Cada lunes una nueva entrada con una noticia sobre Historia, Arte, Geografía, Bibliografía, Patrimonio, Fotografía, Hemeroteca, ... de nuestro pueblo: BURGUILLOS

Historia, Patrimonio, Arte, Bibliografía, Hemeroteca, ... sobre nuestro pueblo: BURGUILLOS

lunes, 25 de agosto de 2025

Callejero de Burguillos: La calle La Viña

     Mostramos en Historia de Burguillos una reseña e imágenes de la calle La Viña, de Burguillos, dando un paseo por ella.



     Su nombre hace alusión a uno de los parajes de nuestro pueblo, concretamente al paraje "La Viña", muy relacionado con el desaparecido Convento de Sancti Spiritus, de la Orden Tercera de San Francisco, y que se encuentra al norte del casco urbano, en el camino que lleva al paraje natural de La Madroña, o en el que lleva al Coto.
     La calle, desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta,  constituida  por  bloques  exentos,  la  calle,  como  ámbito  lineal de relación, se pierde, y  el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo al Ayuntamiento, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Burguillos, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer.



   La calle La Viña está situada en la barriada Altos de Burguillos, y va de la calle Zarzagorda, a la avenida del Parque, con una longitud de 75 m. aproximadamente. Es una calle recta, siendo unidireccional desde el punto de vista del tráfico rodado, en sentido ascendente, asfaltada y alumbrada por farolas funcionales. Está conformada por viviendas unifamiliares de autoconstrucción, en forma de chalets, creada a finales del siglo XX y comienzos del XXI, aún no finalizada y que tiene como centro neurálgico la avenida Pepe Luna.
   La calle La Viña es, históricamente, una vía moderna en nuestro pueblo, creada a finales del siglo XX, en la barriada Altos de Burguillos, y que tiene en común con el resto de las calles de la barriada que reciben el nombre de enclaves geográficos del término municipal de Burguillos.


lunes, 18 de agosto de 2025

Hemeroteca: El torero Antonio Olmedo "Valentín", toreó en Burguillos, según la reseña biográfica aparecida en la revista "Blanco y Negro", editada en Madrid, el 4 de septiembre de 1910

     Mostramos en "Historia de Burguillos", la noticia recogida en la revista "Blanco y Negro", editada en Madrid, sobre la actuación del torero Antonio Olmedo "Valentín", en Burguillos, y publicada el 4 de septiembre de 1910, y que se conserva en el archivo de la Biblioteca Nacional de España.
    "Blanco y Negro"; El periodismo gráfico español inicia su etapa de modernidad y una extraordinaria transformación en la última década del siglo diecinueve, con la aparición de nuevas revistas inspiradas en los magazines franceses y alemanes (Gómez Aparicio: 1971 y Seoane y Sáinz: 1983 y 1998). La primera de ellas es este título, que lo hace el 10 de mayo de 1891, fundado por el escritor, periodista y político monárquico-conservador Torcuato Luca de Tena y Álvarez-Ossorio (1861-1929), perteneciente a una familia de ricos industriales sevillanos, quien en 1909 constituirá -fundamentalmente junto al que será diario ABC, que también funda en 1903- la Sociedad Prensa Española, propiedad de la principal familia editora de prensa del siglo veinte en España: los Luca de Tena. Para su confección, su fundador se inspirará en la revista alemana Fliegende Blätter (1845-1944) que había visitado un año antes.
     Con el subtítulo “revista ilustrada”, su aparición será semanal (los domingos, aunque en alguna ocasión variará el día de salida), en un formato menor a los diarios (20 x 27,5 centímetros, que también modificará), mayor número de páginas (12, que irá aumentando), con profusión de ilustraciones e incorporación de fotografías, que irán desplazando a los dibujos, y del reportaje fotográfico, en papel de calidad (será la primera que incorporará el couché para la impresión de sus fotograbados) y a un precio no excesivamente elevado (siete pesetas la suscripción anual). Su aparición produjo un “cambio cualitativo” en la hasta entonces prensa ilustrada, convirtiéndose en prototipo de la revista gráfica española (Sánchez Vigil: 2008).
     Su título hace mención al contraste de la vida (a lo duro y a lo blando) y en su presentación dirá que pretende ser una revista culta, con trabajos literarios y artísticos; festiva, pero sin ribetes pornográficos, y cuidadosamente confeccionada. Será una publicación ligera, excluyendo al principio la seriedad política y la profundidad en los asuntos, y combinará lo literario (cuentos, artículos festivos y de costumbres o poemas), con información de teatros, música, vida moderna, ecos de sociedad; y lo recreativo (charadas, chascarrillos o caricaturas) con lo informativo, ofreciendo el aspecto gráfico de la actualidad, además de organizar concursos literarios, y dirigiéndose a un público burgués y bienpensante (Seoane: 1983).
     Para ello contará con lo más granado del periodismo y la literatura y con una pléyade de dibujantes y pintores, que contribuyen en gran medida a formar una nueva generación de artistas plásticos (Gómez Aparicio: 1971). Su primer director fue el autor cómico Eduardo Sánchez Castilla, que será sustituido pronto -a principios de 1892- por el propio Torcuato Luca de Tena, quien la dirigirá hasta su fallecimiento, en 1929, siendo al mismo tiempo y repetidamente diputado y senador y a quien el Alfonso XIII le otorgará el título de marqués.
     Su primer director artístico y subdirector fue Luis Romea Avendaño, hasta su fallecimiento en 1921; y redactor-jefe, Luis Royo Villanova (1866-1900). Su primera redacción la formaron José del Campo Moreno (1866-1949) y Carlos Ossorio y Gallardo (1864-1921), y en sus primeras entregas escribirán, entre otros, Ramón de Campoamor, Mariano de Cavia, Francisco Flores García, Manuel del Palacio, Eduardo de Palacio, Antonio Sánchez Pérez, Eduardo Bustillo, José Fernández Bremón, Manuel Osorio y Bernard, Juan Pérez Zúñiga, Rafael García Santisteban, Ángel Muro, José Ramón Mélida, José Roure y Mesquiriz, Carlos Franquelo, Carlos Frontaura o Francisco Navarro Ledesma, que inician una nómina de decenas de redactores y colaboradores a lo largo de décadas de vida de la revista.
     Entre los primeros artistas plásticos que publicaron en sus páginas, aparecen los nombres de Ángel Díaz Huertas (1866-1937), autor del dibujo modernista de la portada que la revista mantuvo en sus primeros 52 números, y Narciso Méndez Bringas (que ilustró los relatos) y Juan Martínez Abades, a los que se suman Adolfo Lozano Sidro, Santiago Regidor, Eulogio Varela o Lorenzo Coullaut Valera; artistas procedentes de la escultura, como Mariano Benlliure, Agustín Querol o Aniceto Marinas; pintores, como Cecilio Pla, Joaquín Corolla, José López Mezquita, José Moreno Carbonero, Juan Gris, Marceliano Santamaría, Manuel Benedito, Fernando Álvarez de Sotomayor, Ricardo Verdugo Landi, Daniel Perea o Daniel Vázquez Díaz.
     Entre los dibujantes y humoristas gráficos, contó con Darío de Regollos, Salvador Bartolozzi, Rafael de Penagos, Federico Ribas, Emilio Ferrer, Inocencio Medina Vera, Ramón Cilla, Eduardo Sáenz Hermúa (Mecachis), Francisco Sancha, Pedro Antonio Villahermosa (Sileno), Teodoro Gascón, Ricardo Martín, Exoristo Salmerón, Manuel Tovar o Joaquín Xauradó, con sus excelentes viñetas de sociedad. Otros de sus viñetistas y dibujantes son José Arija, Fernando Alberti, Ángel Andrade, José Blanco Coris, Enrique Estevan o Ángel Pons. 
     La revista tuvo una primera etapa con más contenidos literarios y recreativos y un mayor número de dibujos, pero pronto publicará su primera fotografía (una vista de San Sebastián), el 11 de octubre de 1891, y la primera por el sistema fotográfico directo (un retrato de José Echegaray), el siete de enero de 1893, que inaugura su sección Fotografías íntimas, incorporando también una sección de Actualidades gráficas el 21 de octubre de ese mismo año. Al mismo tiempo, empezaron también a proliferar fotos en sus portadas, así como a incorporar el reportaje fotográfico, siendo el semanario que “abrió la puerta a la difusión de la fotografía” (Sánchez Vigil: 2008). En 1897 ya utiliza varias tintas de color en su tipografía y, el 29 de junio de ese año, aparecerá su primera portada en color (tricomía). El 11 de febrero de 1912, publica la primera foto en color en la historia de la prensa española (el retrato de estudio de una campesina), y el doce de mayo la titulada La primera lección (el de un violinista), ambas de Joaquín Fungairiño. A partir de 1921 distribuirá junto a sus entregas –que ya son de 24 páginas- láminas en color, y cuatro años después introduce el huecograbado, alcanzando sus entregas casi el centenar de páginas en 1929.
     Sus primeras fotografías estaban firmadas por Campañy, Lafora o Arpa. A estos le siguieron Parrondo, Alba, Zegrí y Duque, además de corresponsales en provincias, como Serrano (Sevilla), Blanco (La Coruña), Espiga (Bilbao) o Brangulí (Barcelona), a los que se sumaron Alfonso, Bixio, Masana, Vidal y Calvache, y los corresponsales Espiga (Bilbao), Serrano y Dubois (Sevilla) y Barberá (Valencia). Sánchez Vigil (2008) indica que su primer fotógrafo en plantilla fue Manuel Asenjo Pérez (1870-1960).
     En la década de los veinte tuvo secciones habituales como Actualidades gráficas o La semana gráfica, con artículos de José Pinedo y Ángel María Castell; Páginas de la mujer, de la condesa d’Armonville; Páginas taurinas, a cargo de Gregorio Corrochano, o Gente menuda, como sección dedicada al público infantil. En sus secciones de literatura y arte aparecieron las firmas de Juan Pujol, Juan José Cádenas, Carlos Luis de Cuenca, Luis Antón Olmet, Rafael Sánchez Mazas, Juan Felipe de Lara, José María Donosty, Pedro Mata, José de Laserna, Francisco Villaespesa, Gregorio Martínez Sierra o la de Luis Gabaldón. En la sección Ciencias, firmaron José Franco Rodríguez, Manuel de Góngora, Manuel Abril o Cristóbal Castro. Otros periodistas y colaboradores de la revista fueron Carlos Fortuny, Luis Tapia, José Martínez Ruiz (Azorín), Julio Camba, Rafael Sánchez Guerra, Manuel Linares Rivas, Wenceslao Fernández Flórez, Luis de Galisonga, Margarita Nelken, Andrés Corzuelo, Marciano Zurita, Emilia Pardo Bazán, Antonio Machado, Elena Fortún o los hermanos Álvarez Quintero (Serafín y Joaquín). 
     Frente a la revista ilustrada que había alcanzado las mayores cotas de éxito en las precedentes décadas del siglo diecinueve – la decenal y más cara La ilustración española y americana (1869-1921)- había irrumpido Blanco y negro con una tirada de 20.000 ejemplares semanales –“fabulosa” entonces, a juicio de Pérez Aparicio-, que al finalizar su primer año de vida había aumentado hasta los 24.000. Pero a la revista de Luca de Tuca le saldrá pronto una competidora más populista y menos rosa: Nuevo mundo (1894-1933), de José del Perojo (1852-1908), con el mismo tamaño y número de páginas, cuya tirada alcanzaría los 125.000 ejemplares frente a los 80.000 de Blanco y negro, según la estadística oficial de 1913. A esta le siguieron otras revistas, que se agruparon, junto a la anterior, en Prensa Gráfica, propiedad de La Papelera Española, en manos de Nicolás María de Urgoiti: Por esos mundos (1900-1926) y, especialmente la más popular de todas ellas, Mundo gráfico (1911-1938), que logrará una tirada de 130.000 ejemplares frente a los 100.000 de la revista de Luca de Tena, según la estadística de 1927; así como La esfera (1914-1931), la revista de lujo de Prensa Gráfica, con una tirada de 45.000 ejemplares, según esta última estadística. Asimismo, aparecerá con gran fuerza Estampa (1928-1938), que duplicó en el primer año su tirada, alcanzando los 200.000 ejemplares. En 1930 la de Blanco y negro descenderá hasta los 38.000 ejemplares, en un momento en el que al ABC de Prensa Española le va a salir también otro competidor: el diario gráfico Ahora (1930-1937). Si a finales de 1931 la tirada de la revista de Prensa Española había bajado hasta los 24.000 ejemplares, en 1935, alcanzará los 50.000.
En 1929, tras la muerte de su padre, el segundo marqués, Juan Ignacio Luca de Tena García de Torres (1897-1975), había tomado la dirección de la revista, que fue pronto sustituído, el 26 de noviembre de 1931, por su tío Fernando Luca de Tena Ita (1890-1982), quien dimitirá el 26 de abril de 1936, para ser reemplazado por Marcos Rafael Blanco Belmonte, que la dirigirá hasta el estallido de la guerra civil. En este periodo la politización antirrepublicana se había hecho evidente en sus páginas y en vísperas de las elecciones de febrero de 1936 publicará una serie bajo el epígrafe España y la antiespaña. El 10 de mayo de 1931, el gobierno había incautado el edificio de Prensa Española (Serrano, 61, de Madrid) y suspendida la publicación de Blanco y negro y de ABC, que reaparecen el 4 y el 5 de junio, respectivamente. Tras el golpe de estado del general Sanjurjo, el 10 de agosto de 1932, el gobierno cerró de nuevo ambas publicaciones, junto a otro centenar, reapareciendo la revista, el cuatro de septiembre, y el diario, el 30 de noviembre. Su salida también se verá afectada en marzo de 1934 por una huelga de sus trabajadores de talleres. La primera época de la revista se cierra con su número 2.348, de 19 de julio de 1936, una entrega de 150 páginas, al precio de una peseta. Vuelve a publicarse este título –indicando segunda época- entre el 14 de abril de 1938 y marzo de 1939 (números 2.349-2.369), con el subtítulo “revista quincenal ilustrada”.
     Tras la guerra civil y constituida de nuevo la empresa, Prensa Españolas solicita por vez primera, en 1940, a las autoridades del nuevo régimen la publicación de Blanco y negro, que no será autorizada por la Dirección General de Prensa hasta el seis de marzo de 1957. Publica un número cero, de 132 páginas, en la primavera de ese año, y el 11 de mayo, siguiendo la secuencia interrumpida en julio de 1936, el número 2.349, siendo una entrega de 148 páginas, al precio de 15 pesetas. Su dirección queda ahora en manos del tercer marqués y nieto del fundador, Torcuato Luca de Tena y Brunet (1923-1999), hasta el 23 de enero de 1963, que será sustituido por su hermano, Guillermo Luca de Tena y Brunet (1927-2010), que será su director hasta el ocho de marzo de 1975.
     El primer redactor-jefe de esta segunda etapa de Blanco y negro, es Santiago Arbós Ballesté, que después será director adjunto; y que estará acompañado por los jefes de sección Mercedes Fórmica, Adolfo Prego (después nombrado subdirector) y Manuel Menéndez-Chacón, que más tarde será sustituido por Manuel Adrio; José Francisco Aguirre será su jefe de confección, e Ignacio Carrión llegará a ser jefe de información, y entre sus principales redactores y colaboradores se encontrarán Miguel Fisac, Guillermo Bolín, Leopoldo Panero, Antonio Fernández-Cid y Gregorio Corrochano, entre otros.
     Luis María Ansón Oliart (1935-) será su director desde el 15 de marzo de 1975 hasta el 29 de marzo de 1976; Adolfo Prego, lo será en funciones, desde el 30 de marzo de 1976 al 12 de septiembre de 1978, actuando como subdirectora María Luis Luca de Tena y Brunet (1921-2010), nieta del fundador, quien asume la dirección entre el 13 y el 20 de septiembre de ese último año, siendo relevada a continuación por el sacerdote y periodista José Luis Martín Descalzo (1930-1991). Tras aparecer el número 3.583, el 31 de diciembre de 1980, bajo la dirección de Martín Descalzo, deja de publicarse, y reaparece el seis de marzo de 1988, dirigida por Ansón y como suplemento dominical del diario ABC. Su último número -4.244- se publicará el 29 de octubre de 2000, siendo una entrega de 76 páginas, con la indicación año CIX, bajo la dirección de José Antonio Zarzalejos (1954-). En septiembre de 2001, Prensa España se fusionó con el Grupo Correo (1875), creando la empresa editora Vocento.
     La revista, que ha publicado habitualmente números extraordinarios, como el del 11 de mayo de 1966, con motivo de sus 75 cumpleaños, ha contado también con sus propios suplementos. Es el caso de Gente menuda, que había aparecido como sección infantil de ABC en 1904, como suplemento del sábado del diario a partir del 15 de febrero de 1906, y que lo fue de Blanco y negro entre 1932 y 1936. También, entre 1935 y 1936 será publicado el título Suplemento de Blanco y negro, que también forma parte de esta Hemeroteca Digital. Otros títulos relacionados con esta revista de Prensa Española son: Blanco y negro ¡guay! (1999), Blanco y negro mujer (1999-2000) o Blanco y negro cultural (2002-2005).
     La revista publicó índices correspondientes a los años 1906, 1908, 1910-1914, 1918 y 1920-1934. Entre la abundante bibliografía de referencia sobre este título, resaltamos el trabajo realizado por Francisco Iglesias en 1980 y la tesis doctoral de Federico Ayala Sörenssen, dirigida por Juan Miguel Sánchez Vigil, en 2013.
     Pues bien, en la edición del 4 de septiembre de 1910, aparece a toda página y a tres columnas, una reseña biográfica del torero, el alcalareño Antonio Olmedo y Vázquez "Valentín", en un artículo firmado bajo el seudónimo de Dulzuras, que ocupa las páginas 48 y 49, bajo el epígrafe NOTAS TAURINAS, con el antetítulo ALBUM BIOGRÁFICO, siendo el titular ANTONIO OLMEDO (VALENTÍN), y en ella se menciona a nuestro pueblo, en el quinto de la primera columna, ya en la siguiente página, y que transcribimos literalmente, desde el inicio del artículo:


ALBUM BIOGRÁFICO
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ANTONIO OLMEDO
(VALENTÍN)

     Para hacer carrera en la profesión taurómaca, es necesario que concurran muchas circunstancias, y en cuanto uno de los factores se niega, da al traste con la eficacia de todos los demás.
     Decía Pepe Hillo que para ser tore­ro hacen falta tres condiciones, y son éstas; valor, valor y VALOR. Pero no podemos estar conformes con tal aseveración, aunque afirmemos que sin valor es absolutamente imposible pensar en ejercer la profesión decorosamente.
     Para prosperar en la profesión de torero hace falta valor, valor, suerte y suerte. Con ese equipaje se llega á todo y se consigue aquello que parece menos hacedero, pues en una profesión en la que está continuamente en peligro la vida, si no se tiene suerte, es imposible prosperar.
     No diré que es imposible, pero sí que es muy difícil que salgan con frecuencia diestros con la valentía que tuvo Antonio Olmedo siempre que le vimos junto á los toros. Aquello no era valor solamente; era el más absoluto desprecio al peligro, al que desafiaba constantemente, sin que en los trances más apurados se le viera hacer la más ligera mueca que denotara dolor ó disgusto. Frío é impasible, le veíamos una y otra tarde descolgarse de los cuernos de los toros volver á la cara de nuevo con inflexible voluntad y con una calma que causaba espanto y no gustaba de tan verdad como era.
     Bien administrada aquella temeridad, y dirigidos los pasos del torero por el camino que le llevara  á apren-...
 

...der lo mucho que ignoraba, habría producido sanos frutos y quizá una gloria del toreo que habría ganado tanto dinero como el que más. No se hizo así, y acabó por borrarse una figura que tenía condiciones para no haber caído en el montón en que no deben caer aquellos que tienen algo que se sale de lo vulgar.
     Nadie que viera empezar á Olmedo se figuraría que no iba á llegar arriba, contando siempre con que los toros le respetaran, pues aplicado su valor frío á aprender el difícil ajetreo de los toros, en lugar de derrocharlo insensatamente, pudo producir mejores resultados para él y para la afición, que se vió defraudada donde creyó encontrar un paladín de los que llenan una época del toreo.
     Nació en Alcalá del Río (Sevilla) el día 27 de Julio del año 1874, siendo sus padres Antonio Olmedo y Carmen Vázquez. Aprendió muy á la ligera las primeras letras, y se dedicó á la profesión de desbravador de caballos, en la que estuvo bastante tiem­po. Después se dedicó á las faenas agrícolas; pero no debió parecerle solución definitiva la de destripar terrones, puesto que el hombre pensó en el toreo, suponiendo que le sobraba el preciso valor para tan complicados menesteres.
     Su paisano Antonio Reverte estaba entonces en plena popularidad, pues transcurrían los años 1892 y 1893 cuando al mozo se le despertaron los entusiasmos toreriles. Como en todos los casos parecidos, la primera lucha fué con la oposición de su familia, que, como en todos los casos análogos, no quería que fuese torero el muchacho.
     Saltando por todo, se decidió, y la primera vez que toreó fué en Burguillos, provincia de Sevilla; después lo hizo en Castilblanco y Guillena, tam­bién en la misma provincia, y la primera vez que estoqueó fué el año 1894, en una capea que se celebró en Real de la Jara. Al año siguiente mató en Alcalá del Río un toro de Arribas y en 1896 vistió el traje de luces en Sevilla, en una corrida con toros de D. Felipe Salas, acompaña­do de Cayetano Leal y Guerrerito. Gustó su trabajo y en la misma plaza trabajó aquel año otras tres corridas.
     Ya en 1897 extendió más su vuelo y toreó en plazas tan importantes como las de Valencia, Barcelona y otras, preparando el debut en Madrid que se verificó el día 2 de Febrero de 1898.
     Se lidiaron en aquella corrida seis novillos de Veragua, y le acompañaron Jerezano y Ricardo Torres. En los dos toros ganó dos ovaciones y le sacaron en hombros varios entusiastas espectadores. Sufrió dos cogidas horribles de las que creímos que saldría hecho un guiñapo, pero de ambas se levantó sonriente y sin mirarse la ropa, que la sacó hecha jirones.
     Le repitió la empresa en los días 6 y 13 del mismo mes, con idéntico re­sultado en la primera, y en la segunda sufrió un puntazo en la ingle derecha que no le permitió matar su segundo toro, lo que tuvo que hacer Félix Velasco.
     Algunos calificaron á Antonio Olmedo de suicida, y no era del todo justo el calificativo, pues en algunas cosas se veía un aplomo y serenidad que no son la característica de los suicidas ante los toros.
     Es verdad que algunas veces ocupaba un terreno que no es el que se debe pisar para andar entre los toros, pero todo era perdonable, sobre todo, en esa época en que los toreros empiezan y en la que, sobre todo, se les debe pedir valor, ya que de los valientes se saca todo.
     En cuanto llegó á provincias el eco de sus hazañas en Madrid, le buscaron las empresas y muy pronto figuró justamente al lado de los novilleros mejores, sumando tantos contratos como el que más. . ,
     Las muchas y frecuentes cogidas que sufrió le restaron algo, por aquello de no poder cumplir todos los compromisos que contraía.
     Por una precipitación injustificada, tomó la alternativa en la plaza de Murcia, el 8 de Septiembre de 1900, y le pasó lo que á todos los que ad­quieren el doctorado en plazas que no son de las que dan ó quitan cartel al individuo: que pasó por de pronto desapercibido y apenas se acordó nadie que existía en el mundo tal matador de toros.
     Al año siguiente logró entrar en una combinación extraordinaria en Madrid y confirmó el doctorado de manos de Fuentes, el 20 de Junio de 1901, con ganado de Palha. No fué su trabajo sobresaliente, no se vieron en él los arranques de valor que mostró de novillero y más perdió que otra cosa con torear en la corte en corrida de fuste. Además, en aquellos tiempos estaban recientemente elevados á la categoría de espadas de alternativa los Rafaeles de Córdoba y Ricardo Torres, quienes mostraban en las plazas un deseo de aplausos que borraba todo lo que otros pudieran hacer si no se jugaban el todo por el todo.
     En lugar de avanzar, Valentín retrocedió y tuvo necesidad de buscar en América lo que aquí no le daban, con lo que perdió el contacto con los públicos españoles, hasta el extremo de haber algunos aficionados que ni le conocen siquiera. Por allá sigue, y, aunque vuelva, poco hará á los treinta y seis años de edad.
DULZURAS.

     Leyendo esta noticia que complementa a las entradas Hemeroteca: El torero Antonio Olmedo "Valentín", toreó en Burguillos, según la reseña biográfica aparecida en el semanario "El Enano", editado en mayo de 1906 y Hemeroteca: El torero Antonio Olmedo "Valentín", toreó en Burguillos, según la noticia aparecida en el semanario "El Enano", editado el 29 de mayo de 1898también hay que relacionarla con las fiestas de la Virgen del Rosario, puesto que menciona, que actuó en Burguillos, por lo que sin duda debió ser en las Fiestas de la Virgen del Rosario, como lo han sido todas los fastos taurinos de nuestro pueblo, al menos en tiempos pasados.
     Unas noticia, sin duda, de capital importancia para la Historia de Burguillos, de su Tauromaquia, y de la Hermandad de la Virgen del Rosario, puesto que todos se unen para realzar la historia de nuestro pueblo.

lunes, 11 de agosto de 2025

Documentación: Plano de demarcación de la mina de plomo titulada Forzosa (nº de registro 5.093), sita en el paraje nombrado de Burguillos, Arroyo de Levante, en Bailén (Jaén), de 1902

     Mostramos en Historia de Burguillos el plano de demarcación de la mina de plomo titulada Forzosa (nº de registro 5.093), sita en el paraje nombrado de Burguillos, Arroyo de Levante, de Bailén (Jaén) realizado en 1902 por Benito Cossío Montenegro, Ingeniero; Alberto Herrera y Torres, Alberto, Jefe de distrito; y Dagoberto García López, Auxiliar facultativo, para el Cuerpo Nacional de Ingenieros de Minas, y cuyo título está redactado a partir del contenido del documento.
     Está orientado con el norte verdadero y magnético hacia arriba, representa el relieve con curvas de nivel sin acotar, aparece tramo del arroyo de Levante, delimita el perímetro de la concesión con línea continua en negro, señala estacas y cuadricula su superficie dividiéndola en pertenencias, sitúa punto de partida P, con referencias visuales fijas al manchón O. de la noria de D. Antonio Romero N. 21º 30' E. y al mirador de la casa de D. Dimas Palacios O. 38º 45' N., no recoge concesiones mineras colindantes, está firmado por sus autores, en un manuscrito en papel impreso del Cuerpo Nacional de Ingenieros de Minas.
     Se conserva en buen estado, y cuyo original podemos contemplar en el Archivo Histórico Provincial de Jaén. Legajo 34115.


     Más datos para la historia de Burguillos, en este caso, del paraje del mismo nombre situado en el término municipal de Bailén, en la provincia de Jaén.

lunes, 4 de agosto de 2025

Geografía: El Paraje "Mudapelo"

     Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del paraje Mudapelo, lugar que toma su nombre, sin duda, del Cortijo del mismo nombre, cuya etimología tiene sus orígenes en un lugar en el que los animales cambiarían su pelaje, por lo que debió estar muy relacionado con la ganadería.




     Al paraje Mudapelo se llega tras salir del casco urbano de Burguillos por la calle de las Espigas, tomar por la colada de San Francisco, y tras pasar el Arroyo de la Huerta Abajo, nos encontraremos con el paraje Mudapelo, delimitado al norte por el paraje de La Dehesa, al sur por la carretera A-460, al oeste por el paraje del Acebuchal, y al este por los parajes de San José, y El Junquillo, ambos en el término municipal  de Villaverde del Río,  a unos 3 km. de nuestro pueblo y a una media de 50 y 100 m. de altitud. Señalar que todas las imágenes provienen del Instituto Geográfico Nacional. 
     Finalmente habría que indicar que en el callejero de nuestro pueblo existe la calle Pasaje Mudapelo, que debe en parte su denominación a este paraje burguillero. 


lunes, 28 de julio de 2025

Hemeroteca: La reina de España Victoria Eugenia, en Burguillos, según los periódicos El Heraldo Militar, y La Época, de 15 de marzo de 1910.

     Mostramos en Historia de Burguillos las reseñas que se hacen en los periódicos El Heraldo Militar, y en La Época, sobre la visita que hizo la reina de España, Victoria Eugenia a Burguillos, en las ediciones del día 15 de marzo de 1910, y del que ya publicamos en su día la edición del periódico ABC, titulado: Hemeroteca: La reina de España Victoria Eugenia, en Burguillos, en el ABC de Madrid de 15 de marzo de 1910..


   Es en una crónica de la Visita de los Reyes de España a Sevilla, y en la que la reina de España de ese momento, Victoria Eugenia de Battenberg, visitó nuestro pueblo, y que publiqué en el boletín nº 16 de "Patrona de Burguillos" del año 2010, editado por la Hermandad de la Virgen del Rosario en un artículo que paso a transcribir íntegramente ya que en él se desmenuza perfectamente los artículos referenciados:
   "Buscando en las hemerotecas de distintos periódicos encontré en la del Diario ABC una noticia sorprendente, y creo que desconocida hasta hoy para los burguilleros: y es que la Reina consorte de España, S.A.R. Victoria Eugenia de Battenberg hizo una visita a Burguillos el 14 de marzo de 1910, por lo que este año se cumple el Centenario de tan histórica fecha.
   La noticia viene reflejada en la edición madrileña del Diario ABC del 15 de marzo de 1910, en su página 9 en una crónica titulada "La Corte en Sevilla" firmada por el periodista Telégrafo, a tres columnas, siendo en la central donde encontramos el párrafo referido y que nos interesa a los burguilleros, cerrándose con ello la crónica:
   "Esta tarde visitó el Rey las ruinas de Itálica.
   La Reina llegó hasta el próximo pueblo de Burguillos.
   Un anciano, vecino de dicha localidad, ofreció a la Soberana una torta que llevaba una inscripción que decía "¡Viva el Rey!"".

     Parece sorprendente que no haya quedado constancia de dicho acontecimiento en la memoria de los burguilleros, pues no todos los días se pasea por nuestro pueblo la Reina de España. Con este descubrimiento, que sin duda habrá que ampliar buscando en los periódicos sevillanos de la época para completar dicha crónica, pues no debemos de olvidar que esta noticia está recogida de la edición madrileña del Diario ABC (de la que por cierto os podéis hacer de una copia navegando por internet en la hemeroteca del Diario ABC).
   Pero ¿quién fue la reina que se paseó por nuestro pueblo? La Reina Victoria Eugenia (1887-1969) se convirtió en Reina consorte de España el 31 de mayo de 1906 al casarse con Alfonso XIII de España (fecha de recuerdo agridulce para la pareja real, pues tras el enlace, en el recorrido de la Carroza por las calles madrileños sufrieron un atentado en el que murieron más de 30 personas). Ese 14 de marzo en el que visitaba Burguillos debía lucir orgullosa su cuarto embarazo, que lamentablemente no tuvo un final feliz ya que el niño nació muerto.
   Del escaso texto de apenas siete líneas, podemos deducir que la visita estaría preparada con antelación, puesto que relata la anécdota del burguillero que le ofrece un pastel o tarta con una inscripción alusiva, por lo que hemos de suponer que la visita supondría todo un acontecimiento en el Burguillos de 1910, y en la que no sería muy descabellado el pensar que como todas las personalidades de tan alto rango que han visitado, visitan y visitarán nuestro pueblo, y más en esa época en la que la religión católica era la oficial del Estado español, Su Alteza Real girara una visita a la Parroquia y orase ante la Reina de los burguilleros, encontrándose ambas soberanas frente a frente.
   Consultando a personas mayores y buscando el por qué la Reina de España visitó un pequeñísimo pueblo que apenas alcanzaría los mil habitantes, nos lleva a sugerir la hipótesis de que dicha visita estuviera auspiciada por los Marqueses de Sancha, que entre sus posesiones contaban con el que hasta hace unos años era el Cuartel de la Guardia Civil, teoría que aún está por confirmar.

     Pues además de la constancia de dicha visita por el periódico ABC, hemos podido encontrar otras referencias en dos periódicos más de la época, "El Heraldo Militar", y "La Época", que pasamos a referenciar.

"El Heraldo Militar"; Forma parte de la prensa de carácter militar y espíritu corporativista que se publica en España durante la Restauración, en este caso como “defensor de las escalas de reserva y retirados y gratuitos, e intereses generales del Ejército y Armada”, que mantuvo una violenta campaña contra José López Domínguez (1829-1911) como ministro de la Guerra durante el gobierno sagastino (1892-1895). Aparece el dos de octubre de 1892 con formato de diario, en números de cuatro páginas y a cinco columnas, con una periodicidad que alcanza los diez números mensuales en días fijos.
     Como periódico de opinión en defensa de los intereses de los oficiales no activos del Ejército, inserta principalmente artículos reivindicativos referidos a su situación administrativa, con secciones fijas como Estafeta de un reservista, firmada por Desengaño; Descargas, por Fígaro; Chismografía, Correspondencia de provincias, además de otras de carácter literario o teatral. Ofrece noticias sobre todo relacionadas con sucesos en los que intervienen militares o los conflictos del Ejército español, como son las guerras coloniales del norte de África y Cuba. La correspondencia o cartas de los lectores son también muy asiduas. Deja las últimas planas para la publicación del clásico folletín, espacio que suele ser ocupado también por textos legales, como el del Código de Justicia Militar, y anuncios comerciales, al final.
     Desde finales de 1888 estaba prohibido que los militares españoles fundaran o dirigieran periódicos de carácter político, por lo que se desconoce quienes fundaran o dirigieran El reservista, apareciendo entre sus redactores o colaboradores los nombres, entre otros, de José Muñiz de Quevedo, Luis Gabaldón, José Castro Álvarez, José Sánchez Bregua o Alejandro Larrubiera y Crespo, junto a otros seudónimos como los ya indicados.
     Debió desaparecer o ser suspendido al cabo del año. El número 117, correspondiente al once de octubre de 1893, es el último de su primera época en la colección de la Biblioteca Nacional de España (BNE), y cuando reaparece el 12 de julio de 1894, iniciando nueva secuencia, señala que su lugar en la prensa había sido ocupado, a partir del 14 de febrero de este año, por La unión militar (1894), dirigida por José González Martín, también defensora de las mismas escalas de retirados y reservistas del Ejército y con similar formato. Aunque hay dudas que en ese interin se hubiera editado primero con el título simple de La unión. 
     En su nueva época aparece como su administrador José Rodríguez de Alba, capitán de la Escala de Reserva, y lo hace bajo el subtítulo de “periódico independiente”, para desde abril de 1895 indicar que su director es Antonio Rodríguez Cruzado y siendo su subtítulo “periódico liberal conservador”, expresando también en su cabecera que sigue siendo “defensor de las escalas de reserva y retirados…”, y apareciendo dos veces a la semana.
     El último número de este título en la colección de la BNE corresponde al cuatro de agosto de 1895, pero debió seguir publicándose hasta un año después, siendo sustituido por El heraldo militar, que ya sin el artículo en su cabecera vivió, al menos, hasta finales de 1918.

     En la edición del 15 de marzo de 1910, a cinco columnas, aparece la noticia que nos interesa en la primera columna, en la zona media, bajo el titular Los Reyes en Sevilla, y que pasamos a transcribir literalmente:


Los Reyes en Sevilla
Sevilla 14.
     El Rey ha anunciado al alcalde que mañana le recibirá en audiencia particular.
     Ha marchado á Málaga el general Aldave, que luego seguirá á Ceuta.
***
     El miércoles, definitivamente, regresa la corte á Madrid, donde llegará el jueves por la mañana.
***
     En su paseo de hoy ha llegado el Rey hasta las ruinas de Itálica, y la Reina hasta el pueblo de Burgulllos, en donde fué obsequiada por anciano con una torta, en la que se leía "¡viva el Rey!".

"La Época"; Diario vespertino fundado por Diego Coello y Quesada (182-1897) el uno de abril de 1849, a principios del siglo veinte será ya el decano de la prensa diaria política madrileña, extinguiéndose su vida a escasos días del golpe de Estado de julio de 1936. Será el diario por antonomasia de la monarquía, que se convertirá en prototipo de periódico aristocrático y conservador. Nace, desde una posición moderada, como reacción al semiabsolutismo del ministerio de Juan Bravo Murillo. Evoluciona a una oposición centrista y saluda alborozado el triunfo de 1854 del general Francisco Serrano, pero se mostrará contrario al bienio esparterista. Desde 1856 será el órgano de Unión Liberal, pero se separará de la misma a causa de los acontecimientos de la noche de San Gil, en abril de 1865, para apoyar a los gobiernos del general Ramón María Narváez y de Luis González Bravo, aunque después combatirá a este. Caracterizado por su fidelidad al trono isabelino, aceptará la Gloriosa en 1868 y tras algunas dudas y el fracaso de la candidatura de la nueva monarquía de Antonio María de Orleans, duque de Montpensier, Antonio Cánovas del Castillo lo ganará para la causa alfonsina, convirtiéndose en el estandarte periodístico de la Restauración durante el Sexenio Democrático.
   Ramón de Navarrete había sido el director de su primer número, pero a partir de entonces y hasta 1866 lo dirigirá el propio Coello. Fue entonces cuando su propiedad quedó al completo en manos de su inseparable amigo, Ignacio José Escobar y López Hermosa (1823-1887), que lo dirigirá hasta 1887, quedando definitivamente esta cabecera en manos de su familia. Navarrete, que utiliza los seudónimos Pedro Fernández y Asmodeo, fue quien incorporó en la prensa española a través de La época la “crónica de sociedad” como visitante de los más encopetados salones de la corte. Entre sus numerosos redactores y colaboradores estuvieron Fernando Cos-Gayón, Agustín Aguirre, Pedro Antonio de Alarcón, Ventura de la Vega, Francisco Martínez de la Rosa, Eusebio Blasco, José Bisso, Julio Nombela, Jacobo Rebollo, Manuel María de Santa Ana, Ildefonso Antonio Bermejo, Juan Pérez de Guzmán o Joaquín Madonado Macanaz, quien se encargará de la sección de política interior durante más de treinta años.
   Será un diario de cuatro páginas de gran formato, a tres, cuatro y hasta seis columnas, estabilizándose en las cinco columnas durante la mayor parte de su existencia, y compuesto con tipos diminutos, al estilo de los ya consagrados diarios políticos de noticias, estructuradas en secciones. Ofrecerá las nacionales y extranjeras, las parlamentarias, las oficiales y las del gobierno, revistas de prensa, un boletín comercial y agrícola, con las cotizaciones de bolsa y precios de los productos, editorial y artículos de fondo, notas de espectáculos, especialmente los teatrales, así como anuncios comerciales al final, que a veces ocuparán la última plana. También ofrecerá el ya clásico y cotidiano folletín.
   Su propietario y director conspirará, junto al propio Cánovas, en el golpe militar que el general Arsenio Martínez Campos da en Sagunto el 29 de diciembre de 1874, que abre la Restauración dinástica y, en 1879, el monarca agradecerá los méritos de Escobar distinguiéndole como marqués de Valdeiglesias. La época alcanzará su mayor esplendor y prestigio, precisamente, entre 1875 y 1885, al convertirse en el más cualificado órgano del turnante Partido Conservador y como portavoz de su jefe, Cánovas del Castillo. Aunque las tiradas de este diario nunca serán elevadas y los ejemplares difundidos por suscripción al doble de precio, llegarán a los innumerables casinos y sociedades en manos de los dirigentes locales del partido, destacando en sus páginas las noticias y las crónicas sociales de las clases altas, de sus fiestas y sus veraneos en Biarritz, Santander o San Sebastián, recibiendo el periódico el apelativo de “la vieja señora”.
   Tras el magnicidio de Cánovas, en 1897, y ya en manos del segundo marqués, Alfredo Escobar Ramírez, el diario continuará siempre al lado del jefe del sector mayoritario del Partido Conservador, apoyando a Francisco Silvela y, posteriormente, a Antonio Maura, y tras su crisis de 1913 y un breve titubeo, y durante la primera guerra mundial y siempre con la pretensión de mantener unido al partido, apoyará a Eduardo Dato. Tras el magnicidio de este, en 1921, será el portavoz de José Sánchez Guerra, el hombre de confianza de Maura. Como defensor de una monarquía constitucional y parlamentaria y desde su posición liberal-conservadora, será diario opositor a la dictadura primoriverista, llegando a ser multado y suspendido en abril de 1926.
   Seguirá ofreciendo noticias del partido, crónicas parlamentarias, revistas de prensa extranjera, en concreto de los periódicos franceses, y sus principales editoriales y artículos de fondo serán obra de uno de sus más destacados redactores, Salvador Canals. El segundo marqués, con el seudónimo Mascarilla, se dedicará a las crónicas de sociedad de un diario que sigue destinado a una minoría selecta de aristócratas, financieros, gentes de mundo, políticos y damas de la alta o “buena” sociedad. La crítica literaria y teatral será obra de Andrenio (Eduardo Gómez Baquero) hasta 1921. Durante la primera guerra mundial, Mariano Marfil, que actuará seguidamente, y hasta 1933, como jefe de su redacción y director en efectivo, será el autor de unas impresiones de campaña en un conflicto bélico en el que La época será uno de los periódicos españoles que recibirán subvenciones de las potencias aliadas (Francia e Inglaterra).
   Sucesivamente, sus jefes de redacción habían sido Manuel Tello (1866-1884), el ya citado Andrenio (1884-1893), Jerónimo Bécker (1893-1923) y Francisco Pérez Mateos, conocido como León Roch (1923-1927), y a su redacción pertenecerán una larga nómina de periodistas, como Francisco Fernández Villegas (Zeda), Luis Alfonso Casanova, Rodrigo Soriano, Melchor Fernández Almagro, como crítico teatral; así como Francisco de Ayala, que inicia en sus páginas su carrera periodística y literaria, lo mismo que César González Ruano, y publicará colaboraciones de Emilia Pardo Bazán, entre otras figuras literarias y periodísticas.
   Tras ser proclamada la II República, el diario sigue manteniendo el buen tono entre la “vieja sociedad”, con su severo diseño de páginas inmensas alejadas de estridencias y sensacionalismo, y romo en los alardes fotográficos que había adoptado su más directo competidor desde 1903, el diario ABC de los Luca de Tena.
   A pesar de su monarquismo llegará a librarse de la gran suspensión de periódicos antirrepublicanos con motivo de la sanjurjada de agosto de 1932. Marfil lo llevó a posiciones cercanas de Acción Española y, renegando de su pasado moderantismo y defensa del conservadurismo liberal, a partir de noviembre de 1933 el tercer marqués de Valdeiglesias y marqués de las Marismas del Guadalquivir, José Ignacio Escobar Kirkpatrick, toma las riendas del periódico familiar, asistido por Eugenio Vegas Letapie, hasta 1935, y a continuación por Jorge Vigón. A su redacción siguen perteneciendo entonces, entre otros, Gabriel Briones, Luis Ardila, Xavier de Echarri o Luis Araujo Costa, quien en 1946 publicará la biografía de La época.
   El vetusto diario se reconvierte al viejo tradicionalismo de la monarquía católica, siguiendo las ideas difundidas por el francés Charles Maurras, y como órgano de Renovación Española de José Calvo Sotelo, encuadrada en el Bloque Nacional, acusará como farsa el sufragio universal y de inútil y dañino el parlamentarismo, defenderá el autoritarismo y justificará la insurrección militar. Con motivo del asesinato de Calvo Sotelo, La época publica su último número el 11 de julio de 1936, dos días después quedará suspendida, y tras estallar la guerra civil será incautada. En sus talleres se imprimirá El sindicalista, el periódico del partido socialista de Ángel Pestaña.
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   En algunas épocas se publicó una edición matutina y una edición vespertina, con diferente numeración, por lo que se pueden encontrar algunos saltos en la colección de Hemeroteca Digital. En estos casos se han incluido ambos ejemplares en el mismo archivo.

   Pues bien, en su edición del martes 15 de marzo de 1910, aparece en una de sus páginas (a cinco columnas) ocupando la parte inferior de la cuarta columna, y superior de la quinta, bajo el título LA CORTE EN SEVILLA, interesándonos el segundo párrafo, bajo el subtítulo El general Aldave.- El paseo de los Reyes, el cual transcribimos literalmente:


La Corte en Sevilla
(DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR)

     El general Aldave. - El paseo de los Reyes.
     Ha marchado á Málaga, donde embarcará para Ceuta, el general Aldave.
     - En su paseo de esta tarde, el Rey llegó hasta las ruinas de Itálica, y la Reina, hasta el pueblo de Burguillos. . .
     Un anciano, vecino de aquella localidad, ofreció á la Soberana una torta que llevaba una inscripción que decía: "¡Viva el Rey!".

lunes, 21 de julio de 2025

Documentación: El Callejero de Burguillos, plano de población, en 1895

     Mostramos en Historia de Burguillos el mapa del Callejero de Burguillos, de la provincia de Sevilla, de 1895, del Instituto Geográfico y Estadístico.
     Firmado en Sevilla por el Topógrafo 1º, comprobado por el Jefe de la 16ª Brigada, y revisado por el Jefe de la Región topográfica. Se encuentra depositado en el Instituto Geográfico Nacional.


     Este documento es, a día de hoy, el plano con más detalle más antiguo de los conservados sobre el callejero de nuestro pueblo, así que es un documento de primera magnitud, para la historia de nuestro pueblo, puesto que podemos comprobar el casco urbano en esas fechas de finales del siglo XIX, en el que apenas había unas pocas calles (Real, Borbollón (actual Portugal), callejón del Pilar (actual Virgen del Valle), La Fuente, cuesta de la Iglesia (actual La Fuente), ...) los caminos de entonces, y la ubicación del Ayuntamiento, y del Cementerio... un auténtico descubrimiento...

lunes, 14 de julio de 2025

Callejero de Burguillos: La calle Francia

     Mostramos en Historia de Burguillos, una pequeña reseña e imágenes de la calle Francia, en Burguillos, aprovechando que hoy, 14 de julio es la Fiesta Nacional de Francia.



     La calle, desde  el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en  la  población  histórica  y en  los  sectores  urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las  edificaciones  colindantes  entre  si. En  cambio, en  los  sectores  de periferia donde predomina la edificación  abierta,  constituida  por  bloques  exentos,  la  calle,  como  ámbito  lineal de relación, se pierde, y  el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos. En las calles el sistema es numerar con los pares una acera y con los impares la opuesta. También hay una reglamentación establecida para el origen de esta numeración en cada vía, y es que se comienza a partir del extremo más próximo al Ayuntamiento, que se consideraba, incorrectamente el centro geográfico de Burguillos, cuando este sistema se impuso. En la periferia unas veces se olvida esta norma y otras es difícil de establecer. 
     Está dedicada a la República de Francia, país de Europa occidental perteneciente a la Unión Europea y cuya capital es la ciudad de París.
     Francia está dividida en 18 regiones administrativas, 13 de las cuales están en la Francia metropolitana y 5 en la Francia de ultramar, abarcando una superficie combinada de 643 801 km2 y más de 68 millones de personas.



     Habitado desde el Paleolítico, el territorio de la Francia metropolitana fue colonizado por tribus celtas conocidas como galos durante la Edad de Hierro. Roma se anexionó la zona en el año 51 a. C., lo que dio lugar a una cultura galorromana diferenciada que sentó las bases de la lengua francesa. Los francos germánicos formaron el Reino de Francia, que se convirtió en el corazón del Imperio carolingio. El Tratado de Verdún de 843 dividió el imperio, y Francia Occidental se convirtió en el Reino de Francia en 987. En la Alta Edad Media, Francia era un reino feudal poderoso pero muy descentralizado. Felipe II reforzó con éxito el poder real y derrotó a sus rivales para duplicar el tamaño de las tierras de la corona; al final de su reinado, Francia se había convertido en el Estado más poderoso de Europa. Desde mediados del siglo XIV hasta mediados del siglo XV, Francia se vio inmersa en una serie de conflictos dinásticos con Inglaterra, conocidos colectivamente como la guerra de los Cien Años, y como resultado surgió una identidad francesa distinta. El Renacimiento francés fue testigo del florecimiento del arte y la cultura, del conflicto con la Casa de Habsburgo y del establecimiento de un imperio colonial global, que en el siglo XX se convertiría en el segundo más grande del mundo.​ La segunda mitad del siglo XVI estuvo dominada por guerras civiles religiosas entre católicos y hugonotes que debilitaron gravemente al país. Francia volvió a ser la potencia dominante de Europa en el siglo XVII, bajo el mando de Luis XIV, tras la guerra de los Treinta Años.​ Las políticas económicas inadecuadas, los impuestos no equitativos y las frecuentes guerras (especialmente la derrota en la guerra de los Siete Años y la costosa participación en la guerra de la Independencia de Estados Unidos), dejaron al reino en una situación económica precaria a finales del siglo XVIII. Esto precipitó la Revolución francesa de 1789, que derrocó el Antiguo Régimen y produjo la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, que expresa los ideales de la nación hasta el día de hoy.
     Francia alcanzó su apogeo político y militar a principios del siglo XIX con Napoleón Bonaparte, subyugando gran parte de la Europa continental y estableciendo el Primer Imperio francés. La Revolución francesa y las guerras napoleónicas marcaron el curso de la historia europea y mundial. El colapso del imperio inició un periodo de relativa decadencia, en el que Francia soportó una tumultuosa sucesión de gobiernos hasta la fundación de la Tercera República francesa durante la guerra franco-prusiana de 1870. En las décadas siguientes se produjo un periodo de optimismo, florecimiento cultural y científico, así como de prosperidad económica, conocido como la Belle Époque. Francia fue uno de los principales participantes en la Primera Guerra Mundial, de la que salió victoriosa con un gran coste humano y económico. Estuvo entre las potencias aliadas de la Segunda Guerra Mundial, pero pronto fue ocupada por el Eje en 1940. Tras la liberación en 1944, se instauró la efímera Cuarta República, que posteriormente se disolvió en el transcurso de la guerra de Argelia. La actual Quinta República fue creada en 1958 por Charles de Gaulle. Argelia y la mayoría de las colonias francesas se independizaron en la década de 1960, y la mayoría de ellas mantienen estrechos vínculos económicos y militares con Francia.
     Francia conserva su condición secular de centro mundial de arte, ciencia y filosofía. Alberga el quinto mayor número de sitios del Patrimonio Mundial de la UNESCO, así como su sede, y es el principal destino turístico del mundo, recibiendo 100 millones de visitantes extranjeros en 2024.​ Francia es un país desarrollado con la séptima economía del mundo por PIB nominal y la novena por PPA; en términos de riqueza agregada de los hogares, ocupa el cuarto lugar en el mundo.​ Francia obtiene buenos resultados en las clasificaciones internacionales de educación, sanidad, esperanza de vida y desarrollo humano.​ Sigue siendo una gran potencia en los asuntos mundiales,​ ya que es uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y es un Estado oficial poseedor de armas nucleares. Francia es uno de los miembros fundadores y principales de la Unión Europea y la eurozona, así como un miembro clave del G7, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Francofonía (OIF).


     La calle Francia está situada en el polígono industrial "Cuarto de la Huerta". Va de una calle sin denominar a la calle Polonia, teniendo una longitud de 250 metros aproximadamente, siendo bidireccional desde el punto de vista del tráfico rodado, contando con plazas de aparcamiento en cordón, asfaltada y alumbrada por farolas funcionales en la parte central de la misma. Lamentablemente pocas empresas están establecidas en dicha calle ya que el resto es un inmenso solar completamente abandonado, formando parte de un polígono industrial, que se encuentra a medio ejecutar.
     La calle Francia es, históricamente, una vía moderna, puesto que fue creada con el boom inmobiliario que se produjo en nuestro pueblo a comienzos del siglo XXI y junto al hecho de ser íntegramente industrial, hace que tenga tan sencillo comentario.