Baroja, Miguel de Unamuno, Vicente Blasco Ibáñez, Benito Pérez Galdós, Ramiro de Maeztu, Manuel y Antonio Machado, Manuel Bueno o Rubén Darío, y hasta el joven Ortega buscará refugio en sus páginas cuando no pueda publicar en el periódico de su propia familia (El imparcial). Mientras que Ortega llegará a considerar a El país -junto a El liberal- como el periódico defensor de las ideas más avanzadas en España, Rubén Darío llegará a decir que su redacción llegó a reunir el mayor número de intelectuales españoles.
     Zorrilla se unirá en 1893 a Salmerón en Unión Republicana, y tras el fallecimiento del primero se producirá una disensión en el seno de la redacción del diario, cuya mayor parte se marchará a El progreso, que comienza a editarse el 31 de octubre de 1897, como nuevo órgano oficial del partido republicano progresista y bajo la dirección de Lerroux. El país adopta entonces el subtítulo de “diario republicano socialista revolucionario”, y bajo la dirección de Joaquín Dicenta se convertirá durante un año en portavoz del grupo que publica la revista Germinal, momento en el que será considerado como el periódico “más abierto a la juventud y a las nuevas tendencias estéticas”, a la vez que sus competidores directos (republicanos y socialistas) le acusan de difundir “un socialismo sentimental trasnochado”, como recuerda María Cruz Seoane.
     Desde febrero de 1896 había sido víctima de una campaña de persecución a través del fiscal de imprenta, que logrará el encarcelamiento de varios de sus redactores y su suspensión definitiva el 18 de agosto de 1898, con la penalización a más de dos años de cárcel para Manuel María Iglesias, que como “hombre de paja” en ese momento ocupa la figura de editor-responsable, reapareciendo al día siguiente bajo el título de El nuevo país.  Pero su momento más duro será en febrero de 1901 cuando sea de nuevo suspendido por orden gubernativa durante doce días. En 1902, seguirá la política de la Federación Revolucionaria fundada por Lerroux y Vicente Blasco Ibáñez, entre otros, y llevará a cabo una campaña de agitación republicana contra la coronación de Alfonso XIII. Con los artículos que la censura le tacha llega a confeccionar una edición semanal parisina en castellano, que estuvo a cargo de Luis Bonafoux y que las autoridades francesas prohibieron ese mismo año, y de la que existen dos ejemplares en la Hemeroteca Municipal de Madrid.
     Además de en la de El globo (1875-1932), órgano del republicanismo posibilista castelarino, en la redacción de El país tomó su principal asiento la denominada “bohemia” periodística y literaria. En su tertulia se daban cita, entre otros, Adolfo Luna Ramos, Pedro Barrantes (otro de los editores responsables del diario), Rafael Delorme, José Ferrándiz Ruiz (que utilizó los seudónimos Constancio Miralta, Un Clérigo de esta Corte y el Devoto Parlante) o el exjesuita Segismundo Pey Ordeix (que utilizó el seudónimo Gil Blas de Santillana), famoso por sus campañas anticlericales.
     A partir de 1907, tras asumir Roberto Castrovido Sanz (1864-1941) la dirección que había dejado Ricardo Fuente, el periódico se inspirará en el programa de la Unión Republicana catalana, para después hacerlo en el del Partido Republicano Radical. Pero a partir de aquí será el más firme defensor de la Conjunción Republicano-Socialista (1909-1918), por la que Pablo Iglesias conseguirá en 1910 la primera acta de un socialista en representación del movimiento obrero español. Durante la primera guerra mundial será francófilo y recibirá la correspondiente subvención de la embajada francesa. Por entonces también forman también parte de su redacción José Abina, Julián Cuadra, Pedro Miquel y Arturo Mori.
     Castrovido fue su director hasta la desaparición del diario, el 11 de febrero de 1921, fecha emblemática por ser la de la proclamación de la I República Española, motivada por las continuas denuncias que venía recibiendo de la autoridad gubernativa, pero también por la huida de sus lectores hacia los nuevos periódicos de ideas republicanas y progresistas; después de haber alcanzado sus mayores tiradas al comienzo de siglo, con más de 47.000 ejemplares diarios, haber emprendido varias campañas anticlericales por la intromisión de la iglesia católica en los asuntos políticos, haber lanzado múltiples campañas a favor de la unión de los republicanos españoles y tras 35 años de vida.
   El artículo aparece en la parte inferior de la quinta columna, siendo el titular "Agitación Obrera".
   La transcripción literal del artículo es la siguiente:


Agitación obrera
-
(Por telégrafo)
(De nuestros corresponsales)
DE CARMONA
Conflicto Industrial en Burguillos
11 (2,30 t.) - Reciente aún el conflicto de Carmona, surge otro en Burguillos planteado por los políticos principalmente. Estos Penélopes rarales no hacen sino un tejer y destejer en extremo perjudicial. Destruyen con su proceder la obra sensata del gobernador, y á no ser por los oficios de la Junta de Defensa que ha evitado la peregrinación de los vecinos, éstos se hubiesen visto precisados á emigrar.
     Es imposible soportar tanta carga, tras la ruina que se padece.
     Los industriales piensan todos en darse de baja en la contribución.
     Una comisión numerosísima de propietarios, proyecta ir á Sevilla y suplicar al gobernador que se interese por la clase.- 
Rozo.

     Un artículo que no deja muy claro el por qué de este conflicto, así como sus causas, circunstancias y consecuencias, pero que debió ser importante para que un periódico madrileño se hiciera eco de la noticia.

lunes, 30 de octubre de 2023

Bibliografía - Arte: Burguillos en el libro "Historia de la Pintura Sevillana. Siglos XIII al XX", de Enrique Valdivieso, editado por Ediciones Guadalquivir, en 1992

     Mostramos en Historia de Burguillos la reseña que se hace de nuestro pueblo en el libro "Historia de la Pintura Sevillana. Siglos XIII al XX", de Enrique Valdivieso, editado por Ediciones Guadalquivir,  en 1992, uno de cuyos ejemplares podemos leer en la Biblioteca Pública Provincial "Infanta Elena", de Sevilla.


     Dicho libro es un recorrido por la Historia de la pintura de Sevilla, mostrando un importante conjunto de imágenes y reseñas de todos y cada uno de los pintores y pinturas sevillanos.
   Así, la reseña a nuestro pueblo, Burguillos, la encontramos en las páginas 238 a 240, al hacer referencia al pintor Marcos Fernández Correa, paisano nuestro y que pasamos a transcribir literalmente:



Marcos Fernández Correa
     Escasas noticias profesionales y sólo algunas de carácter familiar se poseen de este pintor. Sabemos que nació en Burguillos y que contrajo matrimonio en 1676, desarrollando su actividad en Sevilla en el último tercio del siglo XVII. Fue miembro de la  Academia de Pintura sevillana, siendo dos solamente las pinturas que de él se conocen. Son representaciones de trampantojo o engañifa, y se conservan en la Hispanic Society de Nueva York. En ambas obras se finge la superficie de un fondo de tablas, en las que están clavados grabados o cuelgan cintas sujetas a escarpias, tinteros, papeles enrollados, legajos, frascos con tinta, un bastón, la calavera de un conejo y una paleta de pintor (Lám. 193). Están realizadas con hábil dibujo, creando los efectos de luz y sombra para crear sensaciones de relieve y por lo tanto de fugaz ilusión de veracidad.
     En la realización de estas pinturas Correa muestra estar al corriente de la moda pictórica europea de su momento, donde en los Países Bajos y en Francia fueron numerosos los practicantes de esta modalidad pictórica, entre los que destacamos los hermanos Francisco y Norberto Gysbrechts y a François de la Motte.
     Aparte de Correa debieron ser varios los pintores dedicados en Sevilla a este tipo de representaciones, puesto que se conocen varias obras anónimas de diferente estilo que no han podido ser puestas en relación con ningún artista concreto. Lo cierto es que este género pictórico arraigó en la clientela local prodigándose después su ejecución a lo largo del siglo XVIII.

     Este libro es una obra capital para la Historia de nuestro pueblo, puesto que es la aparición de un pintor, Marcos Fernández Correa, para la Historia de la pintura sevillana, y que bien merecería algún tipo de homenaje en nuestro pueblo, totalmente desconocido para todos...

lunes, 23 de octubre de 2023

Geografía: El paraje "La Estacada"

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del paraje "La Estacada".

      El paraje de "La Estacada", lugar que toma su nombre, según mi teoría, de la propia etimología de su nombre, ya que Estacada hace referencia a "Obra hecha de estacas clavadas en la tierra para defensa, o para atajar un paso", "Olivar nuevo o plantío de estacas", o "Hilera de estacas clavadas en tierra verticalmente como a cinco centímetros de distancia unas de otras, aseguradas con listones horizontales, y que se colocaba sobre la banqueta del camino cubierto, en los atrincheramientos o en otros sitios", por lo que se abren las diferentes hipótesis. Yo recuerdo que en mi niñez La Estacada era un olivar, así que cobraría fuerza la segunda referencia, esto es "Olivar nuevo o plantío de estacas".



       Al paraje de "La Estacada" se llega tras salir del casco urbano de Burguillos por la calle de Los Molinos, tomar el propio camino que continúa la propia calle, y tras cruzar el arroyo El Chorrito, todo el paraje que queda al sur del camino que hemos tomado. El paraje "La Estacada", lo delimita al norte el Camino de Los Molinos, al Oeste, el paraje de La Carrasca Ala; al sur, la carretera A-460, y al este lo delimita el arroyo de El Chorrito, encontrándose prácticamente al borde del casco urbano, puesto que está a continuación del C.E.I.P "Ágora", y a una media de 60 y 90 m. de altitud. Señalar que todas las imágenes provienen del Instituto Geográfico Nacional. 


lunes, 16 de octubre de 2023

Callejero de Burguillos: La calle El Roble

     Mostramos en Historia de Burguillos, una reseña de la calle El Roble, en Burguillos.

     La calle (desde el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en la población histórica y en los sectores urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las edificaciones colindantes entre si. En cambio, en los sectores de periferia donde predomina la edificación abierta, constituida por bloques exentos, la calle, como ámbito lineal de relación, se pierde, y el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos). 
     En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo al centro geográfico de la localidad, o del Ayuntamiento, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer. Está dedicada al árbol del Roble.



     El roble común, también conocido como roble carballo (con variaciones en su ortografía: carbayo o carvallo) y roble fresnal, es uno de los árboles más apreciados de Europa y uno de sus iconos culturales más antiguos. En general, los robles, por su belleza y el alimento que producen, eran reverenciados ya en la Prehistoria y las figuras de ídolos religiosos se plasmaban en su madera. En muchas partes de Europa aún se le tiene alta estima y suele representar longevidad, fuerza y tamaño. Se le ha llamado el “rey de los árboles”.
     El roble común pertenece al orden Fagales, la familia: Fagaceae y el género Quercus. Su nombre científico es Quercus robur.
     El roble común tiene un porte majestuoso. Con sus 4-12 metros de altura, es uno de los árboles más altos de su rango de distribución y destaca por su copa ancha, sus ramas fuertes y la corteza partida de su tronco. Su anchura también es amplia; algunos individuos registran entre 10 y 12,2 metros de circunferencia. Su corteza es color marrón grisáceo y muestra fisuras moderadamente profundas.
     Como árbol de hoja caduca, en otoño las hojas caen y se descomponen en el suelo. Son hojas de 4-5 lóbulos irregulares en cada lado y 7-14 centímetros de longitud, soportadas por un tallo muy corto. Su color es verde, pero el envés es un poco más pálido que el haz. Las flores masculinas crecen en grupos pequeños o en amentos colgantes solitarios, mientras que las femeninas aparecen solas o en grupos en los extremos de las ramas.

     El color de las flores del roble común es verde a levemente marrón. El fruto del roble común, así como el de otros tipos de roble, es la bellota, de unos 2-2,5 centímetros de largo. Consiste en una sola semilla ovalada de color marrón rodeada por una cáscara dura y con un hoyuelo en el ápice. Su cúpula es leñosa, de un tono verde grisáceo, y aparece antes de su formación debido a que es la base de las flores femeninas. Las bellotas crecen en grupos de 1 a 4 en tallos largos de 3-7 centímetros de longitud.
     Los robles son originarios del hemisferio norte y Quercus robur es nativo de una región que abarca la mayor parte de Europa hasta el Cáucaso y la Anatolia, incluyendo Rusia y partes de Asia Central. La especie aparece naturalmente en el norte de África y se ha extendido hasta vivir de forma silvestre en China y Norteamérica. Es una especie muy común en todo el Reino Unido y los países del oeste de Europa, mientras que es más raro en algunas zonas de la región mediterránea y en el extremo norte.
     En su estado silvestre, habita primordialmente bosques de hoja caduca y se cultiva en regiones templadas. Crece bien a pleno sol en temperaturas no muy frías, pero tampoco muy cálidas. Puede resistir bajas temperaturas, aunque en invierno entra en letargo. Por su belleza y otros atributos, es un árbol común en parques, jardines y otras áreas rurales y urbanas de Europa.


     El árbol comienza a florecer a mediados de primavera, más o menos de abril a mayo, antes o al mismo tiempo que las hojas (hay que recordar que es una especie caducifolia). Las flores son monoicas: son solo masculinas o solo femeninas, pero ambos géneros están en el mismo árbol. Estas últimas son polinizadas por el viento y, tras la fecundación, el fruto comienza a desarrollarse.
      Las semillas maduran de septiembre a octubre. En muchos cultivares el roble común se propaga a partir de semillas que pueden sembrarse directamente en el suelo. Es capaz de crecer en varios tipos de suelos, incluidos los arcillosos, pero con buen nivel de humedad. Los árboles jóvenes necesitan humedad constante.
     Quercus ruber tiene una elevada importancia en la industria maderera desde hace mucho tiempo. Pero antes de describir sus usos dentro de la silvicultura, es bueno recalcar su importancia en el folclore y la cultura de Europa, desde antes de la época de los druidas. Leyendas muy antiguas decían que quien tenía consigo un trozo de madera de roble estaba protegido del mal y el daño, que portar una bellota encima aumentaba la potencia sexual y la fertilidad, y que quien plantaba una bellota a la luz de la luna tendría pronto dinero. En siglos anteriores muchas parejas se casaban bajo un roble común.
     En la actualidad, la especie se cultiva principalmente por su madera, que es muy resistente y duradera. Es el material con el que se han construido desde barriles y artefactos para barcos hasta piezas de mobiliario; de hecho, la madera del roble se utilizó mucho antes de que el hierro se popularizara como un material para hacer herramientas. Su corteza es útil en el encurtido del cuero y de ella y las agallas se produce un tinte.
      Las bellotas son comestibles, aunque los que mejor las aprovechan son aves y mamíferos como las ardillas. Pueden usarse como alimento para ganado. Para consumo humano se les retira la piel marrón y la cáscara externa, altas en taninos, y se hierven y dejan en remojo. Posteriormente, pueden ser molidas para agregar a harinas o troceadas para añadir a sopas. El aceite es usado para cocinar en algunas partes del norte de África. Algunas personas usan una decocción de la corteza para tratar la diarrea crónica, la disentería, las hemorragias y las fiebres intermitentes.
     La Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) cataloga a Quercus robur como una especie de “preocupación menor”, es decir, no amenazada a nivel global. Está muy extendida, aunque en el Reino Unido se ha reducido durante los últimos siglos como consecuencia de la tala para convertir los bosques en tierras de pastoreo o zonas verdes de coníferas y la mala gestión de las áreas de bosque. También en el Reino Unido se presenta una enfermedad que ataca a muchos robles, conocida como “muerte repentina del roble”, por el microorganismo Phytophthora ramorum. (bioenciclopedia).


   La calle El Roble está situada en la barriada Altos de Burguillos, y va de la calle Los Palmeros, a la calle El Naranjo, con una longitud de 225 m. aproximadamente, y es cruzada, en su zona media, por la calle El Nogal. Es una calle recta, siendo bidireccional desde el punto de vista del tráfico rodado, en su parte inicial (desde la calle Los Palmeros hasta su cruce con la calle El Nogal), mientras que es unidireccional en sentido descendiente en su parte final (desde el cruce con la calle El Nogal hasta la calle El Naranjo, asfaltada y alumbrada por farolas funcionales. Está conformada por viviendas unifamiliares de autoconstrucción, en su primer tramo, en la acera de la derecha (hasta el cruce con la calle El Nogal), mientras que el resto está compuesta por viviendas unifamiliares de promociones inmobiliarias, creada a finales del siglo XX y comienzos del XXI. Es reseñable, que en la zona del cruce con la calle El Nogal, aún quedan solares sin edificar.
   La calle El Roble es, históricamente, una vía moderna en nuestro pueblo, creada a finales del siglo XX, en la barriada Altos de Burguillos, y que tiene en común con el resto de las calles de la barriada que reciben el nombre de árboles y enclaves geográficos del término municipal de Burguillos.

lunes, 9 de octubre de 2023

Hemeroteca: El Burguillos de 1903 en el "Anuario del Comercio, de la Industria, de la Magistratura y de la Administración..." editado en Madrid por Carlos Bailly-Baillière.

     Mostramos en "Historia de Burguillos" los datos recogidos en el "Anuario del Comercio, de la Industria, de la Magistratura y de la Administración, ó Directorio de más de un millón de señas de España, sus Colonias, Cuba, Puerto-Rico y Filipinas, Estados Hispano-Americanos y Portugal", editado en 1903 por Carlos Bailly-Bailliere, y que se encuentra en la Biblioteca Nacional de España. Es una publicación anual que comienza a editar en 1879 Carlos Bailly-Baillière, entonces librero de la Universidad Central, de Madrid, del Congreso de los Diputados y de la Academia de Jurisprudencia y Legislación, en el que se ofrece en torno -según señala- a 1.000.000 de señas de las personas que integran la instituciones de las Administraciones Públicas (Casa Real y sus empleados, Cortes, ministerios, cuerpo diplomático, etc.) y de cualesquiera que tuviera un oficio o profesión (abogados, arquitectos, notarios, médicos, marmolistas, boteros, libreros, impresores, fotógrafos, carpinteros, etc.) o fuera propietario de un comercio, industria o fábrica, o ejerciera un servicio público, tanto de Madrid y resto de provincias, como de las posesiones españolas de Ultramar y de los Estados hispano-americanos.
     Estructurado por provincias, partidos judiciales y localidades (en el caso de España, comienza por Madrid, y ofrece el listado por calles), colonias o estados, al comienzo de cada epígrafe ofrece una breve información general (número de habitantes, listado de sus parlamentarios, etc.). También da cuenta de centros culturales, casinos, periódicos o colegios.

     Es una publicación al estilo de otras que se publican en Europa y, según su editor, sigue el mismo plan del francés Annuaire-almanach, de Diderot-Bottin. Llega a superar las dos mil páginas, incluye al principio un calendario y ofrece diversos índices alfabéticos por nombre de personas y de lugares (nomenclátor) y por profesiones, además del de los numerosos anunciantes (profesionales, industrias, comercios), cuya publicidad va inserta al final de cada volumen y está acompañada, en muchas ocasiones, de grabados de productos, maquinaria, objetos de consumo o de edificios de las empresas y fábricas. También da información de las tarifas arancelarias aduaneras o las de los transportes.
     Para su confección cuenta con corresponsales en las capitales de provincia y en los diferentes países, y el editor compila también los extensísimos datos que le llegan por otras fuentes, como son las consulares, las de las autoridades de las propias Administraciones (secretarios de ayuntamientos) y los que les remiten los propios profesionales, comerciantes e industriales. A partir de 1881, la publicación pierde la palabra "almanaque" y sigue publicándose hasta 1911, bajo la cabecera Anuario del comercio, de la industria, de la magistratura y de la administración.
     Pues bien, en su primera página, encontramos a cuatro columnas la referencia dedicada a nuestro pueblo, dentro del capítulo dedicado a Sevilla y su provincia, entre los pueblos, ayuntamientos y agregados del partido judicial de Sevilla, concretamente en la cuarta (parte superior), que pasamos a transcribir literalmente, completando entre corchetes la explicación de las abreviaturas:


BURGUILLOS. - V. [Villa] con Ayunt. [Ayuntamiento] de 720 hab. [habitantes], sit. [situada] á 20 kilóm. [kilómetros] de Sevilla. - Produce cereales, aceite y naranjas, y se crían ganados de todas clases. - Carretera á la capital.- La estación más próxima Brenes, á 7 kilóm.- L. (40).
Alcalde. - Pérez (Misael).
Secretario. - Blanco (José).
Juez municipal. - Cruz (Manuel).
Fiscal. - Olmedo (Antonio).
Secretario. - Solís (Fernando).
Párroco. - Ramírez (Manuel).
Instrucción pública. - Profesor, Franco Barrera (José). - Profesora, Ramírez (Josefa).
Médico. - Morales (Cándido).
Parador y mesón. - Benito (Eusebio).
Tejidos. - Olmedo (Aurelio).

   En este año de 1903, El Anuario es exactamente igual respecto al año anterior, salvo que omite  a las Abacerías, a excepción del importante aumento demográfico, cifrado en 70 habitantes más, lo que implica una continuidad y normalidad en la vida cotidiana de nuestro pueblo, que contaba ya en 1903 con 720 habitantes.