Cada lunes una nueva entrada con una noticia sobre Historia, Arte, Geografía, Bibliografía, Patrimonio, Fotografía, Hemeroteca, ... de nuestro pueblo: BURGUILLOS

Historia, Patrimonio, Arte, Bibliografía, Hemeroteca, ... sobre nuestro pueblo: BURGUILLOS

lunes, 27 de mayo de 2019

Callejero de Burguillos: La calle Arrieros.

   Mostramos imágenes (realizadas por Google Maps en septiembre de 2008) de la calle Arrieros, en Burguillos.
Rótulo de la calle Arrieros.
   La calle (desde el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en la población histórica y en los sectores urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las edificaciones colindantes entre si. En cambio, en los sectores de periferia donde predomina la edificación abierta, constituida por bloques exentos, la calle, como ámbito lineal de relación, se pierde, y el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos) está dedicada a los Arrieros, antiguo oficio del mundo rural. 
Callejero oficial del Ayto. de Burguillos con situación de la c/ Arrieros.
Mapa de Burguillos con situación de la c/ Arrieros.
Fotografía aérea de la c/ Arrieros
   El Arriero es una persona que trabaja transportando diversas mercancías a lomo de bestias de carga, como la mula o el burro. Su etimología tendríamos que buscarla en la palabra arrear, cuyo significado es estimular a las bestias para que echen a andar, para que sigan caminando o para que aviven el paso; esta palabra, a su vez, proviene del vulgar "arre", voz utilizada para tal fin.
   La arriería es la actividad de comerciar usando, para el transporte, las recuas de mulos. Los arrieros formaron parte de los alojados habituales en las posadas, crearon costumbres peculiares propias de gentes de paso y desempeñaron casi siempre el papel de vendedores ambulantes, siendo elemento importante en la difusión y mezcla de influencias culturales.
Monumento al Arriero en La Zarza, Badajoz.
    La calle Arrieros está situada en el barrio de El Ejido. Es una calle que parte de la calle Cañada Real, y finaliza en una calle sin denominación. Tiene una longitud de 150 metros aproximadamente, siendo bidireccional desde el punto de vista del tráfico rodado, asfaltada y alumbrada por farolas funcionales. Está conformada por viviendas unifamiliares de dos plantas en altura, pertenecientes a una promoción inmobiliaria lo que le da una unidad característica, formando parte de una zona residencial. 
Inicio de la c/ Arrieros, desde la c/ Cañada Real
Final de la c/ Arrieros.
Vista de la c/ Arrieros desde el final de la misma.
   La calle Arrieros es, históricamente, una vía moderna en el callejero burguillero, puesto que fue creada en la primera década del siglo XXI, al urbanizarse la zona este del Barrio de El Ejido.

lunes, 20 de mayo de 2019

Hemeroteca: Burguillos en la "Guía de Sevilla, su provincia", de 1875.

Mostramos en Historia de Burguillos los datos recogidos en la "Guía de Sevilla. Su provincia, etc. para 1875.", editado en 1875 por D. Manuel Gómez Zarzuela, adicionada con un anuario de administración provincial y Estadística, Año XI, y cuyo original se encuentra en la Biblioteca Nacional de Madrid.
   Esta publicación en forma de anuario, estuvo publicándose durante 32 años, primero por el periodista Manuel Gómez Zarzuela, y desde el fallecimiento de éste, en 1887, por Vicente Gómez Zarzuela. Incluye noticias e información de utilidad sobre las instituciones (arzobispado, capitanía general, tercio naval, audiencia territorial, universidad, ayuntamiento, diputación, aduanas, etc.), entidades (sociedades y colegios profesionales, escuelas, bibliotecas, hospitales, comercios, industrias, etc.), edificios y monumentos, transportes y servicios públicos, la agricultura, así como de los integrantes de dichas instituciones, corporaciones y sociedades y de la vida social y cultural sevillanas. Da cuenta de un indicador general del comercio, la industria y profesional, e incluso una guía del vecindario hispalense con trascendencia social y económica.
Portada de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1875.
   Cada tomo, de entre 400 y 700 páginas, comienza con un índice alfabético de materias, así como un almanaque y está dividido en secciones. Incluye también publicidad y al final un plano de la ciudad. Con una amplísima información, estaba dirigido no sólo a los sevillanos sino a los viajeros, por contener información también de carácter turístico. También se tituló Guía oficial de Sevilla y su provincia.
   Pues bien en la página 107 encontramos la siguiente mención a nuestro pueblo. En concreto en el final del primer párrafo en los que se mencionan los pueblos agregados al Juzgado nº 3 de San Vicente, de Sevilla, y que pasamos a transcribir literalmente:
Pág. 107 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1875.
"Pueblos agregados: Algaba, Burguillos, Garrobo, Guillena y Santiponce."
   
   En la página 193 encontramos otra mención a nuestro pueblo. En concreto en el segundo párrafo que hace mención al Registro de la propiedad de Sevilla, y que pasamos a transcribir literalmente:
Pág. 193 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1875.
   "Registro de la propiedad de Sevilla.- Calle de Placentines número 1. - Corresponden á él los cuatro distritos judiciales de la capital y los 25 pueblos que á continuación se expresan: Algaba, Almensilla, Alcalá del Rio, Bollullos de la Mitacion, Bormujos, Burguillos, Brenes, Camas, Castilblanco, ...

   Finalmente en la página 369 encontramos la última referencia a nuestro pueblo en la que se mencionan los juzgados municipales y que según la publicación en aquellas fechas no teníamos juez municipal por lo que hemos de suponer que se haría cargo del mismo el juez del Distrito 3º de San Vicente, al que Burguillos pertenecía por aquel entonces, y que pasamos a transcribir literalmente:
Pág. 369 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1875.
   JUZGADOS MUNICIPALES
   ... Distrito 3.º San Vicente. - Oficinas. Calle de Batehojas número 15. - Juez, D. Manuel de Monti y Elizalde. - Suplente, D. José Losada y Losada. - Fiscal, D. Genaro Barrera y Olivares. - Secretario, D. José Ruiz Granados.
JUECES MUNICIPALES DE LOS PUEBLOS AGREGADOS Á LOS CUATRO DISTRITOS DE LA CAPITAL.
   Pueblos agregados al distrito de San Vicente.- Algaba, don Antonio Torres Romero. - Burguillos, D . . . . - Garrobo, don Sebastian Romero Fernandez. - Guillena, don Francisco Izquierdo y Luna. - Santiponce, don Manuel Perez Velasco."

... Aunque muy escasos, siguen siendo datos interesantes para seguir conociendo nuestro pueblo.

lunes, 13 de mayo de 2019

Bibliografía: Capítulo XXIX "Un casamiento de antaño" del libro "El señorío de Burguillos (Sevilla); una aproximación a su historia", de Francisco Rodríguez Hernández, de 1999.

   Mostramos en Historia de Burguillos el capítulo XXIX del libro "El señorío de Burguillos (Sevilla); una aproximación a su historia", de Francisco Rodríguez Hernández, editado por el Ayuntamiento de Burguillos y la colaboración de la Diputación de Sevilla en 1999, y que trata sobre Un casamiento de antaño, ocupando las páginas 133 a 136 de dicha monografía y que pasamos a transcribir íntegramente:
Pág. 133 de "El señorío de Burguillos (Sevilla); una aproximación a su historia".
Un casamiento de antaño
   Como una curiosidad, expuesta principalmente, para conocimiento de las muchachas casaderas de nuestro tiempo, voy a dar a conocer, cual fue la aportación al matrimonio, de una joven de 27 años, llamada Juana de Urdapilleta Giménez, y casada el día 24 de enero de 1739, con Bartolomé de Mora, de 36 años, ambos de Burguillos, (Sevilla).
   En tiempos ya lejanos, la tradición imponía que la mujer, antes de contraer matrimonio, constituyera su dote, que era, lógicamente, acorde con el status social y económico al que pertenecía.
   En este caso concreto, ella era hija del notario don Francisco de Urdapilleta y Elola, y disfrutaba en el pueblo de una posición desahogada.
   Como era costumbre, la dote en cuestión le fue ofrecida al contrayente, quien declaró en escritura pública ante notario, haberla recibido y mostrando asimismo, su conformidad.
   Pero mejor que mis palabras, voy a copiar a continuación dicha escritura, que encontré en el archivo de protocolos de Sevilla, en el registro correspondiente a los años comprendidos entre 1696 y 1751; tiene fecha el 19 de septiembre de 1739, e incluyo fotocopia de la misma. Dice así, respetando el texto original, aunque modernizando la ortografía:

          Carta de dote de Juana de Urdapilleta Giménez, mujer de Bartolomé de Mora.
          En el nombre de Dios amén. Sepan cuantos esta carta de dote vieren, como yo, Bartolomé de Mora, vecino de esta Villa de Burguillos, y viudo de Manuela de los Santos, digo que, por cuanto que para honra y gloria de Dios nuestro señor, y sus santos servicios, estoy hoy día de la fecha para contraer matrimonio legítimamente, con Juana de Urdapilleta Giménez, hija legítima de don Francisco de Urdapilleta y Elola y de doña Juana Giménez de Orellana, difuntos, que Dios tenga en su eterno descanso. Y para ayudar a sustentar las cargas del matrimonio que hemos de contraer, se me han ofrecido de dar en dote de la dicha mi mujer, que ha de ser por Antonio de Urdapilleta, hermano de la dicha Juana, y por la susodicha, algunos de los bienes que los susodichos heredaron de sus padres referidos, poniendo el valor de ellos, según lo declaran los apreciadores nombrados por una parte y otra, de la que son y cantidades. Son las siguientes:
Pág. 134 de "El señorío de Burguillos (Sevilla); una aproximación a su historia".
          Lo primero una casaca de persiana. Noventa reales                                                          90 R/
          Item. Una mantilla tinta en grana, guarnecida de puntilla. Veintidós reales.                        22
          Item. Unas enaguas de sepiterna, tinta en grana. Sesenta reales.                                          60
          Item. Un monillo de pelo de camello. Treinta y tres reales.                                                    33
          Item. Un corpiño de damasco, ensatinado. Veintidós reales.                                                  22
          Item. Un corpiño en corte, de tafetán celeste. Ocho reales.                                                      8
          Item. Dos pares de medias de seda. Cuarenta y cinco reales.                                                 45
          Item. Un delantal de tafetán. Ocho reales.                                                                                8
          Item. Una saya de camellón. Sesenta reales.                                                                           60
          Item. Una saya de tafetán doble. Sesenta reales.                                                                     60
          Item. Un manto y saya de espárrago. Sesenta reales.                                                              60
          Item. Dos abanillos.. Veintidos reales y medio.                                                                  22 1/2
          Item. Unos zarcillos. Sesenta reales.                                                                                        60
          Item. Unos zarcillos y cruz. Quince reales.                                                                              15
          Item. Dos mudas de ropa blanca, la una nueva y la otra demediada. Setena y cinco reales.  75
          Item. Una sábana. Diecisiete reales.                                                                                        17
          Item. Dos almohadas pobladas de lana. Cuarenta y cinco reales.                                           45
          Item. Un colchón poblado de lana. Cincuenta reales.                                                              50
          Item. Unos manteles y una servilleta. Ocho reales.                                                                    8
          Item. De ciertas menudencias de cintas y pañuelos. Quince reales.                                         15
          Item. Un arca de vara y media de largo, de caoba. Setenta reales.                                          70
          Item. Dos arquitas pequeñas. Doce reales.                                                                               12
          Item. Un bufete con su cajón. Treinta reales.                                                                            30
          Item. Una cama de barandillas de granadillo. Cincuenta y cinco reales.                                55
          Item. Diferentes retablos de distintas advocaciones. Treinta reales.                                       30
          Item. De platos, porcelanas y tazas. Ocho reales.                                                                      8
          Item. Una caldera grande a medio servir. Sesenta y seis reales.                                             66
          Item. Un almirez con su mano. Veinte reales.                                                                          20
          Item. Una sartén coja, perol y sartén y trébedes. Treinta reales.                                            30
          Item. Una tinaja para agua y un tallero. Nueve reales.                                                             9
          Item. Una escarpia y diferentes trastos. Diez reales.                                                              10
          Item. Cuatrocientos cuarenta reales del dote del patronado del licenciado Alonso Pérez 440

   "Que todas las partidas referidas, suman y montan mil quinientos cincuenta y cinco reales de vellón", (omite el medio real de la partida 12) [...], sigue un lardo etc. de frases de ritual que en nada alteran el contenido esencial, por lo que se omite. Y termina:

          Fecha la carta en esta Villa de Burguillos, en diecinueve días del mes de septiembre de mil setecientos treinta y nueve años [...], no firmó, lo señaló con la señal que acostumbra, siendo testigo don Juan Domínguez Arroyo, José Rodríguez y Antonio Urdapilleta, todos vecinos de esta Villa.- Ante mí, por falta de escribano Francisco José Mateos, notario.   
Pág. 135 de "El señorío de Burguillos (Sevilla); una aproximación a su historia".
Pág. 136 de "El señorío de Burguillos (Sevilla); una aproximación a su historia".

lunes, 6 de mayo de 2019

Geografía: El Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa, en Burguillos.

   Mostramos en Historia de Burguillos una pequeña reseña del Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa, de Burguillos. Señalar que toda la información aquí mostrada proviene del Instituto Geográfico Nacional, Geoenciclopedia y de Google Maps.
Mapa del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa.
  Los arroyos son flujos de agua casi continuos, pero a diferencia de los ríos, su longitud es menor así como su caudal, entendiendo este como el volumen de agua que contiene. Seguramente has escuchado que un río es muy caudaloso; esto alude al hecho de poseer “mucha agua”, lo que no sucede con los arroyos. Los arroyos son pequeños y de escasa profundidad, con márgenes casi verticales compuestos de suelo y sedimento en vez de roca. Su caudal puede variar en las distintas épocas del año, por lo que durante algún tiempo el flujo de agua de algún arroyo se ve interrumpido y se seca. Esto es más común en épocas de sequía o de falta de lluvias en verano o invierno.
   Al igual que otros cuerpos de agua, pueden desembocar en el mar o en grandes cuerpos de agua dulce. Poseen un lecho rocoso y muchos son fácilmente vadeables, es decir, pueden cruzarse a pie, sin necesidad de una embarcación. La navegación en los arroyos es normalmente posible solo para embarcaciones muy pequeñas y únicamente cuando el caudal lo permite, puesto que sería imposible para un barco navegar por tan pequeño cuerpo de agua.
Mapa de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde su nacimiento hasta pasar bajo la línea de alta tensión eléctrica, justo antes de llegar al paraje de la Fuente de la Galvana.
   Pese a sus reducidas dimensiones, los arroyos constituyen una gran parte de las aguas de una región o un país, ya que se originan con relativa facilidad. Por ejemplo, un pequeño chorro de agua que cae de un glaciar o una depresión en el suelo cuya agua proveniente de las lluvias se desborda tierra abajo pueden originar un curso de agua pequeño que llega a tomar las características de un arroyo. Con frecuencia su existencia depende del agua de las lluvias.
   Algunos arroyos ostentan un nombre con el que lo conocen los pobladores de una región, pero muchos, debido a que tienden a secarse, carecen de un nombre fijo y ni siquiera figuran en los mapas. A menudo son considerados poco importantes ya que no llevan agua durante todo el año como los ríos, pero conforman un valioso recurso para los seres vivos e incluso para los ríos, cuyas aguas pueden ser alimentadas por las de los arroyos.
Mapa de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde poco antes de pasar bajo la línea de alta tensión eléctrica, justo antes de llegar al paraje de la Fuente de la Galvana, hasta poco después de pasar por el paraje de la Fuente del Pilar de la Dehesa.
   Sí, es posible diferenciar algunos tipos de arroyos por sus características particulares. Por ejemplo, los llamados arroyos de cabecera son las secciones donde comienzan los ríos y por ende, son las partes más altas de estos. Una clasificación de corrientes las separa según su relación con el tiempo. Así, los arroyos son perennes si sus aguas fluyen durante todo el año, son intermitentes si solo fluyen durante ciertas épocas del año y efímeros cuando sus aguas fluyen únicamente después de llover.
   No importa su tamaño; los arroyos son una fuente de agua para cualquier ser vivo que la necesite. Los arroyos, por más pequeños que sean, son una fuente de agua para cualquier ser vivo que la necesite. Los más grandes y los perennes conforman todo un hábitat para muchas especies de peces y anfibios y proporcionan agua tanto a estos como a animales más grandes. Peces como las percas, las mojarras, y los bagres; aves como patos y garzas; mamíferos como las nutrias, los puercoespines, las ardillas, las zarigüeyas y los murciélagos; anfibios como los sapos y las ranas: todos estos y más animales pueblan arroyos de distintas partes del mundo. A lo largo de crecen hierbas, plantas cortas y árboles adaptados a la presencia de agua, así como musgos.
Mapa de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde poco después de pasar por el paraje de la Fuente del Pilar de la Dehesa, hasta desembocar en el arroyo de la Huerta de Abajo, cercano al paraje de El Vergel.
   La contaminación, la explotación de sus recursos, el uso de su suelo como terrenos de cultivo y en general la urbanización son amenazas vigentes que ponen en peligro o terminan con los arroyos, lo que a su vez afecta a los seres vivos incluidos los humanos.
   Los arroyos permiten la recarga de agua de humedales, ríos, lagos y otros cuerpos de agua. Brindan un hogar, alimento y refugio a cientos de especies animales y vegetales, contribuyen a mitigar los daños de las inundaciones y filtran contaminantes. Estas bondades son posibles solo si los arroyos mantienen su estado natural óptimo.
Fotografía aérea de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde su nacimiento hasta pasar bajo la línea de alta tensión eléctrica, justo antes de llegar al paraje de la Fuente de la Galvana.
   El Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa, es un afluente del arroyo de la Huerta de Abajo por su margen derecha, que a su vez (ya con el nombre de Arroyo de Gabino) lo es del río Guadalquivir, por su margen derecha.
   El origen del Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa es un afloramiento al norte del Cerro Moro (en el término municipal de Castilblanco de los Arroyos), a unos 315 m. de altitud, a 5,22 km en línea recta del ayuntamiento de Burguillos. Sus aguas se vierten en el Arroyo de la Huerta de Abajo en las inmediaciones de el paraje de El Vergel, que a su vez vierte sus aguas en el embalse de Alcalá del Río a la altura del paraje de Las Salinillas, en las inmediaciones del casco urbano de Alcalá del Río, ya en el río Guadalquivir, a 20 m. de altitud, tras recorrer en dirección norte sur aproximadamente unos 12 kms. El Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa, recibe las aguas de un pequeño arroyo sin nombre conocido (más bien habría que hablar de escorrentía) que corre poco más de 1,5 km, entre los parajes del Pedregalejo y la Ladera Chica, en su margen derecha.
Fotografía aérea de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde poco antes de pasar bajo la línea de alta tensión eléctrica, justo antes de llegar al paraje de la Fuente de la Galvana, hasta poco después de pasar por el paraje de la Fuente del Pilar de la Dehesa.
   Tras su nacimiento en la ladera norte del Cerro Moro (en el término municipal de Castilblanco de los Arroyos, por el que recorre sus primeros 500 metros de curso fluvial), el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa se adentra en nuestro término municipal pasando junto al paraje de la Casa del Serero (a su izquierda) en sentido Oeste-Este, para a partir de aquí ya buscar el Sur, discurriendo posteriormente en paralelo bastante cercano al camino que lleva a La Madroña, entre los parajes de la Ladera Chica (a su derecha) y El Lentiscal (a su izquierda), para pasar bajo una importante línea de alta tensión, justo antes de pasar por el paraje de la Fuente de la Galvana, y continuar entre la Cabreriza del Marqués (a su derecha) y la Casa de las Vacas (a su izquierda), pasando bajo otra importante línea de alta tensión y bajo la Vereda de los Rodeos, para recibir las aguas del Pilar de la Dehesa y a continuación pasar bajo la Colada de San Francisco en el paraje del Capitanejo, y llegar a la altura del Canal del Viar, bajo el que pasa para continuar junto a la antigua Cañada Real de Córdoba a Huelva (a la que hoy se sobrepone la carretera A-460) que salva a nuestro Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa mediante un sencillo y funcional puente. El Arroyo continúa en dirección Sur, donde a la altura del Cuarto de la Huerta y poco antes del Vergel, vertir sus aguas en el Arroyo de la Huerta de Abajo, que desemboca en el río Guadalquivir en el Embalse de Alcalá del Río, junto al paraje de Las Salinillas, en las inmediaciones del casco urbano de Alcalá del Río.
Fotografía aérea de parte del término municipal de Burguillos en el que aparece el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa desde poco después de pasar por el paraje de la Fuente del Pilar de la Dehesa, hasta desembocar en el arroyo de la Huerta de Abajo, cercano al paraje de El Vergel.
   Nuestro Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa no lleva agua durante todo el año, dependiendo enormemente de las lluvias que alimentan los afloramientos que lo surten, y por otra parte ha sido importantísimo en la historia de nuestro pueblo puesto que en las inmediaciones de su desembocadura en el Arroyo de la Huerta de Abajo se han ubicado a lo largo de la historia los asentamientos más antiguos de nuestro término municipal destacando los de época romana, pero que debido a los continuos desbordamientos hizo que el asentamiento definitivo se alejara un tanto de este arroyo para ubicarse en época medieval en la zona actual.
Vista del puente de la ctra. A-460 (sobrepuesta a la Cañada Real de Córdoba a Huelva) sobre el Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa.
   La denominación del Arroyo de los Carrizos y del Pilar de la Dehesa hay que buscarla en la propia geografía de su curso fluvial. Así el Carrizo es una especie de caña del género Phragmites de la familia Poaceae, siendo una planta perenne, con un rizoma rastrero con capacidad para crecer en la superficie buscando agua. Puede alcanzar los 4 m de altura y 2 cm de diámetro, presentando una gran inflorescencia al final del tallo. Tiene una distribución cosmopolita y subcosmopolita. Geófito. Suele habitar suelos húmedos y orillas de cursos de agua y lagunas. En ríos se encuentran fundamentalmente en los tramos más bajos, en los que la velocidad del curso de agua les permite enraizar. Puede soportar bastante bien niveles moderados de salinidad en el agua y en el suelo, necesitando suelos encharcados hasta profundidades de 5 dm, por lo que es posible encontrarlo en las proximidades de marismas y zonas más salobres. Esta caña ha sido utilizada tradicionalmente para techar chozas y preparar cercados en algunos lugares.
   En cuanto al Pilar de la Dehesa, es bastante obvio, porque pasa junto a la Fuente del Pilar de la Dehesa de la que recibe sus aguas, y debido a la importancia de ésta, toma su denominación.

lunes, 29 de abril de 2019

Callejero de Burguillos: La calle Antonio Tápies.

 Mostramos imágenes (realizadas por Google Maps en septiembre de 2008) de la calle Antonio Tápies, en Burguillos.
Rótulo de la calle Antonio Tápies.
   La calle (desde el punto de vista urbanístico, y como definición, aparece perfectamente delimitada en la población histórica y en los sectores urbanos donde predomina la edificación compacta o en manzana, y constituye el espacio libre, de tránsito, cuya linealidad queda marcada por las fachadas de las edificaciones colindantes entre si. En cambio, en los sectores de periferia donde predomina la edificación abierta, constituida por bloques exentos, la calle, como ámbito lineal de relación, se pierde, y el espacio jurídicamente público y el de carácter privado se confunden en términos físicos y planimétricos) está dedicada a Antonio Tápies (1923-2012), pintor.
Callejero oficial del Ayto. de Burguillos con situación de la c/ Antonio Tápies.
Mapa de Burguillos con situación de la c/ Antonio Tápies.
Fotografía aérea de la c/ Antonio Tápies.
   Antoni Tàpies i Puig, Marqués de Tàpies, nació en el seno de una familia ilustrada barcelonesa el 13 de diciembre de 1923. Su padre era abogado y su madre pertenecía a una familia de libreros y políticos catalanes muy enraizados en la ciudad. Aunque sus primeros estudios no estaban relacionados con las artes plásticas, con poco más de veinte años ya estaba vinculado a los primeros grupos artísticos de posguerra, con una primera inclinación hacia la figuración surrealista y definiendo, posteriormente, un estilo abstracto y matérico por el que se le ha reconocido como uno de los pintores españoles con más fuerza espiritual y proyección internacional.
   Estudió en diferentes colegios de su ciudad natal.
   En 1934 inició el bachillerato que continuó durante la Guerra Civil en el Liceo Práctico. Fue en esos años cuando empezó a dibujar de manera autodidacta.
   Una dolencia pulmonar entre 1942 y 1943 le obligó a permanecer internado en los sanatorios de Puig d’Olena, Puigcerdà y La Garriga. Fue durante este período cuando aumentó su interés por el arte, realizando copias de Van Gogh y Picasso, entre otros.
   Durante esta convalecencia, también se aficionó a la lectura y mostró inclinación por el romanticismo.
   En 1944 emprendió los estudios de Derecho en la Universidad de Barcelona, que no acabaría, a la vez que asistía a clases de Dibujo en la Academia Valls y experimentó tímidamente con sus primeros cuadros matéricos, el collage y el grattage. En 1947 conoció al poeta Joan Brossa, un encuentro que fue clave en su posterior evolución. El crítico Sebastià Gasch publicó un primer artículo sobre su incipiente obra en la revista Destino y expuso en el Salón de Octubre de Barcelona. Con Brossa, Joan Ponç, Modest Cuixart, Joan Josep Tharrats y Arnau Puig —posteriormente se adhirió el poeta Juan Eduardo Cirlot— y la inspiración del poeta y cónsul brasileño en Barcelona, João Cabral de Melo, fundó el grupo Dau al Set, nombre a su vez de una revista, que fue pieza clave para vincular el arte catalán y español en general con las corrientes de vanguardia procedentes de Europa, sobre todo con el surrealismo. El grupo desapareció en 1954. Su primera exposición en Madrid fue en el Salón de los Once de 1949, seleccionado por Eugenio d’Ors.
   Pero fue en 1950 cuando tuvo su primera muestra individual, en las Galerías Laietanes de Barcelona, de la mano de Joan Brossa, que publicó un artículo en Dau al Set con motivo de la exposición. Su pintura era todavía figurativa y muy vinculada con la tradición surrealista y referencias muy directas a Joan Miró —a quien conoció personalmente en 1948—, a Paul Klee y a Max Ernst, sobre todo por la creación de espacios cerrados, oscuros y misteriosos. Ya por entonces había mostrado interés por las culturas primitivas, tendencia que en otros lugares de España también tenía influencia a través de la Escuela de Altamira, creada en 1949, a la vez que seguía con atención los últimos hallazgos de la física y del terrorífico uso de la bomba atómica y sus efectos en la apreciación de la realidad.
Antoni Tàpies i Puig.
   Gracias a una beca del Gobierno francés, entre 1950 y 1951 se instaló en París, donde vivió de cerca los debates en torno a la figuración, la abstracción y el realismo social frente a un individualismo libre de todo compromiso jerárquico. En su obra también quedó constancia el interés que mostró por las texturas de los cuadros de artistas como Jean Fautrier y Jean Dubuffet, además de su descubrimiento de Brassaï, cuyas fotografías de graffitis callejeros y anónimos realizados en las paredes tendrían un evidente vínculo con su obra posterior. Esta etapa parisina sirvió también para tomar perspectiva sobre la situación política española y realizar algunas obras de tinte social. Aprovechando su estancia, visitó a Pablo Picasso en su estudio de Grands Augustins.
   En 1953 se casó con Teresa Barba, fecha en la que realizó un viaje a Nueva York que marcó su trayectoria y donde expuso con Martha Jackson, galería con la que se mantendrá vinculado hasta la muerte de ésta. Este viaje no sólo sirvió para presentar su obra en lo que se acabaría convirtiendo en el gran centro del arte internacional, sino que supuso conocer directamente a los expresionistas abstractos, la gran corriente de las décadas de 1950 y 1960. Aunque reconoce que, por edad, está más cercano a los poetas de la Beat Generation, Franz Kline y Mark Tobey, sobre todo, son los artistas que más le interesaban, a pesar de que ya conocía, gracias a Michel Tapié, las obras de Pollock y Clyfford Still. A través de Tobey, cuya obra descubrió en el Museo Whitney de Nueva York, confirmó su incipiente interés por la cultura Oriental, inclinación que compartía con Robert Motherwell, otro de los grandes nombres del expresionismo abstracto neoyorquino. Este aspecto ha sido capital en la pintura de Tàpies, cuya inclinación por la religión y lo sagrado es una constante en su obra. De hecho, en 1967 realizó los decorados para Semimaru, una pieza de teatro Nô, forma de escenificación tradicional japonesa del siglo XIV.
   Tàpies siempre defendió que su pintura es un medio para la meditación. La cruz es un elemento pictórico que aparece en pinturas de 1954, un signo que le produce alegría cuanto lo pinta en el lienzo, según su propia expresión. “El interés por la filosofía oriental nació de mi deseo de conocer el mundo científico. La vía científica, aunque parezca una paradoja, me despertó las inquietudes del orden espiritual muy paralelas a las filosofías del Extremo Oriente”, confesó en una larga entrevista con Manuel Borja-Villel. La utilización de la “X” tiene el doble significado de la afirmación, del misterio y la incógnita, sabedor además de que, aún siendo un signo muy sencillo y gestual, confiere al cuadro una gran fuerza. De otra parte, Tàpies ha aceptado su interés por el arte románico por su carácter mágico y comunicativo y por su capacidad, según encontró en las pequeñas capillas románicas, para invitar a la trascendencia a quien las contempla, tendencia que comparte con el Grupo de Taüll, que funda junto a Cuixart, Jaume Muixart y Josep Guinovart, entre otros.
   Salvando su exposición individual en la Galería Biosca de Madrid, en el año 1953, momento en el que además conoce al poeta Vicente Aleixandre, su carrera está centrada sobre todo en ámbito internacional.
   Ese mismo año es premiado en la II Bienal de São Paulo y, en 1954, participa en la XXVII Bienal de Venecia y es elegido para la exposición Reality and Fantasy celebrada en el Walker Art Center de Mineapolis. En 1955, durante un viaje a París, conoce al poeta y crítico Édouard Jaguer, que lo incluye en la exposición Phases de l’art contemporain en la Galerie R. Creuze, pero sobre todo toma contacto con el crítico Michel Tapié, con el que mantiene una fructífera relación. En 1951, Tapié publicó un manifiesto muy radical contra las formas academicistas aparecidas en el París de posguerra y propuso desvincular el arte de cualquier sumisión política, algo que a Tàpies interesó mucho por su afirmación de la individualidad y por preconizar un artista nuevo que se busca un territorio desconocido, y que expresó en su libro Un Art Autre. Con este mismo título, Tapié promueve, en 1957, una exposición en la Galería Gaspar de Barcelona en la que se da a conocer en España la obra de Pollock, Kline, Dubuffet, Fautrier y Fontana, artistas con los que Tàpies ya había coincidido, un año antes, en la muestra Recent Abstract Painting en la Whitworth Art Gallery de Manchester.
"Cruz y Tierra" una de las obras más conocidas de Antonio Tápies.
   Pero, además, con Tapié le unía otro hecho capital: la figura de Antoni Gaudí, por la que el teórico francés sentía pasión, la misma que el Tàpies de la década de 1950, precisamente por su afán de trascendencia y mística que, bajo su punto de vista, aportaba el arquitecto, además de un aspecto más “material”, como era el uso de elementos de desecho en sus construcciones, desde el empleo de maya de un somier a su célebre “trencadís” (o racholas rotas) para revestir superficies con mosaicos irregulares.
   Tapié publicará, en 1954, Antoni Tàpies et l’ouvre complète. Este momento coincide con su primera exposición individual en París, en la Galerie Stadler, donde presenta las pinturas matéricas que dominan todo este periodo y que definirán su lenguaje posterior y un distanciamiento de lo que él denominaba “arte comercial”.
   Para entonces, la obra de un Antoni Tàpies con los treinta y cinco años recién cumplidos había interesado a reconocidos especialistas y poetas, como fue el caso de Roland Penrose, Jacques Dupin o Juan Eduardo Cirlot, a la vez que las autoridades culturales españolas, todavía reacias a abrir el arte nacional a las nuevas corrientes internacionales, reconocen la indiscutible aceptación de la obra de Tàpies en los grandes centros mundiales del arte. En ese contexto, es elegido para participar en la XXIX Bienal de Venecia, de 1958, y es galardonado por el Premio de la UNESCO, además de conocer a Luigi Nono, Emilio Vedova, Alberto Burri o a Marcel Duchamp, que era el presidente del jurado del certamen. A la vez que su trayectoria internacional prosigue con una exposición en la Galería Martha Jackson de Nueva York; conoce a pintores como Franz Kline, Willem de Koonig, o Robert Motherwell; es seleccionado para la II Documenta de Kassel (1959) y Michel Tapié le dedica la edición de una monografía, y en España Cirlot publica a su vez Tàpies, y Papeles de Son Armadans, revista que funda y dirige Camilo José Cela, le dedica, en 1960, un número, con textos de Giulio Carlo Argan, Pierre Restany o el propio Dupin, entre otros. Es un momento, en el que se debate sobre la irrupción del informalismo en la tradición pictórica española, incluso en el contexto de la Guerra Fría, al considerarse la aceptación de la obra de Tàpies como un triunfo de la influencia del expresionismo abstracto norteamericano, como sostenía la prestigiosa Dore Ashton, crítica de arte del The New York Times.
   La década de 1960 supone el afianzamiento de Tàpies como uno de los artistas de referencia internacional, de un lado; de otra parte, estos años suponen la formalización y la depuración, si cabe, de su lenguaje pictórico. Él mismo reflexionará sobre su proceso creativo con la publicación, en 1970, de La práctica de l’art, una recopilación de sus textos y reflexiones.
   En sus pinturas utiliza elementos no “nobles”, como un zapato, pelos, un pie o esas partes de cuerpo que el hombre rechaza. Se produce aquí una aceptación del lado sagrado, aquel que no puede ser entendido sólo en un sentido material y productivo.
   A finales de la década de 1960, a la vez que su obra adquiere un carácter muy introspectivo, Antonio Tàpies muestra su preocupación por el compromiso cívico del artista y realiza obra de denuncia política, numerosos carteles y escribe muchos artículos sobre las obligaciones del arte en España. Es reclamado para participar en foros en defensa de la democracia en España, a la vez que su actividad expositiva es constante en Europa y Estados Unidos. Desde 1967 trabaja con la Galería Maeght, relación que se prolongará durante muchos años. Obtiene el Premio Rubens en 1972, en la ciudad alemana de Siegen, y el del British Arts Council en 1974 con motivo de la Exposición Internacional del Grabado. En 1976, se inaugura una retrospectiva en la sede la Fundación Maeght de Saint- Paul-de-Vence.
   En 1978 publica el libro autobiográfico Memoria personal y prosigue su colaboración con poetas en la edición de libros de bibliófilo, con Pere Gimferrer (Antoni Tàpies y el espíritu catalán, 1974), Edmond Jabès (Ça suit son cours, 1975), Shuzo Takiguchi (Llambrec material, 1975), Rafael Alberti (Retornos de lo vivo lejanos, 1977), Octavio Paz (Petrificada petrificante, 1978), José-Miguel Ullán (Anular, 1981), Jean Daive (Tàpies, répliquer, 1978), Jorge Guillén (Repertorio de junio, 1980), J. V. Foix (L’Estació, 1984), José Ángel Valente (El péndulo inmóvil, 1982), publica el largo proyecto Llull-Tàpies (1985) iniciado en 1973 y realiza tres aguafuertes para el libro El árbol de la vida.
   La sierpe (1989) con textos de María Zambrano. Su vinculación con los libros quedó recogida en la exposición Tàpies. Escritura material. Libros, celebrada en La Casa Encendida en 2003.
   La década de 1970 supone un reconocimiento de su obra. Especialistas e historiadores del arte le dedican estudios monográficos, como los de Alexandre Cirici, Sebastià Gasch, Vera Linhartova, Mariuccia Galfetti, Pere Gimferrer, Werner Schmalenbach, Georges Raillard o Roland Penrose a los que se sumarán más tarde los de Victoria Combalía, Barbara Catoir, Anna Agustí o Démosthènes Davvetas.
   A mediados de ese decenio, Antoni Tàpies intensifica una actividad comprometida con la situación política española, que inicia su transición hacia la democracia.
   En 1974 presenta en la Galería Maegh de París una serie de monotipos motivados por la ejecución del joven anarquista Salvador Puig Antich, un año más tarde realiza un cartel con el que se promueve una campaña en demanda de la abolición de la pena de muerte y colaboró con numerosas asociaciones cívicas, como el Comité de Artistas del Mundo contra el Apartheid (1983) o el cartel “Solidaridad con Bosnia” (1995). A partir de este momento, empezaron a realizarse las primeras retrospectivas de su obra. En la Fundació Maeght de Sait-Paul-de-Vence y en el Seibu Museum of Art de Tokio, ambas en 1976; una itinerante por todo Estados Unidos (1977), hasta que diez años después el Guggenheim de Nueva York le dedicó una gran muestra. La última de ellas, tuvieron lugar en el Centro de Arte Reina Sofía, de Madrid, en el año 2000, y el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona, en 2004.
   En la década de 1980 inicia la realización de esculturas públicas, algunas de las cuales fueran especialmente impactantes, como la pieza monumental en homenaje a Picasso instalada en Barcelona. En 1992, su escultura basada en un calcetín, de 18 metros, para el Salón Oval del Museo Nacional de Arte de Cataluña levantó una gran polémica, tras la cual el proyecto fue retirado. En 1990 coronó la sede de la Fundación Tàpies con la pieza Núvol i cadira. Fue precisamente con la creación de esta Fundación en el un edificio modernista de Domenech i Montaner con lo que Tàpies culminó la idea de crear un centro dedicado al estudio de su obra y del arte del siglo xx en general. Recibe el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, que coincide con el momento en que empiezan a realizarse exposiciones de tesis sobre su obra, que arrojan nuevas lecturas más allá de las visiones cronológicas. Es el caso de las muestras Tàpies. Celebració de la mel, producida por la su propia Fundación, Comunicació sobre el mur y Tàpies.
   Tatuatge i el cos.
   Su interés por reflexionar por los límites de la espiritualidad y el dolor quedó plasmado en dos obras. La primera es Rinzen, pieza que presentó en el Pabellón Español de la XlV Bienal de Venecia, en 1993, y con la que ganó el León de Oro. La segunda es una “sala de reflexión” realizada en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, en 1996. En 1989 fue elegido Académico de Honor de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, ingresando en la misma en 1990.
   En 2003 fue nombrado comendador de la Orden Nacional de la Legión de Honor por decreto del presidente de la República Francesa y recibe el Premio Velázquez de Artes Plásticas. En 2010 el S. M. el Rey le concedió el título de marqués de Tàpies. Falleció el 6 de febrero de 2012 en su casa de Barcelona.
   Obras de Antonio Tapies: Porta metàl·lica i violí, 1956; L’esprit catalán, 1971; Assemblage amb graffitti, 1972; Creu I R, 1975 Núvol i cadira, Fundación Tàpies (Barcelona), 1990; Muro, 1881; Rinzen, 1993; Sala de reflexión, Universidad Pompeu Fabra (Barcelona), 1996.
   Escritos de Antonio Tapies: La práctica de l’art, Barcelona, Ariel, 1970; El arte contra la estética, Barcelona, Ariel, 1978; La realitat com a art, Barcelona, Laertes, 1982; Per un art modern i progresista, Barcelona, Empuries, 1985; “Cultura y modernitat”, en Revista de Catalunya, n.º 2, (1986), págs. 3-8; Art i espiritualitat. Barcelona, Universidad, 1988; La realidad como arte: por un arte moderno y progresista, Murcia, Comisión de Cultura del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos, 1989; Tàpies, Valencia, Rayuela D.L., 1992; Memòria personal, fragmento para una autobiografía, Barcelona, Empúries/Fundación Tàpies, 1993; Valor de l’art, Barcelona, Empuries, 1993; “Recordando a Guillén”, en Revista de Occidente, n.º 144 (1993), pág. 100; L’experiencia de l’art, Barcelona, Edicions 62, 1996; El arte y sus lugares, Madrid, Siruela, 1999 [Manuel Calderón Romero en Biografías de la Real Academia de la Historia].
Inicio de la c/ Antonio Tápies, desde la c/ Van Gogh.
Final de la c/ Antonio Tápies, con la c/ Velázquez.
La c/ Antonio Tápies, desde la c/ Velázquez.
   La calle Antonio Tápies está situada en la barriada El Señorío de Burguillos. Va de la calle Van Gogh a la calle Velázquez y tiene una longitud de 90 metros aproximadamente, siendo bidireccional desde el punto de vista del tráfico rodado, asfaltada y alumbrada por farolas funcionales. Está conformada por viviendas unifamiliares de una promoción inmobiliaria de dos plantas en altura, formando parte de una zona residencial, en su acera derecha, mientras que la izquierda es aún un enorme solar sin construir.
   La calle Antonio Tápies es, históricamente, una vía moderna el callejero burguillero, puesto que fue creada a comienzos del siglo XXI con el boom inmobiliarioa que se produjo en nuestro pueblo, de ahí su estilo impersonal, muy característico de todas las urbanizaciones contemporánea no sólo de nuestro pueblo, sino de todo el urbanismo actual.

lunes, 22 de abril de 2019

Hemeroteca: Burguillos en la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1874.

Mostramos en Historia de Burguillos los datos recogidos en la "Guía de Sevilla. Su provincia, etc. para 1874.", editado en 1874 por D. Manuel Gómez Zarzuela, adicionada con un anuario de administración provincial, Año X, y cuyo original se encuentra en la Biblioteca Nacional de Madrid.
   Esta publicación en forma de anuario, estuvo publicándose durante 32 años, primero por el periodista Manuel Gómez Zarzuela, y desde el fallecimiento de éste, en 1887, por Vicente Gómez Zarzuela. Incluye noticias e información de utilidad sobre las instituciones (arzobispado, capitanía general, tercio naval, audiencia territorial, universidad, ayuntamiento, diputación, aduanas, etc.), entidades (sociedades y colegios profesionales, escuelas, bibliotecas, hospitales, comercios, industrias, etc.), edificios y monumentos, transportes y servicios públicos, la agricultura, así como de los integrantes de dichas instituciones, corporaciones y sociedades y de la vida social y cultural sevillanas. Da cuenta de un indicador general del comercio, la industria y profesional, e incluso una guía del vecindario hispalense con trascendencia social y económica.
Portada de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1874.
   Cada tomo, de entre 400 y 700 páginas, comienza con un índice alfabético de materias, así como un almanaque y está dividido en secciones. Incluye también publicidad y al final un plano de la ciudad. Con una amplísima información, estaba dirigido no sólo a los sevillanos sino a los viajeros, por contener información también de carácter turístico. También se tituló Guía oficial de Sevilla y su provincia.
   Pues bien en su página 89 encontramos la primera mención a nuestro pueblo. En concreto al hablar de los Cosarios (oficio ya en desuso) y  hacer relación de ellos, y que pasamos a transcribir literalmente:
Página 89 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1874.
 "COSARIOS.
Hé aquí los mesones, paradores y posadas donde se hospedan los cosarios que vienen periódicamente á Sevilla de los pueblos que se expresan á continuación:
...
Burguillos.- Parador del Ancora. Ancora 37."
   Señalar que la calle Ancora es la actual calle Antonia Díaz, en el barrio del Arenal, que va de la calle Adriano al Paseo de Colón, junto a la plaza de Toros de la Real Maestranza.

   En la página 95 encontramos la siguiente mención a nuestro pueblo y por partida doble. En concreto en el final del segundo y tercer párrafos en los que se mencionan los pueblos agregados al Juzgado nº 3 de San Vicente, de Sevilla, y que pasamos a transcribir literalmente:
Página 95 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1874.
 "Pueblos agregados: Algaba, Burguillos, Garrobo, Guillena y Santiponce."
   "Pueblos agregados: Algaba, Burguillos, Garrobo, Guillena y Santiponce."

   En la página 100 encontramos la siguiente mención a nuestro pueblo. En concreto en el cuadro donde se expresa la población y riqueza imponible de cada uno de los ayuntamientos de la provincia, y que pasamos a transcribir literalmente:
Página 100 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1874.
"Ayuntamientos                                   Burguillos

Poblacion.                                          466

RIQUEZA TOTAL. Pesetas.              44,564

   La siguiente mención a nuestro pueblo aparece en la página 104 y hace referencia a la distancia en leguas y kilómetros que separa la capital de cada uno de sus pueblos, que aparecen en la parte inferior de la misma, y que pasamos a transcribir literalmente:
Página 104 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1874.
"DISTANCIAS DE SEVILLA Á LOS PUEBLOS DE LA PROVINCIA.
   ...
   á Burguillos 3 (16,655), ..."

   La siguiente mención a Burguillos aparece en la página 105 que hace referencia a la:
Página 105 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1874.
"Division de la provincia de Sevilla para la eleccion de diputados á cortes.
   Elige cada distrito un diputado y la capital 4. Total 12.
   Distrito judicial de san Vicente.- 3º- Comprende toda la parte de Sevilla que corresponde á este distrito (veáse la página 95) y los pueblos de la Algaba, Burguillos, Garrobo, Guillena, Santiponce, Villanueva del Rio y Villaverde del Rio."

   Otra mención a nuestro pueblo aparece en la parte inferior de la página 110 referente a la división judicial provincial y que transcribimos íntegramente:
Página 110 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1874.
   "Además de la division que precede, comprende el partido judicial de Sevilla los tres siguientes distritos correspondiendo á cada uno elegir un diputado, segun lo dispuesto en el artículo 29 de la ley provincial de 20 de agosto de 1870.
   14º distrito.- Alcalá del Rio.- Comprende los pueblos de Alcalá del Río, Castilblanco, Burguillos, Brenes, Guillena, Garrobo y Gerena."

   Ya en la página 273 se menciona a Burguillos al relacionar las:
Página 273 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1874.
   "Huertas de naranjales.
   Tercera agrupacion - Pueblos que están á mas de dos leguas de la capital.
   ... Burguillos ...

   Finalmente la última mención a nuestro pueblo aparece en la página 362 en la que se menciona al juez municipal de aquel entonces, y que pasamos a transcribir literalmente:
Página 362 de la "Guía de Sevilla, su provincia" de 1874.
JUECES MUNICIPALES DE LOS PUEBLOS AGREGADOS Á LOS CUATRO DISTRITOS DE LA CAPITAL.
   Pueblos agregados al distrito de San Vicente.- Garrobo, don Antonio Maria Gallego Garcia. - Algaba, don Luis Garcia Gonzalez. - Guillena, don Alonso Lopez Puntas. - Burguillos, don Angel Alvarez Andrés. - Santiponce, don Antonio Garcia Gonzalez.

   Aunque escasos, siguen siendo datos interesantes para seguir conociendo nuestro pueblo.